DECRETO NUMERO 1124
EL CONGRESO DEL ESTADO DE BAJA CALIFORNIA SUR
D E C R E T A :


CÓDIGO DE PROCEDIMIENTOS CIVILES PARA EL ESTADO DE BAJA CALIFORNIA SUR


TITULO PRIMERO
De las acciones y excepciones
CAPITULO I
De las acciones
Artículo 1º. El ejercicio de las acciones civiles requiere:
I. La existencia de un derecho;
II. La violación de un derecho o el desconocimiento de una obligación, o la necesidad de
declarar, preservar o constituir un derecho;
III. La capacidad para ejercitar la acción por sí o por legítimo representante, y
IV. Interés en el actor para deducirla.
Falta el requisito del interés siempre que no pueda alcanzarse el objeto de una acción,
aún suponiendo favorable la sentencia.
Artículo 2º. La acción procede en juicio aún cuando no se exprese su nombre, con tal de que
se determine con claridad la clase de prestación que se exija al demandado y el título o causa
de la acción.
Artículo 3º. Por las acciones reales se reclamarán la herencia, los derechos reales o la
declaración de libertad de gravámenes reales. Se dan y se ejercitan contra el que tiene en su
poder el bien y tiene la obligación real, con excepción de la petición de herencia y la negatoria.
Artículo 4º. La acción reivindicatoria compete a quien no está en posesión del bien del cual
tiene la propiedad, y su efecto será declarar que el actor tiene dominio sobre él y se lo entregue
el demandado con sus frutos y accesiones en los términos prescritos por el Código Civil.
Artículo 5º. El tenedor del bien puede declinar la responsabilidad del juicio designando al
poseedor que lo sea a título de dueño.
Artículo 6º. El poseedor que niegue la posesión la perderá en beneficio del demandante.
Artículo 7º. Pueden ser demandados en reivindicación, además del poseedor del bien, el que
para evitar los efectos de la acción reivindicatoria dejó de poseer, y el que está obligado a
restituir el bien o su estimación si la sentencia fuere condenatoria, aunque no posea el bien. El
I.demandado que pague la estimación del bien puede ejercitar a su vez la reivindicación.
Artículo 8º. No pueden reivindicarse los bienes que están fuera del comercio; los géneros no
determinados al entablarse la demanda; los bienes unidos a otros por vía de accesión, según lo
dispuesto por el Código Civil, ni los bienes muebles perdidos o robados que un tercero haya
adquirido de buena fe en almoneda o de comerciante que en mercado público se dedica a la
venta de objetos de la misma especie, sin previo reembolso del precio que se pagó. Se
presume que no hay buena fe si de la pérdida o robo se dio aviso público y oportunamente.
Artículo 9º. Al adquiriente con justo título y de buena fe le compete la acción para que, aún
cuando no haya prescrito, le restituya el bien con sus frutos y accesiones en los términos del
artículo 4º de este Código el poseedor de mala fe, o el que teniendo título de igual calidad ha
poseído por menos tiempo que el actor. No procede esta acción en los casos en que ambas
posesiones sean dudosas o el demandado tuviere su título registrado y el actor no, así como
contra el legítimo dueño.
Artículo 10. Procederá la acción negatoria para obtener la declaración de libertad o la de
reducción de gravámenes de bien inmueble y la demolición de obras o señales que importen
gravámenes, la tildación o anotación en el Registro Público de la Propiedad, y conjuntamente,
en su caso, la indemnización de daños y perjuicios. Cuando la sentencia sea condenatoria, el
actor puede exigir del demandado que caucione el respeto de la libertad del inmueble. Sólo se
dará esta acción al poseedor a título de dueño o que tenga derecho real sobre el inmueble.
Artículo 11. Compete la acción confesaría al titular del derecho real inmueble y al poseedor del
predio dominante que esté interesado en la existencia de la servidumbre. Se da esta acción
contra el tenedor o poseedor jurídico que contraría el gravamen, para que se obtenga el
reconocimiento, la declaración de los derechos y obligaciones del gravamen y el pago de frutos,
daños y perjuicios, en su caso, y se haga cesar la violación. Si fuere la sentencia condenatoria
el actor puede exigir del demandado que afiance el respeto del derecho.
Artículo 12. Se intentará la acción hipotecaria para constituir, ampliar y registrar una hipoteca,
o bien para obtener el pago o prelación del crédito que la hipoteca garantice. Procederá contra
el poseedor a título de dueño del inmueble hipotecado y, en su caso, contra los otros
acreedores. Cuando después de anotada la demanda en el Registro Público de la Propiedad y
contestada ésta, cambiare el dueño y poseedor jurídico del inmueble, con éste continuará el
juicio.
Artículo 13. La petición de herencia se deducirá por el heredero testamentario o ab-intestato, o
por el que haga sus veces en la disposición testamentaria; y se da contra el albacea o contra el
poseedor de los bienes hereditarios con el carácter de heredero o cesionario de éste, y contra el
que no alega título ninguno de posesión del bien hereditario, o dolosamente dejó de poseerlo.
Artículo 14. La petición de herencia o legado se ejercitará para que sea declarado heredero el
demandante o se le reconozca el derecho de legatario, se le haga entrega de los bienes
hereditarios o del legado con sus accesiones, sea indemnizado y le rindan cuentas.
Artículo 15. El comunero puede deducir las acciones relativas al bien común, en calidad de
dueño, salvo pacto en contrario o ley especial. No puede sin embargo, transigir ni comprometer
en árbitros el negocio, sin consentimiento unánime de los demás condueños.
Artículo 16. Al perturbado en la posesión jurídica o derivada de un bien inmueble compete el
interdicto de retener la posesión contra el perturbador, el que mandó tal perturbación, o contra
el que a sabiendas y directamente, se aproveche de ella y contra el sucesor del despojante. El
II.objeto de esta acción es poner término a la perturbación, indemnizar al poseedor y que el
demandado afiance no volver a perturbar y sea conminado con multa o con arresto para el caso
de reincidencia.
La procedencia de esta acción requiere: que la perturbación consista en actos
preparatorios tendientes directamente a la usurpación violenta o a impedir el ejercicio del
derecho; que se reclame dentro de un año y el poseedor no haya obtenido la posesión de su
contrario por fuerza, clandestinamente, o a ruegos.
Artículo 17. El que es despojado de la posesión jurídica o derivada de un bien inmueble, debe
ser ante todo restituido, y le compete la acción de recobrar contra el despojador, contra el que
ha mandado el despojo, y contra el sucesor del despojante. Tiene por objeto reponer al
despojado en la posesión, indemnizarlo de los daños y perjuicios, obtener del demandado que
afiance su abstención, y, a la vez conminarlo con multa y arresto para el caso de reincidencia.
Artículo 18. La acción para recuperar la posesión se deducirá dentro del año siguiente a los
actos violentos o vías de hecho causantes del despojo.
No procede en favor de aquél que, con relación al demandado, poseía clandestinamente,
por la fuerza o a ruego, pero sí contra el propietario despojante que transfirió el uso y
aprovechamiento del bien por medio de contrato.
Artículo 19. Al poseedor de inmueble o derecho real sobre él compete la acción para
suspender la conclusión de una obra perjudicial a sus posesiones, su demolición o modificación,
en su caso, y la restitución de las cosas al estado anterior a la obra nueva. Compete también al
vecino del lugar cuando la obra nueva se construye en bienes de uso común.
Se da contra quien mandó construir, sea poseedor o detentador del inmueble donde se
construye.
Para los efectos de esta acción por obra nueva, se entiende por tal, no sólo la construcción de
nueva planta, sino también la que se realiza sobre edificio antiguo, añadiéndole, quitándole o
dándole una forma distinta.
El juez que conozca del negocio podrá, mediante fianza que otorgue el actor para responder de
los daños y perjuicios que se causen al demandado, ordenar la suspensión de la construcción
hasta que el juicio se resuelva. La suspensión quedará sin efecto si el propietario de la obra
nueva da, a su vez, contrafianza bastante para restituir las cosas al estado que guardaban
antes y pagar los daños y perjuicios que sobrevengan al actor, en caso que se declare
procedente su acción, salvo que la restitución se haga físicamente imposible con la conclusión
de la obra o, con ésta, se siga perjuicio al interés social o se contravengan disposiciones de
orden público.
Artículo 20. La acción de obra peligrosa se da al poseedor jurídico o derivado de una
propiedad contigua o cercana que pueda resentirse o padecer por la ruina o derrumbe de la
otra, caída de un árbol u otro objeto análogo; y su finalidad es la de adoptar medidas urgentes
para evitar los riesgos que ofrezca el mal estado de los objetos referidos; obtener la demolición
total o parcial de la obra o la destrucción del objeto peligroso. Compete la misma acción a
quienes tengan derecho privado o público de paso por las inmediaciones de la obra, árbol u otro
objeto peligroso.
El juez que conozca del negocio podrá, mediante fianza que otorgue el actor para responder de
los daños y perjuicios que se causen al demandado, ordenar desde luego y sin esperar la
III.sentencia, que el demandado suspenda la obra o realice las obras indispensables para evitar
daños al actor.
Artículo 21. Compete acción a un tercero para coadyuvar en el juicio seguido contra su
codeudor solidario. Igual facultad corresponde al tercero cuyo derecho dependa de la
subsistencia del derecho del demandado o del actor. El deudor de obligación indivisible que sea
demandado por la totalidad de la prestación puede hacer concurrir a juicio a sus codeudores,
siempre y cuando su cumplimiento no sea de tal naturaleza que sólo pueda satisfacerse por el
demandado.
Artículo 22. El tercero obligado a la evicción deberá ser citado a juicio oportunamente para que
le pare perjuicio la sentencia.
El demandado que pida sea llamado el tercero, deberá proporcionar el domicilio de éste y si no
lo hace no se dará curso a la petición respectiva; si afirmare que lo desconoce, deberá exhibir el
importe de la publicación de los edictos para notificar al tercero en esta forma.
Artículo 23. El tercero que, aduciendo un derecho propio, intente excluir los derechos del actor
y del demandado o los del primero solamente, tiene la facultad de concurrir al proceso aun
cuando ya esté dictada sentencia ejecutoria.
Artículo 24. Las acciones del estado civil tienen por objeto las cuestiones relativas al
nacimiento, defunción, matrimonio o nulidad de éste, filiación, reconocimiento, emancipación,
tutela, adopción, divorcio y ausencia, o atacar el contenido de las constancias del Registro Civil
para que se anulen o rectifiquen. Las decisiones judiciales recaídas en el ejercicio de las
acciones del estado civil perjudican aún a los que no litigaron.
Las acciones del estado civil fundadas en la posesión de estado producirán el efecto de que se
ampare o restituya a quien la disfrute contra cualquier perturbador.
Artículo 25. Las acciones personales se deducirán para exigir el cumplimiento de una
obligación personal, ya sea de dar, de hacer o no hacer determinado acto.
Artículo 26. El enriquecimiento sin causa de una parte, con detrimento de otra, presta mérito al
perjudicado para ejercitar la acción de indemnización en la medida en que aquélla se
enriqueció.
Artículo 27. El perjudicado por falta de título legal tiene acción para exigir que el obligado le
extienda el documento correspondiente.
Artículo 28. En las acciones mancomunadas por título de herencia o legado, sean reales o
personales, se observarán las reglas siguientes:
I. Si no se ha nombrado interventor ni albacea, pueden ejercitarla cualquiera de los herederos o
legatarios, y
II. Si se ha nombrado interventor o albacea, sólo a éstos compete la facultad de deducirlas en
juicio, y sólo podrán hacerlo los herederos o legatarios cuando, requeridos por ellos, el albacea
o el interventor se rehusen a hacerlo.
Artículo 29. Ninguna acción puede ejercitarse sino por aquél a quien compete, o por su
representante legítimo. No obstante eso, el acreedor puede ejercitar las acciones que competan
a su deudor, cuando conste el crédito de aquél en título ejecutivo y, excitado éste para
IV.deducirlas, descuide o rehuse hacerlo. El tercero demandado puede paralizar la acción
pagando al demandante el monto de su crédito.
Las acciones derivadas de derechos inherentes a la persona del deudor nunca se ejercitarán
por el acreedor.
Los acreedores que acepten la herencia que corresponda a su deudor ejercitarán las acciones
pertenecientes a éste, en los términos en que el Código Civil lo permita.
Artículo 30. Las acciones que pueden ejercitarse contra los herederos no obligan a éstos sino
en proporción a sus cuotas, salvo, en todo caso, la responsabilidad que les resulte cuando sea
solidaria su obligación con el autor de la herencia, por ocultación de bienes, o por dolo o fraude
en la administración de bienes indivisos.
Artículo 31. Cuando haya varias acciones contra una misma persona, respecto de una misma
cosa, y provengan de una misma causa, deben intentarse en una sola demanda. Por el
ejercicio de una o más quedan extinguidas las otras.
No pueden acumularse en la misma demanda las acciones contrarias o contradictorias, ni las
posesorias con las petitorias, ni cuando una dependa del resultado de la otra. Tampoco son
acumulables las acciones que por su cuantía o naturaleza corresponden a jurisdicciones
diferentes.
Queda abolida la práctica de deducir subsidiariamente acciones contrarias o contradictorias.
Artículo 32. A nadie puede obligarse a intentar o proseguir una acción contra su voluntad,
excepto en los casos siguientes:
I. Cuando alguno públicamente se jacte de que otro es su deudor, o de que tiene que deducir
derechos sobre algún bien que otro posee. En este caso, el poseedor o aquél de quien se dice
que es deudor, puede ocurrir al juez de su propio domicilio pidiéndole que señale un término al
jactancioso para que deduzca la acción que afirme tener, apercibido de que, no haciéndolo en
el plazo designado, se tendrá por desistido de la acción que ha sido objeto de la jactancia. Este
juicio se substanciará en la vía ordinaria. No se reputará jactancioso al que en algún acto
judicial o administrativo se reserva los derechos que puede tener contra alguna persona o sobre
algún bien. La acción de jactancia prescribe a los tres meses desde la fecha en que tuvieron
lugar los dichos y hechos que la originan;
II. Cuando por haberse interpuesto tercería, por cuantía mayor de la correspondiente a la
competencia del juzgado del conocimiento, se hayan remitido los autos a otro juzgado y el
tercer opositor no concurra a continuar la tercería, y
III. Cuando alguno tenga acción o excepción que dependa del ejercicio de la acción de otro a
quien pueda exigir que la deduzca, oponga o continúe desde luego; y si excitado para ello se
rehusare, lo podrá hacer aquél.
Artículo 33. Intentada la acción y fijados los puntos cuestionados, no podrá modificarse ni
alterarse, salvo en los casos en que la ley lo permita.
El desistimiento de la demanda sólo importa pérdida de la instancia y requiere consentimiento
del demandado.
El desistimiento de la acción extingue ésta aún sin consentirlo el demandado.
En todos los casos el desistimiento produce el efecto de que las cosas vuelvan al estado que
V.tenían antes de la presentación de la demanda, y obliga al que lo hizo a pagar las costas y los
daños y perjuicios a la contraparte, salvo convenio en contrario.
CAPITULO II
De las excepciones
Artículo 34. Son excepciones dilatorias las siguientes:
I. La incompetencia del juez;
II. La litispendencia;
III. La conexidad de la causa;
IV. La cosa juzgada;
V. La falta de personalidad o de capacidad en el actor;
VI. La falta de cumplimiento del plazo, o de la condición a que esté sujeta la acción intentada;
VII. La división;
VIII. La excusión, y
IX. Las demás a que dieren ese carácter las leyes.
Artículo 35. En los juicios, sólo formarán artículo de previo y especial pronunciamiento, y por
ello impiden el curso del juicio, la incompetencia, la litispendencia, la conexidad, la cosa juzgada
y la falta de personalidad del actor.
Artículo 36. La incompetencia puede promoverse por declinatoria o por inhibitoria que se
substanciará conforme al capítulo III del título tercero de este Código.
Artículo 37. La excepción de litispendencia procede cuando un juez conoce ya del mismo
negocio sobre el cual el procesado es el mismo demandado. El que la oponga debe señalar
precisamente el juzgado donde se tramita el primer juicio. Del escrito en que se oponga se dará
traslado por tres días a la contraria, y el juez dictará resolución dentro de las veinticuatro horas
siguientes. Si se declara procedente, se remitirán los autos al juzgado que primero conoció del
negocio cuando ambos jueces se encuentren dentro de la jurisdicción del mismo tribunal de
apelación. Se dará por concluido el procedimiento si el primer juicio se tramita en juzgado que
no pertenezca a la misma jurisdicción de apelación.
Artículo 38. La excepción de conexidad tiene por objeto la remisión de los autos en que se
opone al juzgado que primeramente previno en el conocimiento de la causa conexa. Hay
conexidad de causas cuando hay identidad de personas y acciones, aunque las cosas sean
distintas, y cuando las acciones provengan de una misma causa.
La parte que oponga la excepción de conexidad, acompañará con su escrito copia certificada de
la demanda y contestación que iniciaron el juicio conexo; y con esta prueba y la contestación de
la parte contraria, que producirá dentro del tercer día, el juez fallará dentro de las veinticuatro
horas siguientes.
Procedente la excepción de conexidad, se mandarán acumular los autos del juicio al más
antiguo para que aunque se sigan por cuerda separada, se resuelva en una misma sentencia.
Artículo 39. No procede la excepción de conexidad:
I. Cuando los juicios están en diversas instancias;
II. Cuando se trata de juicios especiales, y
III. Cuando los juzgados que conozcan respectivamente de los juicios pertenezcan a tribunales
de alzada diferente.
VI.Artículo 40. La excepción de cosa juzgada se tramitará incidentalmente, debiendo exhibirse
copia certificada de la sentencia y del auto que la haya declarado ejecutoriada.
Artículo 41. En las excepciones de litispendencia, conexidad y cosa juzgada, la inspección de
los autos será también prueba bastante para su procedencia.
Artículo 42. Las excepciones de que se trata en este capítulo y no tengan tramitación especial
se substanciarán en forma incidental.
TITULO SEGUNDO
Reglas generales
CAPITULO I
De la capacidad y personalidad
Artículo 43. Tienen capacidad para comparecer en juicio:
I. Las personas físicas que conforme a la Ley estén en pleno ejercicio de sus derechos civiles;
II. Las personas jurídicas por medio de quienes las representen, sea por disposición de la Ley o
conforme a sus escrituras constitutivas o estatutos;
III. Las agrupaciones que no constituyan personas jurídicas reconocidas por la Ley, por medio
de quienes en su nombre hayan contratado;
IV. Las instituciones, y dependencias de la Administración Pública, por medio de sus órganos
autorizados, y
V. El Ministerio Público.
Artículo 44. Por los que no se hallen en el caso de la fracción I del artículo anterior,
comparecerán sus representantes legítimos o los que deban suplir su incapacidad conforme a
derecho. Los ausentes e ignorados serán representados como se previene en el título décimo
quinto, libro primero del Código Civil.
Artículo 45. Los interesados y sus representantes legítimos podrán comparecer en juicio por sí
o por medio de procurador con poder bastante.
Artículo 46. El tribunal examinará de oficio, la legitimación procesal de las partes; esto no
obstante, el litigante podrá impugnarla cuando tenga razones para ello. Contra el auto en que el
juez la desconozca negándose a dar curso a la demanda, procederá el recurso de queja.
Artículo 47. El que no estuviere presente en el lugar del juicio ni tuviere persona que
legítimamente lo represente, será citado en la forma prescrita en el capítulo IV de este título;
pero si la diligencia de que se trate fuere urgente o perjudicial la dilación, a juicio del tribunal, el
ausente será representado por el Ministerio Público.
Artículo 48. En el caso del artículo anterior, si se presentare por el ausente una persona que
pueda comparecer en juicio, será admitida como gestor judicial.
Artículo 49. La gestión judicial es admisible para representar al actor o al demandado.
El gestor debe sujetarse a las disposiciones de los artículos 1801 al 1814 del Código Civil y
gozará de los derechos y facultades de un procurador.
Artículo 50. El gestor judicial, antes de ser admitido, debe dar fianza de que el interesado
VII.pasará por lo que él haga, y de pagar lo juzgado y sentenciado e indemnizar los perjuicios y
gastos que se causen. La fianza será calificada por el tribunal bajo su responsabilidad.
Artículo 51. El fiador del gestor judicial renunciará a todos los beneficios legales, observándose
en este caso lo dispuesto en los artículos 2761 y 2766 del Código Civil.
Artículo 52. Siempre que dos o más personas ejerciten una misma acción u opongan la misma
excepción, deberán litigar unidas y bajo una misma representación. A este efecto deberán,
dentro de los tres días, nombrar un mandatario judicial que los represente a todos, con las
facultades necesarias para la continuación del juicio, o elegir de entre ellos mismos un
representante común. Si no nombrasen mandatario ni hicieren la elección de representantes, o
no se pusieren de acuerdo en ella, el juez nombrará al representante común eligiendo a alguno
de los que hayan sido propuestos; y si nadie lo hubiere sido, a cualquiera de los interesados. El
mandatario nombrado tendrá las facultades que en su poder le hayan concedido. El
representante común tendrá las mismas facultades que si litigara exclusivamente por su propio
derecho, excepto las de transigir y comprometer en árbitros, a menos de que expresamente le
fueren concedidas por los interesados.
Artículo 53. Mientras continúe el mandatario o representante común en su encargo, los
emplazamientos, notificaciones y citaciones de todas clases que se le hagan, tendrán la misma
fuerza que si se hicieren a los representados, sin que le sea permitido pedir que se entiendan
con éstos.
CAPITULO II
De las actuaciones y resoluciones judiciales
Artículo 54. Para la tramitación y resolución de los asuntos ante los tribunales ordinarios, se
estará a lo dispuesto por este Código, sin que por convenio de los interesados puedan
renunciarse los recursos ni el derecho de recusación, ni alterarse, modificarse o renunciarse las
normas del procedimiento.
Salvo los casos que no lo permita la Ley, los magistrados o jueces durante el juicio, o
funcionarios judiciales autorizados por el Tribunal Superior, distintos de los que intervengan en
la decisión del litigio, están facultados para exhortar en todo tiempo a las partes a tener
voluntariamente un avenimiento sobre el fondo de la controversia, resolviendo sus diferencias
mediante convenio con el que pueda darse por terminado el litigio.
Artículo 55. Las actuaciones judiciales y los ocursos deberán escribirse en español. Los
documentos redactados en idioma extranjero o en dialecto deberán acompañarse con la
correspondiente traducción al español. Las fechas y cantidades se escribirán con letra.
Todas las promociones de las partes deben ser firmadas por éstas o por sus representantes
legales. Cuando el promovente no sepa o no pueda firmar, estampará su huella digital, firmando
otra persona en su nombre y a su ruego, indicando estas circunstancias; asimismo, las
promociones deberán tener la debida identificación de litigio al que se dirigen, sin cuyo, requisito
no se les dará el trámite correspondiente, hasta en tanto no se proporcionen dichos datos de
identificación.
Artículo 56. En las actuaciones judiciales no se emplearán abreviaturas ni se rasparán las
frases equivocadas, sobre las que sólo se pondrá una línea delgada que permita la lectura,
salvándose al fin, con toda precisión el error cometido.
Artículo 57. Las actuaciones judiciales deberán ser autorizadas bajo pena de nulidad por el
funcionario público a quien corresponda dar fe o certificar el acto.
VIII.Artículo 58. Las audiencias en todos los procedimientos serán públicas, pero el tribunal podrá
determinar que aquéllas que se refieran a divorcio, nulidad de matrimonio o las demás en que a
su juicio convenga, sean privadas. En todos los supuestos en que no se verifiquen
públicamente, se deben hacer constar los motivos para efectuarlas en privado, así como la
conformidad o inconformidad de los interesados; el acuerdo será reservado.
Artículo 59. Los jueces y magistrados a quienes corresponda, recibirán por sí mismos, las
declaraciones y presidirán todos los actos de prueba, bajo su responsabilidad.
Artículo 60. Los magistrados, jueces y secretarios tienen el deber de mantener el buen orden y
de exigir que se les guarde el respeto y la consideración debidos, por lo que tomarán, de oficio
o a petición de parte, todas las medidas necesarias establecidas en la ley, tendientes a
prevenir o a sancionar cualquier acto contrario al respeto debido al tribunal y al que han de
guardarse las partes entre sí, así como las faltas de decoro y probidad, pudiendo requerir el
auxilio de la fuerza pública. De la misma manera serán sancionados quienes en el escrito
mediante el cual se interponga la apelación se faltare al respeto y consideración del juez que
dictó la resolución.
La violación a lo mandado por este precepto se sancionará de acuerdo con las disposiciones de
este Código y, a falta de regulación expresa, mediante la imposición de multa según las reglas
establecidas en la fracción II del artículo siguiente.
Cuando la infracción llegare a tipificar un delito, se procederá contra quienes lo cometieren, con
arreglo a lo dispuesto en la legislación penal.
Las infracciones a que se refiere este precepto se anotarán en el Registro Judicial y se
considerarán para motivar la imposición de las sanciones que procedan.
Artículo 61. Son correcciones disciplinarias:
I. El apercibimiento o amonestación;
II. La multa que no podrá exceder en los juzgados de paz del equivalente hasta de tres días
salario mínimo general vigente; en los juzgados menores, hasta cinco días de salario mínimo
general vigente; en los juzgados de primera instancia de lo civil y familiar hasta de diez días
salario mínimo general vigente y hasta veinte días el salario mínimo general vigente, en el
Tribunal Superior de Justicia;
III. Los que se resistieren a cumplir la orden de expulsión serán arrestados hasta por un
término de seis horas, y
IV. Suspensión de empleo hasta por quince días.
Lo dispuesto por la última fracción sólo es aplicable al secretario y demás servidores públicos
del tribunal que imponga la corrección.
Artículo 62. Dentro de los tres días de haberse hecho saber la corrección disciplinaria a la
persona a quien se le impuso, ésta podrá pedir al juez o magistrado que la oiga en justicia; y se
citará para la audiencia dentro del tercer día, en la que se resolverá.
En la resolución de estos incidentes se podrá confirmar, atenuar o dejar sin efecto la corrección
sin que en contra de dicha resolución proceda recurso alguno.
Artículo 63. Las actuaciones judiciales se practicarán en días y horas hábiles.
IX.Son días hábiles todos los del año, menos sábados y domingos, así como aquéllos en que por
cualquier causa se suspendan las labores de los tribunales.
Son horas hábiles las comprendidas entre las siete y las diecinueve horas.
En los juicios sobre alimentos, impedimentos de matrimonio, servidumbres legales, interdictos
posesorios, diferencias domésticas, y los demás que determinen las leyes, no hay días ni horas
inhábiles. En los demás casos, el juez puede habilitar los días y horas inhábiles para actuar o
para que se practiquen diligencias, cuando hubiere causa urgente que lo exija, expresando cual
sea ésta y las diligencias que hayan de practicarse.
Artículo 64. Las copias simples de los documentos que se presenten, confrontadas y
autorizadas por el secretario, correrán en los autos, quedando los originales en el tribunal,
donde podrá verlos la parte contraria, si lo pidiere.
Los interesados pueden presentar una copia simple de sus escritos, a fin de que se les
devuelva con la anotación de la fecha y hora de presentación, así como de los anexos que
contenga, sellada y firmada por el servidor público que la reciba en el tribunal.
Artículo 65. En aquellos lugares del Estado donde existan tres o más juzgados de primera
instancia habrá una oficialía de partes común y la propia de cada una de ellos.
La primera de éstas tendrá la atribución de turnar el escrito por el cual se inicie un
procedimiento al juzgado que corresponda para su conocimiento.
El escrito por el cual se inicie un procedimiento, deberá ser presentado en la oficialía de partes
común para ser turnado en su riguroso orden al juzgado que corresponda; los interesados
pueden exhibir una copia simple del escrito citado, a fin de que dicha oficialía de partes se los
devuelva con la anotación de la fecha y hora de presentación, sellada y firmada por el servidor
público que la reciba.
La oficialía de partes de cada tribunal recibirá los escritos subsecuentes que se presenten al
juez que conozca del procedimiento, durante las horas de labores del juzgado correspondiente,
pudiendo los interesados exhibir una copia de sus escritos a fin de que se les devuelva con la
anotación de la fecha y hora de presentación sellada y firmada por el servidor público que los
reciba en el tribunal.
Los servidores públicos encargados de la recepción de escritos y documentos en ningún caso y
por ningún motivo podrán rechazar promoción alguna.
En el caso de comprobarse la realización de cualquier acción tendiente a burlar el turno
establecido en las oficialías de partes comunes, una vez presentado un escrito por el cual se
inicie un procedimiento, ya sea exhibiendo varios de éstos para elegir el juzgado que convenga,
o desistiéndose de la instancia más de una vez, sin acreditar la necesidad de hacerlo, o
cualquier acción similar, la parte promovente y sus abogados patronos se harán acreedores,
solidariamente, a una multa que no será menor de quince ni mayor de noventa días el salario
mínimo general diario vigente en el Estado y que será impuesta por el Presidente del Tribunal
Superior de Justicia.
Artículo 66. El secretario dará cuenta con los escritos presentados, a más tardar dentro de las
veinticuatro horas de su presentación, bajo la pena de cubrir por concepto de multa, en caso de
incumplimiento, el importe de un día de salario que perciba sin perjuicio de las demás que
merezca conforme a las leyes.
X.Los secretarios cuidarán de que las promociones originales o en copias sean claramente
legibles y de que los expedientes sean exactamente foliados, al agregarse cada una de las
hojas; rubricarán todas éstas en el centro de los escritos y pondrán el sello oficial en el fondo
del cuaderno, de manera que queden selladas las dos caras, bajo la pena de cubrir por
concepto de multa, en caso de incumplimiento, el importe hasta de tres días del salario que
perciba.
Artículo 67. El promovente de procedimientos de jurisdicción voluntaria y los litigantes, podrán
designar un notario público que desempeñe las funciones que este Código asigna al secretario.
En las testamentarias e intestados, la designación podrá hacerse por el albacea.
La remuneración del notario público no se regulará en las costas, sino cuando fuere designado
de común acuerdo.
Artículo 68. En ningún caso se entregarán los autos a las partes para que los lleven fuera del
tribunal. Las frases "dar vista" o "correr traslado" sólo significan que los autos quedan en la
secretaría para que se impongan de ellos los interesados, para que se les entreguen copias,
para tomar apuntes, alegar, o glosar cuentas. Las disposiciones de este artículo comprenden al
Ministerio Público.
Artículo 69. Los autos que se perdieren serán repuestos a costa del que fuere responsable de
la pérdida, quien además pagará los daños y perjuicios, quedando sujeto a las disposiciones del
Código Penal.
La reposición se substanciará incidentalmente y sin necesidad de acuerdo judicial; el secretario
hará constar desde luego la existencia anterior y falta posterior del expediente.
Quedan los jueces facultados para investigar de oficio la existencia de las piezas de autos
desaparecidos, valiéndose para ello de todos los medios que no sean contrarios a la moral o al
derecho.
Artículo 70. El tribunal está obligado a expedir, a costa del solicitante, copia simple o
fotostática de los documentos o resoluciones que obren en autos, bastando que la parte
interesada lo solicite verbalmente, sin que se requiera decreto judicial, dejando constancia en
autos de su recepción.
Para obtener copia certificada de cualquier documento que obre en juicio, la parte interesada
debe solicitarlo en comparecencia o por escrito, requiriéndose auto judicial; cuando se pidiere
copia y testimonio de parte de un documento o pieza, sólo se expedirá conforme a lo dispuesto
por el artículo 322 de este Código. Cuando la parte interesada solicite copia certificada de uno o
varios documentos completos, en ningún caso se dará vista a la contraria. Al entregarse las
copias certificadas, el que las reciba debe dejar razón y constancia de su recibo.
Para obtener copia o testimonio de cualquier documento que se encuentre en archivos o
protocolos que no estén a disposición del público, aquél que pretenda lograrlo y carezca de
legitimación en el acto contenido en el documento requiere de auto judicial, que no se dictará
sino con conocimiento de causa y audiencia de parte, procediéndose incidentalmente, en caso
de oposición.
Artículo 71. Los tribunales no admitirán nunca promociones o solicitudes, incluyendo recursos,
notoriamente frívolos o improcedentes; los desecharán de plano, sin necesidad de mandarlos
hacer saber a la otra parte, ni formar artículo, y en su caso consignarán el hecho al agente del
XI.Ministerio Público.
Los incidentes ajenos al negocio principal o notoriamente frívolos o improcedentes, deberán ser
repelidos de oficio por los jueces.
Al desechar las promociones o solicitudes, incluyendo los recursos e incidentes que los
tribunales consideren notoriamente frívolos o improcedentes, estos deben fundar y motivar su
determinación.
Artículo 72. Los jueces, para hacer cumplir sus determinaciones, pueden emplear cualquiera
de los siguientes medios de apremio que juzguen eficaz:
I. La multa hasta por las cantidades a que se refiere la fracción II del artículo 61, la cual podrá
duplicarse en caso de reincidencia;
II. El auxilio de la fuerza pública y la fractura de cerraduras si fuere necesario;
III. El cateo por orden escrita, y
IV. El arresto hasta por treinta y seis horas, que se cumplimentará en los separos de la
autoridad municipal.
Si el caso exige mayor sanción, se dará parte a la autoridad competente.
Artículo 73. Las actuaciones serán nulas cuando les falte alguna de las formalidades
esenciales, de manera que quede sin defensa cualquiera de las partes, y cuando la ley
expresamente lo determine, pero no podrá ser invocada esa nulidad por la parte que dio lugar a
ella.
Artículo 74. La nulidad establecida en beneficio de una de las partes no puede ser invocada
por la otra.
Artículo 75. Las notificaciones hechas en forma distinta a la prevenida en el título segundo,
capítulo V serán nulas; pero si la persona notificada se hubiere manifestado en juicio sabedora
de la providencia, la notificación surtirá desde entonces sus efectos como si estuviese
legítimamente hecha.
Artículo 76. La nulidad de una actuación debe de reclamarse en la actuación subsecuente,
pues de lo contrario aquélla queda revalidada de pleno derecho, con excepción de la nulidad
por defecto en el emplazamiento.
Artículo 77. Sólo formará artículo de previo y especial pronunciamiento la nulidad de
actuaciones por falta de emplazamiento, por falta de citación para la absolución de posiciones y
para reconocimiento de documentos, y en los demás casos en que la ley expresamente lo
determine. Los incidentes que se susciten con motivo de otras nulidades de actuaciones o
notificaciones, se fallarán en la sentencia definitiva.
Artículo 78. Las resoluciones judiciales son autos y sentencias.
Las sentencias son definitivas o interlocutorias. Definitivas son las que resuelven un juicio en lo
principal; interlocutorias las que deciden un incidente.
Autos son las resoluciones no comprendidas en el párrafo anterior.
Artículo 79. Todas las resoluciones de primera y segunda instancia serán autorizadas por
jueces, secretarios y magistrados con nombre y firma completa.
XII.Artículo 80. Las sentencias deben ser claras, precisas y congruentes con las demandas y las
contestaciones y con las demás pretensiones deducidas oportunamente en el juicio,
condenando o absolviendo al demandado, y decidiendo todos los puntos litigiosos que hayan
sido objeto del debate. Cuando éstos hubieren sido varios, se hará el pronunciamiento
correspondiente a cada uno de ellos.
Artículo 81. Las sentencias contendrán una relación sucinta de las cuestiones planteadas y de
las pruebas rendidas, la apreciación de éstas y las consideraciones jurídicas que sirvan de
apoyo a la decisión.
Artículo 82. Los jueces y tribunales no podrán, bajo ningún pretexto, aplazar, dilatar, ni negar la
resolución de las cuestiones que hayan sido discutidas en el juicio.
Artículo 83. Tampoco podrán los jueces y tribunales variar ni modificar sus sentencias o autos
después de firmados, pero sí aclarar algún concepto o suplir cualquier omisión que las primeras
contengan sobre punto discutido en el litigio, o los segundos cuando sean obscuros o
imprecisos sin alterar su esencia.
Estas aclaraciones podrán hacerse de oficio dentro del día hábil siguiente al de la publicación
de la resolución correspondiente, o a instancia de parte, presentada dentro del día siguiente al
de la notificación.
En este último caso, el juez o tribunal resolverá lo que estime procedente dentro del día
siguiente al de la presentación del escrito en que se solicite la aclaración.
Artículo 84. Cuando hubiere condena de frutos, intereses, daños o perjuicios, se fijará su
importe en cantidad líquida o se establecerán, por lo menos, las bases con arreglo a las cuales
deba hacerse la liquidación.
Sólo en el caso de no ser posible lo uno ni lo otro, se hará la condena, a reserva de fijar su
importe y hacerla efectiva en la ejecución de la sentencia.
Artículo 85. Las sentencias deben contener el lugar, fecha y juez o tribunal que las pronuncie,
los nombres de las partes contendientes y el carácter con que litiguen y el objeto del juicio.
Artículo 86. Las sentencias deben dictarse dentro del plazo de quince días contados a partir de
la citación para sentencia. Sólo cuando hubiere necesidad de que el tribunal examine
documentos voluminosos, podrá disfrutar del término de ocho días más para dicho efecto.
Artículo 87. Los incidentes se tramitarán, cualquiera que sea su naturaleza, con un escrito de
cada parte, y tres días para resolver. Si se promueve prueba, deberá ofrecerse en los escritos
respectivos, fijando los puntos sobre los que verse, y se citará para audiencia indiferible dentro
del término de ocho días, en que se reciba, se oigan brevemente las alegaciones, y se cite para
sentencia interlocutoria que deberá pronunciarse dentro de los ocho días siguientes.
Artículo 88. Los autos deben dictarse dentro de tres días después del último tramite, o de la
promoción correspondiente.
Artículo 89. Los autos y las sentencias serán pronunciados necesariamente dentro del término
que para cada uno de ellos establece la ley.
Artículo 90. Toda sentencia tiene a su favor la presunción de haberse pronunciado según la
XIII.forma prescrita por el derecho, con conocimiento de causa y por juez legítimo con jurisdicción
para darla.
Artículo 91. La sentencia firme produce acción y excepción contra los que litigaron y contra
terceros llamados legalmente al juicio.
Artículo 92. El tercero puede excepcionarse contra la sentencia firme, pero no contra la que
recayó en juicio de estado civil, a menos que alegue colusión de los litigantes para perjudicarlo.
Artículo 93. Las resoluciones judiciales dictadas con el carácter de provisionales pueden
modificarse en sentencia interlocutoria o en la definitiva.
Las resoluciones judiciales firmes dictadas en negocio de alimentos, ejercicio, suspensión y
recuperación de la patria potestad, interdicción, jurisdicción voluntaria y las demás que
prevengan las leyes, pueden alterarse y modificarse cuando cambien las circunstancias que
afectan el ejercicio de la acción que se dedujo en el juicio correspondiente.
CAPITULO III
De la presentación de documentos
Artículo 94. A toda demanda o contestación deberá acompañarse necesariamente:
I. El poder que acredite la personalidad del que comparece en nombre de otro;
II. El documento o documentos que acrediten el carácter con el que el litigante se presente en
juicio en el caso de tener representación legal de alguna persona o corporación o cuando el
derecho que reclame provenga de habérsele transmitido por otra persona, y
III. Copia del escrito y de los documentos para correr traslado al colitigante, pudiendo ser en
papel común, fotostática o cualquiera otra, siempre que sea legible.
Artículo 95. También deberá acompañarse a toda demanda o contestación, el documento o
documentos en que la parte interesada funde su derecho.
Si no los tuvieren a su disposición, acreditarán haber solicitado su expedición con la copia
simple sellada por el archivo o lugar en que se encuentren los originales, para que, a su costa,
se les expida certificación de ellos, en la forma que prevenga la ley. Se entiende que las partes
tienen a su disposición los documentos, siempre que legalmente puedan pedir copia autorizada
de los originales y exista obligación de expedírselos. Si las partes no pudiesen presentar los
documentos en que funden sus acciones o excepciones, declararán, bajo protesta de decir
verdad, la causa por la que no pueden presentarlos. En vista de dicha manifestación, el juez, si
lo estima procedente, ordenará al responsable de la expedición que el documento solicitado por
el interesado se expida a costa de éste, apercibiéndolo con la imposición de alguna de las
medidas de apremio que autoriza la ley.
Artículo 96. La presentación de documentos que establece el artículo anterior, cuando sean
públicos, podrá hacerse por copia simple, si el interesado manifestare bajo protesta de decir
verdad que carece de otra fehaciente; pero no producirá aquélla ningún efecto si durante el
término de prueba o en la audiencia respectiva no se presentare una copia del documento con
los requisitos necesarios para que haga fe en juicio.
Artículo 97. Después de la demanda y contestación, no se admitirán al actor ni al demandado,
respectivamente, otros documentos que los que se hallen en alguno de los casos siguientes:
XIV.I. Ser de fecha posterior a dichos escritos;
II. Los anteriores respecto de los cuales, protestando decir verdad, asevere la parte que los
presente no haber tenido antes conocimiento de su existencia, y
III. Los que no hayan sido posible adquirir con anterioridad por causas que no sean imputables
a la parte interesada, y siempre que se esté en los supuestos a que se refiere el artículo 95.
Artículo 98. No se admitirá documento alguno después de iniciada la celebración de la
audiencia de pruebas y alegatos. El juez repelerá de oficio los que se presenten, mandando
devolverlos a la parte, sin ulterior recurso, sin agregarlos al expediente en ningún caso.
Esto se entenderá sin perjuicio de la facultad que tienen los tribunales de investigar la verdad
sobre los puntos controvertidos de acuerdo con las reglas generales de prueba.
Artículo 99. De todo documento que se presente después del término de ofrecimiento de
prueba se dará traslado a la otra parte, para que dentro del tercer día manifieste lo que a su
derecho convenga.
Artículo 100. Cuando la impugnación del documento nuevo se refiera a su admisión por no
hallarse en ninguno de los casos expresados en el artículo 97, el juez reservará para la
definitiva la resolución de lo que estime procedente.
Artículo 101. Las copias de los escritos y documentos se entregarán a la parte o partes
contrarias al notificarles la providencia que haya recaído en el escrito respectivo, o al hacerles la
citación o emplazamiento que proceda.
Artículo 102. La omisión de las copias no será motivo para dejar de admitir los escritos y
documentos que se presenten en tiempo oportuno. En este caso, el juez señalará, sin ulterior
recurso, un término que no excederá de tres días para exhibir las copias, y si no se presentasen
en dicho plazo, las hará el secretario a costa de la parte que las omitió.
Se exceptúan de esta disposición los escritos de demanda principal o incidental y en los que se
pidan liquidaciones, que no serán admitidos si no se acompañan de las copias
correspondientes.
CAPITULO IV
De los exhortos, despachos y cartas rogatorias
Artículo 103. Los exhortos y despachos que reciban las autoridades judiciales del Estado, se
proveerán dentro de las veinticuatro horas siguientes a su recepción, y se diligenciarán dentro
de los cinco días siguientes a no ser que lo que haya de practicarse exija, necesariamente,
mayor tiempo.
Artículo 104. Las diligencias que deban practicarse fuera del Partido Judicial, deberán
encomendarse precisamente al tribunal del lugar en que han de realizarse.
También puede un tribunal, aunque una diligencia deba practicarse dentro de su propia
jurisdicción, encomendarla a otro de inferior categoría del mismo Partido, si por razón de la
distancia fuere más obvio que éste la practique.
El auxilio que se solicite, se efectuará únicamente por medio de exhorto dirigido al órgano que
deba prestarlo y que contendrá:
XV.I.- La designación del órgano jurisdiccional exhortante;
II.- La del lugar o población en que tenga que llevarse a cabo la actividad solicitada, aunque no
se designe la ubicación del tribunal exhortado;
III.- Las actuaciones cuya práctica se intenta, y
IV.- El término o plazo en que habrán de practicarse las mismas.
Artículo 105. En los despachos y exhortos no se requiere la legalización de las firmas del
tribunal que los expida, a menos que la exija el tribunal requerido, por ordenarla la ley de su
jurisdicción, como requisito para obsequiarlos.
Artículo 106. Para que los exhortos de los tribunales de los Estados de la Federación sean
diligenciados por los de Baja California Sur, no será necesaria la legalización de las firmas de
los funcionarios que los expidan.
Artículo 107. Los exhortos y las cartas rogatorias que se remitan al extranjero o que se reciban
de él, en cuanto a sus formalidades y a la cooperación procesal internacional, se sujetarán a las
disposiciones relativas del Código Federal de Procedimientos Civiles, salvo lo dispuesto por los
tratados y convenciones internacionales de que México sea parte.
Artículo 108. Pueden los tribunales acordar que los exhortos y despachos que manden expedir
se entreguen, para hacerlos llegar a su destino, a la parte interesada que hubiere solicitado la
práctica de la diligencia, quien tendrá la obligación de devolverlos con lo que se practicare, si
por su conducto se hiciere la devolución.
En la resolución que ordene librar el exhorto podrá designarse, a instancia de parte, persona o
personas para que intervengan en su diligenciación, con expresión del alcance de su
intervención y del plazo para su comparecencia ante el órgano exhortado, manifestando al juez
exhortado si su incomparecencia determina o no la caducidad del exhorto. No procederá la
nulidad de actuaciones por las diligencias practicadas por las personas mencionadas.
No se exigirá poder alguno a las personas a que se refiere el párrafo anterior.
La parte a cuya instancia se libre el exhorto, queda obligada a satisfacer los gastos que se
originen para su cumplimiento.
De igual manera, el juez exhortante podrá otorgar plenitud de jurisdicción al exhortado para el
cumplimiento de lo ordenado.
El juez exhortante podrá disponer que para el cumplimiento de lo que haya ordenado, se
practiquen cuantas diligencias sean necesarias para el desahogo de lo solicitado y que se
devuelva directamente al exhortante, una vez cumplimentado, dentro del término de tres días
como máximo tratándose de tribunales de la jurisdicción del Estado de Baja California Sur.
El juez exhortante podrá inquirir del resultado de la diligenciación al juez exhortado dejando
constancias en autos de lo que resulte.
CAPITULO V
De las notificaciones
Artículo 109. Las notificaciones, citaciones y emplazamientos se efectuarán dentro de los tres
días siguientes al en que se dicten las resoluciones que las prevengan, cuando el juez o la ley
no dispusieren otra cosa. Los infractores a esta disposición serán destituidos de su cargo
cuando reincidan por más de tres ocasiones, sin responsabilidad para el Tribunal Superior de
XVI.Justicia de Baja California Sur, previa audiencia de defensa ante el juez o magistrado
correspondiente.
Para los anteriores efectos, se llevará un registro diario de los expedientes que se les
entreguen, debiendo recibirlos bajo su firma y directamente del secretario de acuerdos, a quien
se le devolverán dentro del plazo señalado.
Artículo 110. Las notificaciones se harán personalmente, por cédula, por el Boletín Judicial, en
los términos de los artículos 122 y 124, por edictos, por correo, por telégrafo y por vía
telefacsimilar, en este último caso a petición de parte interesada, de acuerdo con lo que se
dispone en los artículos siguientes.
Artículo 111. Todos los litigantes, en el primer escrito o en la primera diligencia judicial, deben
designar domicilio ubicado en el lugar del juicio para que se les hagan las notificaciones y se
practiquen las diligencias que sean necesarias.
De la misma manera deben designar el domicilio en que ha de hacerse la primera notificación a
la persona o personas contra quienes promuevan.
Cuando un litigante no cumpla con lo prevenido en el primer párrafo de este artículo, las
notificaciones, aún las que, conforme a las reglas generales deban hacerse personalmente, se
le harán por el Boletín Judicial o por cédula fijada en los estrados del juzgado en los lugares en
donde no se publique el Boletín Judicial; si se faltare a la dispuesto en el segundo párrafo, no se
hará notificación alguna a la persona contra quien promueva hasta que se subsane la omisión.
Artículo 112. Entre tanto que un litigante no hiciere nueva designación del domicilio en donde
se tengan que practicar las diligencias y las notificaciones personales, seguirán haciéndosele en
el que para ello hubiere designado. En caso de no existir dicho domicilio, de resultar inexacto o
de negativa a recibirlas en el señalado, le surtirán efectos por el Boletín Judicial, y en los
lugares donde no se publique éste, por cédula fijada en los estrados del juzgado.
Artículo 113. Será notificado personalmente en el domicilio señalado por los litigantes:
I. El emplazamiento del demandado, y siempre que se trate de la primera notificación en el
procedimiento, de diligencias preparatorias o de jurisdicción voluntaria en que se deba hacer
saber de las mismas a la otra parte;
II. El auto que ordena la absolución de posiciones o reconocimiento de documentos;
III. La primera resolución que se dicte cuando se dejare de actuar por más de seis meses por
cualquier motivo;
IV. Cuando se estime que se trata de un caso urgente y así se ordene;
V. El requerimiento de un acto a la parte que deba cumplirlo;
VI. Las sentencias definitivas;
VII. La sentencia que condene al arrendatario de casa habitación a desocuparla y la resolución
que decrete su ejecución, y
VIII. En los demás casos que la ley disponga.
Artículo 114. Cuando variare el personal de un tribunal, no se proveerá auto haciendo saber el
cambio, sino que al margen del primer proveído que se dictare, se pondrán completos los
nombres y apellidos de los nuevos servidores públicos. Sólo que el cambio ocurriere cuando el
juicio esté pendiente únicamente de la sentencia, se mandará hacer saber a las partes.
Artículo 115. La primera notificación se hará personalmente al interesado, o a su representante
o procurador, en el domicilio designado; y no encontrándolo el notificador, le dejará cédula en la
XVII.que hará constar la fecha y hora en que la entregue, el nombre y apellido del promovente, el
juez o tribunal que mande practicar la diligencia, la determinación que se manda notificar y el
nombre y apellido de la persona a quien se entrega, recogiéndole la firma en la razón que se
asentará del acto.
Artículo 116. Si se tratare de la notificación de la demanda, el emplazamiento se entenderá
directamente con el interesado si estuviere presente, entregándosele copia de la demanda, del
auto o proveído que debe notificarse y demás documentos que el actor haya exhibido. Si la
persona o personas a quienes se deba hacer el emplazamiento no se encontraren en su
domicilio, se les dejará citatorio a cada uno de ellos para hora fija, dentro de las horas hábiles
del día siguiente, y en caso de que no se esperen, se les hará la notificación por cédula.
La cédula en estos casos se entregará a los parientes o domésticos del interesado, o a
cualquier otra persona adulta que viva en la casa, después de que el notificador se haya
cerciorado de que ahí tiene su domicilio la persona que debe ser emplazada, de todo lo cual se
asentará razón en la diligencia. Tratándose de arrendamientos o desahucio de vivienda o
departamento, la cédula no podrá dejarse con personas que dependan del arrendador.
La cédula contendrá: mención del juicio de que se trate y la inserción del auto o proveído que
debe notificarse, y se entregará con la copia simple de la demanda debidamente cotejada y
sellada, mas en su caso, copia simple de los demás documentos que el actor haya exhibido. La
persona que la reciba deberá firmar por ello y si se rehusara a hacerlo se pondrá razón en la
diligencia, debiéndose expresar su nombre o la manifestación de que se negó a darlo. Sólo
podrá hacerse el emplazamiento por cédula cuando sea realizado en el domicilio del emplazado
y éste no se encontrare presente no obstante se le haya dejado citatorio; en los demás casos
deberá hacerse personal y directamente.
En los juicios de divorcio, nulidad de matrimonio, pérdida de patria potestad o cualquier otro
juicio en que el domicilio de la actora y el demandado sea común, la notificación sólo podrá
hacerse en dicho domicilio si se entiende directamente con el interesado.
Salvo disposición legal en contrario, cuando se trate de diligencia de embargo el ejecutor no
podrá practicarla cuando por primera ocasión en que la intente no se entienda con el
interesado. En este caso dejará citatorio a éste para que lo espere dentro de las horas que se le
precisen que serán para después de seis horas de la del citatorio y entre las cuarenta y ocho
horas siguientes. Si el buscado no atiende el citatorio, la diligencia se practicará con los
parientes, empleados o domésticos del interesado o cualquier otra persona adulta que viva en
el domicilio señalado. En todos los casos, practicada la diligencia de ejecución decretada, el
ejecutor entregará tanto al ejecutante como al ejecutado copia del acta que se levante o
constancia firmada por él, en que conste los bienes que hayan sido embargados y el nombre,
apellidos y domicilio del depositario designado.
La copia o constancia que se entregue al ejecutante podrá servir para el caso de haberse
embargado bienes inmuebles, para que la misma se presente al Registro Público de la
Propiedad, o del Comercio, dentro de los tres días siguientes, para su inscripción preventiva, la
cual tendrá los mismos efectos que se señalan para los avisos de los Notarios en los términos
de la parte final del artículo 2926 del Código Civil, y el juez, dentro de un término máximo de
cinco días, deberá cumplir con lo ordenado por el artículo 529 de este Código, y de no hacerlo
responderá de los daños y perjuicios que se ocasionen por su omisión.
En todos los casos de emplazamiento, los jueces tendrán obligación de cerciorarse de oficio de
que la diligencia se hizo de acuerdo con las reglas establecidas en este artículo y de que la
noticia del mismo pudo razonablemente llegar al interesado, y tiene facultades para mandar
XVIII.reponer el irregularmente hecho, antes de que el juicio continúe sus trámites, imponiéndole una
corrección disciplinaria al notificador cuando aparezca responsable.
Artículo 117. Si después que el notificador se hubiere cerciorado de que la persona por
notificar tiene su domicilio en la casa y se negare aquél con quien se entiende a recibir la
notificación, ésta se hará en el lugar en que habitualmente trabaje la persona por notificar, sin
necesidad de que el juez dicte una determinación especial para ello, siempre y cuando obren en
autos datos del domicilio o lugar en que habitualmente trabaje o le sean proporcionados por la
contraparte al notificador y éste lo haga constar así en autos y cumpla en lo conducente con lo
que se previene en los artículos anteriores.
Artículo 118. Cuando no se conociere el lugar en que la persona que debe notificarse tenga el
principal asiento de sus negocios y en la habitación no se pudiere, conforme al artículo anterior,
hacer la notificación, se podrá hacer ésta en el lugar en donde se encuentre.
En este caso, las notificaciones se firmarán por el notificador y por la persona a quien se hiciere.
Si ésta no supiere o no pudiere firmar, lo hará a su ruego un testigo. Si no quisiere firmar o
presentar testigo que lo haga por ella, firmarán dos testigos requeridos al efecto por el
notificador. Estos testigos no podrán negarse a hacerlo, bajo pena de multa equivalente de
hasta diez días de salario mínimo general vigente en el Estado de Baja California Sur.
En caso de ocultamiento del demandado, a petición del actor y previa comprobación de este
hecho, el emplazamiento podrá practicarse por edictos en los términos previstos por este
Código.
Artículo 119. Cuando se trate de citar a peritos, terceros que sirvan de testigos y personas que
no sean parte en el juicio, se puede hacer personalmente o por cédula en sobre cerrado y
sellado conteniendo la determinación del juez o tribunal que mande practicar la diligencia. Estas
cédulas pueden entregarse por conducto de la policía, de las partes mismas y de los
notificadores, recogiendo la firma del notificado en el sobre que será devuelto para agregarse a
los autos.
Artículo 120. Cuando se trate de citar testigos, peritos o terceros que no constituyan parte,
pueden ser citados también, a costa del promovente, por correo certificado con acuse de
recibo, por telégrafo o por vía telefacsimilar, en este último caso a petición de parte interesada.
Cuando se haga por telegrama se enviará por duplicado a la oficina que haya de transmitirlo, la
cual devolverá, con el correspondiente recibo, uno de los ejemplares que se agregará al
expediente, y cuando se realice por correo, se dejará copia del documento en que conste la
citación, así como el acuse de recibo que recabe el correo. En todo caso el secretario de
acuerdos dará fe de que el documento en donde conste la citación se contenga en el sobre
correspondiente.
En el supuesto de que la citación se practique por vía telefacsimilar, el tribunal deberá asentar
razón del día y hora en que se verifique ésta, al igual que el nombre y apellidos de la persona
que la haya recibido y de la que la haya enviado, y en su caso, copia del documento remitido.
Artículo 121. Procede la notificación por edictos:
I. Cuando se trate de personas inciertas;
II. Cuando se trate de personas cuyo domicilio se ignora, previo informe de la policía preventiva;
en este caso el juicio deberá seguirse con los trámites y solemnidades a que se refiere el título
noveno de este Código.
XIX.En este caso y en el de la fracción anterior, los edictos se publicarán por tres veces, de tres en
tres días, en el Boletín Judicial y en un periódico local de los de mayor circulación a criterio del
juez, haciéndose saber que debe presentarse el citado dentro de un término que no será inferior
a quince días ni excederá de sesenta días, y
III. Cuando se trate de inmatricular un inmueble en el Registro Público de la Propiedad,
conforme al artículo 2957 del Código Civil, para citar a las personas que puedan considerarse
perjudicadas. Los edictos se publicarán por tres veces consecutivas, de diez en diez días, en el
Boletín Judicial y en dos periódicos de mayor circulación. Además se deberá fijar un anuncio de
proporciones visibles en la parte externa del inmueble de que se trate en el que se informe a las
personas que puedan considerarse perjudicadas, a los vecinos y al público en general, la
existencia del procedimiento de inmatriculación judicial respecto a ese inmueble. El anuncio
deberá contener el nombre del promovente y permanecer en el inmueble durante todo el trámite
judicial.
En la solicitud se mencionarán:
a) El origen de la posesión;
b) En su caso, el nombre de la persona de quien obtuvo la posesión el peticionario;
c) El nombre y domicilio del causahabiente de aquélla si fuere conocido;
d) La ubicación precisa del bien y sus medidas y colindancias; y
e) El nombre y domicilio de los colindantes.
Asimismo, a la solicitud se acompañarán:
1 °. Un plano autorizado por Ingeniero titulado si fuere predio rústico o urbano sin construir; y 2 °.
Certificado de no inscripción del inmueble expedido por el Registro Público de la Propiedad, el
cual no deberá contener límite de plazo. En el escrito en que se solicite dicho certificado, se
deberán proporcionar los datos que identifiquen con precisión el predio de que se trate y
manifestar que el certificado será exhibido en el procedimiento judicial de inmatriculación.
Realizadas las publicaciones se correrá traslado de la solicitud, para que contesten dentro del
término de nueve días hábiles, a la persona de quien obtuviera la posesión o su causahabiente
si fuere conocido; al Ministerio Público; a los colindantes; al Registrador de la Propiedad; al
Delegado de la Secretaría de la Reforma Agraria en el Estado, para que manifieste si el
inmueble a inmatricular se encuentra o no afecto al régimen ejidal o comunal, y a la Secretaría
del Gobierno Federal correspondiente, para que exprese si el predio es o no propiedad federal.
Producida o no la contestación y sin necesidad de acuse de rebeldía, el juez al vencerse el
último término de traslado, abrirá una dilación probatoria por treinta días.
Además de las pruebas que tuviere, el solicitante está en la obligación de probar su posesión en
concepto de dueño por los medios legales y además por la información de tres testigos,
preferentemente colindantes del inmueble a inmatricular, o, en su caso, que tengan bienes
raíces en el lugar de ubicación del predio de que se trata.
No se entregarán los autos originales para formular alegatos. La sentencia es apelable en
ambos efectos y el recurso se substanciará como en los juicios ordinarios.
Artículo 122. La segunda y ulteriores notificaciones se harán personalmente a los interesados,
a sus mandatarios o a quienes estén autorizados para ello, si ocurren al tribunal o juzgado
respectivo, en el mismo día en que se dicten las resoluciones que hayan de notificarse, o al
siguiente día o al tercer día antes de las doce horas.
Si las partes consideran pertinente que la segunda y ulteriores notificaciones se les hagan a
XX.ellas por vía telefacsimilar, proporcionarán al tribunal los correspondientes números telefónicos
para que así se practiquen, y manifestarán por escrito su conformidad para que se lleven a
cabo en la forma mencionada. El tribunal deberá asentar razón del día y hora en que se
verifiquen las notificaciones así practicadas, al igual que el nombre y apellidos de la persona
que la haya recibido y de la que la haya enviado, y en su caso, copia del documento remitido.
Artículo 123. Deben firmar las notificaciones las personas que las hacen y aquéllas a quienes
se hacen. Si éstas no supieren o no quisieren firmar, lo hará constar el secretario o notificador.
A toda persona se le dará copia simple de la resolución que se le notifique, si la pidiere,
bastando la petición verbal de su entrega, sin necesidad de que le recaiga auto judicial y salvo
que sea notificación personal, dejando constancia o razón de su entrega y recibo en autos.
Artículo 124. Si las partes o sus mandatarios no ocurren al tribunal o juzgado a notificarse en
los días y horas a que se refiere el artículo 122, la notificación se dará por hecha y surtirá sus
efectos a las doce horas del último día a que se refiere el artículo citado, a condición de que se
haya hecho en el Boletín Judicial.
Artículo 125. Se fijará en lugar visible de las oficinas del tribunal o juzgados, una lista de los
negocios que se hayan acordado cada día, y se remitirá otra lista expresando solamente los
nombres y apellidos de los interesados, para que al día siguiente sea publicada en el Boletín
Judicial, diario que sólo contendrá dichas listas de acuerdos y avisos judiciales y que se
publicará antes de las nueve de la mañana.
Sólo por errores u omisiones substanciales que hagan no identificables los juicios, podrá
pedirse la nulidad de las notificaciones hechas por Boletín Judicial. Además, se fijará
diariamente en los estrados de la sala del tribunal y juzgados un ejemplar del Boletín Judicial,
coleccionándose dicho diario para resolver cualquier cuestión que se suscite sobre la falta de
alguna publicación. En el archivo judicial se formarán dos colecciones, una de las cuales estará
siempre a disposición del público.
Artículo 126. En las salas del tribunal y en los juzgados, los servidores públicos que determine
el reglamento harán constar en los autos respectivos el número y fecha del Boletín Judicial en
que se haya hecho la publicación a que se refiere el artículo anterior, bajo la pena de multa
equivalente a un día de sueldo por la primera falta, que se duplicará por la segunda y de
suspensión de empleo hasta por tres meses por la tercera; sin perjuicio de indemnizar
debidamente a la persona que resulte perjudicada por la omisión.
Artículo 127. En los lugares donde no exista Boletín Judicial u otra publicación equivalente, la
segunda y ulteriores notificaciones se harán como se determina en el artículo 111, último
párrafo, y si los interesados no ocurrieren al tribunal, surtirá sus efectos la notificación al día
siguiente de aquél en que se fije en el tablero de avisos del juzgado, una cédula conteniendo el
nombre del notificado; el del tribunal y la resolución que se hace saber, con la fecha en que se
hace la fijación de la cédula. De todo lo cual se tomará razón en los autos bajo las penas a que
se refiere el artículo anterior.
Dentro de un procedimiento judicial, todos los edictos, convocatorias o avisos que por mandato
legal o judicial se tengan que hacer del conocimiento de alguna persona o del público en
general, así como aquellas comunicaciones similares de notarios públicos, corredores públicos
o particulares que por cualquier causa deban hacerlos, por así obligarlos la ley por los cargos
que ostenten, serán redactados de modo preciso y conciso, sintetizando las providencias que
se ordenen publicar, evitando transcripciones literales, y señalándose únicamente los puntos
substanciales. Las publicaciones de esos edictos, convocatorias y avisos sólo podrán
realizarse en aquellos medios de difusión que tengan una sección especial destinada para
XXI."edictos, avisos y convocatorias judiciales" o sección destacada similar que represente el menor
costo de todas las inserciones y anuncios por esos medios de comunicación.
CAPITULO VI
De los términos judiciales
Artículo 128. Los términos judiciales empezarán a correr desde el día siguiente a aquél en que
se hubiere hecho el emplazamiento o notificación. Tratándose de notificación realizada por
Boletín Judicial, el término empezará a correr el día siguiente de aquél en que haya surtido
efectos dicha notificación.
Artículo 129. Cuando fueren varias las partes y el término común, se contará desde el día
siguiente a aquél en que todas hayan quedado notificadas.
La ley sólo reconoce como términos comunes en los juicios, los siguientes:
I. Cuando fueren varias las personas que puedan conformar por obligaciones solidarias o casos
similares, un litisconsorcio pasivo, tratándose del caso de emplazamiento de todos los
interesados;
II. Para todas las partes que intervengan en el juicio, el relativo a ofrecimiento de pruebas, y
aquéllos en que el tribunal determine la vista para desahogo por las partes al mismo tiempo, y
III. Los demás que expresamente señale este Código como términos comunes.
Los demás términos se considerarán individuales y empezarán a correr para cada interesado en
particular, cuando la notificación haya surtido sus efectos.
Artículo 130. En ningún término se contarán los días en que no puedan tener lugar actuaciones
judiciales.
Artículo 131. Se hará constar en los autos el día en que comienzan a correr los términos y
aquél en el que deban concluir. La omisión de esta constancia no impide el transcurso de los
términos, pero el responsable será sancionado disciplinariamente. El error en los cómputos
podrá corregirse de oficio o a petición de parte sin necesidad de substanciar artículo. En ningún
caso el error en los cómputos podrá hacerse valer en perjuicio de las partes. El error que
consista en computar un número mayor o menor de días, que el que legalmente corresponda,
deberá reclamarse dentro de los tres días siguientes a la fecha en que el mismo se haga saber,
y la falta de reclamación convalida el cómputo, sin perjuicio de sancionar disciplinariamente al
responsable del error con multa al prudente arbitrio del juez.
Artículo 132. Una vez concluidos los términos fijados a las partes, sin necesidad de que se
acuse rebeldía, seguirá el juicio su curso y se tendrá por perdido el derecho que, dentro de
ellos, debió ejercitarse.
Artículo 133. Siempre que la práctica de un acto judicial requiera citación de las personas que
estén fuera del lugar del juicio, para que concurran ante el tribunal, se debe fijar un término en
el que se aumente al señalado por la ley, un día más por cada doscientos kilómetros de
distancia o fracción que exceda de la mitad salvo que la ley disponga otra cosa expresamente o
que el juez estime que deba ampliarse. Si el demandado residiere en el extranjero, el juez
ampliará el término del emplazamiento, a todo el que considere necesario, atendidas las
distancias y la mayor o menor facilidad de las comunicaciones.
Artículo 134. Los términos que por disposición expresa de la ley o por la naturaleza del caso no
son individuales, se tienen por comunes para las partes.
XXII.Artículo 135. Para fijar la duración de los términos, los meses se regularán por el número de
días que les correspondan, y los días se entenderán de veinticuatro horas naturales, contadas
de las veinticuatro a las veinticuatro, sin perjuicio de que las actuaciones judiciales se sujeten al
horario que establece el artículo 63.
Artículo 136. Cuando este Código no señale términos para la práctica de algún acto judicial, o
para el ejercicio de algún derecho, se tendrán por señalados los siguientes:
I. Cinco días para interponer el recurso de apelación de sentencia definitiva;
II. Tres días para apelar de autos;
III. Cinco días para la celebración de juntas, reconocimientos de firmas, exhibición de
documentos, dictamen de peritos; a no ser que por circunstancias especiales creyere justo el
juez ampliar el término, lo cual podrá ser por cinco días más, y
IV. Tres días para todos los demás casos.
Artículo 137. La caducidad de la instancia operará de pleno derecho cualquiera que sea el
estado del juicio desde el emplazamiento hasta antes de que concluya la audiencia de pruebas,
alegatos y sentencia, si transcurridos seis meses naturales contados a partir de la notificación
de la última determinación judicial, no hubiere promoción, de cualquiera de las partes, que
tienda a llevar adelante el procedimiento. Los efectos y formas de la declaración de caducidad
se sujetarán a las siguientes normas:
I. La caducidad de la instancia es de orden público, irrenunciable y no puede ser materia de
convenios entre las partes. El juez la declarará de oficio o a petición de cualquiera de las partes
cuando concurran las circunstancias a que se refiere el presente artículo;
II. La caducidad extingue el proceso pero no la acción; en consecuencia se puede iniciar un
nuevo juicio, sin perjuicio de lo dispuesto en la fracción V de este artículo;
III. La caducidad de la primera instancia convierte en ineficaces las actuaciones del juicio y las
cosas deben volver al estado que tenían antes de la presentación de la demanda y se
levantarán los embargos preventivos y cautelares. Se exceptúan de la ineficacia referida las
resoluciones firmes sobre competencia, litispendencia, conexidad, personalidad y capacidad de
los litigantes, que regirán en el juicio ulterior si se promoviere. Las pruebas rendidas en el
proceso extinguido por caducidad, podrán ser invocadas en el nuevo si se promoviere, siempre
que se ofrezcan y precisen en la forma legal;
IV. La caducidad de la segunda instancia deja firmes las resoluciones apeladas. Así lo declarará
el tribunal de apelación;
V. La caducidad de los incidentes se causa por el transcurso de tres meses naturales contados
a partir de la notificación de la última determinación judicial, sin promoción alguna de las partes;
la declaración respectiva sólo afectará a las actuaciones del incidente sin abarcar las de la
instancia principal aunque haya quedado en suspenso ésta por la aprobación de aquél;
VI. Para los efectos del artículo 1173 fracción II del Código Civil se equipara a la desestimación
de la demanda la declaración de caducidad del proceso;
VII. No tiene lugar la declaración de caducidad: a). en los juicios universales de concursos y
sucesiones, pero sí en los juicios con ellos relacionados que se tramiten independientemente,
que de aquellos surjan o por ellos se motiven; b). En las actuaciones de jurisdicción voluntaria;
c). en los juicios de alimentos y en los previstos por los artículos 472 y 473 del Código Civil; y
d). Cuando esté pendiente la resolución interlocutoria o definitiva y la morosidad dependa de los
Tribunales;
VIII. El término de la caducidad sólo se interrumpirá por promociones de las partes o por actos
de las mismas realizados ante autoridad judicial diversa siempre que tengan relación inmediata
y directa con la instancia;
IX. La suspensión del procedimiento produce la interrupción del término de la caducidad. La
XXIII.suspensión del proceso tiene lugar:
a) Cuando por fuerza mayor el juez o las partes no pueden actuar; b) En los casos en
que es necesario esperar la resolución de una cuestión previa o conexa por el mismo juez o por
otras autoridades; c) Cuando se pruebe ante el juez en incidente que se consumó la caducidad
por maquinaciones dolosas de una de las partes en perjuicio de la otra, y d) En los demás
casos previstos por la ley;
X. Contra la declaración de caducidad se da sólo el recurso de revocación en los juicios que no
admiten apelación. Se substanciará con un escrito de cada parte en que se propongan pruebas
y una audiencia de recepción de éstas, de alegatos y sentencia. En los juicios que admiten la
alzada cabe la apelación en ambos efectos. Si la declaratoria se hace en segunda instancia se
admitirá la reposición. Tanto en la apelación de la declaración como en la reposición la
substanciación se reducirá a un escrito de cada parte en que se ofrezcan pruebas y una
audiencia en que se reciban, se alegue y se pronuncie resolución.
Contra la negativa a la declaración de caducidad en los juicios que igualmente admitan la
alzada cabe la apelación en el efecto devolutivo, con igual substanciación, y
XI. Las costas serán a cargo del actor, pero serán compensables con las que corran a cargo del
demandado en los casos previstos por la ley y además en aquellos en que opusiere
reconvención, compensación, nulidad y en general las excepciones que tienden a variar la
situación jurídica que privaba entre las partes antes de la presentación de la demanda.
CAPITULO VII
De las costas
Artículo 138. Por ningún acto judicial se cobrarán costas, ni aún cuando se actuare con
testigos de asistencia, o se practicaren diligencias fuera del lugar del juicio.
Artículo 139. Cada parte será inmediatamente responsable de las costas que originen las
diligencias que promueva; en caso de condenación en costas, la parte condenada indemnizará
a la otra de todas las que hubiere anticipado. La condenación no comprenderá la remuneración
del mandatario ni la del patrono, sino cuando fueren abogados recibidos.
Los abogados extranjeros no podrán cobrar costas, sino cuando estén autorizados legalmente
para ejercer su profesión y haya reciprocidad internacional con el país de su origen en el
ejercicio de la abogacía.
Artículo 140. La condenación en costas se hará cuando así lo prevenga la ley, o cuando, a
juicio del juez, se haya procedido con temeridad o mala fe.
Si sólo se obtuviere parte de lo demandado y sólo hubiere, en consecuencia, condenación
parcial, el pago de las costas se impondrá a cargo del litigante que a juicio del juez o tribunal,
hubiere obrado con mayor malicia o temeridad al sostener sus pretensiones.
Siempre serán condenados:
I. El que ninguna prueba rinda para justificar su acción o su excepción, si se funda en hechos
disputados;
II. El que presentare instrumentos o documentos falsos, o testigos falsos o sobornados;
III. El que fuere condenado en los juicios ejecutivo, hipotecario, en los interdictos de retener y
recuperar la posesión, y el que intente alguno de estos juicios si no obtiene sentencia favorable.
XXIV.En estos casos la condenación se hará en la primera instancia, observándose en la segunda lo
dispuesto en la fracción siguiente;
IV. El que fuere condenado por dos sentencias conformes de toda conformidad de su parte
resolutiva, sin tomar en cuenta la declaración sobre costas. En este caso, la condenación
comprenderá las costas de ambas instancias;
V. El que intente acciones o haga valer excepciones notoriamente improcedentes y que así lo
declare la sentencia definitiva que se dicte en el negocio, y
VI. El que oponga excepciones dilatorias notoriamente improcedentes o haga valer recursos e
incidentes de este tipo, con el fin de entorpecer la buena marcha del juicio.
Artículo 141. Las costas serán reguladas por la parte a cuyo favor se hubieren declarado y se
substanciará el incidente con un escrito de cada parte, resolviéndose dentro del tercer día.
De esta decisión, si fuere apelable, se admitirá el recurso en el efecto devolutivo.
Artículo 142. En todos los negocios ante los jueces de paz se causarán como máximo, costas
del diez por ciento del monto de las prestaciones a que resulte condenada la parte que pierda el
juicio, sin necesidad de formular planilla, pagaderas juntamente con las prestaciones principales
y accesorias.
TITULO TERCERO
De la Competencia
CAPITULO I
Disposiciones generales
Artículo 143. Toda demanda debe formularse ante juez competente.
Artículo 144. La competencia de los tribunales se determinará por la materia, la cuantía, el
grado y el territorio.
Artículo 145. Ningún tribunal puede negarse a conocer de un asunto sino por considerarse
incompetente. En este caso debe expresar en su resolución los fundamentos legales en que se
apoye.
Artículo 146. Ningún juez puede sostener competencia con un tribunal superior bajo cuya
jurisdicción se halle; pero sí con otro tribunal que, aunque sea superior en su clase, no ejerza
jurisdicción sobre él.
Artículo 147. El tribunal que reconozca la jurisdicción de otro por providencia expresa, no
puede sostener su competencia.
Si el acto del reconocimiento consiste sólo en la cumplimentación de un exhorto, el tribunal
exhortado no estará impedido para sostener su competencia.
Artículo 148. Las partes pueden desistirse de seguir sosteniendo la competencia de un tribunal,
antes o después de la remisión de los autos al superior, si se trata de jurisdicción territorial.
Artículo 149. La jurisdicción por razón del territorio es la única que se puede prorrogar. Se
exceptúa el caso en que, conociendo el tribunal superior de apelación contra interlocutoria,
resuelta que sea, las partes estén de acuerdo en que conozca de la cuestión principal. El juicio
se tramitará conforme a las reglas de su clase, prosiguiéndose éste ante el superior.
XXV.Artículo 150. Si el juez deja de conocer por recusación o excusa, conocerá el juez en turno del
mismo partido judicial, si no lo hubiere, conocerá el de turno del partido judicial más próximo.
Artículo 151. Es juez competente aquel al que los litigantes se hubieren sometido expresa o
tácitamente, cuando se trate del fuero renunciable.
Artículo 152. Hay sumisión expresa cuando los interesados renuncian clara y terminantemente
el fuero que la ley les concede y designan con toda precisión el juez a quien se someten.
Artículo 153. Se entienden sometidos tácitamente:
I. El demandante, por el hecho de ocurrir al juez en turno entablando su demanda;
II. El demandado, por contestar la demanda o por reconvenir al actor;
III. El que habiendo promovido una competencia se desista de ella, y
IV. El tercer opositor y el que por cualquier motivo viniere al juicio.
Artículo 154. Es nulo lo actuado por el juez, que fuere declarado incompetente, salvo:
I. Lo dispuesto en el artículo 163, in fine;
II. Cuando la incompetencia sea por razón del territorio y convengan las partes en la validez;
III. Si se trata de incompetencia sobrevenida, y
IV. Los casos que la ley lo exceptúe.
Artículo 155. La nulidad a que se refiere el artículo anterior es de pleno derecho y, por tanto, no
requiere declaración judicial.
Los tribunales declarados competentes harán que las cosas se restituyan al estado que tenían
antes de practicarse las actuaciones nulas; salvo que la ley disponga lo contrario.
CAPITULO II
Reglas para la fijación de la competencia
Artículo 156. Es juez competente:
I. El del lugar que el deudor haya designado para ser requerido judicialmente de pago;
II. El del lugar señalado en el contrato para el cumplimiento de la obligación. Tanto en este
caso como en el anterior, surte el fuero no sólo para la ejecución o cumplimiento del contrato,
sino para la rescisión o nulidad;
III. El de la ubicación del bien, si se ejercita una acción real sobre bienes inmuebles. Lo mismo
se observará respecto a las cuestiones derivadas del contrato de arrendamiento de inmuebles.
Cuando estuvieren comprendidos en dos o más partidos, será a prevención;
IV. El del domicilio del demandado, si se trata del ejercicio de una acción sobre bienes
muebles, o de acciones personales o del estado civil.
Cuando sean varios los demandados y tuvieren diversos domicilios será competente el juez del
domicilio que elija el actor;
V. En los juicios hereditarios, el juez en cuya jurisdicción haya tenido su último domicilio el
autor de la herencia; a falta de ese domicilio, lo será el de la ubicación de los bienes raíces que
forman la herencia, y si estuvieren en varios partidos judiciales, el juez de cualesquiera de ellos
a prevención; y a falta de domicilio y bienes raíces, el del lugar del fallecimiento del autor de la
herencia. Lo mismo se observará en casos de ausencia;
VI. Aquél en cuyo territorio radica un juicio sucesorio para conocer:
a) De las acciones de petición de herencia;
XXVI.b) De las acciones contra la sucesión antes de la partición y adjudicación de los bienes;
c) De las acciones de nulidad, rescisión y evicción de la partición hereditaria;
VII. En los concursos de acreedores, el juez del domicilio del deudor;
VIII. En los actos de jurisdicción voluntaria, el del domicilio del que promueve, pero si se tratare
de bienes raíces, lo será el del lugar donde estén ubicados;
IX. En los negocios relativos a la tutela de los menores e incapacitados, el juez de la residencia
de éstos, para la designación del tutor, y en los demás casos el del domicilio de éste;
X. En los negocios relativos a suplir el consentimiento de quien ejerce la patria potestad, o
impedimentos para contraer matrimonio, el del lugar donde se hayan presentado los
pretendientes;
XI. Para decidir las diferencias conyugales y los juicios de nulidad del matrimonio, lo es el del
domicilio conyugal;
XII. En los juicios de divorcio, el tribunal del domicilio conyugal, y en caso de abandono de
hogar, el del domicilio del cónyuge abandonado, y
XIII. En los juicios de alimentos, el domicilio del actor o el del demandado a elección del
primero.
Artículo 157. Para determinar la competencia por razón de la cuantía del negocio, se tendrá en
cuenta lo que demanda el actor. Los réditos, daños o perjuicios no serán tenidos en
consideración, si son posteriores a la presentación de la demanda, aún cuando se reclamen en
ella.
Cuando se trate de arrendamiento o se demande el cumplimiento de una obligación consistente
en prestaciones periódicas, se computará el importe de las pensiones en un año, a no ser que
se trate de prestaciones vencidas, en cuyo caso se estará a lo dispuesto en la primera parte de
este artículo.
Artículo 158. En las contiendas sobre propiedad o posesión de un inmueble, la competencia se
determinará por el valor que tenga. Si se trata de usufructo o derechos reales sobre inmuebles,
por el valor del mismo bien. Pero de los interdictos conocerán siempre los jueces de primera
instancia de la ubicación del bien.
Artículo 159. De las cuestiones sobre estado o capacidad de las personas y en general de las
cuestiones familiares que requieran intervención judicial, sea cual fuere el interés pecuniario
que de ellas emanare, conocerán los jueces de lo familiar.
Artículo 160. En la reconvención es juez competente el que lo sea para conocer de la demanda
principal, aunque el valor de aquélla sea inferior a la cuantía de su competencia, pero no a la
inversa.
Artículo 161. Las cuestiones de tercerías deben substanciarse y decidirse por el juez que sea
competente para conocer del asunto principal. Cuando el interés de la tercería que se
interponga exceda del que la ley somete a la competencia del juez que está conociendo del
negocio principal, se remitirá lo actuado en éste y la tercería al que designe el tercer opositor y
sea competente para conocer de la cuestión por razón de la materia del interés mayor y del
territorio.
Artículo 162. Para los actos preparatorios del juicio, será competente el juez que lo fuere para
el negocio principal.
En las providencias precautorias regirá lo dispuesto en el párrafo anterior. Si los autos
estuvieren en segunda instancia, será competente para dictar la providencia precautoria el juez
que conoció de ellos en primera instancia. En caso de urgencia, puede dictarla el del lugar
XXVII.donde se hallen la persona o el bien objeto de la providencia, y efectuado, se remitirán las
actuaciones al competente.
CAPITULO III
De la substanciación o decisión de las competencias
Artículo 163. Las cuestiones de competencia podrán promoverse por inhibitoria o por
declinatoria.
La inhibitoria se intentará ante el juez a quien se considere competente, pidiéndole que dirija
oficio al que se estima no serlo, para que se inhiba y remita los autos.
La declinatoria se propondrá ante el juez a quien se considere incompetente, pidiéndole que se
abstenga del conocimiento del negocio y remita los autos al considerado competente. Se
substanciará conforme al capítulo I del título sexto.
En ningún caso se promoverán de oficio las cuestiones de competencia; pero el juez que se
estime incompetente puede inhibirse del conocimiento del negocio, siendo apelable en ambos
efectos su resolución.
Artículo 164. Las inhibitorias entre los tribunales federales o los de los Estados, o los del
distrito y los de esta entidad, se decidirán de acuerdo con lo que al efecto dispongan las leyes
federales relativas, si ambos tribunales insisten en sostener su competencia.
Artículo 165. Si por los documentos que se hubieren presentado o por otras constancias de
autos, apareciere que el litigante que promueve la inhibitoria o la declinatoria se ha sometido a
la jurisdicción del tribunal que conoce del negocio, se desechará de plano, continuando su curso
el juicio.
También se desechará de plano cualquiera competencia promovida que no tenga por objeto
decidir cual haya de ser el juez o tribunal que deba conocer de un asunto.
Artículo 166. Cuando dos o más jueces se nieguen a conocer de determinado asunto, la parte
a quien perjudique ocurrirá al superior a fin de que ordene a los que se nieguen a conocer, que
le envíen los expedientes en que se contengan sus respectivas resoluciones.
Una vez recibidos los autos por dicho tribunal, citará a las partes a una audiencia de pruebas y
alegatos, que se efectuará dentro del tercer día y pronunciará resolución dentro de un término
igual. En los incidentes en que afecten los derechos de familia, será imprescindible oír al
Ministerio Público.
Artículo 167. El juez ante quien se promueva la inhibitoria mandará librar oficio requiriendo al
juez que estime incompetente para que se abstenga de conocer del negocio, y remitirá desde
luego las actuaciones respectivas al superior, haciéndolo saber al interesado.
Luego que el juez requerido reciba el oficio inhibitorio acordará la suspensión del procedimiento
y remitirá, a su vez, los autos originales al superior con citación de las partes.
Recibidos los autos en el tribunal que deba decidir la competencia, citará a las partes a una
audiencia verbal dentro de los tres días siguientes a la citación, en la que recibirá pruebas y
alegatos y pronunciará resolución en un término igual. En los incidentes en que afecten los
derechos de familia, será imprescindible oír al Ministerio Público.
XXVIII.Decidida la competencia enviará los autos al juez declarado competente, con testimonio de la
sentencia, de la cual remitirá otro tanto al juez contendiente. De la resolución dictada por el
tribunal no se da más recurso que el de responsabilidad.
Artículo 168. El litigante que hubiere optado por uno de los dos medios de promover una
competencia, no podrá abandonarlo y recurrir al otro, tampoco podrá emplearlo sucesivamente.
En el caso de que se declare infundada o improcedente una incompetencia, se aplicará al que
la opuso, multa equivalente hasta sesenta días de salario mínimo general diario vigente en el
Estado.
Artículo 169. Todo tribunal está obligado a suspender sus procedimientos luego que expida la
inhibitoria, o luego que en su caso la reciba. Igualmente suspenderá sus procedimientos al
promoverse la declinatoria.
Artículo 170. La infracción del artículo anterior producirá la nulidad de lo actuado. En este caso,
el tribunal será responsable de los daños y perjuicios originados a las partes, e incurrirá, en la
pena que señala la ley.
TITULO CUARTO
De los impedimentos, recusaciones y excusas
CAPITULO I
De los impedimentos y excusas
Artículo 171. Todo magistrado, juez o secretario se tendrá por forzosamente impedido para
conocer en los casos siguientes:
I. En negocio en que tenga interés directo o indirecto;
II. En los negocios que interesen de la misma manera a su cónyuge o a sus parientes
consanguíneos en línea recta sin limitación de grados, a los colaterales dentro del cuarto grado
y a los afines dentro del segundo;
III. Siempre que entre el funcionario de que se trate, su cónyuge o sus hijos y alguno de los
interesados, haya relación de intimidad nacida de algún acto civil o religioso, sancionado y
respetado por la costumbre;
IV. Si fuere pariente por consanguinidad o afinidad del abogado o mandatario de alguna de las
partes, en los mismos grados a que se refiere la fracción II de este artículo;
V. Cuando él, su cónyuge o alguno de sus hijos sea heredero, legatario, donante, donatario,
socio, acreedor, deudor, fiador, fiado, arrendador, arrendatario principal, dependiente o
comensal habitual de alguna de las partes o administrador actual de sus bienes;
VI. Si ha hecho promesas o amenazas o ha manifestado de otro modo su odio o afecto por
alguno de los litigantes;
VII. Si ha asistido a convites que especialmente para él diere o costeare alguno de los
litigantes, después de comenzado el juicio, o si tiene mucha familiaridad con alguno de ellos, o
vive con él, en su compañía, en una misma casa;
VIII. Cuando después de comenzado el juicio haya admitido él, su cónyuge o alguno de sus
hijos dádivas o servicios de alguna de las partes;
IX. Si ha sido abogado o mandatario, perito o testigo en el negocio de que se trate;
X. Si ha conocido del negocio como juez, árbitro o asesor resolviendo algún punto que afecte a
la sustancia de la cuestión, en la misma instancia o en otra;
XI. Cuando él, su cónyuge o alguno de sus parientes consanguíneos en línea recta sin
limitación de grados, de los colaterales dentro del segundo, o de los afines en el primero, siga
XXIX.contra alguna de las partes o no haya pasado un año de haber seguido un juicio civil o una
causa criminal, como acusador, querellante o denunciante, o se haya constituido parte civil en
causa criminal seguida contra cualquiera de ellas;
XII. Cuando alguno de los litigantes o de sus abogados es o ha sido denunciante, querellante o
acusador del funcionario de que se trate, de su cónyuge o de alguno de sus expresados
parientes, o se ha constituido parte civil en causa criminal seguida contra cualquiera de ellos,
siempre que el Ministerio Público haya ejercitado acción penal;
XIII. Cuando el funcionario de que se trate, su cónyuge o alguno de sus expresados parientes
sea contrario a cualquiera de las partes en negocio administrativo, que afecte sus intereses;
XIV. Si él, su cónyuge o alguno de sus expresados parientes sigue algún proceso civil o criminal
en que sea juez, agente del ministerio público, árbitro o arbitrador alguno de los litigantes, y
XV. Si es tutor o curador de alguno de los interesados o no han pasado tres años de haberlo
sido.
Artículo 172. Los magistrados, jueces y secretarios tienen el deber de excusarse del
conocimiento de los negocios en que ocurra alguna de las causas expresadas en el artículo
anterior o cualquiera otra análoga, aún cuando las partes no los recusen. La excusa debe
expresar concretamente la causa en que se funde.
Sin perjuicio de las providencias que conforme a este Código deben dictar, tienen la obligación
de inhibirse inmediatamente que se aboquen al conocimiento de un negocio de que no deben
conocer por impedimento, o dentro de las veinticuatro horas siguientes de que ocurra el hecho
que origina el impedimento o de que tengan conocimiento de él.
Cuando un juez o magistrado se excuse sin causa legítima, cualquiera de las partes puede
acudir en queja al Presidente del Tribunal, quien encontrando injustificada la abstención podrá
imponer una corrección disciplinaria.
CAPITULO II
De la recusación
Artículo 173. Cuando los magistrados, jueces o secretarios no se inhibieren a pesar de existir
alguno de los impedimentos expresados, procede la recusación que siempre se fundará en
causa legal. Únicamente procederá la recusación sin causa contra los jueces, cuando la
interponga el demandado precisamente al contestar la demanda.
Artículo 174. En los concursos sólo podrá hacer uso de la recusación el representante legítimo
de los acreedores en los negocios que afecten el interés general, en los que afecten al interés
particular de alguno de los acreedores podrá el interesado hacer uso de la recusación; pero el
juez no quedará inhibido mas que en el punto de que se trate. Resuelta la cuestión, se
reintegrará al principal.
Artículo 175. En los juicios hereditarios, en lo que afecta al interés general, sólo podrán hacer
uso de la recusación el interventor o albacea; en lo que afecte al interés particular de cualquiera
de los herederos o legatarios se observará lo dispuesto en la parte relativa del artículo anterior.
Artículo 176. Cuando en un negocio intervengan varias personas antes de haber nombrado
representante común, conforme al artículo 52, se tendrá por una sola para el efecto de la
recusación cuando la proponga la mayoría de los interesados en cantidades.
Artículo 177. En los Tribunales Colegiados, la recusación relativa a Magistrados o Jueces que
los integran, sólo importa la de los funcionarios expresamente recusados.
XXX.CAPITULO III
Negocios en que no tiene lugar la recusación
Artículo 178. No se admitirá recusación:
I. En los actos prejudiciales;
II. Al cumplimentar los exhortos, despachos o cartas rogatorias;
III. En las demás diligencias cuya práctica se encomiende por otros jueces o tribunales;
IV. En las diligencias de mera ejecución pero sí en las de jurisdicción mixta, o sea cuando el
juez ejecutor debe de resolver sobre las excepciones que se opongan, y
V. En los demás actos que no radique jurisdicción ni importen conocimiento de causa.
CAPITULO IV
Del tiempo en que debe prepararse la recusación
Artículo 179. En los procedimientos de apremio y en el juicio que empieza por ejecución no se
dará curso a ninguna recusación, sino practicado el aseguramiento, hecho el embargo o
desembargo, en su caso, u ordenada la anotación de la demanda del juicio especial hipotecario
en el Registro Público de la Propiedad. Tampoco se admitirá la recusación, empezada la
audiencia de pruebas y alegatos.
Artículo 180. Las recusaciones con causa pueden interponerse durante el juicio desde el
escrito de la contestación de la demanda hasta diez días antes de dar principio a la audiencia
de Ley, a menos que comenzada la audiencia o hecha la citación, hubiere cambiado el personal
del juzgado.
CAPITULO V
De los efectos de la recusación.
Artículo 181. Entretanto se califica o decide, la recusación suspende la jurisdicción del tribunal
o del juez, sin perjuicio de que prosiga la sección de ejecución.
Artículo 182. Declarada procedente la recusación, termina la jurisdicción del magistrado o juez,
o la intervención del secretario en el negocio de que se trate.
Artículo 183. Una vez interpuesta la recusación, la parte recusante no podrá alzarla en ningún
tiempo, ni variar la causa.
Artículo 184. Si se declarare improcedente o no probada la causa de recusación que se
hubiere alegado, no se volverá a admitir otra recusación, aún cuando proteste que no había
tenido conocimiento de ella a menos que se trate de una causa superveniente o que hubiere
variado el personal en cuyo caso deberá hacerse valer la recusación al respecto al nuevo
magistrado, juez o secretario.
CAPITULO VI
De la substanciación y decisión de la recusación
Artículo 185. Los tribunales desecharán de plano toda recusación:
I. Cuando no estuviere hecha en tiempo, y
II. Cuando no se funde en alguna de las causas a que se refiere el artículo 171.
XXXI.Artículo 186. Toda recusación se interpondrá ante el juez o tribunal que conozca del negocio,
expresándose con toda claridad y precisión la causa en que se funde, y en los casos que
proceda se remitirá de inmediato testimonio de las actuaciones respectivas a la autoridad
competente para resolver sobre la recusación.
Artículo 187. La recusación debe resolverse sin audiencia de la parte contraria y se tramita en
forma de incidente.
Artículo 188. En el incidente de recusación son admisibles todos los medios de prueba
establecidos por este Código y, además, la confesión del funcionario recusado y la de la parte
contraria.
Artículo 189. Los magistrados y jueces que conozcan de una recusación son irrecusables para
sólo este efecto.
Artículo 190. Cuando se declare improcedente o no probada la causa de recusación, se
impondrá al recusante una multa equivalente hasta de treinta días de salario mínimo general
diario vigente en el Estado, si fueren un Secretario o Juez de Primera Instancia y hasta de
sesenta días de dicho salario, si fuere magistrado.
Artículo 191. De la recusación de un magistrado conocerá el pleno del Tribunal Superior; de la
de un juez, la sala respectiva.
Artículo 192. Si en la sentencia se declara que procede la recusación, volverán los autos al
juzgado de su origen con testimonio de dicha sentencia, para que éste, a su vez, los remita al
que corresponda. En el tribunal queda el magistrado recusado separado del conocimiento del
negocio y se completará la sala en la forma que determine la ley.
Si se declara no ser bastante la causa, se devolverán los autos con testimonio de la resolución
al juzgado de su origen para que continúe el procedimiento. Si el funcionario recusado fuere un
magistrado, continuará conociendo del negocio la misma sala como antes de la recusación.
Artículo 193. Las recusaciones de los Secretarios del Tribunal Superior, de los Juzgados de lo
Civil o de lo Familiar se substanciarán ante las Salas o Jueces con quienes actúen.
TITULO QUINTO
Actos prejudiciales
CAPITULO I
Medios preparatorios del juicio en general
Artículo 194. El juicio podrá prepararse:
I. Pidiendo declaración bajo protesta el que pretenda demandar, de aquél contra quien se
propone dirigir la demanda acerca de algún hecho relativo a su personalidad o a la calidad de
su posesión o tenencia;
II. Pidiendo la exhibición del bien mueble que haya de ser objeto de la acción real que se trate
de entablar;
III. Pidiendo el legatario o cualquier otro que tenga el derecho de elegir uno o más bienes entre
varios, la exhibición de ellos;
IV. Pidiendo el que se crea heredero, coheredero o legatario, la exhibición de un testamento;
V. Pidiendo el comprador al vendedor, o el vendedor al comprador, en el caso de evicción, la
XXXII.exhibición de títulos u otros documentos que se refieran al bien vendido;
VI. Pidiendo un socio o comunero la presentación de los documentos y cuentas de la sociedad
o comunidad, al consocio o condueño que los tenga en su poder;
VII. Pidiendo el examen de testigos, cuando éstos sean de edad avanzada o se hallen en
peligro inminente de perder la vida, o próximos a ausentarse a un lugar con el cual sean tardías
o difíciles las comunicaciones, y no pueda deducirse aún la acción, por depender su ejercicio de
un plazo o de una condición que no se haya cumplido todavía, y
VIII. Pidiendo el examen de testigos para probar alguna excepción, siempre que la prueba sea
indispensable y los testigos se hallen en algunos de los casos señalados en la fracción anterior.
Artículo 195. Al pedirse la diligencia preparatoria debe expresarse el motivo por el que se
solicita y el litigio que se trata de seguir o que se teme.
Artículo 196. El juez puede disponer lo que crea conveniente, ya para cerciorarse de la
personalidad del que solicita la diligencia preparatoria, ya de la urgencia de examinar a los
testigos.
Contra la resolución que concede la diligencia preparatoria no habrá ningún recurso. Contra la
resolución que la niegue habrá el de apelación en ambos efectos, si fuere apelable la sentencia
del juicio que se prepara o que se teme.
Artículo 197. La acción que puede ejercitarse conforme a las fracciones II, III y IV del artículo
194 procede contra cualquier persona que tenga en su poder los bienes que en ellas se
mencionan.
Artículo 198. Cuando se pida la exhibición de un protocolo o de cualquier otro documento
archivado, la diligencia se practicará en el despacho del Notario o en la oficina respectiva, sin
que en ningún caso salgan de ellos los documentos originales.
Artículo 199. Las diligencias preparatorias de que se trata en las fracciones II a IV, VII y VIII del
artículo 194 se practicarán con citación de la parte contraria, a quien se correrá traslado de la
solicitud por el término de tres días, y se aplicarán las reglas establecidas para la práctica de la
prueba que corresponda preparar.
Artículo 200. Promovido el juicio, el tribunal a solicitud del que hubiere pedido la preparación,
mandará agregar las diligencias practicadas para que surtan sus efectos.
Artículo 201. Si el tenedor del documento o bien mueble fuere el mismo a quien se va a
demandar, y sin causa alguna se negare a exhibirlos, se le apremiará por los medios legales, y
si aún así resistiere la exhibición o destruyere, deteriorare u ocultare aquellos, o con dolo o
malicia dejare de poseerlos, satisfará todos los daños y perjuicios que se hayan seguido,
quedando, además sujeto a la responsabilidad penal en que hubiere incurrido. Si alegare
alguna causa para no hacer la exhibición, se le oirá incidentalmente.
CAPITULO II
Medios preparatorios del juicio ejecutivo
Artículo 202. Puede prepararse el juicio ejecutivo, pidiendo al deudor confesión judicial bajo
protesta de decir verdad; el juez señalará día y hora para la comparecencia. En este caso, el
deudor habrá de estar en el lugar del juicio cuando se le haga la citación y ésta deberá ser
personal, expresándose en la notificación el objeto de la audiencia, la cantidad que se reclame y
la causa de la deuda.
XXXIII.Si el deudor no fuere hallado en su domicilio, la notificación se hará en los términos del artículo
116.
Se tendrá por confeso en la certeza de la deuda a aquel deudor que habiendo sido citado no
comparezca a la diligencia mencionada en el primer párrafo de este artículo ni pruebe justa
causa que se lo haya impedido.
Artículo 203. El documento privado que contenga deuda líquida y sea de plazo cumplido, dará
mérito para que el juez ordene el requerimiento de pago como preliminar del embargo que se
practicará en caso de no hacerse aquél en el acto de la diligencia; pero siempre será necesario
que previamente se intime al deudor para que reconozca su firma ante el actuario en el mismo
acto. Cuando intimado dos veces rehuse contestar si es o no es suya la firma, se tendrá por
reconocida.
El actor debe presentar su demanda dentro de los tres días siguientes al embargo y si no lo
hace, se levantará el mismo.
Artículo 204. Puede también preparase el juicio haciendo ante notario público el
reconocimiento de documentos privados, ya en el momento de firmarlos o con posterioridad,
siempre que lo efectúe la persona directamente obligada, o su representante legítimo o
mandatario con poder bastante.
El notario hará constar el reconocimiento al pie del documento o en hoja adherida al mismo,
asentando si la persona que lo reconoce es apoderado del deudor, la cláusula relativa o si es
representante legal, la comprobación de esta circunstancia.
Artículo 205. Si es instrumento público o privado reconocido y contiene cantidad líquida, puede
prepararse la acción ejecutiva siempre que la liquidación pueda hacerse en un término que no
excederá de nueve días.
La liquidación se hace incidentalmente con un escrito de cada parte y la resolución del juez, sin
ulterior recurso mas que el de responsabilidad.
CAPITULO III
Separación de personas como acto prejudicial
Artículo 206. El que intente demandar o denunciar o querellarse contra su cónyuge, puede
solicitar su separación al Juez de Primera Instancia.
Artículo 207. Sólo los jueces de Primera Instancia pueden decretar la separación o el depósito
provisional de que habla el artículo anterior, a no ser que por notoria urgencia no pueda
ocurrirse al juez competente, pues entonces el juez del lugar podrá decretar la separación o el
depósito provisionalmente, remitiendo las diligencias al competente.
Artículo 208. La solicitud puede ser escrita o verbal, en la que se señalarán las causas en que
se funda, el domicilio para su habitación, la existencia de hijos menores y las demás
circunstancias del caso.
Artículo 209. El juez podrá, si lo estima conveniente, practicar las diligencias que a su juicio
sean necesarias antes de dictar la resolución.
Artículo 210. Presentada la solicitud, el juez sin más trámite, salvo lo dispuesto en el artículo
anterior, resolverá sobre su procedencia y si la concediere, dictará las disposiciones pertinentes
para que se efectúe materialmente la separación atendiendo a las circunstancias de cada caso
XXXIV.en particular.
Artículo 211. El juez podrá variar las disposiciones decretadas cuando exista causa justa que lo
amerite o en vista de lo que los cónyuges, de común acuerdo o individualmente le soliciten, si lo
estima pertinente según las circunstancias del caso.
Artículo 212. En la resolución se señalará el término de que dispondrá el solicitante para
presentar la demanda o la acusación, que podrá ser hasta de quince días hábiles contados a
partir del día siguiente de efectuada la separación. A juicio del juez, podrá concederse por una
sola vez una prórroga por igual término.
Artículo 213. En la misma resolución ordenará la notificación al otro cónyuge, previniéndole
que se abstenga de impedir la separación o causar molestias a su cónyuge, bajo apercibimiento
de procederse en su contra en los términos a que hubiere lugar.
Artículo 214. El juez determinará la situación de los hijos menores atendiendo a las
circunstancias del caso, tomando en cuenta las obligaciones señaladas en el artículo 171 del
Código Civil, las propuestas de los cónyuges, si las hubiere y lo dispuesto por la fracción V del
artículo 294 del mismo Código Civil.
Artículo 215. La inconformidad de alguno de los cónyuges sobre la resolución o disposiciones
decretadas, se tramitará en los términos del artículo 928 sin ulterior recurso.
Artículo 216. Si al vencimiento del plazo concedido no se acredita al juez que se ha presentado
la demanda, la denuncia o la querella, cesarán los efectos de la separación, quedando obligado
el cónyuge a regresar al domicilio conyugal dentro de las veinticuatro horas siguientes.
Artículo 217. El cónyuge que se separó, tendrá en todo tiempo el derecho de volver al domicilio
conyugal.
Artículo 218. Si el juez que decretó la separación no fuere el que deba conocer del negocio
principal, remitirá las diligencias practicadas al que fuere competente, quien confirmará, en su
caso, la decisión dictada con motivo de la separación, siguiendo el juicio su curso legal.
CAPITULO IV
De la preparación del juicio arbitral
Artículo 219. Cuando en escritura privada o pública sometieren los interesados las diferencias
que surjan a la decisión de un árbitro y, no estando nombrado éste, debe prepararse el juicio
arbitral con el nombramiento del mismo por el juez.
Artículo 220. Al efecto, presentándose el documento con la cláusula compromisoria por
cualquiera de los interesados, citará el juez a una junta dentro del tercer día para que se
presenten a elegir árbitro, apercibiéndolos de que, en caso de no hacerlo, lo hará en su
rebeldía.
Si la cláusula compromisoria forma parte de documento privado, al emplazar a la otra parte a la
junta a que se refiere el párrafo anterior, el actuario la requerirá previamente para que
reconozca la firma del documento, y si se rehusare a contestar a la segunda interrogación, se
tendrá por reconocida.
Artículo 221. En la junta procurará el juez que elijan árbitro de común acuerdo los interesados,
XXXV.y en caso de no conseguirlo, designará uno entre las personas que anualmente son listadas por
el Tribunal Superior de Justicia, con tal objeto.
Lo mismo se hará cuando el árbitro nombrado en el compromiso renunciare y no hubiere
sustituto designado.
Artículo 222. Con el acta de la junta a que se refieren los artículos anteriores se iniciarán las
labores del árbitro, emplazando a las partes como se determina en el título octavo de este
Código.
CAPITULO V
De los preliminares de la consignación
Artículo 223. Si el acreedor rehusare recibir la prestación debida o dar el documento
justificativo de pago, o si fuere persona incierta o incapaz de recibir, podrá el deudor librarse de
la obligación haciendo consignación del bien.
Artículo 224. Si el acreedor fuere cierto y conocido se le citará para día, hora y lugar
determinados, a fin de que reciba o vea depositar, el bien debido. Si el bien fuere mueble de
difícil conducción, la diligencia se practicará en el lugar donde se encuentre, siempre que fuere
dentro de la jurisdicción territorial; si estuviere fuera, se le citará y se librará el exhorto o el
despacho correspondiente al juez del lugar para que en su presencia el acreedor reciba o vea
depositar el bien debido.
Artículo 225. Si el acreedor fuere desconocido, incierto o se ignorare su domicilio, se le citará
por edictos, por el plazo que designe el juez. La citación se ajustará a las reglas previstas para
el emplazamiento de personas inciertas o ignoradas.
Artículo 226. Si el acreedor estuviere ausente o fuere incapaz, será citado su representante
legítimo.
Si el acreedor no comparece en el día, hora y lugar designados, o no envía mandatario con
autorización bastante que reciba el bien, el juez extenderá certificación en que consten la no
comparecencia del acreedor, la descripción del bien ofrecido y que quedó constituido el
depósito en la persona o establecimiento designado por el juez o por la ley.
Artículo 227. Si el bien debido fuese cierto y determinado que debiere ser consignado en el
lugar en donde se encuentra y el acreedor no lo retirara ni la transportara, el deudor puede
obtener del juez la autorización para depositarlo en otro lugar.
Artículo 228. Cuando al acreedor no haya estado presente en la oferta y depósito, debe de ser
notificado de esas diligencias entregándole copia simple de ellas.
Artículo 229. La consignación del dinero puede hacerse exhibiendo el certificado de depósito,
en la institución autorizada por la ley para el efecto.
Artículo 230. La consignación y el depósito de que hablan los artículos anteriores puede
hacerse por conducto de notario público.
El notario público se limitará a hacer el ofrecimiento y depósito y expedir al deudor la
certificación respectiva. La substanciación de oposiciones del acreedor y declaración de
XXXVI.liberación deberá hacerse por juez competente.
Artículo 231. Las mismas diligencias se seguirán si el acreedor fuere conocido, pero dudosos
su derechos. Este depósito sólo podrá hacerse bajo la intervención judicial y bajo la condición
de que el interesado justifique sus derechos por los medios legales.
Artículo 232. Cuando el acreedor se rehusare en el acto de la diligencia a recibir el bien, con la
certificación a que se refieren los artículos anteriores, podrá pedir el deudor la declaración de
liberación en contra del acreedor mediante el juicio correspondiente.
Artículo 233. El depositario que se constituya en estas diligencias será designado por el juez si
con intervención de él se practicaren. Si fueren hechas con intervención de notario público, la
designación será bajo la responsabilidad del deudor.
Artículo 234. Cuando se trate de prestaciones periódicas, a solicitud expresa en el escrito del
consignante, deberán hacerse en la misma pieza de autos las subsecuentes consignaciones.
Para el caso de que se hubiera tenido que promover juicio liberatorio de deuda, si durante la
substanciación de éste o con posterioridad, fuera necesario hacer nuevas consignaciones con
relación al mismo negocio, se verificarán dentro del mismo expediente, y la sentencia, en su
caso, decidirá sobre todas.
CAPITULO VI
De las providencias precautorias
Artículo 235. Las providencias precautorias podrán dictarse:
I. Cuando hubiere temor de que se ausente u oculte la persona contra quien deba entablarse o
se haya entablado una demanda;
II. Cuando se tema que se oculten o dilapiden los bienes en que debe ejercitarse una acción
real, y
III. Cuando la acción sea personal, siempre que el deudor no tuviere otros bienes que aquellos
en que se ha de practicar la diligencia y se tema que los oculte o enajene.
Las disposiciones de este artículo comprenden no sólo al deudor, sino también a los tutores,
albaceas, socios y administradores de bienes ajenos.
Artículo 236. Las providencias precautorias establecidas por este Código podrán decretarse,
tanto como actos prejudiciales como después de iniciado el juicio respectivo; en este segundo
caso, la providencia se substanciará en incidente por cuerda separada, y conocerá de ella el
juez que, al ser presentada la solicitud, esté conociendo del negocio.
Artículo 237. No pueden dictarse otras providencias precautorias que las establecidas en este
Código y que exclusivamente consistirán en el arraigo de la persona, en el caso de la fracción I
del artículo 235, y en el secuestro de bienes, en los casos de las fracciones II y III del mismo
artículo.
Artículo 238. El que pida la providencia precautoria deberá acreditar el derecho que tiene para
gestionar y la necesidad de la medida que solicita.
XXXVII.La prueba puede consistir en documento o en testigos idóneos, que serán por lo menos tres.
Artículo 239. Si el arraigo de una persona para que conteste en juicio, se pide al tiempo de
entablar la demanda, bastará la petición del actor y el otorgamiento de una fianza que responda
de los daños y perjuicios que se causen al demandado, cuyo monto discrecionalmente fijará el
juez, para que se haga al demandado la correspondiente notificación.
En este caso, la providencia se reducirá a prevenir al demandado que no se ausente del lugar
del juicio sin dejar representante legítimo, suficientemente instruido y expensado para
responder a las resultas del juicio.
El apoderado que se presente instruido y expensado quedará obligado solidariamente con el
deudor, respecto del contenido de la sentencia.
En el caso de que no obstante su afirmación resultare que no está expensado, además incurrirá
en la pena aplicable a los que se conducen con falsedad en declaraciones judiciales.
Artículo 240. Si la petición de arraigo se presentare antes de entablar la demanda, además de
la prueba que exige el artículo 238, el actor deberá dar una fianza a satisfacción del juez, de
responder de los daños y perjuicios que se sigan si no se entabla la demanda.
Artículo 241. El que quebrante el arraigo será castigado con la pena que señala el Código
Penal al delito de desobediencia a un mandato legítimo de la autoridad pública. Sin perjuicio de
ser compelido, por los medios de apremio que correspondan, a volver al lugar del juicio. En todo
caso se seguirá éste según su naturaleza, conforme a las reglas comunes.
Artículo 242. Cuando se solicite el secuestro provisional se expresará el valor de la demanda o
del bien que se reclama, designando éste con toda precisión, y el juez, al decretarlo, fijará la
cantidad por la cual haya de practicarse la diligencia.
Artículo 243. Cuando se pida un secuestro provisional, sin fundarlo en título ejecutivo, el actor
dará fianza de responder por los daños y perjuicios que se sigan, ya porque se revoque la
providencia, ya porque, entablada la demanda, sea absuelto el demandado.
Artículo 244. Si el demandado consigna el valor u objeto reclamado, si da fianza bastante a
juicio del juez, o prueba tener bienes raíces suficientes para responder del éxito de la demanda,
no se llevará a cabo la providencia precautoria, o se levantará la que se hubiere dictado.
Artículo 245. Ni para recibir los informes, ni para dictar una providencia precautoria, se citará a
la persona contra quien ésta se pida.
Artículo 246. De toda providencia precautoria queda responsable el que la pida, por
consiguiente, son de su cargo los daños y perjuicios que se causen.
Artículo 247. En la ejecución de las providencias precautorias no se admitirá excepción alguna.
Artículo 248. El aseguramiento de bienes decretados por providencia precautoria y la
consignación a que se refiere el artículo 244 se rigen por lo dispuesto en las reglas generales
del secuestro, formándose la sección de ejecución que se previene en los juicios ejecutivos. El
interventor y el depositario serán nombrados por el juez.
XXXVIII.Artículo 249. Ejecutada la providencia precautoria antes de ser entablada la demanda, el que la
pidió deberá entablarla dentro de tres días, si el juicio hubiere de seguirse en el lugar en que
aquella se dictó. Si debiera seguirse en otro lugar, el juez aumentará a los tres días señalados,
uno por cada doscientos kilómetros.
Artículo 250. Si el actor no cumple con lo dispuesto en el artículo anterior, la providencia
precautoria se revocará luego que lo pida el ejecutado.
Artículo 251. La persona contra quien se haya dictado una providencia precautoria puede
reclamarla en cualquier tiempo, pero antes de la sentencia ejecutoria; para cuyo efecto se le
notificará dicha providencia, caso de no haberse ejecutado con su persona o con su
representante legítimo. La reclamación se substanciará en forma incidental.
Artículo 252. Igualmente puede reclamar la providencia precautoria un tercero, cuando sus
bienes hayan sido objeto del secuestro. Esta reclamación se ventilará en la forma y términos del
juicio correspondiente.
Artículo 253. Cuando la providencia precautoria se dicte por un juez que no sea el que deba
conocer del negocio principal, una vez ejecutada y resuelta la reclamación, si se hubiere
formulado, se remitirán al juez competente las actuaciones, que en todo caso se unirán al
expediente, para que en él obren los efectos que correspondan conforme a derecho.
TITULO SEXTO
Del juicio ordinario
CAPITULO I
De la demanda, contestación y fijación de la cuestión
Artículo 254. Toda contienda judicial principiará por demanda, en la cual se expresarán:
I. El tribunal ante el que se promueve;
II. El nombre y apellidos del actor y el domicilio que señale para oír notificaciones;
III. El nombre del demandado y su domicilio o en su caso, manifestación del actor bajo protesta
de decir verdad, que ignora ese domicilio acompañando la constancia a que se refiere la
fracción II del artículo 121;
IV. El objeto u objetos que se reclamen con sus accesorios;
V. Los hechos en que el actor funde su petición, en los cuales precisará los documentos
públicos o privados que tengan relación con cada hecho, así como si los tiene o no a su
disposición. De igual manera proporcionará los nombres y apellidos de los testigos que hallan
presenciado los hechos relativos.
Asimismo debe numerar y narrar los hechos exponiéndolos sucintamente con claridad y
precisión;
VI. Los fundamentos de derecho y la clase de acción, procurando citar los preceptos legales o
principios jurídicos aplicables;
VII. El valor de lo demandado, si de ello depende la competencia del juez, y
VIII. La firma del actor, o de su representante legítimo. Si éstos no supieran o no pudieren
firmar, pondrán su huella digital, firmando otra persona en su nombre y a su ruego, indicando
estas circunstancias.
XXXIX.Artículo 255. Presentada la demanda con los documentos y copias prevenidos en los artículos
94 y 95 de este ordenamiento, se correrá traslado de ella a la persona o personas contra
quienes se proponga, y se les emplazará para que la contesten dentro de nueve días.
Artículo 256. Si la demanda fuere obscura o irregular, o no cumpliera con algunos de los
requisitos de los artículos 94 y 254, el juez dentro del término de tres días señalará con toda
precisión en que consisten los defectos de la misma, en el proveído que al efecto se dicte. El
actor deberá cumplir con la prevención que haga el juez en un plazo máximo de cinco días
contados a partir del día siguiente a aquel en que haya surtido efectos la notificación por Boletín
Judicial de dicha prevención, y de no hacerlo transcurrido el término, el juez la desechará y
devolverá al interesado todos los documentos originales y copias simples que se hayan
exhibido, con excepción de la demanda con la que se haya formado el expediente respectivo.
La anterior determinación o por cualquier otra por la que no se de curso a la demanda, se podrá
impugnar mediante el recurso de queja, para que se dicte por el superior la resolución que
corresponda.
Artículo 257. Los efectos de la presentación de la demanda son: interrumpir la prescripción si
no lo está por otros medios; señalar el principio de la instancia y determinar el valor de las
prestaciones exigidas, cuando no pueda referirse a otro tiempo.
Artículo 258. Los efectos del emplazamiento son:
I. Prevenir el juicio en favor del juez que lo hace;
II. Sujetar al emplazado a seguir el juicio ante el juez que lo emplazó siendo competente al
tiempo de la citación, aunque después deje de serlo con relación al demandado porque éste
cambie de domicilio, o por otro motivo legal;
III. Obligar al demandado a contestar ante el juez que lo emplazó, salvo siempre el derecho de
provocar la incompetencia;
IV. Producir todas las consecuencias de la interpelación judicial, si por otros medios no se
hubiere constituido ya en mora el obligado, y
V. Originar el interés legal en las obligaciones pecuniarias sin causa de réditos.
Artículo 259. El demandado formulará la contestación a la demanda en los siguientes términos:
I. Señalará el tribunal ante quien conteste;
II. Indicará su nombre y apellidos, el domicilio que señale para recibir notificaciones, y, en su
caso, las personas autorizadas para oír notificaciones y recibir documentos y valores;
III. Se referirá a cada uno de los hechos en que el actor funde su petición, en los cuales
precisará los documentos públicos o privados que tengan relación con cada hecho, así como si
los tiene o no a su disposición. De igual manera proporcionará los nombres y apellidos de los
testigos que hayan presenciado los hechos relativos;
IV. Se asentará la firma del puño y letra del demandado, o de su representante legítimo. Si
éstos no supieren o pudieren firmar, lo hará un tercero en su nombre y a su ruego, indicando
estas circunstancias, poniendo los primeros la huella digital;
V. Todas las excepciones que se tengan, cualquiera que sea su naturaleza, se harán valer
simultáneamente en la contestación y nunca después, a no ser que fueran supervenientes;
VI. Dentro del término para contestar la demanda, se podrá proponer la reconvención en los
casos en que proceda, la que tiene que ajustarse a lo prevenido por el artículo 254 de éste
ordenamiento, y
VII. Se deberán acompañar las copias simples de la contestación de la demanda y de todos los
documentos anexos a ella para cada una de las demás partes.
Artículo 260. Las excepciones y la reconvención se discutirán al propio tiempo y se decidirán
XL.en la misma sentencia.
Artículo 261. Cuando se trate de demandas por controversias sobre bienes inmuebles el juez
ordenará la anotación preventiva de la misma ante el Registro Público de la Propiedad, de
conformidad a las disposiciones aplicables del Código Civil en el Estado, siempre que
previamente el actor otorgue fianza suficiente para responder de los daños y perjuicios que se
causen al demandado, la que deberá ser fijada al prudente arbitrio del juez.
Excepciones dilatorias
Artículo 262. Si entre las excepciones opuestas hubiere de previo y especial pronunciamiento,
se substanciarán dejando en suspenso el principal. Resueltas que sean, continuará en su caso
el curso del juicio.
Artículo 263. La declinatoria de jurisdicción se propondrá ante el juez pidiéndole que se
abstenga del conocimiento del negocio. El juez remitirá desde luego los autos a su inmediato
superior, emplazando a los interesados para que en un término de diez días comparezcan ante
éste, el cual, en una audiencia en que se reciban las pruebas y alegatos de las partes, resolverá
la cuestión y mandará sin retardo los autos al juez que estime competente, quien deberá
hacerlo saber a los litigantes. En este caso, la demanda y la contestación se tendrán como
presentadas ante éste. En los incidentes en que se afecten los derechos de familia, será
imprescindible oír al Ministerio Público.
Artículo 264. En el caso de que se declare infundada o improcedente la declinatoria o el
promovente se desista de ella, deberá pagar las costas causadas y se le impondrá la multa a
que se refiere el segundo párrafo del artículo 168.
Artículo 265. Cuando en la sentencia definitiva se declare procedente alguna excepción
dilatoria, que no fuere de previo pronunciamiento, se abstendrá el juez de fallar la cuestión
principal, reservando el derecho del actor.
De la fijación de la litis
Artículo 266. Si en el escrito de contestación el demandado no se refiere a cada uno de los
hechos aludidos por el actor, confesándolos o negándolos y expresando los que ignore por no
ser hechos propios, se tendrán por fictamente confesados por dicho demandado, y esta
confesión ficta se podrá tomar en consideración en cualquier estado del juicio y aún en la
sentencia definitiva.
Se tendrán por confesados los hechos sobre los que se guardó silencio o que se evadió la
contestación, exceptuando lo previsto en la parte final del artículo 268.
Artículo 267. Cuando los hechos que se contesten hayan sido conocidos por algún testigo, se
deberá mencionar su nombre y apellidos.
De igual manera, quien conteste deberá precisar los documentos relacionados en cada hecho y
adjuntarlos precisamente con su contestación, salvo los casos de excepciones a que se refieren
los artículos 95, 96 y 97.
Artículo 268. Transcurrido el plazo fijado en el emplazamiento sin haber sido contestada la
demanda se hará declaración de rebeldía, sin que medie petición de parte y se abrirá el período
XLI.de ofrecimiento de pruebas, observándose las prescripciones del Título Noveno de este Código.
Para hacer la declaración en rebeldía, el juez examinará escrupulosamente y bajo su más
estricta responsabilidad si las citaciones y notificaciones procedentes están hechas al
demandado en la forma legal, si el demandante no señaló casa en el lugar del juicio, y si el
demandado quebrantó el arraigo.
Si el juez encontrara que el emplazamiento no se hizo conforme a la ley, mandará reponerlo e
impondrá una corrección disciplinaria al actuario, cuando aparezca responsable.
Se presumirán confesados los hechos de la demanda que se deje de contestar. Sin embargo,
se tendrá por contestada en sentido negativo cuando se trate de asuntos que afecten las
relaciones familiares, el estado civil de las personas, y en los casos en que el emplazamiento se
hubiere hecho por edictos.
Artículo 269. El demandado que oponga reconvención o compensación, lo hará precisamente
al contestar la demanda y nunca después; y se dará traslado del escrito al actor, para que
conteste en el término de seis días.
Artículo 270. Las excepciones supervenientes se harán valer hasta antes de la sentencia y
dentro del tercer día de que tenga conocimiento la parte. Se substanciarán incidentalmente; su
resolución se reserva para la definitiva.
Artículo 271. Cuando el demandado se allane a la demanda en todas sus partes o manifieste el
actor su conformidad con la contestación de ella, se citará para sentencia, previa ratificación del
escrito correspondiente ante el juez de los autos, sin perjuicio de lo previsto en la parte final del
artículo 268.
Artículo 272. Queda abolida la práctica de oponer excepciones o defensas contradictorias, aún
cuando sea con el carácter de subsidiarias, debiendo los jueces desechar éstas de plano.
Artículo 273. Si las cuestiones controvertidas fueren puramente de derecho y no de hecho, se
citará a la audiencia de alegatos, que podrán ser escritos.
Artículo 274. El juez mandará recibir el juicio a prueba en el caso de que los litigantes lo hayan
solicitado, o de que él lo estime necesario. Del auto que manda abrir a prueba un juicio no hay
más recurso que el de responsabilidad; aquél en que se niegue, será apelable en el efecto
devolutivo.
CAPITULO II
De la prueba
Reglas generales
Artículo 275. Para conocer la verdad sobre los puntos controvertidos puede el juzgador valerse
de cualquier persona, sea parte o tercero y de cualquier cosa o documento, ya sea que
pertenezca a las partes o a un tercero; sin más limitación que la de que las pruebas no estén
prohibidas por la ley ni sean contrarias a la moral.
Artículo 276. Los tribunales podrán decretar en todo tiempo, sea cual fuere la naturaleza del
negocio, la práctica o ampliación de cualquier diligencia probatoria, siempre que sea
conducente para el conocimiento de la verdad sobre los puntos cuestionados. En la práctica de
estas diligencias, el juez obrará como estime procedente para obtener el mejor resultado de
XLII.ellas, sin lesionar el derecho de las partes oyéndolas y procurando en todo su igualdad.
Artículo 277. Los daños y perjuicios que se ocasionen a tercero por comparecer, o exhibir
cosas, serán indemnizados por la parte que ofreció la prueba, o por ambas si el juez procedió
de oficio, sin perjuicio de hacer la regulación de costas en su oportunidad.
Artículo 278. El actor debe probar los hechos constitutivos de su acción y el demandado los de
sus excepciones.
Artículo 279. El que niega sólo será obligado a probar:
I. Cuando la negación envuelva la afirmación expresa de un hecho;
II. Cuando se desconozca la presunción legal que tenga en su favor el colitigante;
III. Cuando se desconozca la capacidad, y
IV. Cuando la negativa fuere elemento constitutivo de la acción.
Artículo 280. Ni la prueba en general ni los medios de prueba establecidos por la ley son
renunciables.
Artículo 281. Sólo los hechos están sujetos a prueba; el derecho lo estará únicamente cuando
se funde en leyes extranjeras o en usos o costumbres.
Artículo 282. El tribunal debe recibir las pruebas que le presenten las partes siempre que estén
permitidas por la ley y se refieran a los puntos cuestionados.
El auto en que se admita alguna prueba no es recurrible; el que la deseche es apelable en el
efecto devolutivo si fuere apelable la sentencia definitiva.
Artículo 283. Los hechos notorios no necesitan ser probados y el juez puede invocarlos,
aunque no hayan sido alegados por las partes.
Artículo 284. Cuando una de las partes se oponga a la inspección o reconocimiento ordenados
por el tribunal, para conocer sus condiciones físicas o mentales, o no conteste a las preguntas
que el tribunal le dirija, éste debe tener por ciertas las afirmaciones de la contraparte, salvo
prueba en contrario. Lo mismo se hará si una de las partes no exhibe a la inspección del
tribunal la cosa o documento que tiene en su poder.
Artículo 285. Los terceros están obligados en todo tiempo a prestar auxilio a los tribunales en la
averiguación de la verdad. En consecuencia, deben, sin demora, exhibir documentos y cosas
que tengan en su poder, cuando para ellos fueren requeridos.
Los tribunales tienen la facultad y el deber de compeler a terceros, por los apremios más
eficaces, para que cumplan con esta obligación; y en caso de oposición, oirán las razones en
que la funden y resolverán sin ulterior recurso.
De la mencionada obligación están exentos los ascendientes, descendientes, cónyuges y
personas que deben guardar secreto profesional, en los casos en que se trate de probar contra
la parte con las que están relacionados.
Artículo 286. La ley reconoce como medios de prueba:
I. Confesión;
II. Documentos públicos;
XLIII.III. Documentos privados;
IV. Dictámenes periciales;
V. Reconocimiento o inspección judicial;
VI. Testigos;
VII. Fotografías, copias fotostáticas, registro dactiloscópicos y en general, todos aquellos
elementos aportados por los descubrimientos de la ciencia;
VIII. Fama pública;
IX. Presunciones, y
X. Los demás medios que produzcan convicción en el juzgador.
CAPITULO III
Del ofrecimiento y admisión de pruebas
Artículo 287. El período de ofrecimiento de pruebas es de diez días, que empezarán a contarse
desde el día siguiente al de la notificación del auto que manda abrir el juicio a prueba.
Artículo 288. Las pruebas deben ofrecerse expresando con toda claridad cual es el hecho o
hechos que se tratan de demostrar con las mismas, así como las razones por las que el
oferente estima que demostrarán sus afirmaciones; declarando en su caso en los términos
anteriores el nombre y domicilio de testigos y peritos y pidiendo citación de la contraparte para
absolver posiciones; si a juicio del tribunal las pruebas ofrecidas no cumplen con las
condiciones apuntadas, serán desechadas observándose lo dispuesto por el artículo 295 de
este ordenamiento.
Artículo 289. La prueba de confesión se ofrece presentando el pliego que contenga las
posiciones. Si éste se presentare cerrado deberá guardarse así en el secreto del juzgado,
asentándose la razón respectiva en la misma cubierta. La prueba será admisible aunque no se
exhiba el pliego pidiendo tan sólo la citación; pero si no concurriere el absolvente a la diligencia
de prueba, no podrá ser declarado confeso mas que de aquellas posiciones que con
anticipación se hubieren formulado.
Artículo 290. La prueba pericial procede cuando sean necesarios conocimientos especiales en
alguna ciencia, arte o industria o la mande la ley, y se ofrecerá expresando los puntos sobre los
que versará, sin lo cual no será admitida, y si se quiere, las cuestiones que deben resolver los
peritos.
Artículo 291. Los documentos deberán ser presentados al ofrecerse la prueba documental.
Después de este período no podrán admitirse sino los que dentro del término hubieren sido
pedidos con anterioridad y no fueren remitidos al juzgado sino hasta después; y los documentos
justificativos de hechos ocurridos con posterioridad, o de los anteriores cuya existencia ignore el
que los presente, aseverándolo así bajo protesta de decir verdad.
Artículo 292. Las partes están obligadas, al ofrecer la prueba de documentos que no tienen en
su poder, a expresar el archivo en que se encuentren, o si se encuentran en poder de terceros y
si son propios o ajenos.
Artículo 293. Los documentos que ya se exhibieron antes de este período y las constancias de
autos se tomarán como prueba aunque no se ofrezcan.
Artículo 294. Al solicitarse la inspección judicial se determinarán los puntos sobre la que deba
de versar.
XLIV.Artículo 295. Al día siguiente en que termine el período de ofrecimiento de pruebas, el juez
dictará resolución en la que determinará las pruebas que se admitan sobre cada hecho,
pudiendo limitar el número de testigos prudencialmente. En ningún caso el juez admitirá
pruebas o diligencias ofrecidas extemporáneamente, que sean contrarias al derecho o la moral,
sobre hechos que no hayan sido controvertidos por las partes, o hechos imposibles o
notoriamente inverosímiles, o bien que no reúnan los requisitos establecidos en el artículo 288
de este Código.
Contra el auto que admita prueba que se encuentre en alguna de las prohibiciones anteriores,
procede la apelación en el efecto devolutivo, y en el mismo efecto se admitirá la apelación
contra el auto que deseche cualquier prueba, siempre y cuando fuere apelable la sentencia en
lo principal. En los demás casos no hay más recurso que el de responsabilidad.
CAPITULO IV
De las pruebas en particular
SECCIÓN I
De su recepción y práctica
Artículo 296. El juez, al admitir las pruebas ofrecidas procederá a la recepción y desahogo de
ellas en forma oral. La recepción de las pruebas se hará en una audiencia a la que se citará a
las partes en el auto de admisión, señalándose al efecto el día y la hora teniendo en
consideración el tiempo para su preparación. Deberá citarse para esa audiencia dentro de los
treinta días siguientes a la admisión.
La audiencia se celebrará con las pruebas que estén preparadas, dejándose a salvo el derecho
de que se designe nuevo día y hora para recibir las pendientes, y para el efecto se señalará la
fecha para su continuación la que tendrá verificativo dentro de los quince días siguientes. En
este caso no hay que seguir el orden establecido para la recepción de las pruebas.
Artículo 297. Cuando las pruebas hubieren de desahogarse fuera del Estado o del país, se
recibirán, a petición de parte, dentro de un término de sesenta y noventa días respectivamente
siempre que se llenen los requisitos:
I. Que se solicite durante el ofrecimiento de pruebas;
II. Que se indiquen los nombres y residencia de los testigos que hayan de ser examinados,
cuando la prueba sea testimonial, y
III. Que se designen, en caso de ser prueba instrumental, los archivos públicos o particulares
donde se hallen los documentos que han de cotejarse, o presentarse originales.
El juez al calificar la admisibilidad de las pruebas, determinará el monto de la cantidad que el
promovente deposite como multa, en caso de no rendirse la prueba. Sin este depósito no se
hará el señalamiento para la recepción de la prueba.
Artículo 298. Al litigante al que se le hubiere concedido la ampliación a que se refiere el artículo
anterior, se le podrán entregar los exhortos para su diligenciación y si no rindiere las pruebas
que hubiere propuesto sin justificar que para ello tuvo impedimento bastante, se le impondrá
una sanción pecuniaria a favor de su contraparte, equivalente al monto de su depósito a que se
hace mención en el artículo anterior; asimismo se le condenará a pagar indemnización de
daños y perjuicios en beneficio de su contraparte, y además se dejará de recibir la prueba.
SECCIÓN II
XLV.De la confesión
Artículo 299. Desde los escritos de demanda y contestación a la demanda y hasta diez días
antes de la audiencia de pruebas, se podrá ofrecer la de confesión, quedando las partes
obligadas a declarar, bajo protesta de decir verdad, cuando así lo exija el contrario.
Es permitido articular posiciones al mandatario que tenga poder especial para absolverlas, o
general con cláusula para hacerlo.
El que haya de absolver posiciones será citado personalmente, a más tardar con 24 horas de
anticipación a la hora señalada para la diligencia, bajo apercibimiento de que si dejare de
comparecer sin justa causa, será declarado confeso.
Artículo 300. Las personas físicas que sean parte en juicios, sólo están obligadas a absolver
posiciones personalmente, cuando así lo exija el que las articula, y desde el ofrecimiento de la
prueba se señale la necesidad de que la absolución deba de realizarse de modo estrictamente
personal, y existan hechos concretos en la demanda o contestación que justifique dicha
exigencia, la que será calificada por el tribunal para así ordenar su recepción.
Sin perjuicio de lo señalado en el párrafo anterior, el mandatario o representante que
comparezca a absolver posiciones por alguna de las partes, forzosamente será conocedor de
todos los hechos controvertidos, propios de su mandante o representado, y no podrá manifestar
desconocer los hechos propios de aquél por quien absuelve, ni podrá manifestar que ignora la
respuesta o contestar con evasivas, ni mucho menos negarse a contestar o abstenerse de
responder de modo categórico en forma afirmativa o negativa, pues de hacerlo así se declarará
confeso de las posiciones que calificadas de legales se le formulen. El que comparezca a
absolver posiciones después de contestar afirmativa o negativamente podrá agregar lo que a su
interés convenga.
Tratándose de personas jurídicas, la absolución de posiciones siempre se llevará a efecto por
apoderado o representante, con facultades para absolver, sin que pueda exigir que el desahogo
de la confesional se lleve a cabo por apoderado o representante específico. En este caso,
también será aplicable lo que se ordena en el párrafo anterior.
Artículo 301. La parte está obligada a absolver personalmente las posiciones cuando así lo
exija el que las articula, o cuando el apoderado ignore los hechos.
Es permitido articular posiciones al procurador que tenga poder especial para absolverlas, o
general con cláusula para hacerlo.
El cesionario se considera como apoderado del cedente para los efectos del párrafo que
precede.
Si el que debe de absolver posiciones estuviere ausente, el juez librará el correspondiente
exhorto, acompañando, cerrado y sellado, el pliego en que constan las preguntas; pero del cual
deberá sacar previamente una copia, que, autorizada conforme a la ley con su firma y la del
secretario, quedará en la secretaría del tribunal.
El juez exhortado recibirá la confesión, pero no podrá declarar confeso a ninguno de los
litigantes, si no fuere expresamente facultado por el exhortante.
Artículo 302. Las posiciones deberán articularse en términos precisos; no han de contener
cada una mas que un solo hecho y éste ha de ser propio de la parte absolvente; no han de ser
insidiosas. Se tendrán por insidiosas las preguntas que se dirijan a ofuscar la inteligencia del
XLVI.que ha de responder, con objeto de inducirlo a error y obtener una confesión contraria a la
verdad. Un hecho complejo, compuesto de dos o más hechos, podrá comprenderse en una
posición cuando por la íntima relación que exista entre ellos, no pueda afirmarse o negarse uno
sin afirmar o negar el otro.
Podrán articularse posiciones relativas a hechos negativos que envuelvan una abstención o que
impliquen un hecho o consecuencia de carácter positivo, siempre que se formulen en términos
que no den lugar a respuestas confusas.
Artículo 303. Las posiciones deberán concretarse a hechos que sean objeto del debate,
debiendo repelerse de oficio las que no reúnan este requisito. El juez deberá ser escrupuloso en
el cumplimiento de este precepto.
Artículo 304. Si el citado a absolver posiciones comparece, el juez abrirá el pliego si lo hubiere,
e impuesto de ellas, las calificará y aprobará sólo las que se ajusten a lo dispuesto por los dos
artículos anteriores. En seguida el absolvente firmará el pliego de posiciones, antes de proceder
al interrogatorio. Contra la calificación de posiciones no procede recurso alguno.
Artículo 305. Si fueren varios los que hayan de absolver posiciones y al tenor de un mismo
interrogatorio, las diligencias se practicarán separadamente y en un mismo acto, evitando que
los que absuelvan primero se comuniquen con los que han de absolver después.
Artículo 306. En ningún caso se permitirá que la parte que ha de absolver posiciones esté
asistida por su abogado, procurador, ni otra persona, ni se le dará traslado ni copia de las
posiciones, ni término para que se aconseje; pero si el absolvente fuere nacional o extranjero,
que no hablare el idioma español, podrá ser asistido por un intérprete, en cuyo caso el juez lo
nombrará.
Artículo 307. Las contestaciones deberán ser categóricas, en sentido afirmativo o negativo,
pudiendo el que las dé, agregar las explicaciones que estime convenientes, o las que el juez le
pida.
En el caso de que el declarante se negare a contestar o contestare con evasivas, o dijere
ignorar los hechos propios, el juez lo apercibirá en el acto, de tenerlo por confeso sobre los
hechos de los cuales sus respuesta no fueren categóricas o terminantes.
Artículo 308. La parte que promovió la prueba puede formular, oral o directamente posiciones
al absolvente.
Artículo 309. Absueltas las posiciones, el absolvente tiene derecho a su vez de formularlas en
el acto al articulante si hubiere asistido. El tribunal puede, libremente, interrogar a las partes
sobre los hechos y circunstancias que sean conducentes a la averiguación de la verdad.
Artículo 310. De las declaratorias de las partes se levantarán actas, en las que se hará constar
la contestación implicando la pregunta, iniciándose con la protesta de decir verdad y las
generales.
Esta acta deberá ser firmada al pie de la última hoja y al margen de las demás en que se
contengan las declaraciones producidas por los absolventes, después de leerlas por sí mismos,
si quieren hacerlo, o de que les sean leídas por la secretaría. Si no supieren o no quisieren
firmar se hará constar esa circunstancia.
XLVII.Artículo 311. Cuando el absolvente al enterarse de su declaración manifestare no estar
conforme con los términos asentados, el juez decidirá en el acto lo que proceda acerca de las
rectificaciones que deban hacerse. Una vez firmadas las declaraciones, no pueden variarse ni
en la substancia ni en la redacción. La nulidad proveniente de error o violencia se substanciará
incidentalmente y la resolución se reservará para la definitiva.
Artículo 312. En caso de enfermedad legalmente comprobada del que deba de declarar, el
tribunal se trasladará al domicilio de aquél, donde se efectuará la diligencia a presencia de la
otra parte, si asistiere.
Artículo 313. El que deba absolver posiciones será declarado confeso:
I. Cuando sin justa causa no comparezca;
II. Cuando se niegue a declarar, y
III. Cuando al hacerlo insista en no responder afirmativa o negativamente.
En el primer caso, el juez abrirá el pliego y calificará las posiciones antes de hacer la
declaración.
Artículo 314. No podrá ser declarado confeso el llamado a absolver posiciones, si no hubiere
sido apercibido legalmente.
La declaración de confeso se hará a petición de parte, en el mismo acto de la diligencia o dentro
de los tres días posteriores.
Artículo 315. El auto en que se declare confeso al litigante, o en el que se deniegue esta
declaración es apelable en el efecto devolutivo, si fuere apelable la sentencia definitiva.
Artículo 316. Se tendrá por confeso el articulante respecto a los hechos propios que afirmare
en las posiciones.
Artículo 317. Las autoridades, las corporaciones oficiales y los establecimientos que formen
parte de la administración pública no absolverán posiciones en la forma que establecen los
artículos anteriores; pero la parte contraria podrá pedir que se les libre oficio, insertando las
preguntas que quiera hacerles para que, por vía de informe, sean contestadas dentro del
término de ocho días. En el oficio se apercibirá a la parte absolvente de tenerla por confesa si
no contestare dentro del término que se le haya fijado, o si no lo hiciere categóricamente
afirmando o negando los hechos.
SECCIÓN III
De la prueba instrumental
Artículo 318. Son documentos públicos:
I. Las escrituras públicas, pólizas y actas otorgadas ante notario o corredor público y los
testimonios y copias certificadas de dichos documentos;
II. Los documentos auténticos expedidos por funcionarios que desempeñen cargo público en lo
que se refiere al ejercicio de sus funciones;
III. Los documentos auténticos, libros de actas, estatutos, registros y catastros que se hallen en
los archivos públicos o los dependientes del Gobierno Federal, de los Estados, de los
Ayuntamientos o del Distrito Federal;
IV. Las certificaciones de las actas del estado civil expedidas por los oficiales del Registro Civil
XLVIII.respecto a constancias existentes en los libros correspondientes;
V. Las certificaciones de constancias existentes en los archivos públicos expedidas por
funcionarios a quienes competa;
VI. Las certificaciones de constancias existentes en los archivos parroquiales y que se refieren a
actos pasados antes del establecimiento del Registro Civil, siempre que fueren cotejadas por
notario público o quien haga sus veces con arreglo a derecho;
VII. Las ordenanzas, estatutos, reglamentos y actas de sociedades o asociaciones,
universidades, siempre que estuvieren aprobadas por el Gobierno Federal o de los Estados, y
las copias certificadas que de ellos se expidieren;
VIII. Las actuaciones judiciales de toda especie;
IX. Las certificaciones que expidieren las bolsas mercantiles o mineras autorizadas por la ley y
las expedidas por corredores titulados con arreglo al Código de Comercio, y
X. Los demás a los que se les reconozca ese carácter por la ley.
Artículo 319. Los documentos públicos expedidos por autoridades federales o funcionarios del
Distrito Federal y de los Estados, harán fe sin necesidad de legalización.
Artículo 320. Para que hagan fe en el Estado los documentos públicos procedentes del
extranjero, deberán llenar los requisitos que fija el Código Federal de Procedimientos Civiles.
Artículo 321. De la traducción de los documentos que se presenten en idioma extranjero, se
mandará dar vista a la parte contraria para que, dentro del tercer día, manifieste si esta
conforme. Si lo estuviere o no dijere nada, se pasará por la traducción; en caso contrario, el
tribunal nombrará traductor.
Artículo 322. Siempre que uno de los litigantes pidiere copia o testimonio de parte de un
documento, o pieza, que obre en los archivos públicos, el contrario tendrá derecho a que a su
costa se adicione con lo que crea conducente del mismo documento.
Artículo 323. Los documentos existentes en partido judicial o en la entidad federativa distinta
de la en que se siga el juicio, se compulsarán a virtud de exhorto que dirija el juez de los autos
al del lugar en que aquellos se encuentren.
Artículo 324. Los instrumentos públicos que hayan venido a pleito sin citación contraria, se
tendrán por legítimos y eficaces, salvo que se impugnare expresamente su autenticidad o
exactitud por la parte a quien perjudiquen. En este caso, se decretará el cotejo con los
protocolos y archivos, que se practicará por el secretario, constituyéndose, al efecto, en el
archivo o local donde se halle la matriz a presencia de las partes, si concurrieren, a cuyo fin se
señalará previamente el día y la hora, salvo que el juez lo decretare en presencia de los
litigantes o se hiciere en el acto de la audiencia de pruebas.
También podrá hacerlo el juez por sí mismo cuando lo estime conveniente.
Artículo 325. Son documentos privados los vales, pagarés, libros de cuentas, cartas y demás
escritos firmados o formados por las partes, o de su orden y que no estén autorizados por
escribanos o funcionario competente.
Artículo 326. Los documentos privados y la correspondencia procedentes de uno de los
interesados, presentados en juicio por vía de prueba y no objetados por la parte contraria, se
tendrán por admitidos y surtirán sus efectos como si hubiesen sido reconocidos expresamente.
Puede exigirse el reconocimiento expreso si el que los presenta así los pidiere; con este objeto
se manifestarán los originales a quien deba reconocerlos y se le dejará ver todo el documento,
no sólo la firma.
XLIX.Artículo 327. Los documentos privados se presentarán originales, y cuando formen parte de
un libro, expediente o legajo, se exhibirán para que se compulse la parte que señalen los
interesados.
Artículo 328. Si el documento se encuentra en libros o papeles de casa de comercio o de
algún establecimiento industrial, el que pida el documento o la constancia, deberá fijar con
precisión cual sea, y la copia testimoniada se tomará en el escritorio del establecimiento, sin
que los directores de él estén obligados a llevar al tribunal los libros de cuentas, ni a mas que a
presentar las partidas o documentos designados.
Artículo 329. En el reconocimiento de documentos se observará lo dispuesto en los artículos
301, 308 y 313.
Artículo 330. Sólo pueden reconocer un documento privado el que lo firma, el que lo manda
extender o el legítimo representante de ellos con poder o cláusula especial. Se exceptúan los
casos previstos en los artículo 1447 y 1449 del Código Civil.
Artículo 331. Las partes sólo podrán objetar los documentos, en cuanto a su alcance y valor
probatorio, dentro de los tres días siguientes a la apertura del término de prueba, tratándose de
los presentados hasta entonces. Los exhibidos con posterioridad podrán ser objetados en igual
término, contado desde el día siguiente a aquél en que surta efectos la notificación del auto que
ordene su recepción.
Artículo 332. Podrá pedirse el cotejo de firmas y letras, siempre que se niegue o que se ponga
en duda la autenticidad de un documento privado o de un documento público que carezca de
matriz. Para este objeto se procederá con sujeción a lo que se previene en la sección IV de este
capítulo.
Artículo 333. La persona que pida el cotejo designará el documento o documentos indubitables
con que deba hacerse, o pedirá al tribunal que cite al interesado para que en su presencia
ponga la firma o letras que servirán para el cotejo.
Artículo 334. Se considerarán indubitables para el cotejo:
I. Los documentos que las partes reconozcan como tales, de común acuerdo;
II. Los documentos privados cuya letra o firma haya sido reconocida en juicio por aquél a quien
se atribuya la dudosa;
III. Los documentos cuya letra o firma ha sido judicialmente declarada propia de aquél a quien
se atribuye la dudosa;
IV. El escrito impugnado en la parte en que reconozca la letra como suya aquél a quien
perjudique, y
V. Las firmas puestas en actuaciones judiciales en presencia del secretario del tribunal por la
parte cuya firma o letra se trata de comprobar.
Artículo 335. El juez podrá hacer por sí mismo la comprobación después de oír a los peritos
revisores y apreciará el resultado de esta prueba conforme a las reglas de la sana crítica, sin
tener que sujetarse al dictamen de aquellos, y aún puede ordenar que se repita el cotejo por
otros peritos.
Artículo 336. En caso de impugnación de falsedad de un documento, se observará lo dispuesto
por el artículo 376.
L.SECCIÓN IV
Prueba pericial
Artículo 337. La prueba pericial sólo será admisible cuando se requieran conocimientos
especiales de la ciencia, arte, técnica, oficio o industria de que se trate, mas no en lo relativo a
conocimientos generales que la ley presupone como necesarios en los jueces, por lo que se
desecharán de oficio aquellas periciales que se ofrezcan por las partes para ese tipo de
conocimientos, o que se encuentren acreditadas en autos con otras pruebas, o tan sólo se
refieran a simples operaciones aritméticas o similares.
Los peritos deben tener título en la ciencia, arte, técnica, oficio o industria a que pertenezca la
cuestión sobre la que ha de oírse su parecer, si la ciencia, arte, técnica, oficio o industria
requieren título para su ejercicio. Si no lo requieren o requiriéndolo, no hubiere peritos en el
lugar, podrán ser nombradas cualesquiera personas entendidas a satisfacción del juez, aún
cuando no tengan título.
El título de habilitación de corredor público acredita para todos los efectos la calidad de perito
valuador.
Artículo 338. Las partes propondrán la prueba pericial dentro del término de ofrecimiento de
pruebas en los siguientes términos:
I. Señalarán con toda precisión, la ciencia, arte, técnica, oficio o industria sobre la cual deba
practicarse la prueba; los puntos sobre los que versará y las cuestiones que se deben resolver
en la pericial, así como la cédula profesional, calidad técnica, artística o industrial del perito que
se proponga, nombre, apellidos y domicilio de éste, con la correspondiente relación de tal
prueba con los hechos controvertidos.
II. Si falta cualquiera de los requisitos anteriores el juez desechará de plano la prueba en
cuestión;
III. En caso de estar debidamente ofrecida, el juez la admitirá, quedando obligados los oferentes
a que sus peritos, dentro del plazo de tres días, presenten escrito en el que acepten el cargo
conferido y protesten su fiel y legal desempeño, debiendo anexar copia de su cédula profesional
o documentos que acrediten su calidad de peritos en el arte, técnica o industria para el que se
les designa, manifestando, bajo protesta de decir verdad, que conocen los puntos cuestionados
y pormenores relativos a la pericial, así como que tienen la capacidad suficiente para emitir
dictamen sobre el particular, quedando obligados a rendir su dictamen dentro de los diez días
siguientes a la fecha en que hayan presentado los escritos de aceptación y protesta del cargo
de peritos;
IV. Cuando se trate de juicios especiales, o cualquier otro tipo de controversia de trámite
específicamente singular, las partes quedan obligadas a presentar sus peritos dentro de los tres
días siguientes al proveído en que se les tenga por designados para que se cumpla con lo
ordenado en el párrafo anterior, los cuales quedan obligados, en estos casos, a rendir su
dictamen dentro de los cinco días siguientes a la fecha en que hayan aceptado y protestado el
cargo;
V. Cuando los peritos de las partes rindan sus dictámenes, y estos resulten substancialmente
contradictorios, se designará al perito tercero en discordia tomando en cuenta lo ordenado en el
artículo 340 de este Código;
VI. La falta de presentación del escrito del perito del oferente de la prueba, donde acepte y
proteste el cargo, dará lugar a que el juez designe perito en rebeldía del oferente. Si la contraria
no designare perito, o el perito que está designado no presentara el escrito de aceptación y
protesta del cargo, dará como consecuencia que se tenga a ésta por conforme con el dictamen
pericial que rinda el perito del oferente.
LI.En el supuesto de que el perito designado por alguna de las partes, que haya aceptado y
protestado el cargo conferido, no presente su dictamen pericial en el término concedido, se
entenderá que dicha parte acepta aquél que se rinda por el perito de la contraria, y la pericial se
desahogará con ese dictamen. Si los peritos de ambas partes no rinden su dictamen dentro del
término concedido, el juez designará en rebeldía de ambas un perito único, el que rendirá su
dictamen dentro del plazo señalado en las fracciones III ó IV según corresponda.
En los casos a que se refiere el párrafo anterior, el juez sancionará a los peritos omisos con
multa equivalente a sesenta días de salario mínimo general vigente en el Estado;
VII. Las partes quedan obligadas a pagar los honorarios de los peritos que hayan nombrado así
como a presentarlos cuantas veces sea necesario al juzgado. También quedarán obligadas a
presentar el dictamen pericial dentro del plazo señalado, debiendo presentar los peritos el
original de su cédula profesional, o de los documentos anexados a sus escritos de aceptación y
protesta del cargo;
VIII. Las partes en cualquier momento podrán convenir en la designación de un solo perito para
que rinda su dictamen al cual, se sujetarán, y
IX. También las partes en cualquier momento podrán manifestar su conformidad con el
dictamen del perito de la contraria y hacer observaciones al mismo, que serán consideradas en
la valoración que realice el juez en su sentencia.
Artículo 339. El juez, antes de admitir la prueba pericial dará vista a la contraria por el término
de tres días, para que manifieste sobre la pertinencia de tal prueba y para que proponga la
ampliación de otros puntos y cuestiones además de los formulados por el oferente para que los
peritos dictaminen.
Artículo 340. Cuando los dictámenes rendidos resulten substancialmente contradictorios de tal
modo que el juez considere que no es posible encontrar conclusiones que le aporten elementos
de convicción, podrá designar un perito tercero en discordia, a este perito deberá notificársele
para que dentro del plazo de tres días, presente escrito en el que acepte el cargo conferido y
proteste su fiel y legal desempeño, debiendo anexar copia de su cédula profesional o
documentos que acrediten su calidad de perito en el arte, técnica, oficio o industria para el que
se le designa, manifestando, bajo protesta decir verdad, que tiene la capacidad suficiente para
emitir dictamen sobre el particular, así mismo señalará el monto de sus honorarios, los que
deben ser aprobados y autorizados por el juez y cubiertos por ambas partes por igual
proporción.
El perito tercero en discordia deberá rendir su peritaje precisamente en la audiencia de pruebas
y su incumplimiento dará lugar a que el tribunal le imponga como sanción pecuniaria, en favor
de las partes, el importe de una cantidad igual a la que cotizó por sus servicios, al aceptar y
protestar el cargo. En el mismo acto, el tribunal dictará proveído de ejecución en contra de
dicho perito tercero en discordia además de hacerlo saber al tribunal en pleno.
En el supuesto del párrafo anterior, el juez designará otro perito tercero en discordia y, de ser
necesario, suspenderá la audiencia para el desahogo de la prueba en cuestión.
Artículo 341. Las partes tendrán derecho a interrogar al o a los peritos que hayan rendido su
dictamen y a que el juez ordene su comparecencia en la audiencia de pruebas en la que se
lleve a cabo la junta de peritos, donde la parte que la haya solicitado o de todos los colitigantes
que la hayan pedido podrán formular sus interrogatorios.
Artículo 342. El perito que nombre el juez puede ser recusado dentro de los cinco días
siguientes a la fecha en que se notifique la aceptación y propuesta del cargo por dicho perito a
los litigantes. Son causas de recusación las siguientes:
LII.I. Ser el perito pariente por consanguinidad o afinidad, dentro del cuarto grado, de alguna de las
partes, sus apoderados, abogados, autorizados o del juez o de sus secretarios o tener
parentesco civil con alguna de dichas personas;
II. Haber emitido sobre el mismo asunto dictamen, a menos de que se haya mandado reponer
la prueba pericial;
III. Haber prestado servicios como perito a alguna de las partes o litigantes, salvo el caso de
haber sido tercero en discordia o ser dependiente, socio, arrendatario o tener negocios de
cualquier clase, con alguna de las personas que se indican en la fracción I;
IV. Tener interés directo o indirecto en el pleito o en otro juicio semejante, o participación en
sociedad, establecimiento o empresa con alguna de las personas que se indican en la fracción
I, y
V. Tener amistad íntima o enemistad manifiesta con alguna de las partes, sus representantes,
abogados o cualquier otra persona de relación familiar cercana a aquellos.
Propuesta en forma la recusación, el juez mandará se haga saber al perito recusado, para que
el perito en el acto de notificación si ésta se entiende con él, manifieste al notificador si es o no
procedente la causa en que aquélla se funde.
Si la reconoce como cierta, el juez lo tendrá por recusado sin mas trámites y en el mismo auto
nombrará otro perito. Si el recusado no fuere hallado al momento de notificarlo, deberá
comparecer en el término de tres días, para manifestar bajo protesta de decir verdad, si es o no
procedente la causa en que se funde la recusación.
Si admite ser procedente en la comparecencia o no se presenta en el término señalado, el
tribunal sin necesidad de rebeldía, de oficio, lo tendrá por recusado y en el mismo auto
designará otro perito.
Cuando el perito niegue la causa de recusación, el juez mandará que comparezcan las partes a
su presencia en el día y hora que señale, con las pruebas pertinentes. Las partes y el perito
únicamente podrán presentar pruebas en la audiencia que para tal propósito cite el juez, salvo
que tales probanzas sean documentales, mismas que podrán presentarse hasta antes de la
audiencia que señale el juez.
No compareciendo la parte recusante a la audiencia, se le tendrá por desistida de la recusación.
En caso de inasistencia del perito se le tendrá por recusado y se designará otro. Lo anterior,
salvo que las pruebas ofrecidas por la parte recusante o el recusado sean documentales,
mismas que podrán presentarse hasta antes de la audiencia que señale el juez.
Si comparecen todas las partes litigantes, el juez las invitará a que se pongan de acuerdo sobre
la procedencia de la recusación, y en su caso sobre el nombramiento del perito que haya de
reemplazar al recusado.
Si no se ponen de acuerdo, el juez admitirá las pruebas que sean procedentes desahogándose
en el mismo acto, uniéndose a los autos los documentos e inmediatamente resolverá lo que
estime pertinente.
En el caso de declarar procedente la recusación, el juez en la misma resolución hará el
nombramiento de otro perito, si las partes no lo designan de común acuerdo.
Del resultado de esta audiencia, se levantará acta, que firmarán los que intervengan.
Cuando se declare fundada alguna causa de recusación a la que se haya opuesto el perito, el
tribunal en la misma resolución condenará al recusado a pagar dentro del término de tres días,
una sanción pecuniaria equivalente al diez por ciento del importe de los honorarios que se
hubieren autorizado, y su importe se entregará a la parte recusante.
Así mismo, se consignarán los hechos al Ministerio Público para efectos de investigación de
falsedad en declaraciones judiciales o cualquier otro delito.
No habrá recurso alguno contra las resoluciones que se dicten en el trámite o la decisión de la
recusación.
LIII.Artículo 343. En caso de ser desechada la recusación, se impondrá al recusante una sanción
pecuniaria hasta por el equivalente a 120 días de salario mínimo general vigente en el Estado,
que se aplicará en favor de su contraparte, siempre que se hubiere promovido de mala fe.
Artículo 344. Los jueces podrán designar peritos de entre aquellos autorizados por el pleno del
tribunal como peritos oficiales.
En todos los casos que se trate únicamente de peritajes sobre el valor de cualquier clase de
bienes y derechos, los mismos se realizarán por avalúos que practiquen dos peritos autorizados
por el Tribunal Superior de Justicia o instituciones de crédito, nombrados por cada una de las
partes, y en caso de diferencias en los montos que arrojen los avalúos, no mayor del treinta por
ciento en relación con el monto mayor, se mediarán estas diferencias. De ser mayor tal
diferencia, se nombrará un perito tercero en discordia, conforme al artículo 340 de este Código,
en lo conducente.
En el supuesto de que alguna de las partes no exhiba el avalúo a que se refiere el párrafo
anterior, el valor de los bienes y derechos será el del avalúo que se presente por la parte que lo
exhiba, perdiendo su derecho la contraria para impugnarlo.
Cuando el juez lo estime necesario, podrá designar a algún corredor público o institución de
crédito que practican avalúos.
En todos los casos en que el tribunal designe a los peritos, los honorarios de éstos se cubrirán
por mitad por ambas partes, y aquella que no pague lo que le corresponda será apremiada por
resolución que contenga ejecución y embargo en sus bienes. En el supuesto de que alguna de
las partes no cumpla con su carga procesal de pago de honorarios al perito designado por el
juez, dicha parte incumplida perderá todo derecho para impugnar el peritaje que se emita por
dicho tercero.
SECCIÓN V
Del reconocimiento o inspección judicial
Artículo 345. El reconocimiento se practicará el día, hora y lugar que se señalen.
Las partes, sus representantes o abogados pueden concurrir a la inspección y hacer las
observaciones que estimen oportunas.
También podrán concurrir a ellas los testigos de identidad o peritos que fueren necesarios.
Artículo 346. Del reconocimiento se levantará acta, que firmarán los que a él concurran,
asentándose los puntos que lo provocaron, las observaciones, declaraciones de peritos y todo
lo necesario para esclarecer la verdad. En el caso en que el juez dicte la sentencia en el
momento mismo de la inspección, no se necesitan esas formalidades, bastando con que se
haga referencia a las observaciones que hayan provocado su convicción.
Cuando fuere necesario se levantarán planos o se sacarán vistas fotográficas del lugar u
objetos inspeccionados.
SECCIÓN VI
Prueba testimonial
Artículo 347. Todos los que tengan conocimiento de los hechos que las partes deben de
LIV.probar, están obligados a declarar como testigos.
Artículo 348. Las partes tendrán obligación de presentar sus propios testigos; sin embargo,
cuando realmente estuvieren imposibilitadas para hacerlo, lo manifestarán así bajo protesta de
decir verdad y pedirán que se les cite, expresando las causas de su imposibilidad que el juez
calificará bajo su prudente arbitrio.
El juez ordenará la citación con apercibimiento de arresto hasta por treinta y seis horas o multa
equivalente hasta treinta días de salario mínimo general diario vigente en el Estado, que
aplicará al testigo que no comparezca sin causa justificada, o que se niegue a declarar.
La prueba se declarará desierta si no es presentado el testigo por el oferente o si ejecutados los
medios de apremio antes mencionados, no se logra dicha presentación.
En caso de que el señalamiento de domicilio de algún testigo resulte inexacto o de comprobarse
que solicitó su citación con el propósito de retardar el procedimiento, se impondrá al
promovente una sanción pecuniaria a favor del colitigante, equivalente hasta de sesenta días de
salario mínimo general vigente en el Estado en el momento de imponerse la misma, sin
perjuicio de que se denuncie la falsedad en que hubiere incurrido, debiendo declararse desierta
la prueba testimonial.
Artículo 349. A los testigos de más de setenta años y a los enfermos podrá el juez, según las
circunstancias, recibirles la declaración en sus casas en presencia de la otra parte, si asistiere.
Artículo 350. A los servidores públicos mencionados en el artículo 158 de la Constitución
Política del Estado; generales con mando y jefes superiores de las oficinas federales, se les
pedirá su declaración por oficio y en esta forma la rendirán. Sin embargo, si los expresados
servidores públicos lo estimaren pertinente y lo ofrecieren en respuesta al oficio que se les
dirija, podrán rendir su declaración personalmente.
Artículo 351. Para el examen de los testigos no se presentarán interrogatorios escritos. Las
preguntas serán formuladas verbal y directamente por las partes, tendrán relación directa con
los puntos controvertidos y no serán contrarias al derecho o a la moral. Deberán estar
concebidas en términos claros y precisos, procurando que en una sola no se comprenda más
de un hecho. El juez debe cuidar de que se cumplan estas condiciones impidiendo preguntas
que las contraríen. Contra la desestimación de preguntas sólo cabe la apelación en el efecto
devolutivo.
Artículo 352. La protesta y examen de los testigos se hará en presencia de las partes que
concurrieren, interrogará el promovente de la prueba y a continuación los demás litigantes.
Artículo 353. No obstante lo dispuesto en los artículos anteriores, cuando el testigo resida fuera
del lugar del juicio, deberá el promovente, al ofrecer la prueba, presentar sus interrogatorios con
las copias respectivas para las otras partes, que dentro de tres días podrán presentar sus
interrogatorios de repreguntas. Para el examen de estos testigos, se librará exhorto en que se
incluirán, en pliego cerrado, las preguntas y repreguntas.
Artículo 354. Después de tomarle al testigo la protesta de conducirse con verdad y de
advertirle de las penas en que incurren los testigos que declaran con falsedad, se hará constar
el nombre, edad, estado civil, domicilio y ocupación; si es pariente por consanguinidad o
afinidad y en qué grado, de alguno de los litigantes; si es dependiente o empleado del que lo
presente, o tiene con él sociedad o alguna otra relación de intereses; si tiene interés directo o
LV.indirecto en el pleito, si es amigo íntimo o enemigo de alguno de los litigantes. A continuación se
procederá al examen.
Artículo 355. Los testigos serán examinados separada y sucesivamente, sin que unos puedan
presenciar las declaraciones de los otros. A este efecto, el juez fijará un solo día para que se
presenten los testigos que deben declarar, y designará el lugar en que deben permanecer hasta
la conclusión de la diligencia, salvo lo dispuesto en los artículos 349 a 351.
Si no fuere posible terminar el examen de los testigos en un solo día, la diligencia se
suspenderá para continuarla al día siguiente.
Artículo 356. Cuando el testigo deje de contestar a algún punto o haya incurrido en
contradicción, o se haya expresado con ambigüedad, pueden las partes llamar la atención del
juez para que éste, si lo estima conveniente exija al testigo las aclaraciones oportunas.
Artículo 357. El tribunal tendrá la más amplia facultad para hacer a los testigos y a las partes
las preguntas que estime conducentes a la investigación de la verdad respecto a los puntos
controvertidos.
Artículo 358. Si el testigo no sabe el idioma, rendirá su declaración por medio de intérprete,
que será nombrado por el juez. Si el testigo lo pidiere, además de asentarse su declaración en
español, podrá escribirse en su propio idioma por él o por el intérprete.
Artículo 359. Las respuestas del testigo se harán constar en autos en forma que al mismo
tiempo se comprenda el sentido o términos de la pregunta formulada. Salvo en casos
excepcionales, a juicio del juez, en que permitirá que se escriba textualmente la pregunta y a
continuación la respuesta.
Artículo 360. Los testigos están obligados a dar la razón de su dicho y el juez deberá exigirla
en todo caso.
Artículo 361. La declaración una vez firmada no puede variarse ni en la substancia ni en la
redacción.
Artículo 362. En el acto del examen de un testigo o dentro de los tres días siguientes, pueden
las partes atacar el dicho de aquél por cualquier circunstancia que en su concepto afecte su
credibilidad, cuando esa circunstancia no haya sido ya expresada en sus declaraciones. La
petición de tachas se substanciará incidentalmente y su resolución se reservará para definitiva,
debiendo suspenderse mientras tanto el pronunciamiento de ésta.
Artículo 363. No es admisible la prueba testimonial para tachar a los testigos que hayan
declarado en el incidente de tachas.
SECCIÓN VII
Fotografías, copias fotostáticas y demás elementos
Artículo 364. Para acreditar hechos o circunstancias que tengan relación con el negocio que se
ventile, pueden las partes presentar fotografías o copias fotostáticas.
Quedan comprendidas dentro del término fotografías, las cintas cinematográficas y cualesquiera
otras producciones fotográficas.
LVI.Artículo 365. Como medio de prueba deben admitirse también los registros dactiloscópicos,
fonográficos y demás elementos que produzcan convicción en el animo del juez.
La parte que presente esos medios de prueba deberá ministrar al tribunal los aparatos o
elementos necesarios para que pueda apreciar el valor de los registros y reproducirse los
sonidos y figuras.
Artículo 366. Los escritos y notas taquigráficas pueden presentarse por vía de prueba, siempre
que se acompañe la traducción de ellos, haciéndose especificación exacta del sistema
taquigráfico empleado.
SECCIÓN VIII
De la fama pública
Artículo 367. Para que la fama pública sea admitida como prueba, debe tener las condiciones
siguientes:
I. Que se refiera a época anterior al principio del juicio;
II. Que tenga origen de personas determinadas que sean o hayan sido conocidas, honradas,
fidedignas y que no hayan tenido ni tengan interés alguno en el negocio de que se trate;
III. Que sea uniforme, constante y aceptada por la generalidad de la población donde se supone
acontecido el suceso de que se trate, y
IV. Que no tenga por fundamento las preocupaciones religiosas o populares, ni las
exageraciones de los partidos políticos, sino una tradición nacional, o algunos hechos que,
aunque indirectamente, la comprueben.
Artículo 368. La fama pública debe probarse con testigos que no sólo sean mayores de toda
excepción, sino que por su edad, por su inteligencia, y por la independencia de su posición
social merezcan verdaderamente el nombre de fidedignos.
Artículo 369. Los testigos no sólo deben declarar sobre las personas a quienes oyeron referir el
suceso, sino también las causas probables en que descanse la creencia de la sociedad.
SECCIÓN IX
De las presunciones
Artículo 370. Presunción es la consecuencia que la ley o el juez deducen de un hecho
conocido para averiguar la verdad de otro desconocido; la primera se llama legal y la segunda
humana.
Artículo 371. Hay presunción legal cuando la ley la establece expresamente y cuando la
consecuencia nace inmediata y directamente de la ley; hay presunción humana cuando de un
hecho debidamente probado se deduce otro que es consecuencia ordinaria de aquél.
Artículo 372. El que tiene a su favor una presunción legal, sólo está obligado a probar el hecho
en que se funda la presunción.
Artículo 373. No se admite prueba contra la presunción legal, cuando la ley lo prohíbe
expresamente y cuando el efecto de la presunción es anular un acto o negar una acción, salvo
el caso en que la ley haya reservado el derecho de probar.
Artículo 374. En los supuestos de presunciones legales que admiten prueba en contrario opera
la inversión de la carga de la prueba.
LVII.SECCIÓN X
De la audiencia
Artículo 375. Antes de la celebración de la audiencia, las pruebas deberán prepararse con toda
oportunidad para que en ella puedan recibirse.
Artículo 376. La impugnación de falsedad de un documento puede hacerse desde la
contestación de la demanda hasta seis días antes de la celebración de la audiencia de pruebas
y alegatos. La parte que redarguye de falso un documento debe indicar específicamente los
motivos y las pruebas; cuando se impugne la autenticidad del documento privado o público sin
matriz, deben señalarse los documentos indubitables para el cotejo y promover la prueba
pericial correspondiente. Sin estos requisitos se tiene por no redarguido o impugnado el
instrumento.
De la impugnación se correrá traslado al colitigante y en la audiencia del juicio se presentarán
las pruebas y contrapruebas relativas a la impugnación.
Lo dispuesto en este artículo sólo da competencia al juez para conocer y decidir en lo principal
la fuerza probatoria del documento impugnado, sin que pueda hacerse declaración alguna
general que afecte al instrumento y sin perjuicio del procedimiento penal a que hubiere lugar.
Si en el momento de la celebración de la audiencia se tramitare proceso penal sobre la falsedad
del documento en cuestión, el tribunal, sin suspender el procedimiento y según las
circunstancias, determinará al dictar sentencia si se reservan los derechos del impugnador para
el caso en que penalmente se demuestre la falsedad o bien puede subordinar la eficacia
ejecutiva de la sentencia a la prestación de una caución.
Artículo 377. Constituido el tribunal en audiencia pública el día y horas señalados al efecto,
serán llamados por el secretario, los litigantes, peritos, testigos y demás personas que por
disposición de la ley deban de intervenir en el juicio y se determinará quienes deben de
permanecer en el salón, quienes en lugar separado, para ser introducidos en su oportunidad.
La audiencia se celebrará concurran o no las partes y estén o no presentes los testigos y
peritos y los abogados.
Artículo 378. Las pruebas ya preparadas se recibirán, dejando pendientes para la continuación
de la audiencia las que no lo hubieren sido.
Artículo 379. La prueba de confesión se recibirá asentando las contestaciones en que vaya
implícita la pregunta sin necesidad de asentar ésta. El juez debe particularmente atender a que
no se formulen posiciones extrañas a los puntos cuestionados. Las partes pueden hacerse
recíprocamente preguntas y formularse posiciones y el juez tiene la facultad de asentar el
resultado de este careo o bien las contestaciones conteniendo las preguntas.
Artículo 380. En seguida se relatarán los documentos presentados, poniéndose de manifiesto
planos, croquis o esquemas. Las partes con sencillez pueden explicar al juez los documentos
en que funden su derecho, mostrándolos y leyéndolos en la parte conducente; el juez puede
hacer todas las preguntas necesarias sobre el contenido de los instrumentos. No se requiere
hacer constar en el acta las exposiciones de las partes sobre los documentos ni las preguntas
del tribunal.
Durante la audiencia no se pueden redargüir de falsos ni desconocer documentos que no lo
fueron en su oportunidad. Cuando se hubiere hecho la impugnación de falsedad de un
LVIII.documento, de acuerdo con lo que dispone el artículo 376, se recibirán las pruebas y
contrapruebas relativas a la objeción asentándose sólo el resultado de ellas.
Artículo 381. Los peritos dictaminarán por escrito u oralmente en presencia de las partes y del
tercero en discordia si lo hubiere. Tanto las partes como el tercero y el juez pueden formular
observaciones y hacer preguntas pertinentes durante la audiencia, en la cual se rendirá la
prueba, y el tercero dirá su parecer.
Los peritos citados oportunamente serán sancionados con multas hasta el equivalente de
quince días del salario mínimo general vigente en el Estado en caso de que no concurran, salvo
causa grave que calificará el juez.
Artículo 382. Los testigos indicados en el auto de admisión de pruebas serán examinados en la
audiencia, en presencia de las partes. El juez puede de oficio interrogar ampliamente a los
testigos sobre los hechos objeto de esta prueba, para el mejor esclarecimiento de la verdad.
Las partes también pueden interrogar a los testigos, limitándose a los hechos o puntos
controvertidos; y el juez estrictamente debe impedir preguntas ociosas e impertinentes.
No deben asentarse en el acta literalmente preguntas ni respuestas, y sólo en caso en que
excepcionalmente el juez estime prudente hacerlas constar, se asentarán las contestaciones
implicando la pregunta.
Artículo 383. Concluida la recepción de las pruebas, el tribunal dispondrá que las partes
aleguen por sí o por sus abogados o apoderados, primero el actor y luego el demandado; el
Ministerio Público alegará también en los casos en que intervenga, procurando la mayor
brevedad y concisión. No se podrá hacer uso de la palabra por más de un cuarto de hora en
primera instancia y de media hora en segunda.
Artículo 384. Queda prohibida la practica de dictar los alegatos a la hora de la diligencia. Los
alegatos serán verbales y pueden las partes presentar sus conclusiones por escrito.
Artículo 385. Los tribunales deben dirigir los debates previniendo a las partes se concreten
exclusivamente a los puntos controvertidos, evitando disgresiones. Pueden interrumpir a los
litigantes para pedirles explicaciones e interrogarlos sobre los puntos que estimen convenientes,
ya sobre las constancias de autos o ya sobre otros particulares relativos al negocio.
Cuando se invoquen jurisprudencia, doctrinas o leyes de otros Estados o del Distrito Federal,
pueden exigir que se presenten en el acto mismo.
Artículo 386. De esta audiencia, el secretario, bajo la vigilancia del juez, levantará acta desde
que principie hasta que concluya la diligencia, haciendo constar el día, lugar y hora, la autoridad
judicial ante quien se celebra, los nombres de las partes y abogados, peritos, testigos,
intérpretes, el nombre de las partes que no concurrieron, las decisiones judiciales sobre
legitimación procesal, competencia, cosa juzgada e incidentes, declaraciones de las partes en
la forma expresada en el artículo 379 de este Código, extracto de las conclusiones de los
peritos y de las declaraciones de los testigos conforme al artículo 382 del mismo ordenamiento,
el resultado de la inspección ocular si la hubo y los documentos ofrecidos como pruebas de las
partes en el debate oral, a no ser que por escrito las hubieren presentado los litigantes, y los
puntos resolutivos del fallo.
Los peritos y testigos pueden retirarse de la audiencia después de desempeñar su cometido,
firmando al margen del acta en la parte correspondiente a ellos.
LIX.Artículo 387. Los tribunales, bajo su más estricta responsabilidad, al celebrar la audiencia de
pruebas y alegatos deben observar las siguientes reglas:
I. Continuación del procedimiento, de tal modo que no pueda suspenderse ni interrumpirse la
audiencia hasta que no haya terminado; en consecuencia, desecharán de plano las
recusaciones y los incidentes que pudieran interrumpirla;
II. Los jueces que resuelvan deben ser los mismos que asistieron a la recepción de las pruebas
y alegatos de las partes. Si por causa insuperable dejare el juez de continuar la audiencia y
fuere distinto el que lo sustituyere en el conocimiento del negocio, puede ordenar la ampliación
de cualquier diligencia probatoria en los términos del artículo 276 de este ordenamiento;
III. Mantener la mayor igualdad entre las partes, de modo que no se haga concesión a una de
ellas sin que se haga lo mismo con la otra;
IV. Evitar disgresiones reprimiendo con energía las promociones de las partes que tiendan a
suspender o retardar el procedimiento, y
V. Siempre será pública la audiencia, excepto en los casos a que se refiere el artículo 58.
Artículo 388. Si por causas graves hubiere necesidad de prolongar la audiencia durante horas
inhábiles, no se requiere providencia de habilitación.
Cuando haya necesidad de diferirla se continuará en las primeras horas hábiles siguientes.
Artículo 389. En los tribunales colegiados, cuando falte la mayoría o estuviere integrada por
magistrados diferentes a los que presidieron la audiencia anterior, tendrá efecto la ampliación
de diligencias probatorias a que se refiere la fracción II del artículo 387.
CAPITULO V
Del valor de las pruebas
Artículo 390. La confesión judicial hace prueba plena cuando concurren en ella las siguientes
condiciones:
I. Que sea hecha por persona capaz de obligarse;
II. Que sea hecha con pleno conocimiento y sin coacción ni violencia;
III. Que sea de hecho propio, o en su caso del representado o del cedente, y concerniente al
negocio, y
IV. Que se haga conforme a las formalidades de la ley.
Artículo 391. El declarado confeso sin que haya hecho confesión puede rendir prueba en
contrario siempre que esta prueba no importe una excepción no opuesta en tiempo oportuno.
Artículo 392. La confesión judicial expresa que afecte a toda la demanda, engendra el efecto
de obligar al juez a otorgar en la sentencia un plazo de gracia al deudor después de efectuado
el secuestro y a reducir las costas.
Artículo 393. La reclamación de nulidad de la confesión por error o violencia se tramitará
incidentalmente y se decidirá en la definitiva.
Artículo 394. La confesión hecha en la demanda, en la contestación o en cualquiera otro acto
del juicio, hará puebla plena sin necesidad de ratificación ni ser ofrecida como prueba.
LX.Artículo 395. La confesión extrajudicial hará prueba plena si el juez incompetente ante quien se
hizo era competente en el momento de la confesión, o las dos partes lo reputaban como tal.
Artículo 396. La confesión extrajudicial hecha en testamento también hace prueba plena, salvo
en los casos de excepción señalados por el Código Civil.
Artículo 397. La confesión no producirá el efecto probatorio a que se refieren los artículos
anteriores, en los casos en que la ley lo niegue y en aquellos en que venga acompañada con
otras pruebas o presunciones que la hagan inverosímil o descubran la intención de defraudar a
terceros. El juez debe razonar cuidadosamente esta parte de su fallo.
Artículo 398. La confesión judicial o extrajudicial sólo produce efecto en lo que perjudica al que
la hace, pero no puede dividirse contra el que la hizo, salvo cuando se refiera a hechos
diferentes o cuando una parte de la confesión esté probada por otros medios o cuando en algún
extremo se contraría a la naturaleza o a las leyes.
Artículo 399. Los instrumentos públicos no se perjudicarán en cuanto a su validez por las
excepciones que se aleguen para destruir la acción que en ellos se funde.
Artículo 400. Las partidas, registradas por los párrocos, anteriores al establecimiento del
Registro Civil, no harán prueba plena en lo relativo al estado civil de las personas, sino
cotejadas por notario público.
Artículo 401. Las actuaciones judiciales hacen prueba plena.
Artículo 402. Los documentos privados sólo harán prueba plena y contra su autor, cuando
fueren reconocidos legalmente. En el reconocimiento expreso de documentos privados es
aplicable lo dispuesto en las fracciones I y II del artículo 390.
Artículo 403. El reconocimiento hecho por el albacea hace prueba plena, y también lo hace el
hecho por un heredero en lo que a él concierna.
Artículo 404. Los documentos simples comprobados por testigos, tendrán el valor que
merezcan sus testimonios recibidos conforme lo dispuesto en la sección VI de este capítulo.
Artículo 405. El documento que un litigante presenta, prueba plenamente en su contra, aunque
el colitigante no lo reconozca.
Artículo 406. El reconocimiento o inspección judicial hará prueba plena cuando se haya
practicado en objetos que no requieren conocimientos especiales o científicos.
Artículo 407. El dictamen de peritos y la prueba testimonial serán valorizados según el
prudente arbitrio del juez.
Artículo 408. Las fotografías, copias fotostáticas y demás pruebas científicas quedan a la
prudente calificación del juez. Las copias fotostáticas solo harán fe cuando estén certificadas.
Artículo 409. Las presunciones legales hacen plena prueba.
Artículo 410. Para que la presunción de cosa juzgada surta efecto en otro juicio, es necesario
que entre el caso resuelto por la sentencia y aquél en que ésta sea invocada, concurra
LXI.identidad en las cosas, las causas, las personas de los litigantes y la calidad con la que fueren.
En las cuestiones relativas al estado civil de las personas y a las de validez o nulidad de las
disposiciones testamentarias, la presunción de cosa juzgada es eficaz contra terceros aunque
no hubiesen litigado.
Se entiende que hay identidad de personas siempre que los litigantes del segundo pleito sean
causahabientes de los que contendieron en el pleito anterior o estén unidos a ellos por
solidaridad o indivisibilidad de las prestaciones entre las que tienen derecho a exigirlas u
obligación de satisfacerlas.
Artículo 411. Para que las presunciones no establecidas por la ley sean apreciables como
medios de prueba, es indispensable que entre el hecho demostrado y aquél que se trata de
deducir haya un enlace preciso, más o menos necesario.
Los jueces apreciarán en justicia el valor de las presunciones humanas.
Artículo 412. La valoración de las pruebas se hará de acuerdo con el presente capítulo, a
menos que por el enlace interior de las pruebas rendidas y de las presunciones formadas, el
tribunal adquiera convicción distinta respecto de los hechos materia del litigio. En este caso,
deberá fundar el juez cuidadosamente esta parte de su sentencia.
Artículo 413. Los demás medios de pruebas no comprendidos en este capítulo serán valorados
por el juzgador atendiendo a las reglas de la lógica y la experiencia, exponiendo el juez
cuidadosamente los fundamentos de la valoración jurídica realizada.
CAPITULO VI
De la sentencia ejecutoria
Artículo 414. Hay cosa juzgada cuando la sentencia causa ejecutoria.
Causan ejecutoria por Ministerio de Ley:
I. Las sentencias pronunciadas en juicio cuyo interés no pase de 182 veces el salario mínimo
diario general vigente en el Estado, a excepción de las dictadas en las controversias en materia
de arrendamiento de fincas urbanas destinadas a habitación;
II. Las sentencias de segunda instancia;
III. Las que resuelvan una queja;
IV. Las que dirimen o resuelven una competencia, y
V. Las demás que se declaren irrevocables por prevención expresa de la ley, así como aquéllas
de las que se dispone que no haya más recurso que el de responsabilidad.
Artículo 415. Causan ejecutoria por declaración judicial:
I. Las sentencias consentidas expresamente por las partes o por sus mandatarios con poder o
cláusula especial;
II. Las sentencias de que hecha notificación en forma no se interpone recurso en el término
señalado por la ley, y
III. Las sentencias de que se interpuso recurso, pero no se continuó en forma y términos legales
o se desistió de él la parte o su mandatario con poder o cláusula especial.
Artículo 416. En los casos a que se refiere la fracción I del artículo anterior, el juez de oficio
LXII.hará la declaración correspondiente.
En el caso de la fracción II la declaración se hará de oficio o a petición de parte, previa la
certificación correspondiente de la secretaría. Si hubiere deserción o desistimiento del recurso,
la declaración la hará el tribunal o el juez en su caso.
Artículo 417. El auto en que se declare que una sentencia ha causado o no ejecutoria, no
admite más recurso que el de responsabilidad.
TITULO SÉPTIMO
De los juicios especiales y de las vías de apremio
CAPITULO I
Del juicio especial de nulidad, rectificación o modificación,
y reposición de actas del Registro Civil
Artículo 418. En el escrito de demanda de nulidad, rectificación o modificación, o de reposición
de actas del estado civil, se ofrecerán las pruebas y con el auto de admisión del mismo se dará
vista al Ministerio Público y se correrá traslado al Oficial del Registro Civil por el término de
cinco días para que produzca su contestación.
Artículo 419. Si transcurrido el término señalado en el artículo anterior el Oficial del Registro
Civil no hubiere contestado la demanda, se le tendrá por contestada en sentido negativo.
Artículo 420. Una vez contestada la demanda o dada por contestada en los términos
prevenidos, se citará a las partes para el desahogo de pruebas y alegatos, debiendo señalarse
la audiencia en un plazo no mayor de diez días a partir de que se tenga por contestada la
demanda.
Artículo 421. Concluido el desahogo de las pruebas, se presentarán los alegatos en la misma
audiencia y previa citación, de oficio, se pronunciará sentencia definitiva dentro del término de
quince días.
Artículo 422. En los juicios de nulidad, modificación o rectificación, o de reposición de acta, se
enviará al Oficial del Registro Civil, copia certificada de la sentencia ejecutoriada para que se
efectúe anotación de la misma al margen del acta impugnada, sea que la resolución conceda o
niegue la nulificación, la modificación o rectificación, o la reposición.
Artículo 423. De igual manera, deberá enviarse copia certificada de la sentencia ejecutoriada
al Archivo Central del Registro Civil para efectuar la anotación a que refiere el artículo anterior.
Artículo 424. La sentencia será apelable en ambos efectos y la revisión se hará de oficio,
conforme al artículo 697 de este Código.
Artículo 425. En todo lo no previsto en el presente capítulo, se estará a lo dispuesto en el título
sexto de éste Código, relativo al juicio ordinario.
CAPITULO II
Del juicio ejecutivo
SECCIÓN PRIMERA
Reglas generales
LXIII.Artículo 426. Para que el juicio ejecutivo tenga lugar, se necesita que la acción se funde en un
título que traiga aparejada ejecución. Traen aparejada ejecución:
I. La primera copia de una escritura pública expedida por el juez o notario público ante quien se
otorgó; y las ulteriores copias de esas mismas escrituras expedidas por mandamiento judicial
con citación de las personas a quien interesa;
II. Los demás instrumentos públicos que conforme al artículo 324 de este Código hacen prueba
plena;
III. Cualquier documento privado que haya sido reconocido expresamente ante notario o ante
autoridad judicial competente, o dado por reconocido en los casos en que la ley lo permita;
bastará que se reconozca la firma aunque se niegue la deuda;
IV. La confesión de la deuda hecha ante Juez competente por el deudor o por su representante
con facultades para ello;
V. Los convenios celebrados en el curso de un juicio ante el Juez, ya sea de las partes entre sí
o de terceros que se hubieren obligado como fiadores, depositarios o en cualquiera otra forma;
VI. Las pólizas originales de contratos celebrados con intervención de corredor público;
VII. El juicio uniforme de contadores, si las partes ante el juez o por escritura pública o por
escrito privado reconocido judicialmente, se hubieren sujetado a él expresamente o lo hubieren
aprobado.
Artículo 427. Las sentencias que causen ejecutoria y los convenios judiciales, los convenios
celebrados ante la Procuraduría Federal del Consumidor, los laudos que emita la propia
Procuraduría y los laudos o juicios de contadores, motivarán ejecución, si el interesado no
intentare la vía de apremio.
Artículo 428. Cuando la confesión judicial se haga durante la secuela del juicio ordinario,
cesará éste si el actor lo pidiere y se procederá en la vía ejecutiva.
Si la confesión sólo afecta a una parte de lo demandado, se procederá en la vía ejecutiva por la
parte confesada, si el actor lo pidiere así, y por el resto seguirá el juicio ordinario su curso.
Artículo 429. La ejecución no puede despacharse sino por cantidad líquida.
Si el título ejecutivo o las diligencias preparatorias determinan una cantidad líquida en parte y en
parte ilíquida, por aquélla se decretará la ejecución reservándose por el resto los derechos del
promovente.
Artículo 430. Las cantidades que por intereses o perjuicios formen parte de la deuda
reclamada y no estuvieren liquidadas al despacharse la ejecución, lo serán en su oportunidad y
se decidirán en la sentencia definitiva.
Artículo 431. Las obligaciones sujetas a condición suspensiva o a plazo no serán ejecutivas
sino cuando aquélla o éste se hayan cumplido, salvo lo dispuesto en los artículos 1851 y 1865
del Código Civil.
Artículo 432. Si el título ejecutivo contiene obligación de hacer, se observarán las reglas
siguientes:
I. Si el actor exige la prestación del hecho por el obligado o por un tercero conforme al artículo
1970 del Código Civil, el Juez, atendidas la circunstancias del hecho, señalará un término
prudente para que se cumpla la obligación;
LXIV.II. Si en el contrato se estableció alguna pena por el importe de ésta, se decretará la ejecución;
III. Si no se fijó la pena, el importe de los daños y perjuicios será fijado por el actor cuando
transcurrido el plazo para la prestación del hecho por el obligado mismo, el demandante optare
por el resarcimiento de daños y perjuicios; en este caso, el juez debe moderar prudentemente la
cantidad señalada, y
IV. Hecho el acto por el tercero o efectuado el embargo por los daños y perjuicios o la pena,
puede oponerse el demandado, de la misma manera que en las demás ejecuciones.
Artículo 433. Cuando el título ejecutivo contenga la obligación de entregar bienes que sin ser
dinero se cuentan por número, peso o medida, se observarán las reglas siguientes:
I. Si no se designa la calidad del bien y existieren de varias clases en poder del deudor, se
embargarán los de mediana calidad;
II. Si hubiere sólo calidades diferentes a la estipulada, se embargarán si así lo pidiere el actor,
sin perjuicio de que en la sentencia definitiva se hagan los abonos recíprocos correspondientes,
y
III. Si no hubiere en poder del demandado ninguna calidad, se despachará ejecución por la
cantidad de dinero que señale el actor, debiendo prudentemente moderarla el juez, de acuerdo
con los precios corrientes en plaza, sin perjuicio de lo que señale por daños y perjuicios,
moderables también.
Artículo 434. Cuando la acción ejecutiva se ejercite sobre bien cierto y determinado o en
especie, si hecho el requerimiento de entrega el demandado no la hace, se pondrá en secuestro
judicial.
Si el bien ya no existe, se embargarán bienes que cubran su valor fijado por el ejecutante y los
daños y perjuicios como en las demás ejecuciones, pudiendo ser moderada la cantidad por el
juzgador. El ejecutado puede oponerse a los valores fijados y rendir las pruebas que juzgue
convenientes durante la tramitación del juicio.
Artículo 435. Si el bien especificado se halla en poder de un tercero, la acción ejecutiva no
podrá ejercitarse contra éste, sino en los casos siguientes:
I. Cuando la acción sea real, y
II. Cuando se haya declarado judicialmente que la enajenación por la que adquirió el tercero
está en los casos de los artículos 2069 y 2074 del Código Civil y los demás preceptos en que
expresamente se establezca esa responsabilidad.
Artículo 436. Hecho el embargo se emplazará al deudor en persona conforme al artículo 518
de este Código, para que en un término no mayor de cinco días ocurra a hacer el pago o a
oponer las excepciones y defensas que tuviere, siguiéndose el juicio por todos los trámites del
juicio ordinario.
La vía ejecutiva se estimará consentida, si no fuere impugnada mediante recurso de apelación
que se haga valer contra el auto admisorio de la demanda y el que procederá en el efecto
devolutivo.
Artículo 437. Los juicios ejecutivos contendrán siempre dos secciones: La del principal
conteniendo la demanda, la contestación, el juicio y su sentencia.
La segunda sección contendrá el auto de ejecución y todo lo relativo a ésta, a la depositaría y
sus incidentes, a la mejora y reducción del embargo, al avalúo y remate de los bienes; todo lo
cual debe formar un cuaderno que, aunque sea accesorio del principal, debe tramitarse por
LXV.cuerda separada.
Artículo 438. La sección de ejecución se integrará con:
I. Copia cotejada de la demanda y en su caso, de la sentencia;
II. Copia simple del auto de ejecución dictado en el principal;
III. Nombramiento de depositario y otorgamiento de la fianza o caución;
IV. Cuentas de los depositarios e incidentes correspondientes;
V. Remoción de depositarios y nombramientos de los substitutos;
VI. Avalúos periciales y sus incidentes;
VII. Arrendamiento de bienes depositados;
VIII. Mandamiento de subastar los bienes embargados;
IX. Remate, calificación de posturas y fincamiento del mismo;
X. Aprobación del remate, y
XI. Posesión de los bienes adjudicados y otorgamiento de las escrituras correspondientes en
rebeldía de las partes.
Artículo 439. Terminada la sección de ejecución se agregará al cuaderno principal del juicio.
Artículo 440. Agotado el procedimiento, la sentencia debe decidir los derechos controvertidos.
De resultar probada la acción, la sentencia decretará que ha lugar a hacer trance y remate de
los bienes embargados y con el producto, pago al acreedor.
Artículo 441. Si el crédito que se cobra está garantizado con hipoteca, el acreedor podrá
intentar el juicio hipotecario, el ejecutivo o el ordinario.
Artículo 442. Cuando el deudor consignare la cantidad reclamada para evitar los gastos y
molestias del embargo reservándose el derecho de oponerse, se suspenderá el embargo y la
cantidad se depositará conforme a la ley; y si la cantidad consignada no fuere suficiente para
cubrir la deuda principal y las costas, se practicará el embargo por lo que falte.
SECCIÓN SEGUNDA
Acción rescisoria
Artículo 443. Si el título ejecutivo contiene obligaciones recíprocas, la parte que solicite la
ejecución al presentar la demanda hará la consignación de las prestaciones debidas al
demandado o comprobará fehacientemente haber cumplido con su obligación.
Artículo 444. El contrato de compraventa concertado bajo condición resolutoria de la falta de
pago del precio total o parcial, da lugar a la acción ejecutiva para recuperar el bien vendido si el
acreedor consigna las prestaciones recibidas del demandado con la reducción correspondiente
al demérito del bien, calculado en el contrato o prudentemente por el juez.
Artículo 445. Procede también la acción ejecutiva para recuperar, bajo las mismas condiciones
indicadas en el artículo anterior, el bien que se enajenó con reserva del dominio hasta la total
solución del precio.
Artículo 446. Para que procedan en vía ejecutiva las acciones a que se refieren los artículos
que preceden se necesita que los contratos se hayan registrado como lo previene el Código
Civil.
CAPITULO III
LXVI.Del juicio hipotecario
Artículo 447. Se tramitará en la vía especial hipotecaria todo juicio que tenga por objeto la
constitución, ampliación, división, registro y extinción de una hipoteca, así como su nulidad,
cancelación, o bien el pago o prelación del crédito que la hipoteca garantice.
Para que el juicio que tenga por objeto el pago o la prelación de un crédito hipotecario se siga
según las reglas del presente capítulo, es requisito indispensable que el crédito conste en
escritura pública, esté inscrito en el Registro Público de la Propiedad y que sea de plazo
cumplido, o que éste sea exigible en los términos pactados o bien conforme a las disposiciones
legales aplicables.
Artículo 448. Procederá el juicio hipotecario sin necesidad de que el contrato esté inscrito en el
Registro Público de la Propiedad, cuando:
I. El documento base de la acción tenga carácter de título ejecutivo;
II. El bien se encuentre inscrito a favor del demandado, y
III. No exista embargo o gravamen en favor de tercero, inscrito cuando menos noventa días
anteriores al de la presentación de la demanda.
Artículo 449. Presentado el escrito de demanda, acompañado del instrumento respectivo, el
juez, si encuentra que se reúnen los requisitos fijados por los artículos anteriores, en un plazo
no mayor de tres días, admitirá la misma y la mandará anotar en el Registro Público de la
Propiedad y que se corra traslado de ésta al deudor, para que dentro del término de nueve días
ocurra a contestarla y a oponer las excepciones que no podrán ser otras que:
I. Las fundadas en que el demandado no haya firmado el documento base de la acción, su
alteración o la de falsedad del mismo;
II. Falta de representación, de poder bastante o facultades legales de quien haya suscrito en
representación del demandado el documento base de la acción;
III. Incumplimiento o nulidad del contrato;
IV. Pago o compensación;
V. Remisión o quita;
VI. Oferta de no cobrar o espera;
VII. Novación de contrato;
VIII. Litispendencia y conexidad;
IX. Cosa juzgada, y
X. Improcedencia de la vía.
Artículo 450. Las excepciones comprendidas en las fracciones de la IV a la VII y la indicada en
la fracción IX del artículo anterior, sólo se admitirán cuando se funden en prueba documental.
Respecto de las excepciones de litispendencia y conexidad sólo se admitirán si se exhiben con
la contestación las copias selladas de la demanda y contestación de ésta o de las cédulas de
emplazamiento del juicio pendiente o conexo, o bien la documentación que acredite
fehacientemente que se encuentre tramitando un procedimiento arbitral.
Artículo 451. El juez bajo su más estricta responsabilidad revisará escrupulosamente la
contestación de la demanda y desechará de plano las excepciones diferentes a las que se
autorizan, o aquéllas en que sea necesario exhibir documento y el mismo no se acompañe.
Artículo 452. La reconvención sólo será procedente cuando se funde en el mismo documento
base de la acción o se refiera a su nulidad. En cualquier otro caso se desechará de plano.
Artículo 453. Las cuestiones relativas a la personalidad de las partes no suspenderán el
LXVII.procedimiento y se resolverán de plano en la audiencia. Si el demandado se allanare a la
demanda y solicitare término de gracia para el pago o cumplimiento de lo reclamado, el juez
dará vista al actor, para que, dentro de tres días manifieste lo que a su derecho convenga,
debiendo el juez resolver de acuerdo a tales proposiciones de las partes. El término de gracia
no podrá exceder de tres meses en ningún caso.
Artículo 454. Tanto en la demanda como en la contestación a la misma, y en su caso con la
reconvención y en la contestación a ésta, las partes tienen la obligación de ser precisas,
indicando en los hechos si sucedieron ante testigos, citando los nombres y apellidos de éstos y
presentando todos los documentos relacionados con tales hechos. En los mismo escritos, las
partes deben ofrecer todas sus pruebas, relacionándolas con los hechos que se pretendan
probar. El juez resolverá sobre la admisión o desechamiento de pruebas según proceda, en el
auto que recaiga a las promociones que se ofrezcan.
Artículo 455. En el caso de que las pruebas ofrecidas sean contra la moral o el derecho, sobre
hechos que no han sido controvertidos por las partes, sobre hechos imposibles o notoriamente
inverosímiles, o no se hayan relacionado con los mismos, el juez las desechará. Las pruebas
que se admitan se desahogarán en la audiencia respectiva, la que será única e indiferible.
Artículo 456. En caso de allanamiento total de la demanda; si el deudor no hace valer defensas
ni opone excepciones o las opone en forma distinta a lo señalado en este capítulo o fuera del
término concedido para ello, o no realiza dentro del plazo el pago de la cantidad reclamada, se
pronunciará inmediatamente sentencia definitiva.
Artículo 457. Con el escrito de contestación a la demanda y no encontrándose en ninguno de
los supuestos del artículo que antecede, se dará vista al actor para que manifieste lo que a su
derecho convenga. En ese mismo acto, se señalará fecha y hora para la celebración de la
audiencia, la que deberá celebrarse dentro de los veinte días siguientes.
Artículo 458. Si hubiere reconvención se correrá traslado de ésta a la actora principal para que
la conteste dentro de los tres días siguientes, y en el mismo proveído le dará vista, en su caso,
con las excepciones opuestas para que manifieste lo que a su derecho convenga, dentro de ese
mismo término.
Artículo 459. Si en el título con base en el cual se ejercita una acción hipotecaria se advierte
que hay otros acreedores hipotecarios anteriores, el juez mandará notificarles la existencia del
juicio para que manifiesten lo que a su derecho corresponda.
Artículo 460. La demanda se anotará en el Registro Público de la Propiedad correspondiente a
cuyo efecto el actor exhibirá un tanto más de dicha demanda, documentos base de la acción y
en su caso, de aquellos con que justifique su representación, para que, previo cotejo con sus
originales se certifiquen por el Secretario, haciendo constar que se expiden para efectos de que
la parte interesada inscriba su demanda, a quien se le entregarán para tal fin, debiendo hacer
las gestiones en el Registro Público de la Propiedad.
Artículo 461. Si el inmueble no se haya en el lugar del juicio, se librará exhorto al juez de la
ubicación para que ordene la anotación de la demanda como se previene en el artículo anterior.
Artículo 462. Anotada la demanda en el Registro Público de la Propiedad, no podrá verificarse
en el inmueble hipotecado ningún embargo, toma de posesión, diligencia precautoria o
cualquier otra que entorpezca el curso del juicio, sino en virtud de sentencia ejecutoriada
relativa al mismo inmueble, debidamente registrada y anterior en fecha a la inscripción de la
referida demanda o en razón de providencia precautoria solicitada ante el juez por acreedor con
mejor derecho en fecha anterior a la de inscripción de la demanda.
LXVIII.Artículo 463. La diligencia de emplazamiento se le requerirá al deudor para que manifieste si
acepta o no la responsabilidad de depositario; y de aceptarla, contraerá la obligación de
depositario judicial respecto del inmueble hipotecado, de sus frutos y de todos los objetos que
con arreglo al contrato y conforme al Código Civil, deban considerarse como inmovilizados y
formando parte del mismo inmueble, de los cuales se formará inventario para agregarlo a los
autos, siempre que lo pida el acreedor.
Para efecto del inventario, el deudor queda obligado a dar todas las facilidades para su
formación y en caso de desobediencia, el juez lo compelerá por los medios de apremio que le
autorice la ley.
El deudor que no haya aceptado la responsabilidad de depositario en el momento del
emplazamiento, entregará, desde luego la tenencia material del inmueble al actor.
Artículo 464. Si la diligencia que se señala en el artículo anterior no se entendiere directamente
con el deudor, éste deberá dentro de los tres días siguientes, manifestar si acepta o no la
responsabilidad de depositario, entendiéndose que no la acepta si no hace esta manifestación,
y en este caso, el actor podrá pedir que se le entregue la tenencia material del inmueble.
Artículo 465. Las partes deberán ofrecer sus pruebas para acreditar los hechos de su acción o
de sus excepciones, en los escritos que fijan la controversia, exhibiendo los documentos que
tengan en su poder o la copia sellada en que se solicite la expedición de tales documentos que
no tuvieran.
Artículo 466. La preparación de las pruebas quedará a cargo de las partes, por lo que deberán
presentar a los testigos, peritos y demás pruebas que les hayan sido admitidas y sólo en caso
de que existan periciales contradictorias de ambas partes, el juez en auxilio de las mismas,
nombrará a un perito tercero en discordia. Las pruebas salvo la del perito tercero en discordia,
se desahogarán en la audiencia respectiva.
Artículo 467. Si llamado un testigo, perito o solicitado un documento que hayan sido admitidos
como prueba, no se desahogan éstas a más tardar en la audiencia, se declarará desierta la
prueba ofrecida por causa imputable al oferente.
Artículo 468. Si el demandado en la audiencia confesaré las pretensiones del actor, el juez le
concederá un término de gracia de 30 días para desocupar el inmueble y lo eximirá del pago de
gastos y costas que se hubiesen originado.
Artículo 469. El juez debe presidir la audiencia, que se iniciará resolviendo todas las
excepciones que existan, los incidentes que hubieren y desahogará las pruebas admitidas y
preparadas y procederán las partes a alegar lo que a su derecho convenga y acto continuo, el
juez dictará la sentencia que corresponda, la que podrá ser apelable únicamente en efecto
devolutivo.
Artículo 470. Para el remate, se tendrá como precio del inmueble hipotecado, el precio que
señale el avalúo que presente la persona que las partes hayan convenido para tal efecto en el
momento de la constitución de la hipoteca; o, en su caso, de no haberse acordado se procederá
de la forma siguiente:
I. Cada parte tendrá derecho a exhibir, dentro de los cinco días siguientes a que sea ejecutable
la sentencia, avalúo del inmueble hipotecado practicado por un corredor público, una institución
de crédito o por perito valuador autorizado por el Tribunal Superior de Justicia, los cuales en
ningún caso podrán tener el carácter de parte o de interesada en el juicio.
LXIX.II. En el caso de que alguna de las partes deje de exhibir el avalúo dentro del plazo señalado
en la fracción anterior, se entenderá su conformidad con el avalúo que haya exhibido su
contraria;
III. En el supuesto de que ninguna de las partes exhiba el avalúo, dentro del plazo señalado en
la fracción I de este artículo, cualquiera de ellas lo podrá presentar posteriormente,
considerándose como base para el remate el primero en tiempo;
IV. Si las dos partes exhibieren los avalúos en el plazo a que se refiere la fracción I de este
artículo y los valores determinados de cada uno de ellos no coincidieren, se tomará como base
para el remate el promedio de ambos avalúos; siempre y cuando no exista un treinta por ciento
de diferencia entre el más bajo y el más alto, en cuyo caso el juez ordenará se practique nuevo
avalúo por el corredor público, perito autorizado por el Tribunal Superior de Justicia o la
institución bancaria que al efecto señale;
V. La vigencia del valor que se obtenga por los avalúos será de seis meses para que se lleve a
cabo la primera almoneda de remate. Si entre éstas y las subsecuentes mediara un término
mayor de seis meses se deberán actualizar los valores;
VI. Obtenido el valor del avalúo, según el caso que corresponda de acuerdo a las fracciones
anteriores, se procederá a rematar el inmueble en los términos de la sección Tercera, del
capítulo V del título Séptimo de este ordenamiento, y
VII. La resolución que recaiga al remate sólo podrá ser apelable en efecto devolutivo.
Artículo 471. En el caso de la adjudicación prevista en el segundo párrafo del artículo 2826 del
Código Civil, se deberá solicitar avalúo del bien para fijar el precio que corresponda al inmueble
en el momento de exigirse el pago, debiéndose aplicar en lo conducente lo señalado en el
artículo anterior. La venta se hará de la manera que se hubiere convenido, y a falta de convenio
por medio de corredores. El deudor puede oponerse a la adjudicación alegando las excepciones
que tuviere, y esta oposición se substanciará incidentalmente.
También pueden oponerse a la venta los acreedores hipotecarios posteriores, alegando
prescripción de la acción hipotecaria.
Artículo 472. Las resoluciones que se dicten en esta vía especial hipotecaria podrán ser
apeladas sólo en el efecto devolutivo y en ningún caso podrá suspenderse el procedimiento.
Si el superior revoca el fallo de primera instancia que declaró procedente el remate, luego que
vuelvan los autos al juzgado de su origen, se mandará cancelar la anotación de la demanda en
el Registro Público de la Propiedad y en su caso se devolverá el inmueble al demandado,
ordenando al depositario que rinda cuentas con pago en el término que le fije el juez, que no
podrá exceder de treinta días. Si el remate se hubiera ya verificado, se hará efectiva la fianza
en la vía de apremio, conforme se dispone en el artículo 682 de este ordenamiento.
CAPITULO IV
Del juicio especial de desahucio
Artículo 473. La demanda de desocupación debe fundarse en la falta de pago de dos o más
mensualidades y se acompañará con el contrato escrito del arrendamiento, o de haberse
cumplido voluntariamente por ambos contratantes sin otorgamiento de documento, se justificará
por medio de información testimonial, prueba documental, o cualquiera otra bastante como
medio preparatorio del juicio.
Artículo 474. Presentada la demanda con el documento o la justificación correspondiente,
dictará auto el juez mandando requerir al arrendatario para que en el acto de la diligencia
justifique, con el recibo correspondiente, estar al corriente en el pago de las rentas, y no
haciéndolo, se le prevenga que dentro de treinta días, si el inmueble sirve para habitación, o
LXX.dentro de cuarenta días si sirve para giro mercantil o industrial, o dentro de noventa días si
fuere rústico, proceda a desocuparlo, apercibido de lanzamiento a su costa si no lo efectúa. En
el mismo acto se le emplazará para que dentro de cinco días ocurra a oponer las excepciones
que tuviere.
Artículo 475. Si en el acto de la diligencia justificare el arrendatario, con los recibos
correspondientes, haber hecho el pago de las pensiones reclamadas, o exhibiere su importe o
copia sellada por un juzgado de escritos de ofrecimiento de pago a los que hubiere
acompañado los certificados de depósito respectivos, se suspenderá la diligencia, asentándose
constancia de estas circunstancias en el acta y agregándose los justificantes que se presenten,
para dar cuenta al juzgado. Si se exhibiere el importe, se mandará entregar al actor sin más
trámite y se dará por terminado el procedimiento.
Si se exhibieren copias de escritos de ofrecimiento de pago, se pedirán los originales por oficio
al juzgado en que se encuentren, así como los correspondientes certificados. Recibidos éstos
se dará por terminado el procedimiento y se entregarán los certificados al arrendador a cambio
de los recibos correspondientes. En caso de presentarse recibos de pago, se mandará dar vista
al actor por el término de tres días; si no los objeta, se dará por concluido el juicio; si los objeta,
dentro de los tres días siguientes podrán las partes ofrecer pruebas, y se citará para la
audiencia de pruebas y alegatos a que se refiere el artículo 478.
Artículo 476. Cuando durante el plazo fijado para el desahucio exhiba el inquilino el recibo de
las pensiones debidas o el importe de ellas, dará el juez por terminada la providencia de
lanzamiento, sin condenación en costas.
Si el recibo presentado es de fecha posterior, o la exhibición del importe de las pensiones se
hace fuera del término señalado para el desahucio pero antes de que se dicte sentencia
definitiva, también se dará por concluida la providencia de lanzamiento, pero se condenará al
inquilino al pago de las costas causadas.
Artículo 477. Los beneficios de los plazos que este capítulo concede a los inquilinos, no son
renunciables.
Artículo 478. En caso de que se opongan otras excepciones por el inquilino, las cuales en
ningún caso suspenderán el procedimiento, sólo se admitirán si se ofrecen pruebas al respecto,
mandándose dar vista con ellas al actor por tres días, quien podrá dentro de ese plazo ofrecer
pruebas. El juez previa decisión sobre las pruebas, citará a una audiencia de desahogo de las
admitidas y de alegatos, que se efectuará dentro de los ocho días siguientes, teniendo en
cuenta que esta audiencia debe efectuarse antes del vencimiento del término fijado para el
lanzamiento.
Para no pagar las rentas el inquilino, sólo puede oponer como excepciones las derivadas de los
artículos 2335 a 2338 y 2349, del Código Civil.
Son improcedentes la reconvención y la compensación.
Artículo 479. La sentencia que decrete el desahucio será apelable en el efecto devolutivo; la
que lo niegue, será apelable en ambos efectos.
Artículo 480. Si las excepciones fueren declaradas procedentes en la misma resolución, dará el
tribunal por terminada la providencia de lanzamiento. En caso contrario, en la sentencia se
señalará el plazo para la desocupación, que será el que falte para cumplirse el señalado por el
artículo 474.
Artículo 481. La diligencia de lanzamiento se entenderá con el ejecutado o, en su defecto, con
LXXI.cualquier persona de la familia, doméstico, portera o portero, agente de la policía o vecinos,
pudiéndose romper las cerraduras de la puerta si necesario fuere. Los muebles y objetos que
en la casa se encuentren, si no hubiere persona de la familia del inquilino que los recoja u otra
autorizada para ello, se remitirán por inventario a la demarcación de policía preventiva
correspondiente o al local que designe la autoridad municipal, dejándose constancia de esta
diligencia en autos.
Artículo 482. Al hacer el requerimiento que se dispone en el artículo 474, se embargarán y
depositarán bienes bastantes para cubrir las pensiones reclamadas, si así se hubiere
decretado. Lo mismo se observará al ejecutarse el lanzamiento.
Artículo 483. Para la ejecución del desahucio se tiene como domicilio legal del demandado, la
finca o departamento de cuya desocupación se trata.
CAPITULO V
De la vía de apremio
SECCIÓN PRIMERA
De la ejecución de sentencia
Artículo 484. Procede la vía de apremio a instancia de parte, siempre que se trate de la
ejecución de una sentencia o de un convenio celebrado en el juicio, ya sea por las partes o por
terceros que hayan venido al juicio por cualquier motivo que sea.
Esta disposición será aplicable en la ejecución de convenio celebrados ante la Procuraduría
Federal del Consumidor y de laudos emitidos por dicha Procuraduría.
Artículo 485. La ejecución de sentencia que haya causado ejecutoria o que deba llevarse
adelante, por estar otorgada ya la fianza correspondiente, se hará por el juez que hubiere
conocido del negocio en primera instancia.
La ejecución de los autos firmes que resuelvan un incidente, queda a cargo del juez que
conozca del principal.
La ejecución de los convenios celebrados en juicio, se hará por el juez que conozca del negocio
en que tuvieron lugar, pero no procede en la vía de apremio, si no consta en escritura pública o
judicialmente en autos.
Artículo 486. Cuando las transacciones o los convenios se celebren en segunda instancia,
serán ejecutados por el juez que conoció en la primera, a cuyo efecto el tribunal devolverá los
autos al inferior, acompañándole testimonio del convenio.
Artículo 487. El tribunal que haya dictado en segunda instancia sentencia ejecutoria, dentro de
los tres días siguientes a la notificación, devolverá los autos al inferior acompañándole la
ejecutoria y constancia de las notificaciones.
Artículo 488. La ejecución de las sentencias arbitrales, de los convenios celebrados ante la
Procuraduría Federal del Consumidor y de los laudos dictados por ésta, se hará por el juez
competente, designado por las partes o en su defecto por el juez del lugar del juicio y si hubiere
varios, por el juez que corresponda en turno.
Artículo 489. La ejecución de las sentencias y convenios en la vía ejecutiva, se efectuará
LXXII.conforme a las reglas generales de los juicios ejecutivos.
Artículo 490. Cuando se pida la ejecución de sentencia, el juez señalará al deudor el término
improrrogable de cinco días para que la cumpla, si en ella no se hubiere fijado algún término
para ese efecto.
Artículo 491. Si la sentencia condenare al pago de cantidad líquida, se procederá siempre y sin
necesidad de previo requerimiento personal al condenado, al embargo de bienes, en los
términos prevenidos para los secuestros.
Artículo 492. Sólo hasta después de asegurados los bienes, por medio del secuestro, podrán
tener efecto los términos de gracia concedidos por el juez o por la ley.
Artículo 493. Pasado el plazo del artículo 490, sin haberse cumplido la sentencia, se procederá
al embargo.
Artículo 494. Si los bienes embargados fueren dinero, sueldos, pensiones o créditos realizables
en el acto, como efectos de comercio o acciones de compañías que se coticen en la Bolsa
Mexicana de Valores, se hará el pago al acreedor inmediatamente después del embargo. Los
efectos de comercio y acciones bonos o títulos de pronta realización, se mandarán vender por
conducto de corredor titulado, a costa del obligado.
Artículo 495. Si los bienes embargados no estuvieren valuados anteriormente, se pasarán al
avalúo y venta en almoneda pública, en los términos prevenidos por este Código.
No se requiere avalúo cuando el precio conste en instrumento público o se haya fijado por
consentimiento de los interesados, o se determine por otros medios, según las estipulaciones
del contrato, a menos que en el curso del tiempo o por mejoras, hubiere variado el precio.
Artículo 496. Si en el contrato se fijó el precio en que una finca hipotecada debe ser adjudicada
al acreedor, con renuncia expresa de subasta, la adjudicación se hará luego que pasen los
cinco días señalados en el artículo 490 o en el plazo de gracia.
Artículo 497. Del precio del remate se pagará al ejecutante el importe de su crédito y se
cubrirán los gastos que haya causado la ejecución.
Artículo 498. Si la sentencia contuviere condena al pago de cantidad líquida y de otra ilíquida,
podrá procederse a hacer efectiva la primera, sin esperar a que se liquide la segunda.
Artículo 499. Si la sentencia no contiene cantidad líquida, la parte a cuyo favor se pronunció, al
promover la ejecución, presentará su liquidación de la cual se dará vista por tres días a la parte
condenada. Si ésta nada expusiere dentro del término fijado, se decretará la ejecución por la
cantidad que importe la liquidación; mas si expresare su inconformidad, se dará vista de las
razones que alegue a la parte promovente por tres días y de los que replique, por otros tres al
deudor. El juez fallará dentro de término igual lo que estime justo. La resolución que se dicte
será apelable en el efecto devolutivo.
Artículo 500. Cuando la sentencia hubiere condenado al pago de daños y perjuicios sin fijar su
importe en cantidad líquida, háyanse establecido o no en aquélla las bases para la liquidación,
el que haya obtenido a su favor el fallo, presentará, con la solicitud, relación de los daños y
perjuicios y de su importe. De esta regulación se correrá traslado al que haya sido condenado,
observándose lo prevenido en el artículo anterior.
Lo mismo se practicará cuando la cantidad líquida proceda de frutos, rentas o productos de
LXXIII.cualquier clase.
Artículo 501. Si la sentencia condena a hacer alguna cosa, el juez señalará, al que fue
condenado, un plazo prudente para el cumplimiento, atendidas las circunstancias del hecho y
de las personas.
Si pasado el plazo el obligado no cumpliere, se observarán las reglas siguientes:
I. Si el hecho fuere personal del obligado, y no pudiere prestarse por otro, se le compelerá
empleando los medios de apremio más eficaces, sin perjuicio del derecho para exigirle la
responsabilidad civil;
II. Si el hecho pudiere prestarse por otro, el juez nombrará persona que lo ejecute a costa del
obligado, en el término que le fije, y
III. Si el hecho consiste en el otorgamiento de algún instrumento o la celebración de un acto
jurídico, el juez lo ejecutará por el obligado, expresándose en el documento, que se otorgó en
rebeldía.
Artículo 502. Si el ejecutante optare, en cualquiera de los casos enumerados en el artículo
anterior, por el resarcimiento de daños y perjuicios, se procederá a embargar bienes del deudor
por la cantidad que aquél señalare y que el juez podrá moderar prudentemente, sin perjuicio de
que el deudor reclame sobre el monto. Esta reclamación se substanciará como el incidente de
liquidación de sentencia.
Artículo 503. Cuando la sentencia condene a rendir cuentas, el juez señalará un término
prudente al obligado, para que se rindan, e indicará también a quien deban de rendirse.
Artículo 504. El obligado, en el término que se le fije, y que no se prorrogará sino por una sola
vez y por causa grave, a juicio del tribunal, rendirá su cuenta presentando los documentos que
tenga en su poder y los que el acreedor tenga en el suyo y que debe presentar poniéndolos a la
disposición del deudor en la secretaría.
Las cuentas deben de contener un preámbulo que comprenda la exposición sucinta de los
hechos que dieron lugar a la gestión y la resolución judicial que ordena la rendición de cuentas,
la indicación de las sumas recibidas y gastadas y el balance de entradas y salidas,
acompañándose los documentos justificativos, como recibos, comprobantes de gastos y demás.
Artículo 505. Si el deudor presenta sus cuentas en el término señalado, quedarán éstas por
seis días a la vista de las partes en el tribunal, y dentro del mismo tiempo presentarán sus
objeciones determinando las partidas no consentidas.
La impugnación de algunas partidas no impide que se despache ejecución a solicitud de parte,
respecto de aquellas cantidades que confiese tener en su poder el deudor, sin perjuicio de que
en el cuaderno respectivo se substancien las oposiciones a las partidas objetadas. Las
objeciones se substancian en la misma forma que los incidentes para liquidación de sentencias.
Artículo 506. Si el obligado no rindiere cuentas en el plazo que se le señaló, puede el actor
pedir que se despache ejecución contra el deudor, si durante el juicio comprobó que éste
tuviera ingresos por la cantidad que éstos importaron. El obligado puede impugnar el monto de
la ejecución, substanciándose el incidente en la misma forma a que se refiere el artículo
anterior.
En el mismo caso podrá el acreedor pedir al juez que, en vez de ejecutar al obligado, preste el
hecho un tercero que el tribunal nombre al efecto.
LXXIV.Artículo 507. Cuando la sentencia condene a dividir una cosa común y no de las bases para
ello, se convocará a los interesados a una junta para que, en la presencia judicial, determinen
las bases de la partición o designen un partidor, y si no se pusieren de acuerdo en una u otra
cosa, el juez designará a persona que haga la partición y que sea perito en la materia si fueren
menester conocimientos especiales. Señalará a éste el término prudente para que presente el
proyecto partitorio.
Presentado el plan de partición, quedará en la secretaría a la vista de los interesados por seis
días comunes, para que formulen las objeciones dentro de ese mismo tiempo y de las que se
correrá traslado al partidor, y se substanciarán en la misma forma de los incidentes de
liquidación de sentencia. El juez, al resolver, mandará hacer las adjudicaciones y extender las
hijuelas con una breve relación de los antecedentes respectivos.
Artículo 508. Si la sentencia condena a no hacer, su infracción se resolverá en el pago de
daños y perjuicios al actor, quien tendrá el derecho de señalarlos para que por ellos se
despache ejecución, sin perjuicio de la pena que señale el contrato o el testamento.
Artículo 509. Cuando en virtud de la sentencia o de la determinación del juez debe entregarse
algún bien inmueble, se procederá inmediatamente a poner en posesión del mismo al actor o a
la persona en quien fincó el remate aprobado, practicando a este fin todas las diligencias
conducentes que solicite el interesado.
Si el bien fuere mueble y pudiere ser habido, se le mandará entregar al actor o al interesado,
que indique la resolución. Si el obligado se resistiere, lo hará el actuario, quien podrá emplear el
uso de la fuerza pública y aún mandar romper las cerraduras.
En caso de no poderse entregar los bienes señalados en la sentencia, se despachará la
ejecución por la cantidad que señale el actor, que puede ser moderada prudentemente por el
juez, sin perjuicio de que se oponga al monto el deudor.
Tratándose de las sentencias a que se refiere la fracción VII del artículo 113, sólo procederá el
lanzamiento treinta días después de haberse notificado personalmente el auto de ejecución.
Artículo 510. Cuando la sentencia ordene la entrega de personas, el juez dictará las
disposiciones más conducentes para que no quede frustrado lo fallado.
Artículo 511. De las resoluciones dictadas para la ejecución de una sentencia no se admitirá
otro recurso que el de responsabilidad y, si fuere sentencia interlocutoria, el de queja por ante el
superior.
Artículo 512. Todos los gastos y costas que se originen en la ejecución de una sentencia,
serán a cargo del que fue condenado en ella.
Artículo 513. La acción para pedir la ejecución de una sentencia, transacción o convenio
judiciales durará diez años, contados desde el día en que se venció el término judicial para el
cumplimiento voluntario de lo juzgado y sentenciado.
Artículo 514. Contra la ejecución de las sentencias y convenios judiciales no se admitirá más
excepción que la de pago, si la ejecución se pide dentro de ciento ochenta días; si ha pasado
este término, pero no más de un año, se admitirán, además, las de transacción, compensación
LXXV.y compromiso en árbitros; y transcurrido más de un año serán admisibles también las de
novación, la espera, la quita, el pacto de no pedir y cualquier otro arreglo que modifique la
obligación, y la de falsedad del instrumento, siempre que la ejecución no se pida en virtud de
ejecutoria o convenio constante en autos. Todas estas excepciones, sin comprender la de
falsedad, deberán ser posteriores a la sentencia, convenio o juicio, y constar por instrumento
público, o por documento privado judicialmente reconocido o por confesión judicial. Se
substanciarán estas excepciones en forma de incidente, con suspensión de la ejecución, sin
proceder ésta cuando se promueva en la demanda respectiva el reconocimiento o la confesión.
Artículo 515. Los términos fijados en el artículo anterior se contarán desde la fecha de la
sentencia o convenio; a no ser que en ellos se fije el plazo para el cumplimiento de la
obligación, en cuyo caso el término se contará desde el día en que se venció el plazo o desde
que pudo exigirse la última prestación vencida si se tratare de prestaciones periódicas.
Artículo 516. Todo lo que en este capítulo se dispone respecto de la sentencia, comprende las
transacciones, convenios judiciales, convenios celebrados ante la Procuraduría Federal del
Consumidor, los laudos que emita la propia Procuraduría y los laudos que ponen fin a los juicios
arbitrales.
SECCIÓN SEGUNDA
De los embargos
Artículo 517. Decretado el auto de ejecución, el cual tendrá fuerza de mandamiento en forma,
el actuario requerirá de pago al deudor, y no verificándolo éste en el acto, se procederá a
embargar bienes suficientes a cubrir las prestaciones demandadas si se tratare de juicio
ejecutivo o las fijadas en la sentencia, El actor podrá asistir a la práctica de la diligencia.
No es necesario el requerimiento de pago en la ejecución de sentencias cuando no fuere
hallado el codemandado.
Artículo 518. Si el deudor tratándose de juicio ejecutivo, no fuere encontrado después de
habérsele buscado una vez en su domicilio, se le dejará citatorio para hora fija del siguiente día
si fuere hábil y si no espera, se practicará la diligencia con cualquier persona que se encuentre
en la casa, con los parientes o domésticos del interesado o de cualquier otra persona adulta
que viva en la casa o a falta de éstos con el vecino inmediato, observándose en lo conducente
lo dispuesto por el artículo 116 de este Código.
Si no se supiere el paradero del deudor, ni tuviere casa en el lugar, se hará el requerimiento por
tres días consecutivos en el Boletín Judicial y fijando la cédula en el tablero del tribunal, y surtirá
sus efectos dentro de ocho días, salvo el derecho del actor para pedir providencia precautoria.
Verificado de cualquiera de los modos indicados el requerimiento, se procederá en seguida al
embargo.
Artículo 519. El derecho de designar los bienes que han de embargarse corresponde al
deudor; y sólo que éste se rehusé a hacerlo o que esté ausente, podrá ejercerlo el actor o su
representante, pero cualquiera de ellos se sujetará al siguiente orden: 1 °. Los bienes
consignados como garantía de la obligación que se reclama; 2 °. Dinero; 3 °. Créditos realizables
en el acto; 4 °. Alhajas; 5 °. Frutos y rentas de toda especie excepto las que se refiere el artículo
527 fracción XII de este Código; 6 °. Bienes muebles no comprendidos en las fracciones
anteriores; 7 °. Bienes raíces; 8 °. Sueldos o comisiones; 9 °. Créditos.
LXXVI.Artículo 520. El ejecutante puede señalar los bienes que han de ser objeto del secuestro, sin
sujetarse al orden establecido por el artículo anterior:
I. Si para hacerlo estuviere autorizado por el obligado en virtud de convenio expreso;
II. Si los bienes que señala el demandado no fueren bastantes a juicio del actuario o si no se
sujeta al orden establecido en el artículo anterior, y
III. Si los bienes estuvieren en diversos lugares; en este caso puede señalar los que se hallen
en el lugar del juicio.
Artículo 521. El embargo sólo subsiste en cuanto los bienes que fueron objeto de él basten a
cubrir la suerte principal y costas, incluidos los nuevos vencimientos y réditos hasta la total
solución, a menos que la ley disponga expresamente lo contrario. El deudor en su caso, podrá
solicitar la reducción del secuestro, tramitándose el incidente por cuerda separada.
Artículo 522. Cualquier dificultad suscitada en la diligencia de embargo no la impedirá ni
suspenderá; el actuario la allanará prudentemente, a reserva de lo que determine el juez.
Artículo 523. Cuando practicado el remate de los bienes consignados en garantía, no
alcanzare su producto para cubrir la reclamación, el acreedor puede pedir el embargo de otros
bienes.
Artículo 524. Podrá pedirse la ampliación de embargo:
I. En cualquier caso en que a juicio del juez no basten los bienes secuestrados para cubrir la
deuda y las costas;
II. Si el bien secuestrado que se sacó a remate dejare de cubrir el importe de lo reclamado a
consecuencia de las retasas que sufriere o si transcurrido un año desde la remisión, tratándose
de muebles, no se hubiere obtenido su venta;
III. Cuando no se embarguen los bienes suficientes por no tenerlos el deudor y después
aparecen o los adquiera, y
IV. En los casos de tercería, conforme lo dispuesto en el título décimo.
Artículo 525. La ampliación del embargo, se seguirá por cuerda separada sin suspensión de la
sección de ejecución, a la que se unirá después de realizada.
Artículo 526. De todo secuestro se tendrá como depositario a la persona que bajo su
responsabilidad nombre el acreedor o su representante, pudiendo ser ellos mismos o el deudor
mediante formal inventario.
Se exceptúan de lo dispuesto en este precepto:
I. El embargo de dinero o de créditos fácilmente realizables, que se efectúa en virtud de
sentencia, porque entonces se hace entrega inmediata al actor en pago; en cualquier otro caso,
el depósito se hará en el Fondo Auxiliar para la Administración de Justicia y el recibo
correspondiente se conservará en el seguro del juzgado;
II. El secuestro de bienes que han sido objeto de embargo judicial anterior, en cuyo caso el
depositario anterior en tiempo lo será respecto de todos los embargos subsecuentes mientras
subsista el primero, a no ser que el reembargo sea por virtud de cédula hipotecaria, derecho de
prenda u otro privilegio real; porque entonces éste prevalecerá si el crédito de que procede es
de fecha anterior al primer secuestro, y
III. El secuestro de alhajas y demás muebles preciosos que se llevará a cabo depositándolos las
primeras en caja de seguridad de Institución Bancaria y los segundos en casa de comercio de
crédito reconocida.
LXXVII.Artículo 527. Quedan exceptuados de embargo:
I. Los bienes que constituyen el patrimonio de familia desde su inscripción en el Registro
Público de la Propiedad, en los términos establecidos por el Código Civil;
II. El lecho cotidiano, los vestidos y los muebles del uso ordinario del deudor, de su cónyuge o
de sus hijos, no siendo de lujo a juicio del juez;
III. Los instrumentos, aparatos y útiles necesarios para el arte u oficio a que el deudor esté
dedicado;
IV. La maquinaria, instrumentos y animales propios para el cultivo agrícola, en cuanto fueren
necesarios para el servicio de la finca a que estén destinados, a juicio del juez, a cuyo efecto
oirá el informe de un perito nombrado por él;
V. Los libros, aparatos, instrumentos y útiles de las personas que ejerzan o se dediquen al
estudio de profesiones liberales;
VI. Las armas y los caballos que los militares en servicio activo usen, indispensables para éste
conforme a las leyes relativas;
VII. Los efectos, maquinaria e instrumentos propios para el fomento y giro de las negociaciones
mercantiles o industriales, en cuanto fueren necesarias para su servicio y movimiento, a juicio
del juez, a cuyo efecto oirá el dictamen de un perito nombrado por él, pero podrán ser
intervenidos juntamente con la negociación a que estén destinados;
VIII. Las mieses antes de ser cosechadas, pero no los derechos sobre la siembra;
IX. El derecho de usufructo, pero no los frutos de éste;
X. Los derechos de uso y habitación;
XI. Las servidumbres, a no ser que se embargue el inmueble a cuyo favor están constituidas,
excepto las de aguas, que es embargable independientemente;
XII. Las rentas vitalicias, en los términos establecidos en los artículos 2697 y 2699 del Código
Civil;
XIII. Los sueldos y el salario de los trabajadores en los términos que establece la Ley Federal
del Trabajo, siempre que no se trate de deudas alimenticias o responsabilidad proveniente de
delito, por la porción que no exceda de la cuarta parte de cada mensualidad, si la percepción no
excediere al salario mínimo y hasta la mitad si excediere de él;
XIV. Las asignaciones de los pensionistas del erario, y
XV. Los ejidos de los pueblos y la parcela individual que en su fraccionamiento haya
correspondido a cada ejidatario.
Artículo 528. El deudor sujeto a patria potestad o a tutela, el que estuviere físicamente
impedido para trabajar y el que sin culpa carezca de bienes o de profesión u oficio, tendrá
alimentos que el juez fijará atendidas la importancia de la demanda y de los bienes y las
circunstancias del demandado.
Artículo 529. De todo embargo de bienes raíces se tomará razón en el Registro Público de la
Propiedad, librándose al efecto, por duplicado, copia certificada de la diligencia de embargo;
uno de los ejemplares, después del registro, se unirá a los autos y el otro quedará en la
expresada oficina.
Artículo 530. Cuando se aseguren créditos, el secuestro se reducirá a notificar al deudor o a
quien deba pagarlos que no verifique el pago, sino que retenga la cantidad o cantidades
correspondientes a disposición del juzgado, apercibido de doble pago en caso de
desobediencia; y al acreedor contra quien se haya dictado el secuestro, que no disponga de
esos créditos, bajo las penas que señala el Código Penal. Si llegare a asegurarse el título
mismo del crédito, se nombrará un depositario que lo conserve en guarda, quien tendrá
obligación de hacer todo lo necesario para que no se altere ni menoscabe el derecho que el
título represente, y de intentar todas las acciones y recursos que la ley conceda para hacer
LXXVIII.efectivo el crédito, quedando sujeto, además, a las obligaciones que impone el libro IV, segunda
parte, título noveno del Código Civil.
Artículo 531. Si los créditos a que se refiere el artículo anterior, fueren litigiosos, la providencia
de secuestro se notificará al juez de los autos respectivos, dándole a conocer el depositario
nombrado a fin de que éste pueda sin obstáculo alguno desempeñar las obligaciones que le
impone la parte final del artículo anterior.
Artículo 532. Recayendo el secuestro sobre bienes muebles que no sean dinero, alhajas ni
créditos, el depositario que se nombre sólo tendrá el carácter de simple custodio de los objetos
puestos a su cuidado, los que conservará a disposición del juez respectivo. Si los muebles
fueren fructíferos rendirá cuentas en los términos del artículo 540.
Artículo 533. El depositario, en el caso del artículo anterior, pondrá en conocimiento del
juzgado el lugar en que quede constituido el depósito, y recabará la autorización para hacer, en
caso necesario, los gastos de almacenaje. Si no pudiere el depositario hacer los gastos que
demande el depósito, pondrá esta circunstancia en conocimiento del juez para que éste, oyendo
a las partes en una junta que se celebrará dentro de tres días, decrete el modo de hacer los
gastos, según en la junta se acordare, o en caso de no haber acuerdo, imponiendo esa
obligación al que obtuvo la providencia de secuestro.
Artículo 534. Si los bienes muebles depositados fueren fungibles, el depositario tendrá
además, la obligación de imponerse del precio que en la plaza tengan los efectos confiados a
su guarda, a fin de que si encuentra ocasión favorable para la venta, lo ponga desde luego en
conocimiento del juez, con objeto de que éste determine lo que fuere conveniente.
Artículo 535. Si los bienes muebles depositados fueren cosas fáciles de deteriorarse o
demeritarse, el depositario deberá examinar frecuentemente su estado y poner en conocimiento
del juez el deterioro o demérito que en ellos observe o tema fundadamente que sobrevenga, a
fin de que éste dicte el remedio oportuno para evitar el mal, o acuerde su venta con las mejores
condiciones, en vista de los precios de plaza y del demérito que hayan sufrido o estén
expuestos a sufrir los objetos secuestrados.
Artículo 536. Si el secuestro recayere en finca urbana y sus rentas o sobre éstas solamente, el
depositario tendrá el carácter de administrador, con las facultades y obligaciones siguientes:
I. Podrá contratar los arrendamientos, bajo la base de que las rentas no sean menores de las
que al tiempo de verificarse el secuestro rindiere la finca o departamento de ésta que estuviere
arrendado; para el efecto, si ignorare cual era en ese tiempo la renta, lo pondrá en conocimiento
del juez, para que recabe la noticia de la oficina de contribuciones directas. Exigirá para
asegurar el arrendamiento las garantías de estilo, bajo su responsabilidad; si no quiere aceptar
ésta recabará la autorización judicial.
II. Recaudará las pensiones que por arrendamiento rinda la finca, en sus términos y plazos;
procediendo en su caso contra los inquilinos morosos, con arreglo a la ley;
III. Hará sin previa autorización los gastos ordinarios de la finca, como el pago de contribuciones
y los de mera conservación, servicio y aseo, no siendo excesivo su monto, cuyos gastos incluirá
en la cuenta mensual de que después se hablará;
IV. Presentará a la oficina de contribuciones, en tiempo oportuno, las manifestaciones que la ley
de la materia previene; y de no hacerlo así, serán de su responsabilidad los daños y perjuicios
que su omisión origine;
V. Para hacer los gastos de reparación o de construcción, ocurrirá al juez solicitando la licencia
para ello y acompañando al efecto los presupuestos respectivos, y
VI. Pagará, previa autorización judicial, los réditos de los gravámenes reconocidos sobre la
finca.
LXXIX.Artículo 537. Pedida la autorización a que se refiere la fracción V del artículo anterior, el juez
citará a una audiencia que se verificará dentro de tres días para que las partes, en vista de los
documentos que se acompañan, resuelvan de común acuerdo si se autoriza o no el gasto. No
lográndose el acuerdo, el juez dictará la resolución que corresponda.
Artículo 538. Si el secuestro se efectúa en una finca rústica o en una negociación mercantil o
industrial, el depositario será mero interventor con cargo a la caja, vigilando la contabilidad, y
tendrá las siguientes atribuciones:
I. Inspeccionará el manejo de la negociación o finca rústica en su caso, y las operaciones que
en ellas respectivamente se hagan, a fin de que produzcan el mejor rendimiento posible;
II. Vigilará en las fincas rústicas la recolección de los frutos y su venta, y recogerá el producto
de ésta;
III. Vigilará las compras y ventas de las negociaciones mercantiles, recogiendo bajo su
responsabilidad el numerario;
IV. Vigilará la compra de materia prima, su elaboración y la venta de los productos; en las
negociaciones industriales, recogiendo el numerario y efectos de comercio para hacerlos
efectivos en su vencimiento;
V. Ministrará los fondos para los gastos de la negociación o finca rústica y cuidará de que la
inversión de esos fondos se haga convenientemente;
VI. Depositará el dinero que resultare sobrante, después de cubiertos los gastos necesarios y
ordinarios, como se previene en el artículo 526, y
VII. Tomará provisionalmente las medidas que la prudencia aconseje para evitar los abusos y
malos manejos en los administradores, dando inmediatamente, cuenta al juez para su
ratificación y en su caso para que determine lo conducente a remediar el mal.
Artículo 539. Si en el cumplimiento de los deberes que el artículo anterior impone al interventor,
éste encontrare que la administración no se hace convenientemente, o puede perjudicar los
derechos del que pidió y obtuvo el secuestro, lo pondrá en conocimiento del juez, para que
oyendo a las partes y al interventor, determine lo conveniente.
Artículo 540. Los que tengan administración o intervención presentarán al juzgado, cada mes,
una cuenta de los esquilmos y demás frutos de la finca, y de los gastos erogados, no obstante
cualquier recurso interpuesto en el principal.
Artículo 541. El juez, con audiencia de las partes, aprobará o reprobará la cuenta mensual y
determinará los fondos que deban quedar para los gastos necesarios, mandando depositar el
sobrante líquido. Los incidentes relativos al depósito y a las cuentas se seguirán por cuerda
separada.
Artículo 542. Será removido de plano el depositario en los siguientes casos:
I. Si dejare de rendir cuenta mensual o la presentada no fuere aprobada;
II. Cuando no haya manifestado su domicilio o el cambio de éste, y
III. Cuando tratándose de bienes muebles no pusiere en conocimiento del juzgado, dentro de
las cuarenta y ocho horas que sigan a la entrega, el lugar en donde quede constituido el
depósito.
Si el removido fuere el deudor, el ejecutante nombrará nuevo depositario. Si lo fuere el acreedor
o la persona por él nombrada, la nueva elección se hará por el juez.
LXXX.Artículo 543. El depositario y el actor, cuando éste lo hubiere nombrado, son responsables
solidariamente de los bienes.
Artículo 544. Los depositarios e interventores percibirán por honorarios los que con arreglo a la
ley se les fijaren.
Cualquier cuestión que se suscitare con relación a los honorarios del depositario o del
interventor, o sobre el depósito de los bienes embargados, se tramitará en incidente por cuerda
separada, salvo los casos en que la ley prevenga expresamente otra cosa.
Artículo 545. Al ejecutarse las sentencias se formará la sección de ejecución y se integrará con
el mandamiento de embargo; los incidentes relativos a ampliación y reducción del mismo; los de
venta y remate de los bienes secuestrados; nombramientos, remociones y remuneraciones de
peritos y depositarios y, en general, lo que comprenda la sección de ejecución en los juicios
ejecutivos e hipotecarios, así como en las providencias precautorias.
Los incidentes de liquidación de sentencias, rendición de cuentas y determinación de daños y
perjuicios se seguirán en el cuaderno principal y de ellos conocerá el juez, así como del auto
aprobatorio del remate.
Artículo 546. Lo dispuesto en este capítulo es aplicable a todos los casos de secuestro judicial,
salvo aquellos en que disponga expresamente otra cosa este Código.
SECCIÓN TERCERA
De los remates
Artículo 547. Toda venta que conforme a la ley deba hacerse en subasta o almoneda, se
sujetará a las disposiciones contenidas en este capítulo, salvo en los casos en que la ley
disponga expresamente lo contrario.
Artículo 548. Todo remate de bienes raíces será público y deberá celebrarse en el juzgado en
que actúe el juez que fuere competente para la ejecución.
Artículo 549. Cuando los bienes embargados fueren raíces, antes de procederse a su avalúo,
se acordará que se expida mandamiento al registrador de la propiedad para que remita
certificado de libertad o de los gravámenes de los últimos diez años; pero si en autos obrare ya
otro certificado, sólo se pedirá al Registro Público de la Propiedad el relativo al periodo
transcurrido desde la fecha de aquél hasta la en que se solicite.
Artículo 550. Si del certificado aparecieren gravámenes, se hará saber a los acreedores el
estado de ejecución para que intervengan en el avalúo y subasta de los bienes, si les
conviniere.
Artículo 551. Los acreedores citados conforme al artículo anterior tendrán derecho:
I. Para intervenir en el acto del remate, pudiendo hacer al juez las observaciones que estimen
oportunas para garantizar sus derechos;
II. Para recurrir el auto de aprobación del remate, en su caso, y
III. Para nombrar a su costa un perito que con los nombrados por el ejecutante y el ejecutado
practique el avalúo del bien. Nunca disfrutará de este derecho después de practicado el avalúo
por los peritos de las partes o el tercero en discordia, en su caso, ni cuando la valorización se
haga por otros medios.
LXXXI.Artículo 552. El avalúo se practicará de acuerdo con las reglas establecidas para la prueba
pericial. Si fueren más de dos los peritos valuadores no habrá necesidad de nombrar tercero en
discordia.
Artículo 553. Hecho el avalúo se sacarán los bienes a pública subasta, anunciándose por
medio de edictos que se fijarán por dos veces en los tableros de avisos de juzgado, debiendo
mediar entre una y otra publicación siete días hábiles y, entre la última y la fecha del remate
igual plazo. Si el valor del bien pasara del equivalente a 180 días de salario mínimo general
vigente en el Estado, se insertarán además los edictos en un periódico de información. A
petición de cualquiera de las partes y a su costa el juez puede usar, además de los dichos,
algún otro medio de publicidad para convocar postores.
Artículo 554. Antes de fincarse el remate o declararse la adjudicación podrá el deudor librar sus
bienes pagando principal y costas. Después de fincado quedará la venta irrevocable.
Artículo 555. Si los bienes raíces estuvieren situados en diversos lugares, en todos éstos se
publicarán los edictos en los sitios de costumbre y en los estrados del juzgado respectivo,
concediéndose un día por cada cuarenta kilómetros o fracción que exceda de la mitad y se
calculará para designarlo la distancia mayor a que se hallen los bienes y el que el juez estime
necesario en atención a la distancia y a la dificultad de las comunicaciones.
Artículo 556. Es postura legal la que cubra las dos terceras partes del avalúo o del precio fijado
a la finca hipotecada por los contratantes, con tal de que la parte de contado sea suficiente para
pagar el crédito o créditos que han sido objeto del juicio y las costas. Cuando por el importe del
avalúo no sea suficiente la parte de contado para cubrir el crédito o créditos y las costas, será
postura legal las dos terceras partes del avalúo dadas al contado.
Artículo 557. Para tomar parte en la subasta deberán consignar previamente ante el juzgado,
una cantidad igual por lo menos al diez por ciento efectivo del valor de los bienes, que sirva de
base para el remate, sin cuyo requisito no serán admitidos.
Se devolverán dichas consignaciones a sus respectivos dueños acto continuo al remate,
excepto la que corresponda al mejor postor, la cual se reservará en depósito como garantía del
cumplimiento de su obligación y en su caso como parte del precio de la venta, debiendo recabar
el recibo de caja correspondiente.
Artículo 558. El ejecutante podrá tomar parte en la subasta y mejorar las posturas que se
hicieren, sin necesidad de consignar el depósito prevenido en el artículo anterior.
Artículo 559. El postor no puede rematar para un tercero sino con poder y cláusula especial,
quedando prohibido hacer postura reservándose la facultad de declarar después el nombre de
la persona para quien se hizo.
Artículo 560. Desde que se anuncie el remate y durante éste, se pondrán de manifiesto los
planos que hubiere y estarán a la vista los avalúos.
Artículo 561. El juez que ejecuta decidirá de plano cualquiera cuestión que se suscite durante
la subasta, y de sus resoluciones no se dará más recurso que el de responsabilidad, a menos
que la ley disponga otra cosa.
Artículo 562. El día del remate, a la hora señalada, pasará el juez personalmente lista de los
postores presentados y concederá media hora para admitir a los que de nuevo se presenten.
LXXXII.Concluida la media hora, el juez declarará que va a procederse al remate y ya no admitirá
nuevos postores. En seguida revisará las propuestas presentadas, desechando, desde luego,
las que no tengan postura legal y las que no estuvieren acompañadas del recibo de caja
correspondiente a que se refiere el artículo 557.
Artículo 563. Calificadas de buenas las posturas, el juez las leerá en voz alta por sí mismo o
mandará darles lectura por la secretaría, para que los postores presentes puedan mejorarlas. Si
hay varias posturas legales, el juez decidirá cual sea la preferente.
Hecha la declaración de la postura considerada preferente, el juez preguntará si alguno de los
licitadores la mejora. En caso de que alguno la mejore, dentro de los cinco minutos que sigan a
la pregunta interrogará de nuevo si algún postor puja la mejora; así sucesivamente con respecto
a las pujas que se hagan. En cualquier momento en que, pasados cinco minutos de hecha la
pregunta correspondiente, no se mejorare la última postura o puja, declarará el tribunal fincado
el remate en favor del postor que hubiere hecho aquélla.
Artículo 564. Al declarar fincado el remate mandará el juez que dentro de los tres días
siguientes se otorgue a favor del comprador la escritura de adjudicación correspondiente en los
términos de su postura y que se le entreguen los bienes rematados.
Artículo 565. No habiendo postor quedará al arbitrio del ejecutante pedir en el momento de la
diligencia que se le adjudiquen los bienes por el precio del avalúo que sirvió de base para el
remate o que se saquen de nuevo a pública subasta con rebaja del veinte por ciento de la
tasación.
Esta segunda subasta se anunciará y celebrará en igual forma que la anterior.
Artículo 566. Si en ella tampoco hubiere licitadores, el actor podrá pedir o la adjudicación por el
precio que sirvió de base para la segunda subasta o que se le entreguen en administración los
bienes para aplicar sus productos al pago de los intereses y extinción del capital y de las costas.
Artículo 567. No conviniendo al ejecutante ninguno de los dos medios expresados en el artículo
que precede, podrá pedir que se celebre una tercera subasta sin sujeción a tipo.
En este caso, si hubiere postor que ofrezca las dos terceras partes del precio que sirvió de base
para la segunda subasta y que acepte las condiciones de la misma, se fincará el remate sin
más trámites en él.
Si no llegase a dichas dos terceras partes con suspensión del fincamiento del remate, se hará
saber el precio ofrecido al deudor, el cual dentro de los veinte días siguientes podrá pagar al
acreedor librando los bienes o presentar persona que mejore la postura.
Transcurridos los veinte días sin que el deudor haya pagado ni traído mejor postor, se aprobará
el remate mandando llevar a efecto la venta.
Los postores a que se refiere este artículo cumplirán con el requisito previo del depósito a que
se refiere el artículo 557.
Artículo 568. Cuando dentro del término expresado en el artículo anterior se mejorare la
postura, el juez mandará abrir nueva licitación entre los dos postores, citándolos dentro del
tercer día para que en su presencia hagan las pujas, y adjudicará la finca al que hiciere la
proposición más ventajosa.
LXXXIII.Si el primer postor, en vista de la mejora hecha por el segundo, manifestare que renuncia a sus
derechos, o no se presentare a la licitación, se fincará en favor del segundo. Lo mismo se hará
con el primero si el segundo no se presenta a la licitación.
Artículo 569. Si en la tercera subasta se hiciera postura admisible en cuanto al precio, pero
ofreciendo pagar a plazos o alterando alguna otra condición, o bien no se presenten postores,
se hará saber al acreedor, el cual podrá pedir en los nueve días siguientes la adjudicación de
los bienes en las dos terceras partes del precio de la segunda subasta; y si no hace uso de este
derecho se aprobará en su caso el remate en los términos ofrecidos por el postor.
Artículo 570. Cualquier liquidación que tenga que hacerse de los gravámenes que afecten a los
inmuebles vendidos, gastos de la ejecución y demás, se regulará por el juez con un escrito de
cada parte y resolución dentro del tercer día.
Artículo 571. Dentro de los tres días siguientes al en que se fincó el remate, las partes podrán
hacer las objeciones que estimen pertinentes al procedimiento del mismo remate y transcurrido
dicho término, el juez dictará auto aprobándolo o no. Si se aprueba el remate se requerirá al
comprador para que dentro de tres días consigne la cantidad ofrecida de contado y si no lo
hiciere o por su culpa dejare de tener efecto la venta, se procederá a una nueva subasta como
si la anterior no se hubiere celebrado perdiendo el postor el depósito a que se refiere el artículo
557, que se aplicará por vía de indemnización, y que se dividirá por mitad entre el ejecutante y
ejecutado.
Artículo 572. Consignado el precio, se hará saber al deudor que dentro del tercer día otorgue la
escritura de venta a favor del comprador, apercibido que, de no hacerlo, el juez lo hará en su
rebeldía haciéndolo constar así.
Artículo 573. Otorgada la escritura se pondrá al adquirente en posesión de los bienes,
apremiándose en su caso al deudor para que los entregue, dictándose para ellos los acuerdos
necesarios, aún los de desocupación de fincas habitadas por el deudor o terceros que no
tuvieren contratos para acreditar el uso, en los términos que fija el Código Civil y se le dará a
conocer como dueño a las personas que él mismo designe.
Artículo 574. Con el precio se pagará al acreedor hasta donde alcance, y si hubiere costas
pendientes que liquidar se mantendrá en depósito la cantidad que se estime bastante para
cubrirlas hasta que sean aprobadas las que faltaren de pagarse; pero si el ejecutante no
formula su liquidación dentro de los ocho días de hecho el depósito, perderá el derecho de
reclamarlas.
El reembargo produce su efecto en lo que resulte líquido del precio del remate después de
pagarse al primer embargante, salvo el caso de preferencia de derechos. El reembargante para
obtener el remate, en caso de que éste no se haya verificado, puede obligar al primer
ejecutante a que continúe su acción.
Artículo 575. Si la ejecución se hubiere despachado a instancia de un segundo acreedor
hipotecario o de otro hipotecario de ulterior grado, el importe de los créditos hipotecarios
preferentes de que responda la finca rematada se consignará ante el juzgado correspondiente y
el resto se entregará sin dilación al ejecutante si notoriamente fuera inferior a su crédito o lo
cubriere.
Si excediere, se le entregarán capital e intereses y las costas líquidas. El remanente quedará a
disposición del deudor, a no ser que se hubiere retenido judicialmente para el pago de otras
deudas.
LXXXIV.Artículo 576. El acreedor que se adjudique el bien reconocerá a los demás hipotecarios sus
créditos para pagarlos al vencimiento de sus escrituras y entregará al deudor al contado lo que
resulte libre del precio, después de hecho el pago.
Artículo 577. Cuando se hubiere seguido la vía de apremio en virtud de títulos al portador con
hipoteca inscrita sobre la finca vendida, si existieren otros títulos con igual derecho, se
prorrateará entre todos el valor líquido de la venta, entregando al ejecutante lo que le
corresponda y depositándose la parte correspondiente a los demás títulos hasta su cancelación.
Artículo 578. En los casos a que se refieren los artículos 575 y 577 se cancelarán las
inscripciones de las hipotecas a que estuviere afecta la finca vendida, expidiéndose para ello
mandamiento en el que se exprese que el importe de la venta no fue suficiente para cubrir el
crédito del ejecutante, y en su caso haberse consignado el importe del crédito acreedor
preferente o el sobrante, si lo hubiere, a disposición de los interesados.
En el caso del artículo 576, si el precio de la venta fuere insuficiente para pagar las hipotecas
anteriores y las posteriores, sólo se cancelarán éstas conforme a lo prevenido en la primera
parte de este artículo.
Artículo 579. Cuando conforme a lo prevenido en el artículo 566 el acreedor hubiere optado por
la administración de las fincas embargadas, se observarán las siguientes reglas:
I. El juez mandará que se le haga entrega de ellas bajo el correspondiente inventario y que se le
dé a reconocer a las personas que el mismo acreedor designe;
II. El acreedor y el deudor podrán establecer por acuerdos particulares las condiciones y
términos de la administración, forma y época de rendir las cuentas. Si así no lo hicieren, se
entenderá que las fincas han de ser administradas según la costumbre del lugar, debiendo el
acreedor rendir cuentas cada seis meses;
III. Si las fincas fueren rústicas podrá el deudor intervenir las operaciones de la recolección;
IV. La rendición de cuentas y las diferencias que de ellas surgieren se substanciarán
incidentalmente;
V. Cuando el ejecutante se haya hecho pago de su crédito, intereses y costas con el producto
de las fincas, volverán éstas a poder del ejecutado, y
VI. El acreedor podrá cesar en la administración de la finca cuando lo crea conveniente y pedir
se saque de nuevo a pública subasta por el precio que salió a segunda almoneda, y si no
hubiere postor, que se le adjudique por las dos terceras partes de ese valor en lo que sea
necesario para completar el pago, deducido lo que hubiere percibido a cuenta.
Artículo 580. Si en el contrato se ha fijado el precio en que una finca hipotecada haya de ser
adjudicada al acreedor, sin haberse renunciado la subasta, el remate se hará teniéndose como
postura legal la que exceda del precio señalado para la adjudicación y cubra con el contado lo
sentenciado. Si no hubiere postura legal, se llevará a efecto desde luego la adjudicación en el
precio convenido.
Si en el contrato se ha fijado precio a la finca hipotecada sin convenio expreso sobre la
adjudicación al acreedor, no se hará nuevo avalúo y el precio señalado será el que sirva de
base para el remate.
Artículo 581. En el remate de bienes muebles se observarán las disposiciones siguientes:
I. Se anunciará su venta por medio de edictos que se publicarán fijándose diariamente, y
durante tres días consecutivos, en los estrados del juzgado, y en los tableros y sitios de
costumbre, a menos que cualquiera de las partes pida que a su costa se haga también la
LXXXV.publicación por algún otro medio;
II. Si lo pidieren las partes, podrá dispensarse la publicación y mandar hacerse la venta por
medio de comisionistas o de casa de comercio que expenda objetos o mercancías similares,
debiendo hacerse la realización a los precios corrientes en plaza. Si no se consigue dentro de
diez días, el juzgado autorizará una rebaja de diez por ciento de los precios fijados y así
sucesivamente, cada diez días, hasta lograr la venta. De ésta se deducirán preferentemente los
gastos de comisión que serán de cuenta del deudor;
III. Se cuidará que los bienes estén a la vista y si fueren líquidos, semillas u objetos semejantes,
que se tenga en el juzgado a disposición de los licitantes, una muestra. En todo caso, estarán a
la vista los avalúos;
IV. Si en la almoneda no hubiere postores, se adjudicarán al actor por el importe de la postura
legal, los bienes que elija y basten a cubrir su crédito y las costas; y si los bienes fueren de tal
naturaleza, que la adjudicación no pueda hacerse sino de todos, también podrá pedirla el
acreedor, pero deberá exhibir y entregar de contado el resto del precio, cubierto su crédito y las
costas.
V. Si el actor no pidiere la adjudicación, se continuarán sacando a remate los bienes con la
retasa correspondiente, anunciándose la venta, cada vez, por medio de un solo edicto;
VI. Efectuada la venta, se entregarán los bienes al adquirente, luego que exhiba el precio y se le
extenderá la factura correspondiente que firmará el ejecutado o el juez en su rebeldía. Lo
mismo se observará en el caso de la fracción IV de este artículo, y
VII. En todo lo demás se observarán, en lo conducente, las disposiciones de éste capítulo.
SECCIÓN CUARTA
De la ejecución de las sentencias y demás
resoluciones dictadas por los tribunales y jueces
de los Estados y del extranjero
Artículo 582. El juez ejecutor que reciba exhorto con las inserciones necesarias, conforme a
derecho para la ejecución de una sentencia u otra resolución judicial, cumplirá con lo que
disponga el juez requirente, siempre que lo que haya de ejecutarse no fuere contrario a las
leyes del Estado de Baja California Sur.
Artículo 583. Los jueces ejecutores no podrán oír ni conocer de excepciones, cuando fueren
opuestas por alguna de las partes que litigan ante el juez requirente, salvo el caso de
competencia legalmente interpuesta por alguno de los interesados.
Artículo 584. Si al ejecutar los autos insertos en las requisitorias se opusiere algún tercero, el
juez ejecutor oirá sumariamente y calificará las excepciones opuestas conforme a las reglas
siguientes:
I. Cuando un tercero que no hubiere sido oído por el juez requirente y poseyere en nombre
propio el bien en que debe ejecutarse la sentencia, no se llevará adelante la ejecución,
devolviéndose el exhorto con inserción del auto en que se dictare esa resolución y de las
constancias en que se haya fundado, y
II. Si el tercer opositor que se presente ante el juez requerido no probare que posee con
cualquier título traslativo de dominio el bien sobre que verse la ejecución del auto inserto en la
requisitoria, será condenado a satisfacer las costas, daños y perjuicios a quien se los hubiere
ocasionado. Contra esta resolución sólo se da el recurso de queja.
Artículo 585. Los jueces requeridos no ejecutarán las sentencias mas que cuando reunieren las
siguientes condiciones:
I. Que versen sobre cantidad líquida o cosa determinada individualmente;
LXXXVI.II. Que si trataren de derechos reales sobre inmuebles o de bienes inmuebles ubicados en el
Estado, fueren conformes a las leyes del Estado;
III. Si tratándose de derechos personales o del estado civil, la persona condenada se sometió
expresamente o por razón de domicilio a la justicia que la pronunció, y
IV. Siempre que la parte condenada haya sido emplazada personalmente para ocurrir al juicio.
Artículo 586. El juez que reciba despacho u orden de su superior para ejecutar cualquiera
diligencia, es mero ejecutor y, en consecuencia, no dará curso ninguna excepción que opongan
los interesados, y se tomará simplemente razón de sus respuestas en el expediente, antes de
devolverlo.
Artículo 587. Las sentencias y demás resoluciones judiciales dictadas en países extranjeros,
tendrán en el Estado de Baja California Sur, la fuerza que establezcan los tratados respectivos
o en su defecto se estará a la reciprocidad internacional.
Artículo 588. Sólo tendrán fuerza en el Estado de Baja California Sur, las ejecutorias
extranjeras que reúnan las siguientes circunstancias:
I. Que se cumpla con las formalidades prescritas en el artículo 107;
II. Que hayan sido dictadas a consecuencia del ejercicio de una acción personal;
III. Que la obligación para cuyo cumplimiento se haya procedido sea lícita en el Estado de Baja
California Sur;
IV. Que haya sido emplazado personalmente el demandado para ocurrir al juicio;
V. Que sean ejecutorias conforme a las leyes de la nación en que se hayan dictado, y
VI. Que llenen los requisitos necesarios para ser consideradas como auténticas.
Artículo 589. Es competente para ejecutar una sentencia dictada en el extranjero el juez que lo
sería para seguir el juicio en que se dictó conforme al título tercero.
Artículo 590. Traducida la ejecutoria en la forma prevista en el artículo 321, se presentará al
juzgado competente para su ejecución, pero previamente se formará artículo para examinar su
autenticidad y si conforme a la leyes del Estado de Baja California Sur, deba o no ser ejecutada.
Se substancia con un escrito de cada parte y con audiencia del Ministerio Público. La resolución
que se dictará dentro del tercer día, contesten o no las partes y el Ministerio Público, será
apelable en ambos efectos si se denegare la ejecución y en el efecto devolutivo si se
concediere.
La apelación se substanciará sumariamente.
Artículo 591. Ni el juez inferior ni el tribunal superior podrán examinar ni decidir sobre la justicia
o injusticia del fallo ni sobre los fundamentos de hecho o de derecho en que se apoye,
limitándose tan sólo a examinar su autenticidad y si deba o no ejecutarse conforme a las leyes
del Estado de Baja California Sur.
TITULO OCTAVO
Del juicio arbitral
Reglas generales
Artículo 592. Las partes tienen el derecho de sujetar sus diferencias al juicio arbitral.
LXXXVII.Artículo 593. El compromiso puede celebrarse antes de que haya juicio, durante éste y
después de sentenciado, sea cual fuere el estado en que se encuentre.
El compromiso posterior a la sentencia irrevocable sólo tendrá lugar si los interesados la
conocieren.
Artículo 594. El compromiso puede celebrarse por escritura pública, por escritura privada o en
acta ante el juez, cualquiera que sea la cuantía.
Artículo 595. Todo el que esté en el pleno ejercicio de sus derechos civiles puede comprometer
en árbitros sus negocios.
Los tutores no pueden comprometer los negocios de los incapacitados ni nombrar árbitros sino
con aprobación judicial, salvo el caso en que dichos incapacitados fueren herederos de quien
celebró el compromiso o estableció cláusula compromisoria. Si no hubiere designación de
árbitros, se hará siempre con intervención judicial, como se previno en los medios preparatorios
a juicio arbitral.
Artículo 596. Los albaceas necesitan del consentimiento unánime de los herederos para
comprometer en árbitros los negocios de la herencia y para nombrar árbitros, salvo el caso en
que se trate de cumplimentar el compromiso o cláusula compromisoria pactados por el autor.
En este caso, si no hubiere árbitro nombrado se hará necesariamente con intervención judicial.
Artículo 597. Los síndicos de los concursos sólo pueden comprometer en árbitros con unánime
consentimiento de los acreedores.
Artículo 598. No se pueden comprometer en árbitros los siguientes negocios:
I. El derecho de recibir alimentos;
II. Los divorcios, excepto en cuanto a la separación de bienes y a las demás diferencias
puramente pecuniarias;
III. Las acciones de nulidad de matrimonio;
IV. Los concernientes al estado civil de las personas, con la excepción contenida en el artículo
367 del Código Civil, y
V. Los demás en que lo prohíba expresamente la ley.
Artículo 599. El compromiso designará al negocio o negocios que se sujeten al juicio arbitral y
el nombre de los árbitros. Si falta el primer elemento, el compromiso es nulo de pleno derecho
sin necesidad de previa declaración judicial.
Cuando no se hayan designado los árbitros, se entiende que se reservan hacerlo con
intervención judicial, como se previene en los medios preparatorios.
Artículo 600. El compromiso será valido aunque no se fije término del juicio arbitral y, en este
caso la misión de los árbitros durará sesenta días. El plazo se cuenta desde que se acepte el
nombramiento.
Artículo 601. Durante el plazo del arbitraje los árbitros no podrán ser revocados sino por el
consentimiento unánime de las partes.
Artículo 602. Las partes y los árbitros seguirán en el procedimiento los plazos y las formas
establecidos para los tribunales si las partes no hubieren convenido otra cosa. Cualquiera que
LXXXVIII.fuere el pacto en contrario, los árbitros siempre están obligados a recibir pruebas y oír alegatos
si cualquiera de las partes lo pidiere.
Las partes podrán renunciar a la apelación.
Cuando el compromiso en árbitros se celebre respecto de un negocio en grado de apelación, la
sentencia arbitral será definitiva sin ulterior recurso.
Artículo 603. El compromiso produce las excepciones de incompetencia y litispendencia, si
durante él se promueve el negocio en un tribunal ordinario.
Artículo 604. Cuando hay árbitro único, las partes son libres de nombrarle un secretario, y si
dentro del tercer día empezando desde aquel en que debe actuar no se han puesto de acuerdo,
el árbitro lo designará y a costa de los mismos interesados desempeñará sus funciones.
Cuando fueren varios los árbitros, entre ellos mismos elegirán al que funja como secretario, sin
que por esto tenga derechos a mayores emolumentos.
Artículo 605. El compromiso termina:
I. Por muerte del árbitro elegido en el compromiso o en cláusula compromisoria si no tuviere
substituto. En caso de que no hubieren las partes designado el arbitro sino por intervención del
tribunal, el compromiso no se extinguirá y se proveerá al nombramiento del substituto en la
misma forma que para el primero;
II. Por excusa del árbitro o árbitros, que sólo puede ser por enfermedad comprobada que les
impida desempeñar su oficio;
III. Por recusación con causa declarada procedente, cuando el árbitro hubiere sido designado
por el juez, pues al nombrado de común acuerdo no se le puede recusar;
IV. Por nombramiento recaído en el árbitro de magistrado, juez propietario o interino por más de
tres meses; lo mismo se entenderá de cualquier otro empleo de la administración de justicia que
impida de hecho o de derecho la función de arbitraje, y
V. Por la expiración de plazo estipulado o del legal a que se refiere el artículo 600.
Artículo 606. Los árbitros sólo son recusables por las mismas causas que lo fueren los demás
jueces.
Artículo 607. Siempre que haya de reemplazarse un árbitro se suspenderán los términos
durante el tiempo que pase para hacer el nuevo nombramiento.
Artículo 608. El laudo será firmado por cada uno de los árbitros, y, en caso de haber más de
dos, si la minoría rehusare hacerlo, los otros lo harán constar y la sentencia tendrá el mismo
efecto que si hubiere sido firmada por todos. El voto particular no exime de la obligación a que
este artículo se refiere.
Artículo 609. En caso de que los árbitros estuvieren autorizados a nombrar un tercero en
discordia y no lograren ponerse de acuerdo, acudirán al juez de primera instancia.
Artículo 610. Cuando el tercero en discordia fuere nombrado faltando menos de quince días
para la extinción del término del arbitraje y las partes no lo prorrogaran, podrá disponer de diez
días más que se sumarán a dicho término para que pueda pronunciarse el laudo.
Artículo 611. Los árbitros decidirán según las reglas del derecho, a menos que en el
compromiso o en la cláusula se les encomendara la amigable composición o el fallo en
LXXXIX.conciencia.
Artículo 612. De las recusaciones y excusas de los árbitros conocerá el juez ordinario conforme
a las leyes y sin ulterior recurso.
Artículo 613. Los árbitros pueden conocer de los incidentes sin cuya resolución no fuere
posible decidir el negocio principal. También pueden conocer de las excepciones perentorias,
pero no de la reconvención, sino en el caso en que se oponga como compensación hasta la
cantidad que importe la demanda o cuando así se haya pactado expresamente.
Artículo 614. Los árbitros pueden condenar en costas, daños y perjuicios a las partes y aún
imponer multas, pero para emplear los medios de apremio deben ocurrir al juez ordinario.
Artículo 615. Notificado el laudo, se pasarán los autos al juez ordinario para su ejecución, a no
ser que las partes pidieren aclaración de sentencia.
Para la ejecución de autos se acudirá también al Juez de Primera Instancia.
Si hubiere lugar a algún recurso que fuere admisible, lo admitirá el juez que recibió los autos y
remitirá éstos al Tribunal Superior, sujetándose en todos sus procedimientos a lo dispuesto para
los juicios comunes.
Artículo 616. Es competente para todos los actos relativos al juicio arbitral en lo que se refiere
a jurisdicción que no tenga el árbitro, y para la ejecución de la sentencia y admisión de
recursos, el juez designado en el compromiso; a falta de éste el del lugar del tribunal de
arbitraje; y si hubiere varios jueces, el de número más bajo.
Artículo 617. Los jueces ordinarios están obligados a impartir el auxilio de su jurisdicción a los
árbitros.
Artículo 618. La apelación sólo será admisible conforme a las reglas del derecho común.
Contra las resoluciones del árbitro designado por el juez cabe el amparo de garantías conforme
a las leyes respectivas.
Artículo 619. El juez debe compeler a los árbitros a cumplir con sus obligaciones.
TITULO NOVENO
De los juicios en rebeldía
CAPITULO I
Procedimiento estando ausente el rebelde
Artículo 620. En toda clase de juicios, cuando se constituya en rebeldía un litigante, no
compareciendo en el juicio después de citado en forma, no se volverá a practicar diligencia
alguna en su busca.
Todas las resoluciones que de allí en adelante recaigan en el pleito y cuantas citaciones deban
hacérsele, se notificarán por el Boletín Judicial, salvo los casos en que otra cosa se prevenga.
Artículo 621. El litigante será declarado rebelde sin necesidad que medie petición de la parte
contraria y cuando el que haya sido arraigado quebrante el arraigo sin dejar apoderado
instruido.
XC.Artículo 622. Los autos que ordenen que un negocio se reciba a prueba o señalen día para la
audiencia de pruebas y alegatos, así como los puntos resolutivos de la sentencia, además de
notificarse por el Boletín Judicial, se publicarán dos veces, de tres en tres días, en el mismo
Boletín o en el periódico local que indique el juez, si se tratare del caso previsto en la fracción II
del artículo 121.
Artículo 623. Desde el día en que fue declarado rebelde o quebrantó el arraigo el demandado,
se decretará, si la parte contraria lo pidiere, la retención de sus bienes muebles y el embargo de
los inmuebles en cuanto se estime necesario para asegurar lo que sea objeto del juicio.
Artículo 624. La retención se hará en poder de la persona que tenga a su disposición o bajo su
custodia los bienes muebles en que haya de consistir, concediendo el juez un término prudente
para que garantice su manejo como depositario.
Si extinguido ese término no ofreciere garantías suficientes a juicio del juez, se constituirán los
muebles en depósito de persona que tenga bienes raíces o afiance su manejo a satisfacción del
juez.
Artículo 625. El embargo de los inmuebles se hará expidiendo mandamiento por duplicado al
registrador de la propiedad que corresponda para que se inscriba el secuestro. Una de las
copias, después de cumplimentado el registro, se unirá a los autos.
Los inmuebles se pondrán también en depósito de la persona en cuyo poder se encuentren y el
juez dará un término prudente para que garantice su manejo, si no fuere el demandado mismo.
No haciéndolo, se colocarán bajo depósito, según lo disponen los artículos 536 y siguientes,
exigiéndose al depositario las mismas garantías que previene el artículo anterior.
Artículo 626. La retención o embargo practicados a consecuencia de declaración en rebeldía
continuarán hasta la conclusión del juicio.
Artículo 627. En el caso en que el emplazamiento se hubiere hecho por edictos, la sentencia
no se ejecutará sino pasados tres meses a partir de la última publicación en el Boletín Judicial o
en el periódico del lugar, a no ser que el actor dé la fianza prevenida para el juicio ejecutivo.
CAPITULO II
Procedimiento estando presente el rebelde
Artículo 628. Cualquiera que sea el estado del juicio en que el litigante rebelde comparezca,
será admitido como parte y se entenderá con él la substanciación, sin que ésta pueda
retroceder en ningún caso.
Artículo 629. Si el litigante rebelde se presenta dentro del término probatorio, tendrá derecho a
que se le reciban las pruebas que promueva sobre alguna excepción perentoria, siempre que
incidentalmente acredite que estuvo en todo el tiempo transcurrido desde el emplazamiento,
impedido de comparecer en el juicio por una fuerza mayor no interrumpida.
Artículo 630. Si compareciere después del término de ofrecimiento de pruebas, en primera
instancia, o durante la segunda, se recibirán los autos a prueba, si se acreditare incidentalmente
el impedimento y se trate de una excepción perentoria.
XCI.Artículo 631. Podrá pedir también que se alce la retención o el embargo de sus bienes
alegando y justificando cumplidamente no haber podido comparecer en el juicio por fuerza
mayor insuperable.
Artículo 632. Siempre que se trate de acreditar el impedimento insuperable, se tramitará en un
incidente, sin más recurso que el de responsabilidad.
Artículo 633. El litigante rebelde a quien haya sido notificado personalmente el emplazamiento
o la sentencia definitiva, sólo podrá utilizar contra ella el recurso de apelación, en los términos
del derecho común.
Artículo 634. Se admitirá la apelación extraordinaria que contra la sentencia interpusiere el
litigante rebelde conforme al capítulo segundo, título decimotercero.
TITULO DÉCIMO
De las tercerías
CAPITULO ÚNICO
Artículo 635. En un juicio seguido por dos o más personas pueden venir uno o más terceros
siempre que tengan interés propio y distinto del actor o demandado en la materia del juicio.
Artículo 636. La tercería deberá deducirse en los términos prescritos para formular una
demanda ante el juez que conoce del juicio.
Artículo 637. Las tercerías que se deduzcan en el juicio, se substanciarán en la vía y forma, en
que se tramite el procedimiento en la que se interponga la tercería.
Artículo 638. Las tercerías coadyuvantes pueden oponerse en cualquier juicio, sea cual fuere la
acción que en él se ejercite y cualquiera que sea el estado en que éste se encuentre con tal que
aún no se haya pronunciado sentencia que cause ejecutoria.
Artículo 639. Los terceros coadyuvantes se consideran asociados con la parte cuyo derecho
coadyuvan y, en consecuencia, podrán:
I. Salir al juicio en cualquier estado en que se encuentre, con tal que no se haya pronunciado
sentencia que cause ejecutoria;
II. Hacer las gestiones que estimen oportunas, dentro del juicio, siempre que no deduciendo la
misma acción u oponiendo la misma excepción que actor o demandado, respectivamente, no
hubieren designado representante común;
III. Continuar su acción y defensa aún cuando el principal desistiere, y
IV. Apelar e interponer los recursos procedentes.
Artículo 640. El demandado debe denunciar el pleito al obligado a la evicción antes de la
contestación de la demanda solicitándose del juez, quien según las circunstancias ampliará el
término del emplazamiento para que el tercero pueda disfrutar del plazo completo. El tercero
obligado a la evicción, una vez salido al pleito, se convierte en principal.
Artículo 641. De la primera petición que haga el tercer coadyuvante cuando venga al juicio se
correrá traslado a los litigantes, con excepción del caso previsto en el artículo anterior.
Artículo 642. Las tercerías excluyentes de dominio deben de fundarse en el dominio que sobre
los bienes en cuestión o sobre la acción que se ejercita alega el tercero.
XCII.No es lícito interponer tercería excluyente de dominio a aquél que consintió en la constitución
del gravamen o del derecho real en garantía de la obligación del demandado.
Artículo 643. La tercería excluyente de preferencia debe fundarse en el mejor derecho que el
tercero deduzca para ser pagado.
Artículo 644. Con la demanda de tercería excluyente deberá presentarse el título en que se
funde, sin cuyo requisito se desechará de plano.
Artículo 645. No concurrirán en tercerías de preferencia:
I. El acreedor que tenga hipoteca y otro derecho real accesorio en finca distinta de la
embargada;
II. El acreedor que sin tener derecho real no haya embargado el bien objeto de la ejecución;
III. El acreedor a quien el deudor señale bienes bastantes a solventar el crédito, y
IV. El acreedor a quien la ley lo prohiba en otros casos.
Artículo 646. El tercer excluyente de crédito hipotecario tiene derecho de pedir que se anote la
demanda en el Registro Público de la Propiedad y que el depósito se haga por su cuenta sin
acumularse las actuaciones.
Artículo 647. Las tercerías excluyentes pueden oponerse en todo negocio cualquiera que sea
su estado, con tal de que si son de dominio no se haya dado posesión de los bienes al
rematante o al actor en su caso por vía de adjudicación, y que si son de preferencia no se haya
hecho el pago al demandante.
Artículo 648. Las tercerías excluyentes no suspenderán el curso del negocio en que se
interponen. Si fueren de dominio, el juicio principal seguirá sus tramites hasta antes del remate
y desde entonces se suspenderán sus procedimientos hasta que se decida la tercería.
Artículo 649. Si la tercería fuere de preferencia, se seguirán los procedimientos del juicio
principal en que se interponga hasta la realización de los bienes embargados, suspendiéndose
el pago que se hará al acreedor que tenga mejor derecho definida que quede la tercería. Entre
tanto se decide ésta, se depositará a disposición del juez el precio de la venta.
Artículo 650. Si el actor y el demandado se allanaren a la demanda de la tercería, el juez sin
más tramite mandará cancelar los embargos si fuere excluyente de domino y dictará sentencia
si fuere de preferencia.
Artículo 651. El ejecutado que haya sido declarado en rebeldía en el juicio principal, seguirá
con el mismo carácter en el de tercería; pero si fuere conocido su domicilio, se le notificará el
traslado de la demanda.
Artículo 652. Cuando se presenten tres o más acreedores que hicieren oposición, si estuvieren
conformes, se seguirá un solo juicio, graduando en una sola sentencia sus créditos; pero si no
lo estuvieren, se seguirá el juicio de concurso necesario de acreedores.
Artículo 653. Si fueren varios los opositores reclamando el dominio se procederá en cualquier
caso que sea, a decidir incidentalmente la controversia en unión del ejecutante y del ejecutado.
Artículo 654. La interposición de una tercería excluyente autoriza al demandante a pedir que se
mejore la ejecución en otros bienes del deudor.
XCIII.Artículo 655. Si sólo alguno de los bienes ejecutados fuere objeto de la tercería, los
procedimientos del juicio principal continuarán hasta vender y hacer pago al acreedor con los
bienes no comprendidos en la misma tercería.
Artículo 656. Si la tercería, cualquiera que sea, se interpone ante un Juez de Paz y el interés
de ella excede del que la ley somete a su jurisdicción, aquél ante quien se interponga remitirá lo
actuado en el negocio principal y tercería, al Juez competente en turno. El juez designado
correrá traslado de la demanda y decidirá la tercería, sujetándose en la substanciación a lo
prevenido en los artículos anteriores.
TITULO DÉCIMO PRIMERO
Divorcio por mutuo consentimiento
CAPITULO ÚNICO
Artículo 657. Cuando ambos consortes convengan en divorciarse, por mutuo consentimiento,
deberán ocurrir al tribunal competente presentando el convenio que se exige en el artículo 284
del Código Civil, así como una copia certificada del acta de matrimonio y de las de nacimiento
de los hijos menores. La demanda de divorcio por mutuo consentimiento será formulada por
ambos cónyuges debiendo suscribirla con sus firmas y además con la huella dígito pulgar
derecha de cada uno.
Artículo 658. Hecha la solicitud citará el Tribunal a los cónyuges, y al representante del
Ministerio Público, a una junta en la que se identificarán plenamente, que se efectuará después
de los ocho días siguientes, y si asistieren los interesados los exhortará para procurar su
reconciliación, si no logra avenirlos aprobará provisionalmente, los puntos del convenio relativos
a la situación de los hijos menores o incapacitados, a la separación de los cónyuges y a los
alimentos de aquéllos y de los que un cónyuge deba dar a otro mientras dura el procedimiento,
dictando las medidas necesarias de aseguramiento.
Artículo 659. Si insistieren los cónyuges en su propósito de divorciarse, citará el tribunal a una
segunda junta que se efectuará después de los ocho y antes de los quince días de solicitada, y
en ella volverá a exhortar a aquéllos con el propio fin que en la anterior. Si tampoco se lograre
la reconciliación, y en el convenio quedaren bien garantizados los derechos de los hijos
menores o incapacitados, el tribunal oyendo el parecer del representante del Ministerio Público
sobre este punto, dictará sentencia en la que quedará disuelto el vínculo matrimonial, y decidirá
sobre el convenio presentado.
Artículo 660. El cónyuge menor de edad necesita de un tutor especial para poder solicitar el
divorcio por mutuo consentimiento.
Artículo 661. Los cónyuges no pueden hacerse representar por Procurador en las juntas a que
se refieren los artículos 658 y 659, sino que deben comparecer personalmente y, en su caso,
acompañados del tutor especial.
Artículo 662. En cualquier caso en que los cónyuges dejaren pasar más de tres meses sin
continuar el procedimiento, el tribunal declarará sin efecto la solicitud y mandará archivar el
expediente.
Artículo 663. En caso de que el representante del Ministerio Público se oponga a la aprobación
del convenio, por considerar que viola los derechos de los hijos o que no quedan bien
garantizados, propondrá las modificaciones que estime procedentes y el tribunal lo hará saber a
XCIV.los cónyuges para que, dentro de los tres días, manifiesten si aceptan las modificaciones.
En caso de que no las acepten, el tribunal resolverá en la sentencia lo que proceda con arreglo
a la ley, cuidando de que, en todo caso, queden debidamente garantizados los derechos de los
hijos.
Cuando el convenio no fuere de aprobarse, no podrá decretarse la disolución del matrimonio.
Artículo 664. La sentencia que decrete el divorcio por mutuo consentimiento, es apelable en el
efecto devolutivo. La que lo niegue es apelable en ambos efectos.
Artículo 665. Ejecutoriada la sentencia de divorcio, el Tribunal mandará remitir copia de ella al
Oficial del Registro Civil de su jurisdicción, al de el lugar en que el matrimonio se efectuó y al
del nacimiento de los divorciados para los efectos de los artículos 118, 121 y 321 del Código
Civil.
Divorcio voluntario en la vía administrativa
Artículo 666. El divorcio voluntario en la vía administrativa se tramitará ante el Oficial del
Registro Civil del domicilio de los divorciantes, conforme lo establecen los artículos 277, 278,
279 y 280 del Código Civil.
TITULO DÉCIMO SEGUNDO
De los recursos
CAPITULO I
De la revocación y apelación
Artículo 667. Las sentencias no pueden ser revocadas por el juez que las dicta.
Artículo 668. Los autos que no fueren apelables pueden ser revocados por el juez que los
dicta, o por el que lo sustituya en el conocimiento del negocio.
Artículo 669. La revocación podrá pedirse en el acto de notificarse la resolución dentro de las
veinticuatro horas siguientes.
Interpuesto el recurso, el juez o tribunal lo resolverá de plano; y sólo por excepción, cuando
considere que hay razón suficiente para ello, mandará correr traslado a la parte no recurrente
para que en el término de tres días exprese lo que a su derecho convenga. Transcurrido este
término, con contestación o sin ella al traslado, el juez resolverá lo que corresponda. Esta
resolución no admite más recurso que el de responsabilidad.
Artículo 670. De los autos del Tribunal Superior aún de aquellos que dictados en primera
instancia serían apelables, puede pedirse reposición que se substancia en la misma forma que
la revocación.
Apelaciones
Artículo 671. El recurso de apelación tiene por objeto que el superior confirme, revoque o
modifique la resolución del inferior.
Artículo 672. Pueden apelar: el litigante si creyere haber recibido algún agravio, los terceros
XCV.que hayan salido al juicio y los demás interesados a quienes perjudique la resolución judicial.
No puede apelar el que obtuvo todo lo que pidió; pero el vencedor que no obtuvo la restitución
de frutos, la indemnización de daños y perjuicios o el pago de costas, podrá apelar también.
Artículo 673. La parte que venció puede adherirse a la apelación interpuesta al notificársele su
admisión, o dentro de las veinticuatro horas siguientes a esa notificación. En este caso, la
adhesión al recurso sigue la suerte de éste.
Artículo 674. La apelación debe interponerse por escrito, ante el juez que pronunció la
sentencia, dentro de cinco días improrrogables si la sentencia fuere definitiva, o dentro de tres
si fuere auto o interlocutoria, salvo cuando se tratare de la apelación extraordinaria.
Los autos que causen un gravamen irreparable, salvo disposición especial, y las interlocutorias,
serán apelables cuando lo fuere la sentencia definitiva.
Artículo 675. El litigante al interponer la apelación debe usar de moderación, absteniéndose de
denostar al juez; de lo contrario, quedará sujeto a la pena impuesta en los artículos 60 y 61.
Artículo 676. Interpuesta una apelación, el juez la admitirá sin substanciación ninguna si fuere
procedente, expresando si la admite en ambos efectos o en uno solo.
Artículo 677. El recurso de apelación procede en un solo efecto o en ambos efectos. En el
primer caso no se suspende la ejecución del auto o de la sentencia, y si ésta es definitiva se
dejará en el juzgado, para ejecutarla, copia certificada de ella y de las demás constancias que el
juez estime necesarias, remitiéndose desde luego los autos originales al Tribunal Superior. Si
es auto se remitirá al Tribunal testimonio de lo que el apelante señalare en el escrito de
apelación y a él se agregarán las constancias que el colitigante solicite dentro de los tres días
siguientes a la admisión del recurso.
La apelación admitida en ambos efectos suspende desde luego la ejecución de la sentencia,
hasta que ésta cause ejecutoria o la tramitación del juicio, cuando se interponga contra auto.
Artículo 678. Se admitirán en un solo efecto las apelaciones en los casos en que no se halle
prevenido que se admitan en ambos efectos.
Artículo 679. De los autos y de las sentencias interlocutorias de los que se derive una
ejecución que pueda causar daño irreparable o de difícil reparación y la apelación proceda en el
efecto devolutivo, se admitirán en ambos efectos si el apelante lo solicita al interponer el recurso
y, en un plazo que no exceda de seis días, otorga garantía a satisfacción del juez para
responder, en su caso, de los daños y perjuicios que puedan ocasionarse con la suspensión. La
garantía atenderá a la cuantía del asunto y no podrá ser inferior al equivalente a sesenta días
del salario mínimo general diario vigente en el Estado.
Si el tribunal confirmase la resolución apelada, condenará al recurrente al pago de dichas
indemnizaciones, fijando el importe de los daños y perjuicios que se hayan causado, además de
lo que importen las costas.
Artículo 680. Si la apelación procediera en el sólo efecto devolutivo, sólo se remitirá al superior
testimonio de lo conducente, por lo que, al interponer el recurso el apelante deberá señalar con
precisión y no genéricamente las constancias que deban integrarlo, que se adicionará, con la
que, en la misma forma y dentro de tres días señale el colitigante. En todo caso, el juez
determinará las constancias estrictamente necesarias para el conocimiento de la apelación. Si
XCVI.el recurrente omite hacer el señalamiento en la forma prescrita, se tendrá por no interpuesto el
recurso.
Artículo 681. No se suspenderá la ejecución de la sentencia, auto o providencia apelados,
cuando haya sido admitida la apelación en el efecto devolutivo. En este caso, si la apelación
fuere de sentencia definitiva, quedará en el juzgado testimonio de lo necesario para ejecutarla,
remitiendo los autos al superior, como se previene en el artículo 677.
Artículo 682. Admitida la apelación en sólo el efecto devolutivo, no se ejecutará la sentencia si
no se otorga previamente fianza conforme a las reglas siguientes:
I. La calificación de la idoneidad de la fianza será hecha por el juez, quien se sujetará bajo su
responsabilidad a las disposiciones del Código Civil;
II. La fianza otorgada por el actor comprenderá la devolución del bien o bienes que deba
percibir, sus frutos o intereses y la indemnización de daños y perjuicios si el superior revoca el
fallo;
III. La otorgada por el demandado comprenderá el pago de lo juzgado y sentenciado y su
cumplimiento, en el caso de que la sentencia condene a hacer o a no hacer; y
IV. La liquidación de los daños y perjuicios se hará en la ejecución de la sentencia.
Artículo 683. Además de los casos determinados expresamente en la ley, se admitirán en
ambos efectos las apelaciones que se interpongan:
I. De las sentencias definitivas en los juicios ordinarios, salvo tratándose de interdictos,
alimentos y diferencias conyugales, en los cuales la apelación será admitida en el efecto
devolutivo;
II. De los autos definitivos que paralizan o ponen término al juicio haciendo imposible su
continuación, cualquiera que sea la naturaleza del juicio, y
III. De las sentencias interlocutorias que paralizan o ponen término al juicio haciendo imposible
su continuación.
Artículo 684. Admitida la apelación en ambos efectos el juez remitirá los autos originales desde
luego, al Tribunal Superior, dentro del tercer día, citando a las partes para que comparezcan
ante dicho Tribunal.
Artículo 685. En el caso del artículo anterior, se suspenderá la ejecución de la sentencia o auto
apelado hasta que recaiga el fallo del superior; mientras tanto, queda en suspenso la
jurisdicción del juez para seguir conociendo de los autos principales desde el momento en que
se admita la apelación en ambos efectos, sin perjuicio de que la sección de ejecución continúe
en poder del juez a quo, para resolver lo concerniente al depósito, a las cuentas, gastos y
administración y de que siga conociendo de las medidas provisionales decretadas durante el
juicio.
Artículo 686. Llegados los autos o el testimonio en su caso, al Tribunal Superior, los turnará
desde luego a la sala que corresponda su conocimiento y ésta sin necesidad de vista o
informes, dentro de los ocho días dictará providencia en la que decidirá sobre la admisión del
recurso y la calificación del grado hecha por el juez inferior. Declarada inadmisible la apelación,
se devolverán los autos al inferior; revocada la calificación, se procederá en su consecuencia.
Artículo 687. En el auto a que se refiere el artículo anterior mandará la Sala por publicación en
el Boletín Judicial, poner a disposición del apelante los autos, por seis días, en la secretaría,
para que exprese agravios. Del escrito de esta expresión de agravios se corre traslado a la
contraria por otros seis días durante los cuales estarán los autos a disposición de ésta para que
XCVII.se imponga de ellos.
Artículo 688. En caso de que el apelante omitiera en el término señalado por el artículo anterior
expresar los agravios, se tendrá por desierto el recurso, haciendo la declaración el superior sin
necesidad de acusarse la rebeldía correspondiente.
Artículo 689. En los escritos de expresión de agravios y contestación, tratándose de apelación
de sentencia definitiva, las partes sólo podrán ofrecer pruebas cuando hubiere ocurrido algún
hecho que importe excepción superveniente, especificando los puntos sobre los que debe
versar, que no serán extraños a la cuestión debatida.
Artículo 690. Dentro del tercer día, el tribunal resolverá la admisión de las pruebas.
Artículo 691. Cuando pida el apelante que se reciba el pleito a prueba, puede el apelado en la
contestación de los agravios, oponerse a esa petición.
Artículo 692. En el auto de calificación de pruebas, la sala ordenará se reciban en forma oral y
señalará la audiencia dentro de los veinte días siguientes.
Artículo 693. Contestados los agravios o perdido el derecho de hacerlo, si no se hubiere
promovido prueba, serán citadas las partes para sentencia.
Artículo 694. Cuando se ofrezcan pruebas, en segunda instancia, desde el auto de admisión,
se fijará la audiencia dentro de los veinte días siguientes, procediéndose a su preparación y
desahogo. Concluida la audiencia alegarán verbalmente las partes y se les citará para
sentencia.
Artículo 695. La apelación interpuesta en los juicios especiales procederá en el efecto
devolutivo y se substanciará con un sólo escrito de cada parte, citándose a éstos para
sentencia, que se pronunciará en el término que señala el artículo 86.
Artículo 696. Las apelaciones de interlocutorias o autos se substanciarán con sólo un escrito
de cada parte y la citación para resolución que se dictará en el término de ocho días.
En estas apelaciones los términos a que se refiere el artículo 687 se reducirán a tres días.
Artículo 697. La revisión de las sentencias recaídas en los juicios sobre nulidad, rectificación o
modificación, y reposición de actas del estado civil; sobre nulidad de matrimonio por las causas
expresadas en los artículos 244, 245 y 249 a 252 del Código Civil, y de las resoluciones que
ordenen el registro de nacimiento, abre de oficio la segunda instancia, con intervención del
Ministerio Público y aunque las partes no expresaren agravios ni promovieren pruebas, el
tribunal examinará la legalidad de la sentencia de primera instancia, quedando entretanto sin
ejecutarse ésta.
CAPITULO II
De la apelación extraordinaria
Artículo 698. Será admisible la apelación dentro de los tres meses que sigan al día de la
notificación de la sentencia:
I. Cuando se hubiere notificado el emplazamiento al demandado, por edictos, y el juicio se
hubiere seguido en rebeldía;
II. Cuando no estuvieren representados legítimamente el actor o el demandado, o siendo
incapaces, las diligencias se hubieren entendido con ellos;
XCVIII.III. Cuando no hubiere sido emplazado el demandado conforme a la ley, y
IV. Cuando el juicio se hubiere seguido ante un juez incompetente, no siendo prorrogable la
jurisdicción.
Artículo 699. El juez podrá desechar la apelación cuando resulte de autos que el recurso fue
interpuesto fuera de tiempo y cuando el demandado haya contestado la demanda o se haya
hecho expresamente sabedor del juicio. En todos los demás casos, el juez se abstendrá de
calificar el grado y remitirá inmediatamente, emplazando a los interesados, el principal al
superior, quien oirá a las partes con los mismo tramites del juicio ordinario, sirviendo de
demanda la interposición del recurso, que debe llenar los requisitos del artículo 254. Declarada
la nulidad, se volverán los autos al inferior para que reponga el procedimiento en su caso.
Artículo 700. Este mismo recurso, se da de las sentencias pronunciadas por los jueces de paz
y será tribunal de apelación el juez de primera instancia que corresponda, o siendo varios, el
que elija el recurrente y en su silencio el de número inferior.
Artículo 701. La sentencia que se pronuncia resolviendo la apelación extraordinaria, no admite
más recurso que el de responsabilidad.
Artículo 702. Cuando el progenitor que ejerza la patria potestad, el tutor o el menor en su caso
ratifiquen lo actuado, se sobreseerá el recurso sin que pueda oponerse la contraparte.
Artículo 703. El actor o el demandado capaces que estuvieron legítimamente representados en
la demanda y contestación, y que dejaron de estarlo después, no podrán intentar esta
apelación.
CAPITULO III
De la queja
Artículo 704. El recurso de queja tiene lugar:
I. Contra el juez que se niega a admitir una demanda o desconoce de oficio la personalidad de
un litigante antes del emplazamiento;
II. Respecto a las interlocutorias dictadas en la ejecución de sentencias;
III. Contra la denegación de apelación, y
IV. En los demás casos fijados por la ley.
Artículo 705. Se da el recurso de queja en contra de los ejecutores y secretarios por ante el
juez. Contra los primeros sólo por exceso o defecto de las ejecuciones y por las decisiones en
los incidentes de ejecución. Contra los segundos, por omisiones y negligencias en el
desempeño de sus funciones.
Artículo 706. El recurso de queja contra resoluciones del juez se interpondrá ante éste, dentro
de los tres días siguientes al acto reclamado, expresando los motivos de inconformidad.
Dentro del tercer día en que se tenga por interpuesto el recurso, el juez de los autos remitirá al
Superior informe con justificación; y acompañará, en su caso, las constancias procesales
respectivas. El Superior, dentro del tercer día, decidirá lo que corresponda.
La falta de remisión del recurso de queja e informe con justificación dentro del término de tres
días por parte del juez al Superior dará lugar a la imposición de una corrección disciplinaria por
parte del Superior, de oficio o a petición del quejoso.
XCIX.Artículo 707. Si la queja no está apoyada por hecho cierto o no estuviere fundada en derecho o
hubiere recurso ordinario de la resolución reclamada, será desechada por el tribunal,
imponiendo a la parte quejosa y a su abogado, solidariamente, una multa hasta de quince días
de salario mínimo general vigente en el Estado.
Artículo 708. El recurso de queja contra los jueces sólo procede en las causas apelables, a no
ser que se intente para calificar el grado en la denegación de apelación.
CAPITULO IV
Recurso de responsabilidad
Artículo 709. La responsabilidad civil en que puedan incurrir los jueces y magistrados cuando
en el desempeño de sus funciones infrinjan las leyes por negligencia o ignorancia inexcusables,
solamente podrá exigirse a instancias de la parte perjudicada o de sus causahabientes en juicio
ordinario y ante el inmediato superior del que hubiere incurrido en ella.
Artículo 710. No podrá promoverse demanda de responsabilidad civil sino hasta que queda
determinado por sentencia o auto firme el pleito o causa en que se suponga causado el agravio.
Artículo 711. Cuando la demanda se dirija contra un juez de paz, cualquiera que sea su
cuantía, conocerá de ella el juez de primera instancia a que aquél corresponda. Contra la
sentencia que éste pronuncie procederá la apelación en ambos efectos por ante el Tribunal
Superior si el juicio por su cuantía fuere apelable.
Artículo 712. Las salas del Tribunal Superior conocerán en única instancia, de las demandas
de responsabilidad civil presentadas contra los jueces de lo civil, de lo familiar y menores.
Contra las sentencias que aquéllas dicten no se dará recurso alguno.
Artículo 713. El Tribunal en Pleno conocerá de dichas demandas en primera y única instancia
cuando se entablen contra los magistrados.
Artículo 714. La demanda de responsabilidad debe entablarse dentro del año siguiente al día
en que se hubiere dictado la sentencia o auto firme que puso término al pleito.
Transcurrido este plazo quedará prescrita la acción.
Artículo 715. No podrá entablar el juicio de responsabilidad civil contra un funcionario judicial el
que no haya utilizado a su tiempo los recursos legales ordinarios contra la sentencia, auto o
resolución en que se suponga causado el agravio.
Artículo 716. Toda demanda de responsabilidad civil deberá acompañarse con certificación o
testimonio que contenga:
I. La sentencia, auto o resolución en que se suponga causado el agravio;
II. Las actuaciones que en concepto de la parte conduzcan a demostrar la infracción de la ley o
del trámite o solemnidad mandados observar por la misma, bajo pena de nulidad y que a su
tiempo se entablaron los recursos o reclamaciones procedentes, y
III. La sentencia o auto firme que haya puesto término al pleito o causa.
Artículo 717. La sentencia que absuelva de la demanda de responsabilidad civil, condenará en
costas al demandante y las impondrá a los demandados cuando en todo o en parte se acceda a
la demanda.
C.Artículo 718. En ningún caso la sentencia pronunciada en el juicio de responsabilidad civil
alterará la sentencia firme que haya recaído en el pleito en que se hubiere ocasionado el
agravio.
TITULO DÉCIMO TERCERO
De los concursos
CAPITULO I
Reglas Generales
Artículo 719. El concurso del deudor no comerciante puede ser voluntario o necesario. Es
voluntario cuando el deudor se desprende de sus bienes para pagar a sus acreedores,
presentándose por escrito acompañando un estado de su activo y pasivo con expresión del
nombre y domicilio de sus deudores y acreedores, así como una explicación de las causas que
hayan motivado su presentación en concurso. Sin estos requisitos no se admitirá la solicitud. No
se incluirán en el activo los bienes que no puedan embargarse.
Es necesario cuando dos o más acreedores de plazo cumplido han demandado o ejecutado
ante uno mismo o diversos jueces a sus deudores y no haya bienes bastantes para que cada
uno secuestre lo suficiente para cubrir su crédito y costas.
Artículo 720. Declarado el concurso, el juez resolverá:
I. Notificar personalmente o por cédula al deudor la formación de su concurso necesario y por el
Boletín Judicial el concurso voluntario;
II. Hacer saber a los acreedores la formación del concurso por edictos que se publicarán en el
Boletín Judicial y en un periódico de los de mayor circulación que designe el juez, por dos veces
de diez en diez días. Si hubiere acreedores en el lugar del juicio se citarán por medio de cédula
por correo o telégrafo si fuere necesario;
III. Nombrar síndico provisional;
IV. Decretar el embargo y aseguramiento de los bienes, libros, correspondencia y documentos
del deudor, diligencias que deberán practicarse en el día, sellando las puertas de los almacenes
y despachos del deudor y muebles susceptibles de embargo que se hallen en el domicilio del
mismo deudor;
V. Hacer saber a los deudores la prohibición de hacer pagos o entregar efectos al concursado, y
la orden a éste de entregar los bienes al síndico, bajo el apercibimiento de segunda paga a los
primeros y de procederse penalmente en contra del deudor que ocultare cosas de su propiedad;
VI. Señalar un término no menor de ocho días ni mayor de veinte para que los acreedores
presenten en el juzgado los títulos justificativos de sus créditos, con copia para ser entregados
al síndico;
VII. Señalar día y hora para la junta de rectificación y graduación de créditos, que deberá
celebrarse diez días después de que expire el plazo fijado en la fracción anterior. El día de esta
junta y el nombre y domicilio del síndico se harán saber en los edictos a que se refiere la
fracción I;
VIII. Pedir a los jueces ante quienes se tramiten pleitos contra el concursado, los envíen para su
acumulación al juicio universal. Se exceptúan los juicios hipotecarios que estén pendientes y
los que se promuevan después y los juicios que se hubiesen fallado en primera instancia; éstos
se acumularán una vez que se decidan definitivamente. Se exceptúan igualmente los que
procedan de créditos prendarios y los que no sean acumulables por disposición expresa de la
ley.
CI.Artículo 721. El deudor puede oponerse al concurso necesario dentro del tercer día de su
declaración. La oposición se substanciará por cuerda separada, sin suspender las medidas a
que se refiere el artículo anterior y en forma incidental; la resolución de este incidente será
apelable en el efecto devolutivo.
Revocado el auto que declaró abierto el concurso deberán reponerse las cosas al estado
que tenían antes. El síndico, en el caso de haber realizado actos de administración, deberá
rendir cuentas al interesado.
Artículo 722. Los acreedores, aún los garantizados con privilegio, hipoteca o prenda, podrán
pedir por cuerda separada el que se revoque la declaración del concurso, aún cuando el
concursado haya manifestado ya su estado o haya consentido el auto judicial respectivo.
Artículo 723. El concursado que hubiere hecho cesión de bienes no podrá pedir la revocación
de la declaración respectiva, a no ser que alegue algún error en la apreciación de sus negocios.
En este caso y en el previsto en el artículo anterior, la revocación se tramitará como lo previene
el artículo 721.
Artículo 724. El concursado en el caso de concurso forzoso deberá presentar al juzgado,
dentro de los cinco días de la notificación del auto que lo declare, un estado detallado de su
activo y pasivo con nombres y domicilios de acreedores y deudores, privilegiados y avalistas; si
no lo presentare lo hará el síndico.
CAPITULO II
De la rectificación y graduación de créditos
Artículo 725. Todo acreedor podrá hasta tres días antes de la fecha designada para la reunión
de la junta, presentarse por escrito haciendo las observaciones u objetando todos o algunos de
los créditos reconocidos por el deudor, o denunciando cualquier acto culpable o fraudulento del
mismo, precisando al ofrecerlas, las pruebas de su dicho. Todo acreedor que no haya sido
incluido en el estado presentado por el deudor, podrá presentarse al juzgado dentro del término
fijado en la fracción VI del artículo 720, expresando el monto, origen y naturaleza de su crédito,
presentando en su caso la prueba de sus afirmaciones.
Los acreedores pueden examinar los papeles y documentos del concursado en la secretaría
antes de la rectificación de créditos.
Artículo 726. La junta de rectificación y graduación será presidida por el juez, procediéndose al
examen de los créditos previa lectura por el síndico de un breve informe sobre el estado general
activo y pasivo y documentos que prueben la existencia de cada uno de ellos. En este informe
del síndico estarán contenidos los dictámenes que rinda sobre cada uno de los créditos
presentados y de los cuales con anticipación se le corrió traslado.
En el informe deberá también clasificar los créditos de acuerdo con sus privilegios, según el
Código Civil.
Artículo 727. Si el síndico no presentare el informe al principiar la junta, perderá el derecho de
cobrar honorarios y será removido de plano, imponiéndosele, además, una multa hasta de
cincuenta días salario mínimo.
CII.Artículo 728. El acreedor cuyo crédito, no resultare del estado, libros o papeles del deudor,
será admitido en la junta siempre que dentro del término fijado en la fracción VI del artículo 720
haya presentado al juzgado los justificantes del mismo.
El concursado podrá asistir por sí o por apoderado a toda junta que se celebre, debiendo
siempre citársele por cédula.
Artículo 729. Los acreedores podrán hacerse representar por apoderado o procurador, siendo
bastante también el poder ordinario de administración. Quien represente a más de un acreedor
sólo podrá tener cinco votos como máximo, pero el monto de todos los créditos se computará
para formar en su caso a la mayoría, la cantidad o capital.
Artículo 730. Si el crédito no es objetado por el síndico, por el concursado o acreedor que no
represente la mayoría del artículo anterior, se tendrá por bueno y verdadero y se inscribirá en la
lista de créditos reconocidos.
Esa lista contendrá los nombres de los acreedores e importe de cada crédito. El crédito
verificado puede ser objetado por cualquier acreedor a su costa y por el tramite incidental.
Artículo 731. Si uno o más de los créditos admitidos por la mayoría, fuesen objetados por el
deudor, por el síndico o por alguno de los acreedores, se tendrán por verificados
provisionalmente, sin perjuicio de que incidentalmente pueda seguirse la cuestión sobre
legitimidad del crédito.
El mismo trámite procederá si los objetantes fueran acreedores, sin perjuicio de ser
indemnizados hasta la concurrencia de la suma en que su gestión hubiere enriquecido su
concurso.
Artículo 732. Los acreedores que no presenten los documentos justificativos de sus créditos,
no serán admitidos a la masa sin que proceda la rectificación de los mismos, que se hará
judicialmente a su costa, incidentalmente. Sólo tomarán parte en los dividendos que estuviesen
aún por hacerse en el momento de presentar su reclamación, sin que les sea admitido, en
ningún caso, reclamar su parte en los dividendos anteriores.
Si cuando se presenten los acreedores morosos a reclamar sus créditos, estuviese ya repartida
la masa de bienes, no serán oídos, salvo su acción personal contra el deudor, que debe
reservárseles.
Artículo 733. Si en la primera reunión no fuere posible rectificar todos los créditos presentados,
el juez suspenderá la audiencia para continuarla al día siguiente, haciéndolo constar en el acta
sin necesidad de una nueva convocatoria.
Artículo 734. En la misma junta, una vez terminada la rectificación y graduación, los
acreedores por mayoría de créditos y de personas asistentes a la junta designarán síndico
definitivo. En su defecto, lo designará el juez.
Podrán también por unanimidad y a solicitud del concursado, celebrar arreglos con éste o pedir
todos los acreedores comunes cuyos créditos hayan sido verificados, la adjudicación en
copropiedad de los bienes del concursado, dándole carta de pago a éste y debiendo pagar
previamente las costas y los créditos privilegiados.
CIII.Si el deudor común se opusiese, se substanciará la oposición incidentalmente.
Artículo 735. Después de esta junta y en ausencia de convenios, resueltas las apelaciones y
oposiciones que se hubieren suscitado, el síndico procurará la venta de los bienes del
concursado, y el juez mandará hacer la de los muebles, conforme a lo prevenido en el artículo
581, sirviendo de base para la venta el que conste en inventarios, con un quebranto de veinte
por ciento. Si no hubiere valor en los inventarios, se mandará tasar por un corredor titulado si lo
hubiere y, en su defecto, por comerciante acreditado. Los inmuebles se sacarán a remate,
conforme a las reglas respectivas, nombrando al perito valuador el juez.
Artículo 736. El producto de los bienes se distribuirá proporcionalmente entre los acreedores,
de acuerdo con su privilegio y graduación.
Si al efectuarse la distribución hubiere algún crédito pendiente de verificarse, su dividendo, se
depositará en el establecimiento destinado al efecto por la ley, hasta la resolución definitiva del
juicio.
Artículo 737. El acreedor hipotecario, el prendario y el que tenga privilegio especial respecto
del que no haya habido oposición, así como el que hubiere obtenido sentencia firme, no estará
obligado a esperar el resultado final del concurso general y será pagado con el producto de los
bienes afectados a la hipoteca o privilegio, sin perjuicio de obligarlo a dar caución de acreedor
de mejor derecho.
Si antes de establecido el derecho de preferencia de algún acreedor se distribuyera un
dividendo, se considerará como acreedor común, reservándose el precio del bien afectado
hasta la concurrencia del importe de su crédito por si esa preferencia quedase reconocida.
Artículo 738. Cuando se hubiere pagado íntegramente a los acreedores, celebrado convenio o
adjudicado los bienes del concurso, se dará éste por terminado. Si el precio en que se vendiere
no bastare a cubrir todos los créditos, se reservarán los derechos de los acreedores para
cuando el deudor mejore de fortuna.
Artículo 739. Los acreedores listados en el estado del deudor o que presentaren sus
documentos justificativos tienen derecho de nombrar interventor que vigile los actos de los
síndicos, pudiendo hacer al juez las observaciones que estime pertinentes y a la junta de
acreedores en su oportunidad.
Artículo 740. Cuando al hacerse una cesión de bienes sólo hubiese acreedores hipotecarios,
se observarán las disposiciones contenidas en el título primero, tercera parte del libro cuarto del
Código Civil, siendo forzosamente el síndico o el acreedor hipotecario primero en tiempo quien
litigará en representación de los demás acreedores, y se observará lo dispuesto en los artículos
precedentes.
CAPITULO III
De la administración del concurso
Artículo 741. Aceptado el cargo por el síndico, se le pondrá bajo inventario desde el día
siguiente del aseguramiento en posesión de los bienes, libros y papeles del deudor. Si éstos
estuviesen fuera del lugar del juicio, se inventariarán con intervención de la autoridad judicial
exhortada al efecto y se citará al deudor para la diligencia por medio de correo certificado.
El dinero se depositará en el establecimiento destinado al efecto por la ley, dejándose en poder
del síndico lo indispensable para atender a los gastos de administración.
CIV.Artículo 742. El síndico es el administrador de los bienes del concurso, debiendo entenderse
con él las operaciones ulteriores a toda cuestión judicial o extrajudicial que el concursado
tuviere pendiente o que hubiere de iniciarse.
Ejecutará personalmente las funciones del cargo, a menos que tuviera que desempeñar sus
funciones fuera del asiento del juzgado, caso en el cual podrá valerse de mandatarios.
Artículo 743. No puede ser síndico el pariente del concursado o del juez dentro del cuarto
grado de consanguinidad, ni segundo en afinidad, ni su amigo ni su socio, ni el enemigo, ni con
quien tenga comunidad de intereses.
El que se halle en alguno de estos casos deberá excusarse y ser substituido inmediatamente.
Artículo 744. El síndico deberá otorgar fianza dentro de los primeros quince días que siguen a
la aceptación del cargo.
Artículo 745. Si el síndico provisional comprendiera que hay necesidad de realizar efectos,
bienes o valores que pudieran perderse, disminuir su precio o deteriorarse o fuere muy costosa
su conservación, podrá enajenarlos con autorización del juez, quien la dará, previa audiencia
del Ministerio Público, en el plazo que le señale según la urgencia del caso.
Esto mismo se hará cuando fuere estrictamente indispensable para cubrir gastos urgentes de
administración y conservación.
Artículo 746. El síndico deberá presentar del primero al diez de cada mes, en cuaderno por
separado, un estado de la administración, previo depósito en el establecimiento respectivo, del
dinero que hubiere percibido. Esas cuentas estarán a disposición de los interesados hasta el fin
del mes, dentro de cuyo término podrán ser objetadas. Las objeciones se substanciarán con la
contestación del síndico y la resolución judicial dentro del tercer día. Contra ella se da la
apelación en el efecto devolutivo.
Artículo 747. El síndico será removido de plano si dejare de rendir la cuenta mensual o dejare
de caucionar su manejo.
Será removido por los tramites establecidos para los incidentes por mal desempeño de su cargo
o por comprobarse alguno de los impedimentos a que se refiere el artículo 743.
CAPITULO IV
Del deudor común
Artículo 748. El deudor es parte para litigar en los incidentes relativos a la rectificación de los
créditos, pero no en las cuestiones referentes a la graduación.
Es también parte en las cuestiones relativas a enajenación de los bienes. En todas las demás
será representado por el síndico, aún en los juicios hipotecarios.
Artículo 749. El deudor de buena fe tiene derecho a alimentos cuando el valor de los bienes
exceda al del importe de los créditos, siempre que se reúnan además las condiciones fijadas en
el artículo 528.
De la resolución relativa a los alimentos pueden apelar el deudor y los acreedores. De la que los
CV.niegue, se da la apelación en ambos efectos.
Si en el curso del juicio se hace constar que los bienes son inferiores a los créditos, cesarán los
alimentos, pero el deudor no devolverá lo que hubiere percibido.
TITULO DÉCIMO CUARTO
Juicios sucesorios
CAPITULO I
Disposiciones generales
Artículo 750. Luego que el tribunal tenga conocimiento de la muerte de una persona, dictará a
petición del representante del Ministerio Público y con audiencia de éste, mientras no se
presenten los interesados y sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 208 del Código Civil, las
providencias necesarias para asegurar los bienes, y si el difunto no era conocido o estaba de
transeúnte en el lugar o si hay menores interesados o peligro de que se oculten o dilapiden los
bienes.
Artículo 751. Las medidas urgentes para la conservación de los bienes, que el juez debe
decretar en el caso del artículo anterior, son las siguientes:
I. Reunir los papeles del difunto, que cerrados y sellados se depositarán en el secreto del
juzgado;
II. Ordenar a la administración de correos que le remita la correspondencia que venga para el
autor de la sucesión, con la cual hará lo mismo que con los demás papeles;
III. Mandar depositar el dinero y alhajas en el establecimiento autorizado por la ley.
El Ministerio Público asistirá a la diligencia de aseguramiento de los bienes que se hallen en el
lugar en que se tramite el juicio;
IV. Cerrar y asegurar casas, muebles y demás bienes.
Artículo 752. Si pasados diez días de la muerte del autor de la sucesión no se presenta el
testamento, si en él no está nombrado el albacea, si no se denuncia el intestado o si habiendo
sido denunciado no se ha hecho el nombramiento de albacea, cuando fuere necesario para la
guarda y conservación de los bienes de la sucesión o derechos que correspondan al autor de la
herencia, el juez podrá nombrar un interventor que deberá reunir los siguientes requisitos:
I. Ser mayor de edad;
II. De notoria buena conducta;
III. Estar domiciliado en el lugar del juicio, y
IV. Otorgar fianza judicial para responder de su manejo.
La fianza deberá otorgarse en el plazo de diez días contados a partir de la aceptación del cargo,
bajo pena de remoción.
Artículo 753. El interventor recibirá los bienes por inventario y tendrá el carácter de simple
depositario, sin poder desempeñar otras funciones administrativas que las de mera
conservación y las que se refieran al pago de las deudas mortuorias con autorización judicial.
Si los bienes estuvieren situados en lugares diversos o a largas distancias, bastará para la
formación del inventario que se haga mención en él, de los títulos de propiedad, si existen entre
los papeles del difunto, o la descripción de ellos según las noticias que se tuvieren.
Artículo 754. El interventor cesará en su encargo luego que se nombre o se dé a conocer el
CVI.albacea; entregará a éste los bienes, sin que pueda retenerlos bajo ningún pretexto, ni aún por
razón de mejoras o gastos de manutención o reparación.
Artículo 755. Al promoverse el juicio sucesorio debe presentarse la partida de defunción del
autor de la herencia, y no siendo esto posible, otro documento o prueba bastante.
Artículo 756. Cuando con fundamento en la declaración de ausencia o presunción de muerte
de un ausente se haya abierto sucesión, si durante la tramitación del juicio se hace constar la
fecha de la muerte, desde ella se entenderá abierta la sucesión; y cesando en sus funciones el
representante, se procederá al nombramiento del interventor o albacea, con arreglo a derecho.
Artículo 757. En los juicios sucesorios en que haya herederos o legatarios menores que no
tuviesen representante legítimo, dispondrá el tribunal que designen un tutor si han cumplido
dieciséis años. Si los menores no han cumplido dieciséis años, o los incapacitados no tienen
tutor, será éste nombrado por el juez.
Artículo 758. En las sucesiones de extranjeros se dará a los cónsules o agentes consulares la
intervención que les conceda la ley.
Artículo 759. Son acumulables a los juicios testamentarios y a los intestados:
I. Los juicios ejecutivos incoados contra el finado antes de su fallecimiento;
II. Las demandas ordinarias por acción personal, pendientes en primera instancia contra el
finado;
III. Los juicios incoados contra el mismo por acción real que se hallen en primera instancia,
cuando no se sigan en el juzgado del lugar en que esté sito el bien inmueble o donde se
hubieren hallado los muebles sobre que se litigue;
IV. Todas las demandas ordinarias y ejecutivas que se deduzcan contra los herederos del
difunto en su calidad de tales después de denunciado el intestado;
V. Los juicios que sigan los herederos deduciendo la acción de petición de herencia, ya
impugnando el testamento o la capacidad de los herederos presentados o reconocidos, o
exigiendo su reconocimiento siempre que esto último acontezca antes de la adjudicación, y
VI. Las acciones de los legatarios reclamando sus legados, siempre que sean posteriores a la
formación de inventarios y antes de la adjudicación, excepto los legados de alimentos, de
pensiones, de educación y de uso y habitación.
Artículo 760. En los juicios sucesorios, el Ministerio Público representará a los herederos
ausentes mientras no se presenten o no acrediten su representante legítimo, a los menores o
incapacitados que no tengan representantes legítimos, y a la Beneficencia Pública cuando no
haya herederos legítimos dentro del grado de ley y mientras no se haga reconocimiento o
declaración de herederos.
El Ministerio Público es responsable de los daños y perjuicios, si acepta la representación a que
se refiere este artículo y obra negligentemente en el cumplimiento de los deberes que la misma
le impone.
Artículo 761. La intervención que debe tener el representante del fisco será determinada por
leyes especiales, pero conservando siempre la unidad del juicio.
Artículo 762. El albacea manifestará, dentro de tres días de hacérsele saber el nombramiento,
si acepta. Si acepta y entra en la administración, le prevendrá el juez que dentro de tres meses
debe garantizar su manejo con sujeción a lo dispuesto en los artículos 1613 y 1614 del Código
Civil, salvo que todos los interesados le hayan dispensado de esa obligación.
CVII.Si no garantiza su manejo dentro del término señalado, se le removerá de plano.
Artículo 763. Iniciado el juicio y siendo los herederos mayores de edad, podrán después del
reconocimiento de sus derechos, encomendar a un notario la formación de inventarios, avalúos,
liquidación y partición de la herencia, procediendo en todo de común acuerdo, que constará en
una o varias actas. Podrán convenir los interesados que los acuerdos se tomen a mayoría de
votos, que siempre serán por personas.
Cuando no hubiere este convenio, la oposición de parte se substanciará incidentalmente ante el
juez que previno.
Artículo 764. El juez dará aviso de la separación inmediatamente al fisco, haciéndole saber el
nombre del notario y los demás particulares.
Artículo 765. En todo juicio sucesorio se formarán cuatro secciones compuestas de los
cuadernos necesarios. Deben iniciarse las secciones simultáneamente cuando no hubiere
impedimento de hecho.
Las secciones tercera y cuarta podrán omitirse cuando el heredero sea único y a la vez
desempeñe el cargo de albacea.
Artículo 766. La primera sección se llamará de sucesión y contendrá en sus respectivos casos:
I. El testamento o testimonio de protocolización o la denuncia del intestado;
II. Las citaciones a los herederos y la convocación a los que se crean con derecho a la
herencia;
III. Lo relativo al nombramiento y remoción de albacea e interventores, y al reconocimiento de
derechos hereditarios;
IV. Los incidentes que se promuevan sobre la validez del testamento, la capacidad legal para
heredar y preferencia de derechos;
V. Los incidentes que se promuevan sobre el nombramiento o remoción de tutores, y
VI. Las resoluciones que se pronuncien sobre la validez del testamento, la capacidad legal para
heredar y preferencia de derechos.
Artículo 767. La sección segunda se llamará de inventarios y contendrá:
I. El inventario provisional del interventor;
II. El inventario y avalúo que forme el albacea;
III. Los incidentes que se promuevan; y
IV. La resolución sobre el inventario y avalúo.
Artículo 768. La tercera sección se llamará de administración y contendrá:
I. Todo lo relativo a la administración;
II. Las cuentas, su glosa y calificación; y
III. La comprobación de haberse cubierto el impuesto fiscal.
Artículo 769. La cuarta sección se llamará de partición y contendrá:
I. El proyecto de distribución provisional de los productos de los bienes hereditarios;
II. El proyecto de partición de los bienes;
III. Los incidentes que se promuevan respecto a los proyectos a que se refieren las fracciones
CVIII.anteriores;
IV. Los arreglos relativos;
V. Las resoluciones sobre los proyectos mencionados, y
VI. Lo relativo a la aplicación de los bienes.
Artículo 770. Si durante la tramitación de un intestado apareciere el testamento, se sobreseerá
aquél para abrir el juicio de testamentaría, a no ser que las disposiciones testamentarias se
refieran sólo a una parte de los bienes hereditarios. En este caso se acumularán los juicios bajo
la representación del ejecutor testamentario y la liquidación y partición serán siempre comunes;
los inventarios lo serán también cuando los juicios se acumularen antes de su formación.
CAPITULO II
De las testamentarias
Artículo 771. El que promueva el juicio de testamentaría debe presentar el testamento del
difunto. El juez sin más trámite lo tendrá por radicado y en el mismo auto convocará a los
interesados a una junta para que si hubiere albacea nombrado en el testamento se les dé a
conocer y si no lo hubiere procedan a elegirlo con arreglo a los prescrito en los artículos 1587,
1588, 1589 y 1593 del Código Civil.
Artículo 772. La junta se verificará dentro de los ocho días siguientes a la citación si la mayoría
de los herederos reside en el lugar del juicio. Si la mayoría reside fuera del lugar del juicio, el
juez señalará el plazo que crea prudente, atendidas las distancias. La citación se hará por
cédula o correo certificado.
Artículo 773. Si no se conociere el domicilio de los herederos o éstos estuvieren fuera del lugar
del juicio, se mandarán publicar edictos en el lugar del juicio en los sitios de costumbre, en el
del último domicilio del finado y en el de su nacimiento.
Estando ausentes los herederos y sabiéndose su residencia, se les citará por exhorto cuando
estuvieren fuera del Estado.
Artículo 774. Si hubiere herederos menores o incapacitados que tengan tutor, mandará citar a
éste para la junta.
Si los herederos menores no tuvieren tutor, dispondrá que le nombren con arreglo a derecho
como se previene en el artículo 757.
Artículo 775. Respecto del declarado ausente se entenderá la citación con el que fuere su
representante legítimo.
Artículo 776. Se citará también al Ministerio Público para que represente a los herederos cuyo
paradero se ignore y a los que habiendo sido citados no se presentaren y mientras se
presenten.
Luego que se presenten los herederos ausentes cesará la representación del Ministerio Público.
Artículo 777. Si el tutor o cualquier representante legítimo de algún heredero menor o
incapacitado tiene interés en la herencia, lo proveerá el juez con arreglo a derecho de un tutor
especial para el juicio o hará que le nombre si tuviere edad para ello. La intervención del tutor
especial se limitará sólo a aquello en que el propietario representante legítimo tenga
incompatibilidad.
CIX.Artículo 778. Si el testamento no es impugnado ni se objeta la capacidad de los interesados, el
juez en la misma junta reconocerá como herederos a los que están nombrados en las porciones
que les correspondan.
Si se impugnare la validez del testamento o la capacidad legal de algún heredero, se
substanciará el juicio ordinario correspondiente con el albacea o el heredero respectivamente,
sin que por ello se suspenda otra cosa que la adjudicación de los bienes en la partición.
Artículo 779. En la junta prevenida por el artículo 771 de este ordenamiento podrán los
herederos nombrar interventor conforme a la facultad que les concede el artículo 1633 del
Código Civil, y se nombrará precisamente en los casos previstos por el artículo 1636 del mismo
código.
CAPITULO III
De los intestados
Artículo 780. Al promoverse un intestado justificará el denunciante el parentesco o lazo si
existiere y que lo hubiere unido con el autor de la herencia, en el grado por el que pueda
considerarse heredero legítimo.
Debe el denunciante indicar los nombres y domicilio de los parientes en línea recta y del
cónyuge supérstite, o a falta de ellos, de los parientes colaterales dentro del cuarto grado. De
ser posible se presentarán las partidas del Registro Civil que acrediten la relación.
Artículo 781. El juez tendrá por radicada la sucesión y mandará notificarlo por cédula o correo
certificado a las personas señaladas como descendientes, ascendientes y cónyuge supérstite o
en su defecto como parientes colaterales dentro del cuarto grado, haciéndoles saber el nombre
del finado con las demás particulares que lo identifiquen y la fecha y lugar del fallecimiento para
que justifiquen sus derechos a la herencia y nombren albacea.
Artículo 782. Los herederos ab-intestato que sean descendientes del finado podrán obtener la
declaración de su derecho, justificando, con los correspondientes documentos o con la prueba
que sea legalmente posible, su parentesco con el finado y con información testimonial que
acredite que ellos o los que designen son los únicos herederos.
Artículo 783. Dicha información se practicará con citación del Ministerio Público, quien dentro
de los tres días que sigan al de la diligencia debe formular su pedimento. Si éste fuere para
impugnar sólo de incompleta la justificación, se dará vista a los interesados para que subsanen
la falta.
Artículo 784. Practicadas las diligencias antes dichas, haya o no pedimento del Ministerio
Público, el juez sin más trámites dictará auto haciendo la declaración de herederos abintestato,
si la estimare procedente, o denegándola con reserva de su derecho a los que la hayan
pretendido para el juicio ordinario.
Este auto será apelable en el efecto devolutivo.
Artículo 785. El mismo procedimiento establecido en los tres artículos que preceden se
emplearán para la declaración de herederos abintestato cuando lo solicitaren ascendientes del
finado o el cónyuge supérstite. Si éste fuere la viuda o viudo, no se admitirá promoción del
concubinario, devolviéndole la que hiciere sin ulterior recurso.
CX.Artículo 786. Hecha la declaración de herederos de acuerdo con los artículos precedentes, el
juez en el mismo auto en que la hizo, citará a una junta de herederos dentro de los ocho días
siguientes para que designen albacea. Se omitirá la junta si el heredero fuere único o si los
interesados desde su presentación dieron su voto por escrito o en comparecencia; en este
último caso, al hacerse la declaración de herederos hará el juez la designación de albacea.
Este albacea tiene el carácter de definitivo.
Artículo 787. Si ninguno de los pretendientes hubiere sido declarado heredero, continuará
como albacea judicial el interventor que se hubiere nombrado antes o que en su defecto se
nombre.
Artículo 788. Si la declaración de herederos la solicitare el concubino supérstite o parientes
colaterales dentro del cuarto grado, el juez, después de recibir los justificantes del
entroncamiento y la información testimonial a que refiere el artículo 782 de este Código,
mandará fijar avisos en los sitios públicos del lugar del juicio y en los lugares del fallecimiento y
origen del finado, anunciando su muerte sin testar y los nombres y grado de parentesco de los
que reclaman la herencia y llamando a los que se crean con igual o mejor derecho para que
comparezcan en el juzgado a reclamarla dentro de cuarenta días.
El juez prudentemente podrá ampliar el plazo anterior cuando, por el origen del difunto u otras
circunstancias, se presuma que podrá haber parientes fuera de la República.
Los edictos se insertarán, además, dos veces de diez en diez días en un periódico de los de
mayor circulación si el valor de los bienes hereditarios excediere de un monto equivalente a cien
veces el salario mínimo vigente en el Estado.
Artículo 789. Transcurrido el término de los edictos a contar desde el día siguiente de su
publicación, si nadie se hubiere presentado, trayendo los autos a la vista, el juez hará la
declaración prevenida en el artículo 786 del presente ordenamiento.
Si hubieren comparecido otros parientes, el juez les señalará un término no mayor de quince
días para que, con audiencia del Ministerio Público, presenten los justificantes del parentesco,
procediéndose como se indica en los artículos 784 a 788 de este Código.
Artículo 790. Si dentro del mes de iniciado el juicio sucesorio no se presentaren descendientes,
cónyuge, ascendientes, concubinario o colaterales dentro del cuarto grado, el juez mandará fijar
edictos en los sitios públicos de la manera y por el término expresados en el artículo 788,
anunciando la muerte intestada de la persona de cuya sucesión se trate y llamando a los que se
crean con derecho a la herencia.
Artículo 791. Los que comparezcan a consecuencia de dichos llamamientos, deberán expresar
por escrito el grado de parentesco en que se hallen con el causante de la herencia,
justificándolo con los correspondientes documentos. Estos escritos y documentos se unirán a la
sección de sucesión por el orden en que se vayan presentando.
Artículo 792. Si a consecuencia de dichos llamamientos se presentare un aspirante o varios
que aleguen igual derecho fundados en un mismo título, se procederá como se indica en los
artículos 784 a 788 de este Código.
Si fueren dos o más los aspirantes a la herencia y no estuvieren conformes en sus
pretensiones, los impugnadores harán de demandantes y los impugnados de demandados,
debiendo, los que hagan causa común, formular sus pretensiones o defensas en un mismo
CXI.escrito y bajo representante común. La controversia se substanciará incidentalmente y el
Ministerio Público presentará su pedimento en la audiencia respectiva.
Hecha la declaración se procede a la elección de albacea.
Artículo 793. La declaración de herederos de un intestado surte el efecto de tener por legítimo
poseedor de los bienes, derechos y acciones del difunto a la persona en cuyo favor se hizo.
Artículo 794. Después de los plazos a que se refieren los artículos 788 y 790 de este
ordenamiento no serán admitidos los que se presenten deduciendo derechos hereditarios, pero
les queda a salvo su derecho para que lo hagan valer en los términos de la ley contra los que
fueren declarados herederos.
Artículo 795. Al albacea se le entregarán los bienes sucesorios, así como los libros y papeles,
debiendo rendirle cuentas al interventor, sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 208 del
Código Civil.
Artículo 796. Si no se hubiere presentado ningún aspirante a la herencia antes o después de
los edictos o no fuere reconocido con derechos a ella ninguno de los pretendientes, se tendrá
como heredera a la Beneficencia Pública.
CAPITULO IV
Del inventario y avalúo
Artículo 797. Dentro de diez días de haber aceptado su cargo, el albacea debe proceder a la
formación de inventarios y avalúos, dando aviso al juzgado para los efectos del artículo 800, y
dentro de los sesenta días de la misma fecha deberá presentarlos.
El inventario y avalúo se practicarán simultáneamente, siempre que no fuere imposible por la
naturaleza de los bienes.
Artículo 798. El inventario se practicará por el actuario del juzgado o por un notario nombrado
por la mayoría de los herederos cuando ésta la constituyan menores de edad o cuando los
establecimientos de beneficencia tuvieren interés en la sucesión como herederos o legatarios.
Artículo 799. Deben ser citados para la formación del inventario, el cónyuge que sobrevive, los
herederos, acreedores y legatarios que se hubieren presentado.
El juez puede concurrir cuando lo estime oportuno.
Artículo 800. Los herederos, dentro de los diez días que sigan a la declaración o
reconocimiento de sus derechos, designarán, a mayoría de votos, un perito valuador, y si no lo
hicieren o no se pusieren de acuerdo el juez lo designará.
Artículo 801. El actuario, el notario o el albacea en su caso procederá, en el día señalado, con
los que concurran, a hacer la descripción de los bienes con toda claridad y precisión por el
orden siguiente: dinero, alhajas, efectos de comercio o industria, semovientes, frutos, muebles,
inmuebles, créditos, documentos y papeles de importancia, bienes ajenos que tenia en su poder
el finado en comodato, depósito, prenda o bajo cualquier otro título, expresándose éste.
Artículo 802. La diligencia o diligencias de inventario serán firmadas por todos los concurrentes
y en ella se expresará cualquier inconformidad que se manifestare, designando los bienes sobre
cuya inclusión o exclusión recae.
CXII.Artículo 803. El perito designado valuará todos los bienes inventariados.
Artículo 804. Los títulos y acciones que se coticen en la Bolsa Mexicana de Valores podrán
valuarse por informes de la misma. No será necesario tasar los bienes cuyos precios consten
en instrumento público cuya fecha esté comprendida dentro del año inmediato anterior.
Artículo 805. Practicados el inventario y avalúo, serán agregados a los autos y se pondrán de
manifiesto en la secretaría por cinco días, para que los interesados puedan examinarlos,
citándoseles al efecto por cédula o correo.
Artículo 806. Si transcurrido ese término sin haberse hecho oposición, el juez los aprobará sin
más trámites. Si se dedujese oposición contra el inventario o avalúo se substanciarán las que
se presentaren en forma incidental, con una audiencia común, si fueren varias, a la que
concurrirán los interesados y el perito que hubiese practicado la valorización, para que con las
pruebas rendidas se discuta la cuestión promovida.
Para dar curso a esta oposición es indispensable expresar concretamente cual es el valor que
se atribuye a cada uno de los bienes y cuales sean las pruebas que se invocan como base de la
objeción al inventario.
Artículo 807. Si los que dedujeron oposición no asistieron a la audiencia se les tendrá por
desistidos. Si dejaren de presentarse los peritos, perderán el derecho de cobrar honorarios por
los trabajos practicados.
En la tramitación de este incidente cada parte es responsable de la asistencia de los peritos que
propusiere, de manera que la audiencia no se suspenderá por la ausencia de todos o de alguno
de los propuestos.
Artículo 808. Si los reclamantes fueren varios e idénticas sus oposiciones, deberán nombrar
representante común en la audiencia, conforme lo dispone el artículo 52 de este Código.
Artículo 809. Si las reclamaciones tuvieren por objeto impugnar simultáneamente el inventario
y el avalúo respecto de un mismo bien, una misma resolución abarcará las dos oposiciones.
Artículo 810. El inventario hecho por el albacea o por heredero aprovecha a todos los
interesados, aunque no hayan sido citados, incluso los substitutos y los herederos por intestado.
El inventario perjudica a los que lo hicieron y a los que lo aprobaron.
Aprobado el inventario por el juez o por el consentimiento de todos los interesados, no puede
reformarse, sino por error o dolo declarados por sentencia pronunciada en vía incidental.
Artículo 811. Si pasados los términos que señala el artículo 797 del presente ordenamiento, el
albacea no promoviere o no concluyere el inventario, se estará a los dispuesto por los artículos
1656 y 1657 del Código Civil.
La remoción a que se refiere el último precepto será de plano.
Artículo 812. Los gastos de inventario y avalúo son a cargo de la herencia, salvo que el
testador hubiere dispuesto otra cosa.
CAPITULO V
CXIII.De la administración
Artículo 813. El cónyuge supérstite tendrá la posesión y administración de los bienes de la
sociedad conyugal, con intervención del albacea, conforme al artículo 208 del Código Civil, y
será puesto en ella en cualquier momento en que la pida, aunque antes la haya tenido el
albacea u otra persona, sin que por esto pueda alegarse cuestión alguna.
Contra el auto que otorgue la posesión y administración el cónyuge, no se admitirá ningún
recurso; contra el que la niegue habrá el de apelación en ambos efectos.
Artículo 814. En el caso del artículo anterior, la intervención del albacea se concretará a vigilar
la administración del cónyuge, y en cualquier momento en que observe que no se hace
convenientemente dará cuenta al tribunal, quien citará a ambos a una audiencia para dentro de
los tres días siguientes, y dentro de otros tres resolverá lo que proceda.
Artículo 815. Si la falta de herederos de que trata el artículo 1592 del Código Civil depende de
que el testador declare no ser suyos los bienes, o de otra causa que impida la sucesión por
intestado, el albacea judicial durará en su encargo hasta que se entreguen los bienes a su
legítimo dueño.
Artículo 816. Si la falta de herederos depende de incapacidad legal del nombrado o de
renuncia, el albacea judicial durará en su encargo al tiempo señalado en el artículo 1594 del
Código Civil.
Artículo 817. Si por cualquier motivo no hubiere albacea después de treinta días naturales de
iniciado el juicio sucesorio, podrá el interventor, con autorización del Tribunal, intentar las
demandas que tengan por objeto recobrar bienes o hacer efectivos derechos pertenecientes a
aquéllas, y contestar las demandas que contra ellas se promuevan.
En los casos muy urgentes podrá el juez, aún antes de que se cumpla el término que se fija en
el párrafo que antecede, autorizar al interventor para que demande y conteste a nombre de la
sucesión. La falta de autorización no podrá ser invocada por terceros.
Artículo 818. El interventor no puede deducir en juicio las acciones que por razón de mejoras,
manutención o reparación tenga contra la testamentaría o el intestado, sino cuando haya hecho
esos gastos con autorización previa.
Artículo 819. El interventor tendrá el dos por ciento del importe de los bienes, si no exceden de
veinte mil pesos; si exceden de esta suma, pero no de cien mil pesos, tendrá además, el uno
por ciento sobre el exceso, y si excediere de cien mil pesos, tendrá el medio por ciento además,
sobre la cantidad excedente.
El albacea judicial tendrá el mismo honorario que el interventor.
Artículo 820. El juez abrirá la correspondencia que venga dirigida al difunto, en presencia del
secretario y del interventor, en los períodos que señalen, según las circunstancias. El
interventor recibirá la que tenga relación con el caudal, dejándose testimonio de ella en los
autos; y el juez conservará la restante, para darle en su oportunidad el destino correspondiente.
Artículo 821. Todas las disposiciones relativas al interventor regirán respecto del albacea
judicial.
Artículo 822. Durante la substanciación del juicio sucesorio no se podrán enajenar los bienes
CXIV.inventariados, sino en los casos previstos en los artículos 1622 y 1663 del Código Civil, y en los
siguientes:
I. Cuando los bienes puedan deteriorarse;
II. Cuando sean de difícil y costosa conservación; y
III. Cuando para la enajenación de los frutos se presenten condiciones ventajosas.
Artículo 823. Los libros de cuentas y papeles del difunto se entregarán al albacea, y hecha la
partición, a los herederos reconocidos, observándose, respecto a los títulos, lo prescrito en el
capítulo VI siguiente. Los demás papeles quedarán en poder del que haya desempeñado el
albaceazgo.
Artículo 824. Si nadie se hubiere presentado alegando derecho a la herencia, o no hubieren
sido reconocidos los que se hubiesen presentado, y se hubiere declarado heredera a la
Beneficencia Pública, se entregarán a ésta los bienes, los libros y papeles que tengan relación
con ella. Los demás se archivarán con los autos del intestado, en un pliego cerrado y sellado,
en cuya cubierta rubricarán el juez, el secretario y el Ministerio Público.
Artículo 825. Aprobados el inventario y el avalúo de los bienes y terminados todos los
incidentes a que uno y otro hayan dado lugar, se procederá a la liquidación del caudal.
De la rendición de cuentas
Artículo 826. El interventor, el cónyuge en el caso del artículo 813 y el albacea, ya sea
provisional, judicial o definitivo, están obligados a rendir, dentro de los cinco primeros días de
cada año de ejercicio de su cargo, la cuenta de su administración correspondiente al año
anterior, pudiendo el juez de oficio exigir el cumplimiento de este deber.
Artículo 827. Las cantidades que resulten líquidas se depositarán a disposición del juzgado, en
el establecimiento destinado por la ley.
Artículo 828. La garantía otorgada por el interventor y el albacea no se cancelará sino hasta
que haya sido aprobada la cuenta general de administración.
Artículo 829. Cuando el que administre no rinda dentro del término legal su cuenta anual, será
removido de plano. También podrá ser removido a juicio del juez y a solicitud de cualquiera de
los interesados, cuando alguna de las cuentas no fuere aprobada en su totalidad.
Artículo 830. Cuando no alcancen los bienes para pagar las deudas y legados, el albacea debe
dar cuenta de su administración a los acreedores y legatarios.
Artículo 831. Concluidas las operaciones de liquidación, dentro de los ocho días siguientes
presentará el albacea su cuenta general de albaceazgo; si no lo hace se le apremiará por los
medios legales, siendo aplicables las reglas de ejecución de sentencia.
Artículo 832. Presentada la cuenta mensual, anual o general de administración, se mandará
poner en la secretaría a disposición de los interesados por un término de diez días para que se
impongan los mismos.
Artículo 833. Si todos los interesados aprobaren la cuenta, o no la impugnaren, el juez la
aprobará. Si alguno o algunos de los interesados no estuvieren conformes, se tramitará el
CXV.incidente respectivo, pero es indispensable, para que se le dé curso, precisar la objeción y que
los que sustentan la misma pretensión nombren representante común.
El auto que apruebe o repruebe la cuenta es apelable en el efecto devolutivo.
Artículo 834. Concluido y aprobado el inventario, el albacea procederá a la liquidación de la
herencia.
CAPITULO VI
De la liquidación y partición de la herencia
Artículo 835. El albacea, dentro de los quince días de aprobado el inventario, presentará al
juzgado un proyecto para la distribución provisional de los productos de los bienes hereditarios,
señalando la parte de ellos que cada bimestre deberá entregarse a los herederos y legatarios,
en proporción a su haber. La distribución de los productos se hará en efectivo o en especie.
Artículo 836. Presentado el proyecto, mandará el juez ponerlo a la vista de los interesados por
cinco días.
Si los interesados están conformes o nada exponen dentro del término de la vista, lo aprobará
el juez y mandará abonar a cada uno la porción que le corresponda. La inconformidad expresa
se substanciará en forma incidental.
Artículo 837. Cuando los productos de los bienes variaren de bimestre a bimestre, el albacea
presentará su proyecto de distribución por cada uno de los períodos indicados. En este caso
deberá presentarse el proyecto dentro de los primeros cinco días del bimestre.
Artículo 838. Aprobada la cuenta general de administración, dentro de los quince días
siguientes presentará el albacea el proyecto de partición de los bienes, en los términos que lo
dispone el Código Civil y con sujeción a este capítulo, o si no hiciere por sí mismo la partición, lo
manifestará al juez dentro de los tres días de aprobada la cuenta, a fin de que se nombre
contador o abogado con título oficial que la haga.
Artículo 839. Será separado de plano el albacea en los siguientes casos:
I. Si no presentare el proyecto de partición dentro del término indicado en el artículo anterior o
dentro de la prórroga que le concedan los interesados por mayoría de votos;
II. Cuando no haga la manifestación a que se refiere el final del artículo anterior, dentro de los
tres días que sigan a la aprobación de la cuenta;
III. Si no presentare el proyecto de distribución provisional de los productos de los bienes
hereditarios, dentro de los plazos mencionados en los artículo 835 y 837, y
IV. Cuando durante dos bimestres consecutivos, sin justa causa, deje de cubrir a los herederos
o legatarios las porciones de frutos correspondientes.
Artículo 840. Tienen derecho a pedir la partición de la herencia:
I. El heredero que tenga la libre disposición de sus bienes en cualquier tiempo en que lo
solicite, siempre que hayan sido aprobados los inventarios y rendida la cuenta de
administración; puede, sin embargo, hacerse la partición antes de la rendición de cuentas o de
su aprobación si así lo conviniere la mayoría de los herederos;
II. Los herederos bajo condición luego que se haya cumplido ésta;
III. El cesionario del heredero y el acreedor de un heredero que haya trabado ejecución en los
derechos que tenga en la herencia, siempre que hubiere obtenido sentencia de remate y no
CXVI.haya otros bienes con que hacer el pago;
IV. Los coherederos del heredero condicional, siempre que aseguren el derecho de éste para el
caso de que se cumpla la condición hasta saberse que ésta ha faltado o no puede ya cumplirse
y sólo por lo que respecta a la parte en que consista el derecho pendiente y a las cauciones con
que se haya asegurado. El albacea o el contador partidor, en su caso, proveerán al
aseguramiento del derecho pendiente, y
V. Los herederos del heredero que muere antes de la partición.
Artículo 841. Cuando el albacea no haga la partición por sí mismo, promoverá dentro del tercer
día de aprobada la cuenta la elección de un contador o abogado con título oficial registrado en
el asiento del tribunal para que haga la división de los bienes. El juez convocará a los
herederos, por medio del correo o cédula, a junta dentro de los tres días siguientes, a fin de que
se haga en su presencia la elección.
Si no hubiere mayoría, el juez nombrará partidor eligiéndolo entre los propuestos.
El cónyuge aunque no tenga el carácter de heredero será tenido como parte si entre los bienes
hereditarios hubiere bienes de la sociedad conyugal.
Artículo 842. El juez pondrá a disposición del partidor los autos, y bajo inventario, los papeles y
documentos relativos al caudal, para que proceda a la partición, señalándole un término que
nunca excederá de veinticinco días para que presente el proyecto partitorio, bajo el
apercibimiento de perder los honorarios que devengare, ser separado de plano de su encargo, y
multa hasta de cien días salario mínimo vigente en el Estado.
Artículo 843. El partidor pedirá a los interesados las instrucciones que juzgue necesarias a fin
de hacer las adjudicaciones de conformidad con ellos, en todo lo que estén de acuerdo, o de
conciliar en lo posible sus pretensiones.
Puede ocurrir al juez para que por correo o cédulas los cite a una junta, a fin de que en ella los
interesados fijen de común acuerdo las bases de la partición, que se considerarán como un
convenio. Si no hubiere conformidad, el partidor se sujetará a los principios legales.
En todo caso, al hacerse la división se separarán los bienes que correspondan al cónyuge que
sobreviva, conforme a las capitulaciones matrimoniales o a las disposiciones que regulen la
sociedad conyugal.
Artículo 844. El proyecto de partición se sujetará en todo caso a la designación de partes que
hubiere hecho el testador.
A falta de convenio entre los interesados, se incluirán en cada porción bienes de la misma
especie si fuere posible.
Si hubiere bienes gravados se especificarán los gravámenes, indicando el modo de redimirlos o
dividirlos entre los herederos.
Artículo 845. Concluido el proyecto de partición, el juez lo mandará poner a la vista de los
interesados en la secretaría por un término de diez días.
Vencido sin hacerse oposición, el juez aprobará el proyecto y dictará sentencia de adjudicación,
mandando entregar a cada interesado los bienes que le hubieren sido aplicados con los títulos
de propiedad, después de ponerse en ellos, por el secretario, una nota en que se haga constar
la adjudicación.
CXVII.Artículo 846. Si se dedujese oposición contra el proyecto, se substanciará en forma incidental,
procurando que si fueren varias, la audiencia sea común y a ella concurrirán los interesados y el
partidor para que se discutan las gestiones promovidas y se reciban pruebas.
Para dar curso a esta oposición, es indispensable expresar concretamente cual sea el motivo
de la inconformidad y cuales las pruebas que se invocan como base de la oposición.
Si los que se opusieron dejaren de asistir a la audiencia, se les tendrá por desistidos.
Artículo 847. Todo legatario de cantidad tiene derecho de pedir que se le apliquen en pago
bienes de la herencia y a ser considerado como interesado en las diligencias de partición.
Artículo 848. Pueden oponerse a que se lleve a efecto la partición:
I. Los acreedores hereditarios legalmente reconocidos mientras no se pague su crédito si ya
estuviere vencido, y si no lo estuviere, mientras no se les asegure debidamente el pago, y
II. Los legatarios de cantidad, de alimentos, de educación y de pensiones, mientras no se les
pague o se garantice legalmente el derecho.
Artículo 849. La adjudicación de bienes hereditarios se otorgará con las formalidades que por
su cuantía la ley exige para su venta. El notario ante el que se otorgue la escritura será
designado por el albacea.
Artículo 850. La escritura de partición cuando haya lugar a su otorgamiento deberá contener,
además de los requisitos legales:
I. Los nombres, medidas y linderos de los predios adjudicados, con expresión de la parte que
cada heredero adjudicatario tenga obligación de devolver si el precio de la cosa excede al de su
porción o de recibir si falta;
II. La garantía especial que para la devolución del exceso constituya el heredero en el caso de
la fracción que precede;
III. La enumeración de los muebles o cantidades repartidas;
IV. Noticia de la entrega de los títulos de las propiedades adjudicadas o repartidas;
V. Expresión de las cantidades que algún heredero quede reconociendo a otro, y de la garantía
que se haya constituido, y
VI. La firma de todos los interesados.
Artículo 851. La sentencia que apruebe o repruebe la partición es apelable en ambos efectos
cuando el monto del caudal exceda de quinientos días salario mínimo en el Estado.
CAPITULO VII
De la transmisión hereditaria del
patrimonio familiar
Artículo 852. En todo lo relativo a la sucesión de los bienes del patrimonio familiar, se
observarán las disposiciones de este título que no se opongan a las siguientes reglas:
I. Con la certificación de la defunción del autor de la herencia se acompañarán los
comprobantes de la constitución del patrimonio familiar y su registro, así como el testamento o
la denuncia del intestado;
CXVIII.II. El inventario y avalúo se harán por el cónyuge o concubinario que sobreviva o el albacea si
estuviere designado y, en su defecto, por el heredero que sea de más edad; el avalúo deberá
ser firmado por un perito oficial o, en su defecto, por cualquier comerciante de honorabilidad
reconocida;
III. El juez convocará a junta a los interesados, nombrando en ella tutores especiales a los
menores que no tuvieren representante legítimo o cuando el interés de éstos fuere opuesto al
de aquellos, y procurará ponerlos de acuerdo sobre la forma de hacer la partición. Si no logra
ponerlos de acuerdo, nombrará un partidor entre los contadores oficiales a cargo del erario,
para que en el término de cinco días presente el proyecto de partición, que dará a conocer a los
interesados en una nueva junta a que serán convocados por cédula o correo. En esa misma
audiencia oirá y decidirá las oposiciones, mandando hacer la adjudicación;
IV. Todas las resoluciones se harán constar en actas y no se requieren peticiones escritas de
parte interesada para la tramitación del juicio, con excepción de la denuncia del intestado, que
se hará con copia para dar aviso al fisco;
V. El acta o actas en que consten las adjudicaciones pueden servir de título a los interesados, y
VI. La transmisión de los bienes del patrimonio familiar está exenta de contribuciones,
cualquiera que sea su naturaleza.
CAPITULO VIII
De la tramitación por notarios
Artículo 853. Cuando todos los herederos fueren mayores de edad y hubieren sido instituidos
en un testamento público, la testamentaría podrá ser extrajudicial, con intervención de un
notario, mientras no hubiere controversia alguna; con arreglo a lo que se establece en los
artículos siguientes.
Artículo 854. El albacea, si lo hubiere, y los herederos exhibiendo la partida de defunción del
autor de la herencia y un testimonio del testamento, se presentarán ante un notario para hacer
constar que aceptan la herencia; se reconocen sus derechos hereditarios y que el albacea va a
proceder a formar el inventario de los bienes de la herencia.
El notario dará a conocer estas declaraciones por medio de dos publicaciones, que se harán de
diez en diez días en un periódico de los de mayor circulación en el Estado.
Artículo 855. Practicado el inventario por el albacea y estando conformes con él todos los
herederos, lo presentarán al notario para que lo protocolice.
Artículo 856. Formado por el albacea con la aprobación de los herederos el proyecto de
partición de la herencia, lo exhibirán al notario, quien efectuará su protocolización.
Siempre que haya oposición de algún aspirante a la herencia o de cualquier acreedor, el notario
suspenderá su intervención y enviará testimonio de las actas que hubiere levantado a la
autoridad judicial que corresponda.
Artículo 857. Cuando todos los herederos fueren mayores de edad y hubieren sido reconocidos
judicialmente con tal carácter en un intestado, éste podrá seguirse tramitando con intervención
de un notario, de acuerdo con lo que se establece en este capítulo.
Artículo 858. El testamento público simplificado se tramitará ante notario público conforme lo
establece el artículo 1460 del Código Civil y en caso de existir oposición dentro del trámite, el
notario público suspenderá su intervención y enviará testimonio de las actas que hubiere
levantado al juzgado competente.
CXIX.CAPITULO IX
Del testamento público cerrado
Artículo 859. Para la apertura del testamento público cerrado, los testigos reconocerán
separadamente sus firmas y el pliego que las contenga. El Ministerio Público asistirá a la
diligencia.
Artículo 860. Cumplido lo prescrito en sus respectivos casos en los artículos 1446 al 1451 del
Código Civil, el juez, en presencia del notario, testigos, Ministerio Público y secretario, abrirá el
testamento, lo leerá, para sí y después le dará lectura en voz alta, omitiendo lo que deba
permanecer en secreto.
En seguida firmarán al margen del testamento las personas que hayan intervenido en la
diligencia, con el juez y el secretario, y se le pondrá el sello del juzgado, asentándose acta de
todo ello.
Artículo 861. Será preferida para la protocolización de todo testamento público cerrado, la
notaría del lugar en que haya sido abierto, y si hubiere varias, se preferirá la que designe el
promovente.
Artículo 862. Si se presentaren dos o más testamentos públicos cerrados de una misma
persona, sean de la misma fecha o de diversas, el juez procederá respecto a cada uno de ellos
como se previene en este capítulo y los hará protocolizar en un mismo oficio para los efectos a
que haya lugar en los casos previstos por los artículos 1399 y 1401 del Código Civil.
CAPITULO X
Declaración de ser formal el testamento ológrafo
Artículo 863. El tribunal competente para conocer de una sucesión, que tenga noticia de que el
autor de la herencia depositó su testamento ológrafo, como se dispone en los artículos 1467 y
1468 del Código Civil, dirigirá oficio al encargado del Archivo General de Notarías en que se
hubiere hecho el depósito, a fin de que le remita el pliego cerrado en que el testador declaró
que se contiene su última voluntad.
Artículo 864. Recibido el pliego, procederá el tribunal como se dispone en los artículos 1477 y
1478 del Código Civil.
Artículo 865. Si para la debida identificación fuere necesario reconocer la firma, por no existir
los testigos de identificación que hubieren intervenido, o por no estimarse bastante sus
declaraciones, el tribunal nombrará un perito para que confronte la firma con las indubitadas
que existan del testador, y teniendo en cuenta su dictamen hará la declaración que
corresponda.
CAPITULO XI
Declaración de ser formal el testamento privado
Artículo 866. A instancia de parte legítima formulada ante el tribunal del lugar en que se haya
otorgado, puede declararse formal el testamento privado de una persona, sea que conste por
escrito o sólo de palabra en el caso del artículo 1485 del Código Civil.
Artículo 867. Es parte legítima para los efectos del artículo anterior:
CXX.I. El que tuviere interés en el testamento, y
II. El que hubiere recibido en él algún encargo del testador.
Artículo 868. Hecha la solicitud, se señalarán día y hora para el examen de los testigos que
hayan concurrido al otorgamiento.
Para la información se citará al Ministerio Público, quien tendrá obligación de asistir a las
declaraciones de los testigos y repreguntarlos para asegurarse de su veracidad.
Los testigos declararán al tenor del interrogatorio respectivo, que se sujetará estrictamente a lo
dispuesto en el artículo 1491 del Código Civil.
Recibidas las declaraciones, el tribunal procederá conforme al artículo 1492 del Código Civil.
Artículo 869. De la resolución que niegue la declaración solicitada pueden apelar el
promovente y cualquiera de las personas interesadas en la disposición testamentaria; de la que
acuerde la declaración, puede apelar el Ministerio Público.
CAPITULO XII
Del testamento militar
Artículo 870. Luego que el tribunal reciba, por conducto del Secretario de la Defensa Nacional,
el parte a que se refiere el artículo 1498 del Código Civil, citará a los testigos que estuvieren en
el lugar, y respecto a los ausentes, mandará exhorto al tribunal del lugar donde se hallen.
Artículo 871. De la declaración judicial se remitirá copia autorizada al Secretario de la Defensa
Nacional.
En lo demás, se observará lo dispuesto en el capítulo que antecede.
CAPITULO XIII
Del testamento marítimo
Artículo 872. Hechas las publicaciones que ordena el Código Civil de aplicación federal, podrán
los interesados ocurrir al tribunal competente para que pida de la Secretaría de Relaciones
Exteriores la remisión del testamento o directamente a ésta para que lo envíe.
CAPITULO XIV
Del testamento hecho en país extranjero
Artículo 873. Si el testamento fuere ológrafo, luego que lo reciba el encargado del Archivo
General de Notarías, tomará razón en el libro a que se refiere el artículo 1472 del Código Civil,
asentando acta en que se hará constar haber recibido el pliego del secretario de legación,
cónsul o vicecónsul por conducto de la Secretaría de Relaciones Exteriores, así como las
circunstancias en que se halle la cubierta. En todo lo demás obrará como se dispone en el
capítulo V, título III, libro tercero del Código Civil.
Artículo 874. Ante el tribunal competente se procederá con respecto al testamento público
cerrado, al privado o al ológrafo, como esta dispuesto para esas clases de testamentos
otorgados en el país.
TITULO DÉCIMO QUINTO
De la jurisdicción voluntaria
CXXI.CAPITULO I
Disposiciones generales
Artículo 875. La jurisdicción voluntaria comprende todos los actos en que por disposición de la
ley o por solicitud de los interesados se requiere la intervención del juez, sin que esté promovida
ni se promueva cuestión alguna entre partes determinadas.
Artículo 876. Cuando fuere necesaria la audiencia de alguna persona, se le citará conforme a
derecho, advirtiéndole en la citación que quedan por tres días las actuaciones en la secretaría
del juzgado para que se imponga de ellas y señalándole día y hora para la audiencia, a la que
concurrirá el promovente, sin que sea obstáculo para la celebración de ella la falta de asistencia
de éste.
Artículo 877. Se oirá precisamente al Ministerio Público:
I. Cuando la solicitud promovida afecte los intereses públicos;
II. Cuando se refiera a la persona o bienes de menores o incapacitados;
III. Cuando tenga relación con los bienes y derechos del ausente;
IV. Cuando lo juzgue necesario el juez o lo pidan las partes, y
V. Cuando lo dispusieran las leyes.
Artículo 878. Si a la solicitud promovida se opusiera parte legítima, se dará por terminada la
jurisdicción voluntaria, dejando a salvo los derechos de las partes para que procedan en la vía
contenciosa que corresponda.
Si la oposición se hiciere por quien no tenga personalidad ni interés para ello, el juez la
desechará de plano. Igualmente desechará las oposiciones presentadas después de efectuado
el acto de jurisdicción voluntaria, reservando el derecho al opositor.
Artículo 879. El juez podrá variar o modificar las providencias que dictare sin sujeción estricta a
los términos y formas establecidas respecto de la jurisdicción contenciosa.
No se comprenden en esta disposición los autos que tengan fuerza de definitivos y contra los
que no se hubiere interpuesto recurso alguno, a no ser que se demostrara que cambiaron las
circunstancias que afectan el ejercicio de la acción.
Artículo 880. Las providencias de jurisdicción voluntaria serán apelables en ambos efectos, si
el recurso lo interpusiere el promovente de las diligencias, y sólo en el devolutivo cuando el que
recurre hubiere venido al expediente voluntariamente o llamado por el juez o para oponerse a la
solicitud que haya dado motivo a su formación.
Artículo 881. La substanciación de las apelaciones en jurisdicción voluntaria se ajustará a los
trámites establecidos para la de las interlocutorias.
Artículo 882. Toda cuestión que surja en los negocios a que se refieren los capítulos siguientes
y haya de resolverse en juicio contradictorio se substanciará en la forma determinada para los
incidentes, a no ser que la ley dispusiere otra cosa.
Artículo 883. En los negocios de menores e incapacitados intervendrán el juez de lo familiar y
los demás funcionarios que determine el Código Civil.
CXXII.CAPITULO II
Del nombramiento de tutores y curadores y
discernimiento de estos cargos
Artículo 884. Ninguna tutela puede conferirse sin que previamente se declare el estado de
minoridad o de incapacidad de la persona que va a quedar sujeta a ella.
La declaración de estado de minoridad o de interdicción puede pedirse:
I. Por el mismo menor que haya cumplido dieciséis años;
II. Por su cónyuge;
III. Por sus presuntos herederos legítimos;
IV. Por el albacea, y
V. Por el Ministerio Público.
Pueden pedir la declaración de minoridad los funcionarios encargados de ello por el Código
Civil.
Artículo 885. Si a la petición de declaración de minoridad se acompaña la certificación del
registro civil, se hará la declaración de plano. En caso contrario, se citará inmediatamente a una
audiencia dentro del tercer día, a la que concurrirá el menor si fuere posible y el Ministerio
Público. En ella, con o sin la asistencia de éste, y por las certificaciones del Registro Civil si
hasta este momento se presentaron, por el aspecto del menor y a falta de aquéllas o de la
presencia de éste, por medio de información de testigos, se hará o negará la declaración
correspondiente.
Artículo 886. La declaración de incapacidad por causa de demencia se acreditará en juicio
ordinario que se seguirá entre el peticionario y un tutor interino que para tal objeto designe el
juez.
Como diligencias prejudiciales se practicarán las siguientes:
I. Recibida la demanda de interdicción, el juez ordenará las medidas tutelares conducentes al
aseguramiento de la persona y bienes del señalado como incapacitado, ordenará que la
persona que auxilia a aquél de cuya interdicción se trata, lo ponga a disposición de los médicos
alienistas en el plazo de 72 horas para que sea sometido a examen; ordenará que el afectado
sea oído personalmente o representado durante este procedimiento; y que la persona bajo cuya
guarda se encuentra el indicado como incapaz se abstenga de disponer de los bienes del
incapacitado, siempre que a la demanda se acompañe certificado de un médico alienista o
informe fidedigno de la persona que lo auxilia u otro medio de convicción que justifique la
necesidad de estas medidas.
II. Los médicos que practiquen el examen deberán ser designados por el juez y serán de
preferencia alienistas. Dicho examen se hará en presencia del Juez, previa citación de la
persona que hubiere pedido la interdicción y del Ministerio Público.
III. Si del dictamen pericial resultare comprobada la incapacidad, o por lo menos hubiere duda
fundada acerca de la capacidad de la persona cuya interdicción se pide, el juez proveerá las
siguientes medidas:
a) Nombrar tutor y curador interinos, cargos que deberán recaer en las personas siguientes,
si tuvieren la aptitud necesarias para desempeñarlos: Padre, madre, cónyuge, hijos, abuelos
y hermanos del incapacitado. Si hubiere varios hijos o hermanos serán preferidos los
mayores de edad. En el caso de abuelos, frente a la existencia de maternos o paternos, el
juez resolverá atendiendo a las circunstancias. En caso de no haber ninguna de las personas
indicadas o no siendo aptas para la tutela el juez con todo escrúpulo debe nombrar como
tutor interino a persona de reconocida honorabilidad, prefiriendo a la que sea pariente o
CXXIII.amigo del incapacitado o de sus padres y que no tenga ninguna relación de amistad o
comunidad de intereses o dependencias con el solicitante de la declaración.
b) Poner los bienes del presunto incapacitado bajo la administración del tutor interino. Los de
la sociedad conyugal, si la hubiere, quedarán bajo la administración del otro cónyuge.
c) Proveer legalmente de la patria potestad o tutela a las personas que tuviere bajo su
guarda el presunto incapacitado.
De la resolución en que se dicten las providencias mencionadas en este artículo procede el
recurso de apelación en el efecto devolutivo;
IV. Dictadas las providencias que establecen las fracciones anteriores se procederá a un
segundo reconocimiento médico del presunto incapacitado, con peritos diferentes, en los
mismos términos que los señalados por la fracción II. En caso de discrepancia con los peritos
que rindieron el primer dictamen se practicará una junta de avenencia a la mayor brevedad
posible y si no la hubiere el juez designará peritos terceros en discordia;
V. Hecho lo anterior el juez citará a una audiencia, en la cual, si estuvieren conformes el tutor y
el Ministerio Público con el solicitante de la interdicción, dictará resolución declarando o no ésta.
Si en dicha audiencia hubiere oposición de parte, se substanciará en juicio ordinario con
intervención del Ministerio Público.
Artículo 887. En el juicio ordinario a que se refiere el artículo anterior se observarán las reglas
siguientes:
I. Durante el procedimiento subsistirán las medidas decretadas conforme al artículo anterior y
se podrán modificar por cambio de circunstancias o por aportación de nuevos datos que funden
su conveniencia;
II. El presunto incapacitado será oído en juicio, si él lo pidiere, independientemente de la
representación atribuida al tutor interino;
III. El estado de incapacidad puede probarse por cualquier medio idóneo de convicción; pero en
todo caso se requiere la certificación de tres médicos por lo menos, preferentemente alienistas
del servicio Médico legal o de instituciones médicas oficiales. Cada parte puede nombrar un
perito médico para que intervenga en la audiencia y rinda su dictamen. El examen del presunto
incapacitado se hará en presencia del juez, con citación de las partes y del Ministerio Público. El
juez podrá hacer al examinado, a los médicos, a las partes y a los testigos cuantas preguntas
estime convenientes para calificar el resultado de las pruebas.
IV. Mientras no se pronuncie sentencia irrevocable, la tutela interina debe limitarse a los actos
de mera protección a la persona y conservación de los bienes del incapacitado. Si ocurriere
urgente necesidad de otros actos, el tutor interino podrá obrar prudentemente, previa
autorización judicial;
V. Luego que cause ejecutoria la sentencia de interdicción, se procederá a nombrar y discernir
el cargo de tutor definitivo que corresponda conforme a la ley;
VI. El tutor interino deberá rendir cuentas al tutor definitivo con intervención del curador;
VII. Las mismas reglas en lo conducente se observarán para el juicio que tenga por objeto
hacer cesar la interdicción; y
VIII. El que dolosamente promueve juicio de incapacidad, será responsable de los daños y
perjuicios que con ello ocasione, independientemente de la responsabilidad penal que fije la ley
de la materia.
Artículo 888. Todo tutor cualquiera que sea su clase, debe aceptar previamente y prestar las
garantías exigidas por el Código Civil para que se le discierna el cargo, a no ser que la ley lo
exceptuare expresamente.
El tutor debe manifestar si acepta o no el cargo dentro de los cinco días que sigan a la
notificación de su nombramiento. En igual término debe proponer sus impedimentos o excusas
CXXIV.disfrutando un día más por cada cuarenta kilómetros que medien entre su domicilio y el lugar de
la residencia del juez competente.
Cuando el impedimento o la causa legal de excusa ocurrieren después de la admisión de la
tutela, los términos correrán desde el día en que el tutor conoció el impedimento o la causa
legal de excusa.
La aceptación o el lapso de los términos en su caso, importan renuncia de la excusa.
Artículo 889. El menor podrá oponerse al nombramiento de tutor hecho por la persona que, no
siendo ascendiente, le haya instituido heredero o legatario, cuando tuviere dieciséis años o
más.
Artículo 890. Siempre que el tutor nombrado no reúna los requisitos que la ley exige para ser
tutor o curador, el juez negará el discernimiento del cargo y proveerá el nombramiento en la
forma y términos prevenidos por el Código Civil.
Artículo 891. En los juzgados de lo familiar bajo el cuidado y responsabilidad del juez y a
disposición del Consejo de Tutelas, habrá un registro en que se inscribirá testimonio simple de
todos los discernimientos que se hicieren del cargo de tutor y curador.
Artículo 892. Dentro de los ocho primeros días de cada año en audiencia pública con citación
del Consejo de Tutelas y del Ministerio Público, se procederá a examinar dicho registro y ya en
su vista dictará las siguientes medidas:
I. Si resultare haber fallecido algún tutor, harán que sea reemplazado con arreglo a la ley;
II. Si hubiere alguna cantidad de dinero, depositada para darle destino determinado, harán que
desde luego tengan cumplido efecto las prescripciones del Código Civil;
III. Exigirán también que rindan cuentas los tutores que deban darla y que por cualquier motivo
no hayan cumplido con la prescripción expresa del artículo 628 del Código Civil;
IV. Obligarán a los tutores a que depositen en el establecimiento público destinado al efecto, los
sobrantes de las rentas o productos del caudal de los menores, después de cubiertas las sumas
señaladas con arreglo a los artículos 589 II párrafo y 605 del Código Civil, y de pagado el tanto
por ciento de administración;
V. Si los jueces lo creyeren conveniente, decretarán el depósito cuando se presenten
dificultades insuperables para el inmediato cumplimiento de los artículos 607 y 608 del Código
Civil, y
VI. Pedirán, al efecto, las noticias que estimen necesarias del estado en que se halle la gestión
de la tutela, y adoptarán las medidas que juzguen convenientes para evitar los abusos, y
remediar los que puedan haberse cometido.
Artículo 893. En todos los casos de impedimento, separación o excusa del curador propietario
se nombrará curador interino, mientras se decide el punto. Resuelto, se nombrará en su caso
nuevo curador conforme a derecho.
Artículo 894. Sobre la rendición y aprobación de cuentas de los tutores, regirán las
disposiciones contenidas en los artículos 503 y siguientes de este Código con las siguientes
modificaciones:
I. No se requiere prevención judicial para que las rindan en el mes de enero de cada año,
conforme lo dispone el artículo 628 del Código Civil;
II. Se requiere prevención judicial para que las rindan antes de llegar a ese término;
CXXV.III. Las personas a quienes deben ser rendidas son, el mismo juez, el curador, el Consejo de
Tutela, el mismo menor que haya cumplido dieciséis años de edad, el tutor que la reciba y el
pupilo que dejare de serlo, y las demás personas que fija el Código Civil;
IV. La sentencia que desaprobare las cuentas indicará si fuere posible los alcances. Del auto
de aprobación pueden apelar el Ministerio Público, los demás interesados y el curador si hizo
observaciones; del auto de desaprobación pueden apelar el tutor, el curador y el Ministerio
Público, y
V. Si se objetaren de falsas algunas partidas, se substanciará el incidente por cuerda separada,
entendiéndose la audiencia sólo con los objetantes, el Ministerio Público y el tutor.
Artículo 895. Cuando del examen de la cuenta resulten motivos graves para sospechar dolo,
fraude o culpa en el tutor, se iniciará desde luego, a petición de parte o del Ministerio Público, el
juicio de separación, que se seguirá en la forma contenciosa, y si de los primeros actos del
juicio resultaren confirmadas las sospechas, se nombrará desde luego un tutor interino,
quedando en suspenso entre tanto el tutor propietario, sin perjuicio de que se remita testimonio
de los conducente a las autoridades penales.
Artículo 896. Los tutores y curadores no pueden ser removidos ni excusarse sino a través del
incidente contradictorio respectivo.
CAPITULO III
De la enajenación de bienes de menores o
incapacitados y transacción acerca de sus derechos
Artículo 897. Será necesaria licencia judicial para la venta de los bienes que pertenezcan
exclusivamente a menores o incapacitados y correspondan a las clases siguientes:
I. Bienes inmuebles;
II. Derechos reales sobres inmuebles;
III. Alhajas y muebles preciosos, y
IV. Acciones de compañías industriales y mercantiles, cuyo valor exceda del equivalente a un
año de salario mínimo vigente en el Estado.
Artículo 898. Para decretar la venta de bienes se necesita que al pedirse se expresen el motivo
de la enajenación y el objeto a que debe aplicarse la suma que se obtenga, y que se justifique
la absoluta necesidad o la evidente utilidad de la enajenación.
Si fuere el tutor quien solicitare la venta, debe proponer al hacer la promoción las bases del
remate en cuanto a la cantidad que debe darse de contado, el plazo, interés y garantías del
remanente.
La solicitud del tutor se substanciará en forma de incidente con el curador y el Ministerio
Público. La sentencia que se dictare es apelable en ambos efectos.
Los peritos que se designen para hacer el avalúo serán nombrados por el juez.
Artículo 899. Respecto de las alhajas y muebles preciosos el juez determinará si conviene o no
la subasta, atendiendo en todo a la utilidad que resulte al menor; de lo contrario, se procederá
conforme al artículo 581.
El remate de los inmuebles se hará conforme a los artículos 548 y siguientes y en él no podrá
admitirse postura que baje de las dos terceras partes del avalúo pericial ni la que no se ajuste a
los términos de la autorización judicial.
CXXVI.Si en la primera almoneda no hubiere postor, el juez convocará a solicitud del tutor, curador o
Consejo de Tutelas a una junta dentro del tercer día, para ver si son de modificarse o no las
bases del remate, señalándose nuevamente las almonedas que fueren necesarias.
Artículo 900. Para la venta de acciones y títulos de renta se concederá la autorización sobre la
base de que no se haga por menor valor del que se cotice en la plaza el día de la venta y por
conducto del corredor titulado, y si no lo hay, de comerciante establecido y acreditado.
Artículo 901. El precio de la venta se entregará al tutor si las fianzas o garantías prestadas son
suficientes para responder de él. De otra manera, se depositará en el establecimiento destinado
al efecto.
El juez señalará un término prudente al tutor para que justifique la inversión del precio de la
enajenación.
Artículo 902. Para la venta de los bienes inmuebles del hijo o de los muebles preciosos,
requerirán los que ejercen la patria potestad la autorización judicial en los mismos términos que
los señalados para el artículo 898. El incidente se substanciará con el Ministerio Público y con
un tutor especial que para el efecto nombre el juez desde las primeras diligencias. La base de la
primera almoneda, si es bien raíz, será el precio fijado por los peritos y la postura legal no será
menor de los dos tercios de este precio.
Bajo las mismas condiciones podrán gravar los padres los bienes inmuebles de sus hijos o
consentir la extinción de derechos reales.
Artículo 903. Para recibir dinero prestado en nombre del menor o incapacitado necesita el tutor
la conformidad del curador y del Consejo de Tutelas y después de la autorización judicial.
Artículo 904. Lo dispuesto en los artículos que preceden se aplicará al gravamen y enajenación
de los bienes de ausentes, así como a la transacción y arrendamiento por más de cinco años
de bienes de ausentes, menores e incapacitados.
CAPITULO IV
De la adopción
Adopción Simple
Artículo 905. El que pretende adoptar, deberá acreditar los requisitos señalados por los
artículos 414, 415 y 416 del Código Civil.
En la promoción inicial deberá manifestar el nombre y edad del menor o incapacitado, y el
nombre y domicilio de quienes ejerzan sobre él la patria potestad o la tutela, o de las personas o
Institución Pública que lo haya acogido; debiendo acompañar un certificado médico de buena
salud, así como un dictamen psicológico tanto de los adoptantes como del menor que se
pretenda adoptar, expedido por Instituciones del sector salud. Las pruebas pertinentes se
recibirán sin dilación en cualquier día y hora hábil, ordenándose previamente la práctica de un
estudio socioeconómico en el domicilio de él o los adoptantes.
La solicitud de adopción a que se refiere este artículo así como el consentimiento que otorguen
en su caso quienes ejerzan la patria potestad, deberá ser suscrita en forma personal por los
interesados debiendo el juez ordenar la ratificación de la misma, en su presencia, sin cuyo
requisito no se le dará trámite. Tampoco se le deberá dar trámite a las solicitudes que vengan
suscritas por el apoderado o representante legal del interesado. Los infractores de esta
disposición serán destituidos de su cargo, sin responsabilidad para el Tribunal Superior de
CXXVII.Justicia.
Cuando el menor hubiere sido acogido por una institución pública, el adoptante, recabará
constancia del tiempo de la exposición o abandono para los efectos del artículo 507 Fracción IV
del Código Civil. Si hubieren transcurrido menos de seis meses de la exposición o abandono, se
decretará el depósito del menor con el presunto adoptante, entre tanto se consuma dicho plazo.
Si el menor no tuviere padres conocidos y no hubiere sido acogido por institución pública, se
decretará el depósito con el presunto adoptante, por el término de seis meses para los mismos
efectos.
Artículo 906. Rendidas las justificaciones que se exigen en el artículo anterior y obtenido el
consentimiento de las personas que deban darlo conforme a los artículos 422 y 424 del Código
Civil, el juez de lo familiar resolverá dentro del tercer día lo que proceda sobre la adopción.
Artículo 907. Cuando el adoptante y el adoptado pidan que la adopción sea revocada, el juez
los citará a una audiencia verbal para dentro de los tres días siguientes, en la que resolverá
conforme a lo dispuesto en el artículo 432 del Código Civil.
Si el adoptado fuere menor de edad, para resolver sobre la revocación se oirá previamente a las
personas que prestaron su consentimiento conforme al artículo 422 del Código Civil, cuando
fuere conocido su domicilio, en caso contrario se oirá al representante del Ministerio Público y al
Consejo de Tutelas.
Para acreditar cualquier hecho relativo a la conveniencia de la revocación, en los casos del
artículo anterior, pueden rendirse toda clase de pruebas.
Artículo 908. La impugnación de la adopción y su revocación, en los casos de los artículos 433
y 434 del Código Civil, no pueden promoverse en diligencias de jurisdicción voluntaria.
Adopción Plena
Artículo 909. Los que pretendan una adopción plena deberán acreditar los requisitos señalados
en el artículo 440 del Código Civil, además en la solicitud de adopción deberán manifestar
nombre y edad del menor o incapacitado, nombre o domicilio de quienes ejerzan sobre él la
patria potestad o de las personas o institución pública que lo haya acogido; debiendo
acompañar un certificado médico de buena salud así como un dictamen psicológico tanto de los
adoptantes como del menor que se pretenda adoptar, expedidos por instituciones del sector
salud.
Las pruebas pertinentes se recibirán sin dilación en cualquier día y hora hábil, ordenándose
previamente la práctica de un estudio socioeconómico en el domicilio de los adoptantes.
La solicitud de adopción a que se refiere este artículo así como el consentimiento que otorguen
en su caso los que ejerzan la patria potestad, deberá ser suscrita en forma personal por los
interesados, debiendo el juez ordenar la ratificación de la misma en su presencia sin cuyo
requisito no se le dará tramite. Tampoco no se le deberá dar trámite a las solicitudes que
vengan suscritas por apoderado o representante legal de los interesados.
Los infractores de esta disposición serán destituidos de su cargo sin responsabilidad para el
Tribunal Superior de Justicia.
Cuando el menor hubiere sido acogido en una institución pública, los adoptantes recabarán
constancia del tiempo de la exposición o abandono para los efectos de la fracción III del artículo
CXXVIII.441 del Código Civil. Si hubiere transcurrido menos de dos años de la exposición o abandono,
se decretará el depósito del menor con los presuntos adoptantes, entre tanto se consuma dicho
plazo, si el menor no tuviera padres conocidos y no hubiera sido acogido por institución pública,
se procederá a la adopción.
Artículo 910. La adopción plena no puede ser revocada por los adoptantes.
Adopción hecha por extranjeros
Artículo 911. El extranjero que pretenda adoptar deberá cumplir con los requisitos establecidos
en el artículo 447 del Código Civil, además de los requisitos exigidos en el artículo 905 de éste
Código para la adopción simple.
Artículo 912. El juez debe solicitar al país de origen del adoptante, de la institución que
certifique su capacidad jurídica para adoptar dentro del término señalado en el artículo 448 del
Código Civil.
Artículo 913. Los adoptantes extranjeros que pretendan la conversión de una adopción simple
en adopción plena, una vez transcurridos dos años, deberá cumplir además, con los requisitos
que establece el artículo 449 del Código Civil.
A la promoción de solicitud correspondiente deberá acompañarse también copia certificada de
la sentencia ejecutoriada mediante la cual se resolvió la autorización de la adopción simple.
El juez citará a las partes interesadas a una sola audiencia con intervención del Ministerio
Público y citará para sentencia que se dictará dentro del término de ley.
CAPITULO V
De las informaciones ad perpetuam
Artículo 914. La información ad perpetuam podrá decretarse cuando no tenga interés más que
el promovente y se trate:
I. De justificar algún hecho o acreditar un derecho;
II. Cuando se pretenda justificar la posesión como medio para acreditar el dominio pleno de un
inmueble, y
III. Cuando se trate de comprobar la posesión de un derecho real.
En los casos de las dos primeras fracciones, la información se recibirá con citación del
Ministerio Público, y en el de la tercera, con la del propietario o de los demás partícipes del
derecho real.
El Ministerio Público y las personas con cuya citación se reciba la información, pueden tachar a
los testigos por circunstancias que afecten su credibilidad.
No se recibirá la información sin que previamente se publique la solicitud del promovente, por
tres veces consecutivas, de diez en diez días en el Boletín Judicial y en un periódico de los de
mayor circulación.
Artículo 915. El juez está obligado a ampliar el examen de los testigos con las preguntas que
estime pertinentes para asegurarse de la veracidad de su dicho.
Los testigos serán por lo menos tres de demostrado arraigo, de preferencia vecinos o
CXXIX.colindantes del lugar de ubicación de los bienes a que la información se refiera.
Artículo 916. Las informaciones se protocolizarán por el notario público que designe el
promovente y aquél extenderá testimonio al interesado para su inscripción en el Registro
Público de la Propiedad si así procediere.
Artículo 917. En ningún caso se admitirán en jurisdicción voluntaria informaciones de testigos
sobre hechos que fueren materia de un juicio comenzado; las que se recibieren con infracción
de este artículo no tendrán ningún valor.
CAPITULO VI
Apeo y deslinde
Artículo 918. El apeo o deslinde tiene lugar siempre que no se hayan fijado los límites que
separan un predio de otro u otros, o que habiéndose fijado hay motivo fundado para creer que
no son exactos, ya porque naturalmente se hayan confundido, ora porque se hayan destruido
las señales que los marcaban, bien porque éstas se hayan colocado en lugar distinto del
primitivo.
Artículo 919. Tiene derecho para promover el apeo y deslinde:
I. El propietario;
II. El poseedor con título bastante para transferir el dominio, y
III. El usufructuario.
Artículo 920. La petición de apeo y deslinde debe contener:
I. El nombre y ubicación de la finca que debe deslindarse;
II. La parte o partes en que el acto debe ejecutarse;
III. Los nombres y domicilios de los colindantes que pueden tener interés en el apeo y deslinde;
IV. El sitio donde están y donde deben colocarse las señales, y si éstas no existen, el lugar
donde estuvieron; y
V. Los planos y demás documentos que vengan a servir para la diligencia, y designación de un
perito por parte del promovente.
Artículo 921. Hecha la promoción, el juez la mandará hacer saber a los colindantes para que
dentro de tres días presenten los títulos o documentos de su posesión y nombren perito si
quisieren hacerlo, y se señalará el día, hora y lugar para que dé principio la diligencia de
deslinde.
Si fuere necesario identificar alguno o algunos de los puntos de deslinde, los interesados
podrán presentar dos testigos de identificación cada uno, a la hora de la diligencia.
Artículo 922. El día y hora señalados, el juez, acompañado del secretario, peritos, testigos de
identificación e interesados que asistan al lugar designado, dará principio a la diligencia
conforme a las reglas siguientes:
I. Practicará el apeo y deslinde, asentándose acta en que constarán todas las observaciones
que hicieren los interesados;
II. La diligencia no se suspenderá por virtud de las observaciones, sino en el caso de que
alguna persona presente en el acto un documento debidamente registrado que pruebe que el
terreno que se trata de deslindar es de su propiedad;
CXXX.III. El juez, al ir demarcando los límites del fundo deslindado, otorgará posesión al promovente
de la propiedad que quede comprendida dentro de ellos, si ninguno de los colindantes se
opusiera, o mandará que se le mantenga en la que esté disfrutando;
IV. Si hay oposición de alguno de los colindantes respecto a un punto determinado, por
considerar que conforme a sus títulos quede comprendido dentro de los límites de su
propiedad, el tribunal oirá a los testigos de identificación y a los peritos, e invitará a los
interesados a que se pongan de acuerdo. Si esto se lograre, se hará constar y se otorgará
posesión, según su sentido. Si no se lograre el acuerdo, se abstendrá el juez de hacer
declaración alguna en cuanto a la posesión respetando en ella a quien la disfrute, y mandará
reservar sus derechos a los interesados para que los hagan valer en el juicio correspondiente, y
V. El juez mandará que se fijen las señales convenientes en los puntos deslindados, las que
quedarán como límites legales.
Los puntos respecto a los cuales hubiere oposición, no quedarán deslindados ni se fijará en
ellos señal alguna, mientras no haya sentencia ejecutoria que resuelva la cuestión, dictada en el
juicio correspondiente.
Artículo 923. Los gastos generales del apeo y deslinde se harán por el que lo promueva. Los
que importen la intervención de los peritos que designen y de los testigos que presenten los
colindantes serán pagados por el que nombre a los unos y presente a los otros.
CAPITULO VII
Disposiciones relativas a otros actos de
jurisdicción voluntaria
Artículo 924. Se tramitará en la forma de incidente que habrá de seguirse con el Ministerio
Público en todo caso:
I. La autorización judicial que soliciten los emancipados por razón del matrimonio, para enajenar
o gravar bienes raíces o para comparecer en juicio; en este último caso se les nombrará un
tutor especial, y
II. La calificación de la excusa de la patria potestad en los casos a que se refiere el artículo 510
del Código Civil.
Artículo 925. Podrá decretarse el depósito de menores o incapacitados que se hallen sujetos a
la patria potestad o a la tutela y que fueren maltratados por sus padres, tutores o quienes los
tuvieren a su cuidado o reciban de éstos ejemplos perniciosos a juicio del juez, o sean
obligados por ellos a cometer actos reprobados por las leyes; de huérfanos o incapacitados que
queden en abandono por la muerte, ausencia o incapacidad física de la persona a cuyo cargo
estuvieren.
El menor de edad que deseando contraer matrimonio necesite acudir a la autoridad competente
para suplir el consentimiento de sus padres, puede solicitar al juez determine sobre su custodia.
En ambos casos no son necesarias formalidades de ninguna clase, asentándose solamente en
una o más actas las diligencias del día.
Artículo 926. La inscripción del registro de nacimiento por orden judicial podrá solicitarse ante
Juzgado de lo Familiar o Mixto de Primera Instancia, según corresponda, siempre que se trate
de personas que tengan más de siete años de edad, observándose las reglas siguientes:
I. A la promoción inicial deberá acompañarse constancia expedida por el Archivo Central del
CXXXI.Registro Civil, mediante la cual se haga constar que no existe registro de nacimiento con el
nombre presunto y demás datos de identificación de la persona que se pretende registrar;
constancia del domicilio del solicitante o de quien ejerza la patria potestad o la tutela, cuando se
trate de mayores de siete años pero menores de dieciocho años de edad, expedida por la
autoridad municipal competente; todos aquellos documentos tendientes a acreditar su
pretensión; y el nombre de dos testigos idóneos que corroboren el dicho de los solicitantes;
II. La información testimonial se practicará con citación del representante del Ministerio Público,
quien dentro de los tres días que sigan a la diligencia debe formular su pedimento;
III. El juez podrá ordenar discrecionalmente el desahogo de aquellas probanzas que a su juicio
estime pertinentes para emitir su resolución;
IV. Practicadas las diligencias antes mencionadas, haya o no pedimento del Ministerio Público,
el juez resolverá lo que proceda sobre la solicitud de inscripción del registro de nacimiento;
V. En el caso de que el juez conceda la inscripción del registro de nacimiento, se enviarán los
autos al Tribunal Superior de Justicia para su revisión de oficio;
VI. De confirmarse en su caso, por el Tribunal Superior de Justicia la resolución que conceda la
inscripción del registro de nacimiento, el juez enviará copia certificada de ésta al Oficial del
Registro Civil que corresponda para que levante el acta respectiva.
TÍTULO DÉCIMO SEXTO
De las controversias del orden familiar
CAPITULO ÚNICO
Artículo 927. Todos los problemas inherentes a la familia se consideran de orden público, por
constituir aquélla la base de la integración de la sociedad.
El juez de lo familiar estará facultado para intervenir de oficio en los asuntos que afecten a la
familia, especialmente tratándose de violencia intrafamiliar, menores y de alimentos decretando
las medidas necesarias que tiendan a preservarla y a proteger a sus miembros.
En los mismos asuntos, con la salvedad de las prohibiciones legales relativas a alimentos, el
juez deberá exhortar a los interesados a lograr un avenimiento, resolviendo sus diferencias
mediante convenio, con el que pueda evitarse la controversia o darse por terminado el
procedimiento.
Artículo 928. No se requieren formalidades especiales para acudir ante el juez de lo familiar
cuando se solicite la declaración, preservación o constitución de un derecho o se alegue la
violación o el desconocimiento de una obligación, tratándose de alimentos, de calificación de
impedimentos de matrimonio o de las diferencias que surjan entre marido y mujer sobre la
administración de los bienes comunes, educación de los hijos, oposición de maridos, padres y
tutores.
De igual manera podrán acudir ante el Juez de lo Familiar los concubinos cuando tengan
diferencias sobre la educación de los hijos.
En general, todas las cuestiones familiares similares que reclamen la intervención judicial.
Artículo 929. Podrá acudirse al Juez de lo Familiar por escrito o por comparecencia personal
en los casos urgentes a que se refiere el artículo anterior, exponiendo de manera breve y
concisa los hechos de que se trate. Con las copias respectivas de esa comparecencia y de los
documentos que en su caso se presenten se correrá traslado a la parte demandada, la que
deberá comparecer, en la misma forma dentro del término de nueve días. En tales
comparecencias las partes deberán ofrecer las pruebas respectivas. Al ordenarse ese traslado,
CXXXII.el juez deberá señalar día y hora para la celebración de la audiencia respectiva. Tratándose de
alimentos, ya sean provisionales o los que se deban por contrato, por testamento o por
disposición de la ley, el juez fijará a petición del acreedor, sin audiencia del deudor, y mediante
la información que estime necesaria, una pensión alimenticia provisional, mientras se resuelve
el juicio.
Será optativo para las partes acudir asesoradas, y en este supuesto, los asesores
necesariamente deberán ser licenciados en derecho, con cédula profesional. En cuanto el juez
se percate de que una de las partes se encuentre asesorada y la otra no, se solicitarán de
inmediato los servicios de un defensor de oficio, el que deberá acudir, desde luego, a enterarse
del asunto, disfrutando de un término que no podrá exceder de tres días para hacerlo, por cuya
razón se diferirá la audiencia en un término igual.
Artículo 930. En la audiencia las partes aportarán las pruebas que así procedan y que hayan
ofrecido, sin más limitación que no sean contrarias a la moral o estén prohibidas por la ley.
Artículo 931. La audiencia se practicará con o sin asistencia de las partes. El juez, para
resolver el problema que se le plantee, podrá cerciorarse personalmente o con el auxilio de
trabajadores sociales, de la veracidad de los hechos, quienes presentarán el trabajo que
desarrollen antes de la audiencia, pudiendo ser interrogados por el juez y por las partes. Su
intervención tendrá el valor de un testimonio de calidad, quedando sujeta su valoración a lo
dispuesto por el artículo 407. En el fallo se expresarán en todo caso los medios y pruebas en
los que se haya fundado el juez para dictarlo.
Artículo 932. El juez y las partes podrán interrogar a los testigos con relación a los hechos
controvertidos, pudiéndoles hacer todas las preguntas que juzguen procedentes, con la sola
limitación a que se refiere el artículo 930.
Artículo 933. La audiencia se llevará a cabo dentro de los treinta días contados a partir del auto
que ordene el traslado, en la inteligencia de que la demanda inicial deberá ser proveída dentro
del término de tres días.
Artículo 934. Si por cualquier circunstancia la audiencia no puede celebrarse, ésta se verificará
dentro de los ocho días siguientes. Las partes deberán presentar a sus testigos y peritos. De
manifestar bajo protesta de decir verdad no estar en aptitud de hacerlo, se impondrá al actuario
del juzgado la obligación de citar a los primeros y de hacer saber su cargo a los segundos,
citándolos asimismo para la audiencia respectiva, en la que deberán rendir dictamen. Dicha
citación se hará con apercibimiento de arresto hasta por treinta y seis horas, de no comparecer
el testigo o el perito sin causa justificada y al promovente de la prueba de imponerle una multa
hasta por el equivalente a treinta días de salario mínimo vigente en el Estado, en caso de que el
señalamiento de domicilio resulte inexacto o de comprobarse que se solicitó la prueba con el
propósito de retardar el procedimiento, sin perjuicio de que se denuncie la falsedad resultante.
Las partes en caso de que se ofrezca la prueba confesional, deberán ser citadas con
apercibimiento de ser declaradas confesas de las posiciones que se les articulen y sean
calificadas de legales, a menos que acrediten justa causa para no asistir.
Artículo 935. La sentencia se pronunciará de manera breve y concisa, en el mismo momento
de la audiencia de ser así posible o dentro de los ocho días siguientes.
Artículo 936. La apelación deberá interponerse en la forma y términos previstos por el artículo
674.
Cuando la tramitación del juicio se haya regido por las disposiciones generales de este Código,
igualmente se regirá por estas disposiciones, por lo que toca a los recursos; pero en todo caso,
CXXXIII.si la parte recurrente careciere de abogado, la propia sala solicitará la intervención de un
defensor de oficio, quien gozará de un plazo de tres días más para enterarse del asunto y a
efecto de que haga valer los agravios o cualquier derecho a nombre de la parte que asesore.
Artículo 937. Salvo los casos previstos en el artículo 683, en donde el recurso de apelación se
admitirá en ambos efectos, en los demás casos, dicho recurso procederá en el efecto
devolutivo.
Las resoluciones sobre alimentos que fueren apeladas, se ejecutarán sin fianza.
Artículo 938. Los autos que no fueren apelables pueden ser revocados por el juez que los
dicta.
Son procedentes en materia de recursos, igualmente los demás previsto en este código y su
tramitación se sujetará a las disposiciones generales del mismo y además de los casos ya
determinados expresamente en esta ley, para lo no previsto al respecto, se sujetará a las
disposiciones generales correspondientes.
Artículo 939. La recusación no podrá impedir que el juez adopte las medidas provisionales
sobre el depósito de personas, alimentos y menores.
Artículo 940. Ninguna excepción dilatoria podrá impedir que se adopten las referidas medidas.
Tanto en este caso como en el del artículo anterior, hasta después de tomadas dichas medidas
se dará el trámite correspondiente a la cuestión planteada.
Artículo 941. Los incidentes se decidirán con un escrito de cada parte y sin suspensión del
procedimiento. Si se promueve prueba, deberá ofrecerse en los escritos respectivos, fijando los
puntos sobre los que verse, y se citará dentro de ocho días para audiencia indiferible, en que se
reciba, se oigan brevemente las alegaciones, y se dicte la resolución dentro de los tres días
siguientes.
Artículo 942. La recuperación de la patria potestad se sujetará a las reglas de éste capítulo
cumpliendo con los requisitos establecidos en los artículos 511 y 512 del Código Civil.
Artículo 943. En los juicios que se ventilen por esta vía, el desistimiento o allanamiento a la
demanda, deberá ser ratificado ante el Juez del conocimiento.
Artículo 944. En todo lo no previsto y en cuanto no se opongan a lo ordenado por el presente
capítulo, se aplicarán las reglas generales de este código.
TITULO DÉCIMO SÉPTIMO
De la Justicia de Paz
Artículo 945. En el Estado de Baja California Sur, habrá los juzgados de Paz que determine la
ley Orgánica del Poder Judicial del Estado.
Artículo 946. Conocerán los jueces de Paz en materia civil o mercantil, de los juicios cuya
cuantía se señale por la Ley Orgánica del Poder Judicial del Estado de Baja California Sur.
CXXXIV.Para estimar el interés del negocio se atenderá a los que el actor demande. Los réditos, daños
y perjuicios no serán tenidos en consideración si son posteriores a la presentación de la
demanda, aún cuando se reclamen en ella.
Cuando se trate de arrendamiento o se demande el cumplimiento de una obligación consistente
en prestaciones periódicas, se computará el importe de las prestaciones en un año, a no ser
que se tratare de prestaciones vencidas, en cuyo caso se estará a lo dispuesto en la primera
parte de este artículo.
Artículo 947. Si se dudare del valor del bien demandado o del interés del juicio, antes de
expedirse la cita para el demandado, el juez oirá el dictamen de un perito que él mismo
nombrará a costa del actor.
Aún cuando esto se hubiere hecho, el demandado, en el acto del juicio, podrá pedir que se
declare que el negocio no es de la jurisdicción de paz, por exceder de la cuantía que determine
la Ley Orgánica del Poder Judicial del Estado y, en tal caso, el juez oirá lo que ambas partes
expongan y la opinión de los peritos que presenten, resolviendo en seguida. Si declarare ser
competente, se continuará la audiencia como lo establecen los artículos 963 al 966 de este
Código.
Artículo 948. Cuando el juez, en cualquier estado del negocio, encuentre que éste no es de su
competencia por exceder de los límites que se fijan en el artículo 945 o en razón de
corresponder al juez de diversa jurisdicción o de otro fuero, suspenderá de plano el
procedimiento y remitirá lo actuado al juez competente.
Artículo 949. Cuando el juez de Paz recibiera inhibitoria de otro juzgado en que se promueva
competencia por razón de la cuantía y creyere debido sostener la suya, el mismo día lo
comunicará al competidor y remitirá su expediente con oficio inhibitorio sin necesidad de
informe especial al Tribunal Superior, si se tratare del Partido Judicial de La Paz, o el Juez de
Primera Instancia del lugar de su jurisdicción distinto al competidor.
El Tribunal o el Juez de Primera Instancia, sin otro trámite decidirá la competencia en una
audiencia que se celebrará dentro de las cuarenta y ocho horas siguientes al recibo de los
documentos, y al cual será citado el Ministerio Público, sin que sea necesaria su asistencia para
que se verifique la vista.
Emplazamiento y citaciones
Artículo 950. A petición del actor se citará al demandado para que comparezca dentro del
tercer día. En la cita que en presencia del actor será expedida y entregada a la persona que
debe llevarla se expresará por lo menos el nombre del actor, lo que demande, la causa de la
demanda, la hora que se señale para el juicio y la advertencia de que las pruebas se
presentarán en la misma audiencia.
Debe llevarse en los juzgados de paz un libro de registro en que se asentarán por días y meses
los nombres de actores y demandados y el objeto de las demandas.
Puede el actor presentar su demanda en forma verbal o por escrito.
Artículo 951. La cita del emplazamiento se enviará al demandado por medio del secretario
actuario del juzgado o agente de policía al lugar que el actor designe para ese fin y que podrá
ser:
CXXXV.I. La habitación del demandado, su despacho, su establecimiento mercantil o su taller;
II. El lugar en que trabaje u otro que frecuente y en que ha de creerse que se halle al llevarle la
cita, y
III. La finca o departamento arrendado cuando se trate de desocupación.
Artículo 952. La persona encargada de entregar la cita, se cerciorará de que el demandado se
encuentra en el lugar designado y le entregará la cita personalmente. Si no lo encontrare y el
lugar fuere alguno de los enumerados en las fracciones I o III del artículo anterior,
cerciorándose de este hecho, dejará cita con la persona de mayor confianza que encuentre. Si
no se encontrare al demandado, y el lugar no fuere de los enumerados en las fracciones I o III
no se le dejará la cita, debiéndose expedir de nuevo cuando lo promueva el actor.
Artículo 953. Cuando no se conociere el lugar en que el demandado viva o tenga el principal
asiento de sus negocios o cuando viviendo o trabajando en un lugar se negaren él o las
personas requeridas a recibir el emplazamiento, se podrá hacer la notificación en el lugar donde
se encuentre.
Artículo 954. El actor tiene derecho de acompañar a la persona encargada de llevar la cita para
hacer las indicaciones que faciliten la entrega.
Artículo 955. Las citas se extenderán en formatos impresos, agregando una copia de la cita al
expediente respectivo.
Artículo 956. La persona encargada de entregar la cita recogerá en la copia, recibo de ella, la
cual, si no supiere o no pudiere firmar la persona que debiere hacerlo, será firmado por alguna
otra persona presente, en su nombre, asentándose en la copia a quien se haya hecho la
entrega y el motivo.
Artículo 957. En los casos a que se refiere el artículo 953, el recibo se firmará por la persona a
quien se hiciere la citación. Si no supiere o no pudiere firmar, lo hará a su ruego un testigo; si no
quisiere firmar o presentar testigos que lo hagan, firmará el testigo requerido al efecto por el
notificador, y si éste se negare le será impuesta una multa hasta de cinco días salario.
En la copia de la cita se asentará la razón de lo ocurrido.
Artículo 958. Los peritos, testigos y, en general, terceros que no constituyan parte pueden ser
citados por correo, telégrafo, vía telefacsimilar, en este último caso a petición de parte
interesada.
El secretario hará constar las notificaciones practicadas por estos medios conforme a lo
dispuesto en el artículo 120 de este Código.
Identidad de las partes.
Artículo 959. Cuando se presente como actor o como demandado alguien que no sea
personalmente conocido por el juez ni por el secretario, se procederá a su identificación por
medio de declaración oral o carta de conocimiento de persona caracterizada y de arraigo, por
documento bastante o por cualquier otro medio que fuere suficiente a juicio del juez.
No será necesaria la identificación aunque se trate de personas desconocidas cuando por la
naturaleza o circunstancias del caso no hubiere peligro de suplantación de la persona.
El que se presente como actor o como demandado usando el nombre de otro para hacerse
pasar por él, se considerará como falsario y quedará sujeto a las sanciones que determine el
CXXXVI.Código Penal.
Del juicio
Artículo 960. Si el día y hora señalados para la celebración de la audiencia no estuviere
presente injustificadamente el actor y sí el demandado, se impondrá a aquél una multa de hasta
cinco días salario mínimo general diario vigente en el Estado, que se aplicará al demandado por
vía de indemnización y, sin que se justifique haberse hecho el pago, no se citará de nuevo para
el juicio.
Artículo 961. Si al ser llamado a contestar la demanda no estuviere presente el demandado y
constare que fue debidamente citado, lo cual comprobará el juez con especial cuidado, se dará
por contestada la demanda en sentido afirmativo y se continuará la audiencia. Cuando se
presente durante ella el demandado, continuará ésta con su intervención según el estado en
que se halle y no se le admitirá prueba sobre ninguna excepción si no demostrare el
impedimento de caso fortuito o fuerza mayor que le impidiera presentarse a contestar la
demanda.
Artículo 962. Si el día y hora señalados para la celebración de la audiencia, no estuviere
presente el actor ni el demandado, se tendrá por no expedida la cita y podrá expedirse de
nuevo si el actor lo pidiere. Lo mismo se observará cuando no concurra el demandado y
aparezca que no fue citado debidamente.
Artículo 963. Concurriendo al juzgado las partes en virtud de la citación se abrirá la audiencia y
en ella se observarán las siguientes prevenciones:
I. Expondrán oralmente sus pretensiones por su orden, el actor su demanda, y el demandado
su contestación, y exhibirán los documentos y objetos que estimen conducentes a su defensa y
presentarán a los testigos y peritos que pretendan ser oídos;
II. Las partes pueden hacerse mutuamente las preguntas que quieran, interrogar a los testigos y
peritos y, en general, presentar todas las pruebas que se puedan rendir desde luego;
III. Todas las acciones y excepciones o defensas se harán valer en el acto mismo de la
audiencia, sin substanciar artículos o incidentes de previo pronunciamiento. Si de lo que
expongan o prueben las partes resultara demostrada la procedencia de una excepción dilatoria,
el juez lo declarará así, desde luego, y dará por terminada la audiencia. Ante los jueces de Paz,
sólo se admitirá reconvención hasta por la misma cantidad que como máxima por su
competencia señale la ley;
IV. El juez podrá hacer libremente las preguntas que juzgue oportunas a cuantas personas
estuvieren presentes en la audiencia, carear a las partes entre sí o con los testigos, y a éstos,
los unos con los otros, examinar documentos, objetos o lugares y hacerlos reconocer por
peritos;
V. Cuando una de las partes lo pida, la otra deberá ser citada desde el emplazamiento y
concurrirá personalmente a la audiencia para contestar las preguntas que se le hagan, a menos
de que el juez la exima por causa de enfermedad, ausencia, ocupación urgente u otro motivo
fundado. Hecho el llamamiento y desobedecido por el citado, o rehusándose éste a contestar si
comparece, el juez podrá tener ciertas las afirmaciones de la otra parte;
VI. En cualquier estado de la audiencia y en todo caso antes de pronunciar el fallo, el juez
exhortará a las partes a una composición amigable, y si se lograre la avenencia, se dará por
terminado el juicio, y
VII. El juez oirá las alegaciones de las partes, para lo cual concederá hasta diez minutos a cada
una, y dentro del término de cinco días pronunciará su fallo.
Artículo 964. Las sentencias se dictarán a verdad sabida, sin necesidad de sujetarse a las
CXXXVII.reglas sobre estimación de pruebas, sino apreciando los hechos según los jueces lo creyeren
debido en conciencia.
Artículo 965. Debe el juez observar escrupulosamente lo dispuesto por el artículo 142 de este
Código, aún en negocios mercantiles. No se impondrán multas por temeridad. Los gastos de
ejecución serán a cargo del condenado.
Artículo 966. Contra las resoluciones pronunciadas por los jueces de paz no se dará más
recurso que el de responsabilidad.
Ejecución de sentencias
Artículo 967. Los jueces de paz tienen obligación de proveer la eficaz e inmediata ejecución de
sus sentencias y a ese efecto dictarán todas las medidas necesarias en la forma y términos que
a su juicio fueren procedentes, sin contrariar las reglas siguientes:
I. Si al pronunciarse la sentencia estuvieren presentes ambas partes, el juez las interrogará
acerca de la forma que cada una proponga para la ejecución y procurará que lleguen a un
avenimiento a ese respecto;
II. El condenado podrá proponer fianza de persona abonada para garantizar el pago, y el juez,
con audiencia de la parte que obtuvo, calificará la fianza según su arbitrio, y si la aceptare podrá
conceder un término hasta de quince días para el cumplimiento y aún mayor tiempo si el que
obtuvo estuviere conforme en ellas. Si vencido el plazo el condenado no hubiere cumplido, se
procederá de plano contra el fiador, quien no gozará de beneficio alguno;
III. Llegado el caso, el ejecutor asociado de la parte que obtuvo y sirviendo de mandamiento en
forma la sentencia condenatoria, procederá al secuestro de bienes conforme a los artículos que
siguen.
Artículo 968. El secuestro podrá recaer en toda clase de muebles, con excepción de los
vestidos, muebles de uso común e instrumentos y útiles de trabajo, en cuanto sean
enteramente indispensables, a juicio del ejecutor, y de los sueldos y pensiones del erario. El
embargo de sueldo o salarios sólo se hará cuando la deuda reclamada fuere por alimentos o
por responsabilidad proveniente de delitos, graduándola el ejecutor, equitativamente en
atención al importe de los sueldos y a las necesidades del ejecutado y su familia.
Artículo 969. La elección de los bienes en los que hubiere de recaer el secuestro, será hecha
por el ejecutor, prefiriendo los más realizables y teniendo en cuenta lo que expongan las partes.
Artículo 970. Si no se hallare el condenado en su habitación, despacho, taller o
establecimiento, la diligencia se practicará con la persona que se encuentre, y si no hubiere
nadie, se entenderá con un vecino.
Artículo 971. En caso contrario, previa orden especial y escrita del juez, se podrán practicar
cateos y romper cerraduras en cuanto fuere indispensable para encontrar bienes bastantes.
Artículo 972. Si el secuestro recayere en créditos o rentas, la ejecución consistirá en notificar al
que deba de pagarlos que los entregue al juzgado luego que se venzan o sean exigibles.
Cualquier fraude o acto malicioso para impedir la eficacia del secuestro, como anticipar el pago
o aparecer despedido el empleado o rescindido el contrato, hará personal y directamente
responsable al notificado y, en consecuencia, a él se le exigirá el pago de lo sentenciado, a
reserva de que a su vez lo exija a la parte condenada.
Artículo 973. El remate de bienes muebles se hará en la forma que determina el artículo 581
CXXXVIII.de este Código. Si se tratare de bienes raíces se anunciará el remate por medio de aviso que
fijen en los lugares de costumbre y en la puerta del juzgado, y se hará previa citación de los
acreedores que resulten del certificado de gravámenes que sin causa de derechos expedirá el
registrador público de la propiedad. El avalúo se hará por medio de cualquier clase de pruebas
que el juez podrá allegar de oficio.
Artículo 974. Todos los actos del ejecutor o secretario serán revisables, sea de oficio o a
petición de parte, por el juez, quien podrá modificarlos o revocarlos según lo creyere justo.
Artículo 975. Cuando la sentencia condene a entregar bien determinado, para obtener su
cumplimiento se podrán emplear los medios de apremio que autoriza el artículo 72 de este
Código, y si fuere necesario el cateo, se podrá autorizar, previa orden especial y escrita, que se
rompan cerraduras en cuanto fuere posible, para encontrar el bien.
Si ni aún así se obtuviere la entrega, el juez fijará la cantidad que como reparación se deba
entregar a la parte que obtuvo, procediéndose a exigir su pago con arreglo a los artículos 967 a
973.
Artículo 976. Si la sentencia condena a hacer, el juez señalará al que fue condenado, un plazo
prudente para el cumplimiento y se estará en todo a lo dispuesto en el artículo 501 de este
Código.
Si el hecho consistiere en el otorgamiento de un contrato o la celebración de un acto jurídico, el
juez lo ejecutará en rebeldía del condenado.
Artículo 977. El tercero que considere perjudicados sus derechos al ejecutar la sentencia
ocurrirá al juez de paz, presentando sus pruebas, y el juez, con audiencia inmediata de las
partes, resolverá si subsiste o no el secuestro o el acto de ejecución practicado, sin decidir
sobre la propiedad del bien ni sobre otros hechos controvertidos.
Artículo 978. Los juicios de desocupación de predios o localidades arrendadas se
substanciarán conforme a las reglas establecidas para los demás juicios, sin tener en caso
alguno período de lanzamiento.
Cuando la sentencia condene a la desocupación se concederá para ésta un término de ocho a
veinte días, según la importancia del bien arrendado, a juicio del juez, pero desde luego se
procederá al aseguramiento de bienes suficientes a cubrir el importe de las rentas a cuyo pago
se hubiere condenado.
La desocupación de predios rústicos podrá decretarse hasta los sesenta días.
Incidentes
Artículo 979. Las cuestiones incidentales que se susciten ante los jueces de paz se resolverán
juntamente con la principal, a menos que por su naturaleza sea forzoso decidirlas antes, o que
se promuevan después de la sentencia, pero en ningún caso se formará artículo, sino que se
decidirán de plano.
La conexidad sólo procede cuando se trate de juicios que se sigan ante el mismo juez de paz y
se resolverán luego que se promueva, sin necesidad de audiencia especial ni de otra actuación.
Queda abolida la práctica de promover acumulaciones de autos llevados ante juzgados de paz
diferentes.
CXXXIX.Artículo 980. Las promociones de nulidad de actuaciones por falta o defectos de citación o
notificación, serán resueltas de plano por el Juez, sin formar artículo ni suspender el
procedimiento.
Reglas generales
Artículo 981. Las disposiciones de este título se aplicarán también en los juicios sobre actos
mercantiles, sin que a ello obsten las disposiciones que en contrario hay en el Código de
Comercio.
Artículo 982. En los negocios de la competencia de los juzgados de paz, únicamente se
aplicarán las disposiciones de este código y de la Ley Orgánica del Poder Judicial del Estado de
Baja California Sur, en lo que fuere indispensable, para complementar las disposiciones de este
título y que no se opongan directa o indirectamente a éstas.
Artículo 983. Ante los jueces de paz no será necesaria la intervención de abogados ni se
exigirá forma determinada en las promociones o alegaciones que se hagan.
Artículo 984. El despacho de los juzgados de Paz se regirá por lo establecido por la Ley
Orgánica del Poder Judicial del Estado.
Artículo 985. Las audiencias serán públicas. Si en la hora señalada para la audiencia no se
hubiere terminado el negocio o negocios anteriores, las personas citadas deberán permanecer
hasta que llegue su turno al asunto respectivo, siguiéndose rigurosamente para la vista de los
negocios el orden que les corresponda, según la lista del día, que se fijará en los tableros del
juzgado desde la víspera.
Cuando fuere necesario esperar a alguna persona a quien se hubiere llamado a la
audiencia o conceder tiempo a los peritos para que examinen las cosas acerca de las que
hayan de emitir dictamen u ocurriere algún otro caso que lo exija, a juicio del juez, se
suspenderá la audiencia por un término prudente no mayor de una hora, y si fuere enteramente
indispensable, dispondrá el juez la continuación para el día siguiente a más tardar. La violación
de este precepto amerita corrección disciplinaria, que impondrá el superior y será anotada en el
expediente que a cada funcionario judicial corresponda.
Artículo 986. Para cada asunto se formará un breve expediente con los documentos relativos a
él y, en todo caso, con el acta de la audiencia, en la que sucintamente se relatarán los puntos
principales y se asentará la sentencia así como lo relativo a su ejecución. Bastará que las actas
sean autorizadas por el juez y el secretario o los testigos de asistencia en su caso, pero los
interesados tendrán el derecho de firmarlas también, pudiendo sacar copias de ellas, cuya
exactitud certificará el secretario, previo cotejo que así se pidiere. El condenado que estuviere
presente firmará en todo caso el acta, a menos de no saber o estar físicamente impedido; si
fuere posible imprimirá sus huellas digitales.
Artículo 987. Los documentos y objetos presentados por las partes, le serán devueltos al
terminar la audiencia, tomándose razón.
Artículo 988. Para la facilidad y rapidez en el despacho, las citas, órdenes, actas y demás
documentos necesarios se extenderán en formatos impresos que tendrán los espacios que su
CXL.objeto requieran y los cuales se llenarán haciendo constar en breve extracto lo indispensable
para la exactitud y precisión del documento. Cuando por motivos especiales fuere necesario
hacer constar más de lo que cupiere en el espacio correspondiente, se escribirá al reverso del
documento o en hojas que se agregarán a él. El Pleno del Tribunal fijará cada año en el mes de
diciembre, los modelos de los formatos que se hayan de emplear en el año siguiente, oyendo al
efecto a los jueces de paz, a los que convocarán a las juntas que estime necesarias, y cuidarán
de la impresión y distribución de los formatos en cantidad necesaria.
Artículo 989. Los jueces de paz no son recusables; pero deben excusarse cuando están
impedidos; en tal caso el negocio pasará a otro juzgado del mismo Partido Judicial, si lo
hubiere; y si no, al juez de Primera Instancia en turno.
Si los jueces impedidos no se excusaren, a queja de parte, el Superior impondrá una corrección
disciplinaria y hará la anotación en el expediente del servidor público.
T R A N S I T O R I O S :
Artículo Primero.- Este Código entrará en vigor el día 15 de junio del año de mil novecientos
noventa y siete, previa su publicación en el Boletín Oficial del Gobierno del Estado de Baja
California Sur.
Artículo Segundo.- Desde esa misma fecha, quedan sin efecto, las disposiciones del Código
de Procedimientos Civiles para el Distrito Federal vigentes hasta entonces por disposición
expresa del artículo segundo transitorio de la Constitución Política del Estado de Baja California
Sur, salvo lo que se dispone en los artículos siguientes.
Artículo Tercero.- Las disposiciones de este Código, regirán los procedimientos judiciales o
administrativos que se inicien con posterioridad a su entrada en vigor.
Todos los procedimientos pendientes de resolver en primera y segunda instancia en el
momento de entrar en vigor el presente Código, se sujetarán a las disposiciones del Código
anterior.
Artículo Cuarto. Los juicios hipotecarios pendientes de resolver en primera y segunda
instancia en el momento de entrar en vigor el presente Código, se sujetarán a las disposiciones
del Código anterior. Lo mismo se observará respecto de las personas que tengan contratados
créditos con anterioridad a la entrada en vigor del presente decreto, y en tratándose de la
novación o reestructuración de créditos contraidos con anterioridad a la entrada en vigor del
presente Código.
Artículo Quinto.- Los procedimientos que se encuentren en etapa de ejecución forzosa se
sujetarán al Código anterior.
DADO EN LA SALA DE SESIONES DEL PODER LEGISLATIVO.- LA PAZ, BAJA CALIFORNIA
SUR , A LOS VEINTITRES DIAS DEL MES DE MAYO DE MIL NOVECIENTOS NOVENTA Y
SIETE.-
DIP. MANUEL SALVADOR SALGADO AMADOR
P R E S I D E N T E
DIP. JESUS REDONA
MURILLO
CXLI.S E C R E T A R I O
FE DE ERRATAS AL DECRETO NUMERO 1124, EXPEDIDO EL 23 DE MAYO DE 1997 POR
EL CONGRESO DEL ESTADO DE BAJA CALIFORNIA SUR Y PUBLICADO EN EL BOLETÍN
OFICIAL DEL GOBIERNO DEL ESTADO EN LA MISMA FECHA, MEDIANTE EL CUAL SE
APRUEBA EL CODIGO DE PROCEDIMIENTOS CIVILES PARA EL ESTADO DE BAJA
CALIFORNIA SUR. LA PAZ, BAJA CALIFORNIA SUR , A LOS 21 DIAS DEL MES DE MAYO
DE 1998.-
DIP. LIC. CESAR DE JESÚS ORTEGA SALGADO.
P R E S I D E N T E
DIP. JESÚS REDONA MURILLO
S E C R E T A R I O
DECRETO 1281
DADO EN EL SALON DE SESIONES DEL PODER LEGISLATIVO DEL ESTADO, EN LA PAZ,
BAJA CALIFORNIA SUR, A LOS VEINTISIETE DIAS DEL MES DE NOVIEMBRE DEL 2001.
SE PUBLICO EN EL BOLETÍN NO. 2 DEL 7 DE ENERO DEL 2002.
CXLII