Tec de Monterrey, Campus Estado de México
Verba Iuris
 
 
 
 
 

 

 

 

El hombre, su dimensión jurídica y social.

Dr. dddPor Mtra.Eloísa Alemán Campos

 

Las normas jurídicas han regulado la vida del hombre[1] desde que éste ha vivido en sociedad. La regulación a que me refiero consiste tanto en la protección jurídica como en las actividades personales, empresariales y sociales de las personas; desde que el ser es concebido pero no nacido; durante el periodo de incapacidad jurídica; cuando el hombre es sujeto de derechos y obligaciones, hasta incluso para cuidar su cuerpo físico una vez que muere, y llevar a cabo su voluntad a través de un testamento, después de su muerte, ha sido y sigue siendo el objetivo del derecho. El hombre, entones, es un ser con derechos y deberes de los cuales deriva su dimensión jurídica.


A través de la historia, en las distintas civilizaciones es una constante la lucha del hombre por la justicia y la equidad, y es en el derecho en donde el hombre encuentra respaldo y repuesta a esta lucha, así como a la aspiración de regular su conducta en sociedad y dar la estabilidad a derechos para los cuales ha tenido que hacer valer en forma personal y social; este proceso de logros en la normatividad de la conducta humana y por lo tanto en los derechos fundamentales del hombre ha ido, en la mayoría de los pueblos, en progreso, regulándose actividades que antes no se realizaban y que por lo tanto no estaban previstas en las leyes o simplemente porque no se consideraban por cuestiones políticas, sociales económicas o simplemente de ignorancia.

Tradicionalmente los sujetos del derecho han sido los hombres y las organizaciones, lo que en términos jurídicos conocemos como personas físicas y personas morales, o personas individuales y personas colectivas; sin embargo, el hombre considerado individualmente, se le ha identificado ontológicamente con el sujeto de derecho, sin embargo, esto ha sido problemático, ya que desde el momento en que los romanos definieron la personalidad jurídica derivada del jus civile, sólo a los cives, al igual que durante el imperio imaginaron que ciertas “universalidades” como el aerarium, y el fiscum, o algunas colectividades institucionalizadas como las corporaciones e instituciones políticas sacras, judiciales, entre otras, reconocidas por el derecho público (corpora), las organizaciones civiles (collegia) y las fundaciones [2].

La trama cada vez más compleja de vinculaciones humanas; la creciente especificación y división del trabajo social y la necesidad –surgida de la experiencia histórica- de una actividad unificada de ciertos grupos sociales constituidos en torno a intereses y finalidades comunes, generaron la idea de considerar como sujetos de derechos y obligaciones, respecto a ciertos actos específicamente delimitados, no sólo a los individuos humanos sino también a las unidades reasentadas por las agrupaciones o asociaciones de ellos. Surgió así en la edad media la noción de corpus mysticum que designaba a la subjetividad jurídica colectiva y que había de ser desarrollada más tarde con las denominaciones de persona moral, jurídica o ideal. Esta noción permitió acomodar el significado de sujeto de derecho a toda entidad –individuo o conjunto unificado de individuos- jurídicamente habilitada para adquirir derechos o contraer obligaciones.

Posteriormente, cuando los pandectistas alemanes del siglo XIX reactualizaron sobre bases nuevas la concepción romanista, consistente en atribuir una quasi personalidad a ciertas universalidades, se difundió el concepto de que también algunos patrimonios de afectación como el físco y la hereditas jacens adquieren con relación a los fines y objetos económicos a los cuales están afectados, el carácter de sujetos de derechos y obligaciones patrimoniales.

Pero la tradicional equiparación del sujeto de derecho con el individuo humano, o mejor dicho, con la concepción antropomórfica del sujeto de derecho, ha sufrido en nuestros tiempos la más aguda crítica con la aparición y difusión de la Teoría Pura del Derecho de Kelsen.


La Revolución Francesa fue sin duda un parte-aguas en lo que se refiere a logros normativos ya que es la Declaración Universal de los Derechos Humanos la que hace palpable las aspiraciones de los hombres, consagrando derechos que son para todo ser humano, al tiempo que se aspira también a la paz y la seguridad.

“Proclama la presente Declaración Universal de Derechos Humanos como ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren, por medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos, tanto entre los pueblos de los Estados Miembros como entre los de los territorios colocados bajo su jurisdicción.”

El punto de protección de la Declaración Universal de Derechos Humanos es el mismo hombre, su personalidad, en su dimensión social y jurídica, teniendo como base de ello la dignidad humana, la justicia y la igualdad. Igualdad al no discriminar al hombre en razón de raza, sexo, idioma, religión, condición económica o social, además de los derechos individuales como son el derecho a la vida, a un trabajo, a descansar , a circular libremente por cualquier lugar en el mundo.


Es el ser humano quien ejercita sus derechos y deberes como una manifestación de su capacidad social, en forma racional y reflexiva.


El hombre, como parte de una comunidad social, tiene obligaciones que cumplir. En el caso concreto de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre todos los seres humanos tenemos obligaciones que cumplir, no obstante ¿cómo cumplir algo que ni siquiera se conoce?, en este punto es sumamente importante el papel que juega la educación, ya que será a través de las instituciones educativas, especialmente de los maestros, como medio para el logro de dicho objetivo, que todos los seres humanos logren conocer, reflexionar y hacer conciencia de los contenidos de la multicitada Declaración Universal, con el fin único de que aspire al logro de la justicia, la seguridad jurídica y, en sí de la paz.


Nayibe Chacón Gómez [3], en su trabajo titulado Evolución de los sujetos del Derecho Internacional: Las empresas transnacionales, concluye lo siguiente:


“ Los sujetos tradicionales del Derecho Internacional, los Estados, siguen siendo los principales actores de las relaciones internacionales. Su existencia esta sujeta a la concurrencia de los elementos tangibles territorio y población, y a un elemento intangible pero susceptible de ser cuantificada y cualificada como lo es la soberanía. Una vez que se concuerdan estos aspectos estamos en presencia de un Estado soberano, y, es este Estado quien, haciendo uso de su voluntad soberana, crea a las organizaciones internacionales, que una vez establecidas cumplen con los objetivos que los mismos Estados han dispuesto para su realización.
Pero, el desarrollo de las relaciones económicas internacionales ha mostrado un nuevo actor, las empresas transnacionales, cuyo poder y capital, las han hecho dueñas de las fuerzas tecnológicas y de las invenciones en todos los sectores. Son ellas quienes disponen en la mayoría de los países las políticas o lineamientos económicos y por vía consecuencia, la dinámica social interna del país que sirve de anfitrión para la inversión del capital extranjero. Esto último, produce necesariamente un enfrentamiento con la concepción del Estado soberano.
No podemos considerar a las empresas transnacionales como sujetos del Derecho Internacional, pero tampoco podemos desconocer las implicaciones que representan para la economía de sociedad internacional y en particular de los Estados soberanos su existencia y el desarrollo de la actividad para la cual han sido creadas.


La importancia que han adquirido las empresas transnacionales como motores de la economía regional y mundial, ha determinado que el problema de su dimensión sea considerado a los más altos niveles en los países y en las organizaciones internacionales".


Hablándonos de un sujeto colectivo específico que son los Estados y que se refiere a sujetos del Derecho Internacional, como elementos actuales y activos de un mundo cada vez más globalizado.


Ahora bien, la propuesta Constitución Europea en Parte II; contiene la Declaración de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, tal y como fue proclamada en Niza en diciembre de 2000, con algunas modificaciones en su preámbulo y en las disposiciones finales de naturaleza horizontal relativas al ámbito de aplicación y a la interpretación de su contenido.


¿Qué aporta la Constitución Europea al sujeto del Derecho?


La garantía del respeto de determinados valores comunes y de un modelo europeo de sociedad.


• El respeto de la dignidad humana, la libertad, la democracia, la igualdad, el Estado de derecho y los derechos humanos.
• Una sociedad caracterizada por el pluralismo, la ausencia de discriminación, la tolerancia, la justicia, la solidaridad y la igualdad entre hombres y mujeres.
• Sólo los Estados que respetan estos valores pueden adherirse a la Unión Europea. Asimismo, pueden tomarse medidas contra los Estados miembros que no respeten estos mismos valores.


En conclusión, el hombre es y será un ente social, cuyo comportamiento está regulado por las normas jurídicas vigentes de la comunidad a la que pertenece, a nivel municipal, estatal, federal e incluso internacional, el derecho le da a la persona la dimensión jurídica necesaria para ser un ente productivo y positivo en la sociedad en la que interactúa.


Una de las principales manifestaciones de la capacidad social del hombre es sin duda, la defensa de sus derechos.
Uno de los factores que vulneran los derechos del hombre es la falta de educación.


Las grandes transformaciones traen aparejadas necesidades de regular lo más posible las actividades del hombre y su incursión en todos los principales ámbitos como el político, el económico, social, familiar, a fin de que el derecho cumpla su objetivo: la armonía social.

[1] me refiero al hombre en forma genérica, la especies humana.(2) Enciclopedia jurídica...

[2] Página de la ONU, en Derechos Humanos
http://www.un.org/spanish/

[3] Chacón Gómez,Nayibe, trabajo Evolución de los sujetos del Derecho Internacional: Las empresas transnacionales publicado en: http://www.monografias.com/trabajos16/empresas-transnacionales/empresas-transnacionales.shtml